TALLER����
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ESTIMULACI�N SENSORIAL Y NEUROMOTORA:
UNA CONTRIBUCI�N SIGNIFICATIVA A LA ORGANIZACI�N
NEUROL�GICA DE LOS NI�OS Y NI�AS EN LA PRIMERA INFANCIA
Anna Lucia Campos
Presidente de la Asociaci�n Educativa para el Desarrollo Humano
Directora General del Centro para el Desarrollo Infantil LEARN & PLAY, Lima,
Per�
I.
CONSIDERACIONES PREVIAS:
De los diferentes �mbitos a ser considerados en el
desarrollo infantil, hablaremos de dos de ellos, el sensorial y el neuromotor,�
que por su grado de importancia� y su significativa� influencia en el desarrollo,
deben ser considerados desde un punto de vista te�rico para que la propuesta
de acci�n tenga una� base� adecuada que la sostenga.�
En muchos centros educativos de los diferentes pa�ses,
podemos observar dos errores en com�n en primer lugar, est� el de separar
mente y cuerpo, asignando a la mente- o al cerebro- la capacidad de pensamiento
y al cuerpo la capacidad de acci�n y percepci�n, dando mayor �nfasis a las
actividades que desarrollen la mente y descuidando el desarrollo motor. En
segundo lugar, est� el de separar las capacidades cognitivas de la informaci�n
sensorial, esperando que se formen conceptos sin seguir el correcto camino
que va de la informaci�n concreta captada por los sentidos a la capacidad
o concepto� a nivel abstracto.
Sin embargo, hoy en d�a, con el ingreso de las Neurociencias
al mundo pedag�gico, es m�s f�cil, para los educadores de la primera infancia,
entender la gran responsabilidad que tenemos con relaci�n al desarrollo de
nuestros alumnos y alumnas y por ello, debemos corregir los errores anteriormente
mencionados, al dar el debido �nfasis a la educaci�n de los sentidos y a la
realizaci�n de ejercicios que estimulan el desarrollo tanto del cuerpo como
del cerebro. Investigadores como Delacato (1963) Glenn Doman, Douglas Doman,
Bruce Hagy (1996), Jean Massion (2000), Richard Magill (1984, 1998)� Eric
Jensen (1995, 2000) entre muchos otros, reconocen la importancia del trabajo
en equipo que realizan cuerpo y cerebro en el proceso de desarrollo y aprendizaje,
y otros especialistas como Gimeno, Rico, Vicente (1986), Soler (1992) y Cohen
(1979, 1986) recalcan que la educaci�n de los sentidos es elemento fundamental
del conocimiento y que la fase perceptiva es la primera de las fases del pensamiento
y de la expresi�n.
La propuesta de este taller es dar una breve mirada
en las bases neurofisiol�gicas del desarrollo, para tener la comprensi�n necesaria
para organizar un trabajo en aula, donde los ni�os y ni�as vivir�n diferentes
experiencias que contribuir�n a la educaci�n de sus sentidos y de su cuerpo,
desarrollando capacidades y habilidades del pensamiento y� habilidades motoras,
frutos de un cerebro en constante desarrollo.
II.
INTRODUCCI�N:
En estos �ltimos a�os estamos presenciando avances
notorios en el campo educativo. Nuevas filosof�as, nuevas metodolog�as, e
innovadores programas o propuestas pedag�gicas vienen siendo implementados
en los Centros Educativos de diferentes pa�ses, con el fin de proporcionar
mayores oportunidades de desarrollo a sus alumnos y alumnas.
Sin embargo, de una manera casi contradictoria, estamos
presenciando el olvido de dos de las actividades m�s esenciales para la educaci�n
infantil: la educaci�n sensorial y la educaci�n del cuerpo. La educaci�n de
los sentidos, como afirma Soler, “es escasamente atendida en nuestras escuelas,
cuando, parad�jicamente, la informaci�n sensorial es la puerta del pensar
humano”. La educaci�n del cuerpo, que se qued� limitada� a unos cuantos ejercicios
de psicomotricidad, que en muchos centros educativos no est�n sistematizados
y,� que cada a�o que pasa, est�n siendo remplazados por actividades de “aprestamiento”
en hojas de trabajo.
Glenn
Doman, quien por a�os, junto a su gran equipo, viene estudiando el desarrollo
del potencial humano y cerebral, afirma que� “toda la mitad posterior del
cerebro y de la m�dula espinal est� compuesta por cinco v�as de entrada sensorial,
mientras que la mitad anterior del cerebro y de la m�dula espinal est� compuesta
por las v�as motrices de salida, por las que reaccionamos ante aquella informaci�n
sensorial de entrada” (Doman, 1994,1999).
Con esta
afirmaci�n en mente, se nos hace m�s f�cil entender que, siendo la educaci�n
infantil la primera etapa formal de escolarizaci�n, nada m�s l�gico que enriquecer
esta etapa con un serio programa de educaci�n sensorial y con una serie de
ejercicios neuromotores, que por su incalculable valor, har�n sostenibles
los saberes m�s complejos. Sin embargo, como primer paso, haremos un breve
viaje al Sistema Nervioso, para conocer aspectos fundamentales que conformar�n
los cimentos� de la educaci�n de los sentidos y de los ejercicios neuromotores,
a la vez que aprovecharemos para hacer una revisi�n de conocimientos con relaci�n
a las bases neurofisiol�gicas del desarrollo humano.
III.
BASES NEUROFISIOL�GICAS DEL DESARROLLO:
1. Qu� entendemos por Sistema Nervioso:
En pocas palabras, el Sistema Nervioso es el sistema
del cuerpo humano responsable por el env�o, recepci�n y procesamiento de impulsos
nerviosos. Se encarga de mantener el cuerpo totalmente interconectado para
que pueda realizar todas las funciones que tiene que realizar. Como est� encargado
de controlar todas las funciones de los m�sculos y �rganos, trabaja en conjunto
con tres sistemas: el central, el perif�rico y el aut�nomo. El sistema nervioso
central es responsable de recoger la informaci�n, emitir impulsos nerviosos
y analizar los datos sensoriales y est� compuesto por el enc�falo y la m�dula
espinal. El sistema nervioso perif�rico tiene que transportar los impulsos
nerviosos a y desde las numerosas estructuras del cuerpo, formado por nervios
craneales (12 pares) y espinales (31 pares), que unen el sistema nervioso
central con el resto del cuerpo. El sistema aut�nomo, formado por sistemas
simp�tico y parasimp�tico, se encarga de regular y coordinar las funciones
vitales del cuerpo.��
El sistema nervioso es conocido como el rey, el jefe
supremo de todos los dem�s sistemas del cuerpo humano.
2. Conociendo nuestro Sistema Nervioso:
Si miramos el Sistema Nervioso de manera
macrosc�pica, podemos ver varias zonas esenciales, de las cuales mencionaremos
solamente algunas, que en nuestra opini�n, son de mucha importancia para lo
que vamos a proponer en lo que se refiere al desarrollo neuromotor:
- M�dula espinal: La m�dula es una de las partes m�s
importantes del SNC, pues act�a como un cable que env�a mensajes desde el
enc�falo y recibe informaci�n de las otras zonas del cuerpo. Posee conductos
nerviosos aferentes y eferentes, lo que significa que puede recibir y transmitir
informaci�n y se encuentra rodeada de un l�quido espinal que la protege
y la nutre.� Si por alguna raz�n se lesiona, no podr� transmitir o recibir
informaci�n a las �reas que cubren la zona da�ada y tampoco de las que se
encuentran por debajo de la misma.�
- Bulbo Raqu�deo: el bulbo es la poci�n m�s baja del
cerebro humano, ubicado sobre la m�dula y debajo de la protuberancia anular,
conectando a enc�falo y m�dula espinal. Desempe�a un importante papel en
la transmisi�n de impulsos nerviosos entre la m�dula y el enc�falo y es
el centro de las funciones card�acas y respiratorias.
- Protuberancia Anular: la protuberancia se encuentra, verticalmente,
sobre el bulbo raqu�deo y debajo del enc�falo y sagitalmente entre el cerebelo
y la gl�ndula pituitaria. Sirve como puente entre cerebelo, bulbo y cerebro.
- Cerebelo: el cerebelo se encuentra sobre la
protuberancia anular, debajo de la corteza cerebral y en la parte posterior
del enc�falo. Se encarga de coordinar y modificar la actividad resultante
de impulsos y �rdenes enviados desde el cerebro.
- Cerebro: es la parte m�s voluminosa del enc�falo
(que es el principal componente del SN)� y se encuentra protegido en la
cavidad craneal. Est� formado por una gran masa de fibras nerviosas de color
gris y de color blanco, en su parte superior. Es responsable de gran parte
de los procesos mentales superiores as� como del procesamiento de datos
sensoriales y de procesos motores iniciales. Est� compuesto por dos hemisferios
y dividido en cuatro secciones o l�bulos (frontal, parietal, occipital y
temporal). Las funciones de cada l�bulo est�n coordinadas por las fibras
de asociaci�n (la m�s larga y densa de estas fibras forman el cuerpo calloso,
que une los dos hemisferios).
- Corteza cerebral: es la zona externa del cerebro. En
su parte media se encuentra el surco central. A partir de �l, se pueden
describir dos zonas: una anterior y motora, y otra posterior y sensitiva.
Es responsable, entre tantas cosas, de las habilidades m�s nobles y refinadas,
�nicas del ser humano.
Si miramos
microsc�picamente el cerebro, podemos encontrar dos c�lulas esenciales:
1.
Las c�lulas gliales:
las interneuronas, c�lulas m�s peque�as que tienen como funci�n sostener,
proteger y nutrir las neuronas.
2. Las c�lulas nerviosas:
las neuronas. De los miles de millones de c�lulas que componen nuestro cerebro,
se calcula que, en el cerebro adulto, hay 100.000 millones de neuronas y aproximadamente
10 veces m�s de c�lulas gliales que las acompa�an
- La
neurona es una c�lula nerviosa, la unidad anat�mica y funcional del sistema
nervioso. Presenta mucho m�s variedad que cualquier otro tipo de c�lula
del cuerpo. Cada una inicia su existencia con una forma m�s o menos parecida
a una esfera y hasta terminar su migraci�n, la va alterando con ramificaciones
llamadas dendritas y axones.
- Las
neuronas se componen b�sicamente de tres partes: el cuerpo neuronal o
soma, compuesto fundamentalmente por n�cleo, citoplasma y nucl�olo. En
el soma se lleva a cabo la integraci�n de toda informaci�n obtenida. Las
dendritas, prolongaciones muy ramificadas alrededor del soma, recogen
informaci�n y el ax�n, prolongaci�n larga y poco ramificada, que conduce
y trasmite el mensaje resultante de la integraci�n (impulsos el�ctricos)
y transportan sustancias qu�micas .
- La
forma de una neurona depende de la funci�n que va a cumplir, o sea, de
la ubicaci�n en la red neuronal y de los contactos que recibe.
- La
mielina es una lipoprote�na que recubre el ax�n y permite el aislamiento
del mismo, posibilitando� mayor fluidez en la transmisi�n de la informaci�n
(impulso el�ctrico: 120 m por segundo) y protecci�n de la misma. El proceso
de mielinizaci�n se da desde la etapa prenatal, progresivamente, siguiendo
las gradientes del desarrollo (c�falo-caudal, pr�ximo-distal).
�
Cada neurona puede conectarse con 1.000 o 10.000 otras c�lulas, lo que nos hace
ver que lo m�s incre�ble no es la cantidad de neuronas que pueda tener un
cerebro, sino la cantidad de conexiones que pueden ser establecidas, cuyas
investigaciones recientes hablan de una cifra inimaginable.
- Las
neuronas se comunican por medios de neurotransmisores que trasmiten la
informaci�n entre los axones de una neurona y las dendritas de la otra.
Los neurotransmisores se encuentran almacenados en peque�as ves�culas
ubicada en las extremidades de los axones y, por medio de un proceso electroqu�mico,
la llegada de un potencial de acci�n (transmisi�n el�ctrica) provoca la
liberaci�n de neurotransmisores de las ves�culas (transmisi�n qu�mica)
al espacio que hay entre las neuronas. Estas sustancias llegan a la membrana
de la neurona contigua, donde accionan con unas mol�culas especializadas,
los receptores, con las que se unen. Esta uni�n resulta en un nuevo potencial
de acci�n, que seguir� propagando el est�mulo (Ortiz, M.E.)
- Las
conjunciones o conexiones que vinculan una neurona con otra se llaman
sinapsis.
- El
impulso nervioso viaja en fracci�n de segundo.
- Las
conexiones neuronales se efect�an, se refinan y se reorganizan constantemente,
a lo largo de toda la vida, bajo influencias ambientales o gen�ticas.
3. Los sentidos, las v�as sensoriales y el Sistema Nervioso:
Para entender qu� pasa en el cerebro cuando las v�as
sensoriales reciben una informaci�n, haremos una breve descripci�n de los
�rganos receptores de est�mulos, bas�ndonos en los estudios realizados por�
J. R. Gimeno y otros.
�
Vista: los ojos son los �rganos receptivos y
codificadores del est�mulo, el cual es llevado al centro de decodificaci�n,
el cerebro, donde se analiza y se compara la informaci�n con las dem�s almacenadas
en la memoria.
�
O�do: el o�do es el �rgano de la audici�n.
Los receptores del o�do interno captan las vibraciones sonoras en impulsos
nerviosos, que mediante fibras sensibles, ascienden hasta llegar al c�rtex
cerebral auditivo. Tambi�n cabe recalcar que las estructuras vestibulares
del o�do interno son responsables de la funci�n del equilibrio.
�
Tacto: las diferentes sensaciones recibidas
por la piel (de textura, vibraci�n, temperatura, consistencia, forma, peso,
etc.) son recibidas por terminaciones nerviosas� espec�ficas para cada sensaci�n,
y viajan, en cuesti�n de segundos, por las sendas nerviosas hasta la m�dula
espinal, y desde all� hasta el cerebro. Cada parte del cuerpo tiene su representaci�n,
casi exclusivamente en el hemisferio opuesto, ocupando una zona proporcional
al n�mero de receptores de la misma zona (con excepci�n de algunas partes
de la cara). Labios, cara y pulgar cuentan con un n�mero muy alto de receptores.
�
Olfato y gusto: son conocidos como los sentidos qu�micos,
puesto que sus est�mulos dependen del contacto de sus receptores con sustancias
qu�micas. La membrana olfatoria� recibe los est�mulos y los transmite mediante
las fibras del nervio olfatorio hasta el cerebro, mientras que los est�mulos
gustativos son captados por los botones gustativos de la boca y transmitidos
por las neuronas que siguen diferentes v�as hasta llegar al cerebro.
Los �rganos
receptores de est�mulos env�an la informaci�n a diferentes �reas del cerebro
para que sea decodificada, analizada y /o almacenada. El proceso empieza de
la siguiente manera: el �rgano del sentido capta la informaci�n, o el est�mulo,
por medio de las v�as receptoras, los transmisores se encargan de llevar el
mensaje a la zona del cerebro que le corresponda, y es en el cerebro, que
la informaci�n es interpretada.
Para ejemplificar
este proceso,� les invito a observar parte de un modelo sugerido por Rico
(1986):
| SENTIDO |
EST�MULO |
LOCALIZACI�N
DE RECEPTORES |
TRANSMISORES |
UBICACI�N
CEREBRAL DE LA PERCEPCI�N |
| Vista |
Color
rojo |
Retina
ocular |
Nervio
�ptico (segundo par craneal) |
Corteza
visual. L�bulo occipital |
| O�do |
Sonidos
en frecuencia |
�rgano
de Corti, del caracol (o�do interno) |
Nervio
coclear (rama del nervio vest�bulo-coclear, octavo par
craneal) |
Corteza
auditiva. L�bulo temporal (principalmente en la circunvoluci�n
temporal superior |
4. El cuerpo, el movimiento y el Sistema Nervioso:
Cuerpo,
movimiento y cerebro son compa�eros inseparables en el proceso de desarrollo
humano.
Para entender
un poco m�s sobre este “trabajo en equipo”, tenemos que recordar que nuestro
cerebro crea movimientos enviando una explosi�n de impulsos nerviosos a cualquier
m�sculo o a la laringe. Seg�n las investigaciones de William Calvin (Calvin
y Ojemann- 1994), existe un c�digo cerebral para la creaci�n de los movimientos.
�l afirma que, movimientos tan simples como masticar un chicle, por ejemplo,
son controlados por circuitos cerebrales pr�ximos a la m�dula espinal, mientras
que movimientos m�s complejos requieren de amplias �reas del cerebro como
por ejemplo, la corteza prefrontal y las dos terceras partes posteriores del
l�bulo frontal, las mismas�� �reas del cerebro que tambi�n se encargan de
habilidades cognitivas como la resoluci�n de problemas y el planeamiento.
A la vez que el cerebro crea diferentes movimientos, tambi�n est� siendo activado
cuando nuevos movimientos o nuevas combinaciones de movimientos son iniciadas.
Este asombroso
proceso de interacci�n cerebro-cuerpo para la creaci�n de movimientos est�
presente desde la etapa prenatal y corresponde a una organizaci�n neurol�gica
por la cual pasa todo ser humano, principalmente, en los seis o siete primeros
a�os de vida.
Para entender un poco mejor el concepto de “organizaci�n
neurol�gica”, encontramos en las investigaciones de Carl Delacato la siguiente
definici�n: “condici�n fisiol�gicamente �ptima que se completa �nicamente
en el hombre, como resultado de un desarrollo neuronal ontogen�tico no interrumpido”.
Dicho desarrollo, repasa el desarrollo filogen�tico del hombre, que empieza
en el primer trimestre del embarazo y se completa aproximadamente a los seis
a�os y medio de edad (en personas con desarrollo normal).
Este proceso de organizaci�n neurol�gica, el cual
respeta algunas leyes, se da de manera organizada y gradual, en sentido vertical
en direcci�n a la corteza, a medida que avanza el proceso de mielinizaci�n
y est� directamente relacionado con la informaci�n sensorial que el ni�o o
ni�a recibe del mundo y de su propio cuerpo y se confirma con la aparici�n
de diferentes habilidades de tipo motor.
Si retomamos las zonas esenciales del SN mencionadas
en el apartado III.2, podemos relacionarlas con varias habilidades motoras
y/o movimientos caracter�sticas de cada etapa del proceso de organizaci�n
neurol�gica, descritas por Delacato y posteriormente estudiadas y ratificadas
por Glenn Doman . Veamos:
1.
M�dula espinal y bulbo raqu�deo: son los puntos de partida de la organizaci�n
neurol�gica (ON). Son responsables de los reflejos antiguos y primitivos,
cuya contribuci�n b�sica es el tono muscular, el movimiento reflejo y la preservaci�n
de la vida. En esta etapa hay movimiento pero no hay movilidad. Hay reflejo
prensil y movimiento de brazos y piernas pero sin mover el cuerpo.
2.
Protuberancia anular: es el siguiente nivel de la ON, responsable del reflejo
t�nico del cuello. Facilita la coordinaci�n de las funciones de los� dos lados
del cuerpo, cara y mand�bula. El reflejo t�nico, presente desde la etapa intrauterina,
permitir� al ni�o moverse y desplazarse: es la etapa del arrastre. El arrastre
es el primer acto de movilidad que resulta en desplazamiento de un punto a
otro. La ON a nivel de protuberancia es caracterizada por el primero movimiento
funcional y por el aumento general de movimientos.
3.
Cerebelo: es un nivel m�s en la ON, el cerebelo se encarga, entre
otras cosas, de la interrelaci�n entre postura, equilibrio, movilidad y visi�n.
Ya despegado del suelo, el ni�o puede gatear apoyado en manos y rodillas,
por primera vez en tercera dimensi�n, movimiento que requiere de audici�n
biauricular, visi�n binocular y de una interrelaci�n entre fibras visuales
y auditivas, nervios �culo motores, reflejo a luz, alteraciones de postura
y m�sculos del cuello y tronco. Este desplazamiento se da en patr�n cruzado
de movimiento y por primera vez el ni�o es capaz de combinar las funciones
de los dos lados del cuerpo. Tambi�n tiene m�s dominio de habilidades manuales.
Estudios recientes realizados por W. T. Thatch, mencionan por lo menos 8 habilidades
del ser humano fuertemente relacionadas con el cerebelo, como memoria, percepci�n
espacial, lenguaje, atenci�n, emoci�n, lenguaje no verbal, y toma de decisiones.
Adem�s, la neurofisiologista Carla Hannnaford (1995) hace hincapi� en la influencia
que es sistema vestibular ejerce en el afinamiento del tono muscular y de
los movimientos, del equilibrio, de la traslaci�n del pensamiento a la acci�n
y de la coordinaci�n de los movimientos del cuerpo.
4.
Cerebro - corteza inicial: Hacia aproximadamente un a�o de
edad, el ni�o progresa en la ON, de un tipo de funci�n relativa a una funci�n
cortical� m�s elevada. Comienza a usar brazos y manos independientemente de
las piernas y pies y empieza a pararse con apoyo y luego sin �l, en posici�n
b�peda; lo que resultar� en el dominio de una de las funciones m�s humanas;
la marcha. Para esta etapa aun usar� los brazos en el papel de� equilibrio��
primario. Tambi�n ya est�n presentes las habilidades del habla, con por lo
menos dos palabras usadas espont�nea y significativamente, y la oposici�n
cortical de una de las manos. Cuando la ON llega a nivel de corteza temprana,
aproximadamente a los 18 meses, el ni�o ya puede caminar sin usar los brazos
para mantener el equilibrio, su vocabulario se incrementa con m�s palabras
y pares de palabras (palabra frase) y presenta oposici�n cortical bilateral
simult�nea. A nivel de corteza primitiva, m�s o menos a los tres a�os de edad,
el ni�o camina en un esquema cruzado o patr�n cruzado completo, desarrollando
la habilidad de correr, dominando un vocabulario expresivo y comprensivo m�s
amplio (aprox. 2000 palabras y frases cortas), usando una mano en el papel
dominante.� El siguiente estadio de la ON, que se refiere a la corteza sofisticada,
el ni�o debe progresar hasta la lateralizaci�n o el desarrollo de la dominancia
cortical de un hemisferio (puesto que hasta el momento, ambos hemisferios
operaban en conjunto, con una relaci�n equilibrada). En esta etapa, los dos
hemisferios empiezan a desarrollar funciones diferenciadas - y uno de ellos
resultar� en hemisferio dominante. La progresi�n final de la ON que culmina
en ojo, mano y pie dominantes, comienza aproximadamente a los 3 a�os de edad
y est� casi completa a los seis y siete a�os.� A los ocho, pr�cticamente terminada
la ON, podemos observar que posee la habilidad de usar los miembros del cuerpo
de acuerdo con la lateralizaci�n o dominancia hemisf�rica, un vocabulario
completo y estructurado, as� como el uso de la mano dominante para escribir.
Adem�s, es la corteza humana la responsable del desarrollo de innumerables
habilidades y capacidades del ser humano que estar�n presentes el resto de
su vida.
A modo de resumen, podemos se�alar que las habilidades
motoras observadas en los ni�os y ni�as durante el proceso de desarrollo hasta
los seis u ocho a�os de edad, nos indicar� la madurez de su SN y el nivel
de la ON alcanzada.
El resultado final de este proceso de organizaci�n
neurol�gica est� en la especializaci�n y dominancia hemisf�rica y en las diferentes
habilidades que hace del ser humano �nico en la tierra: el habla, la escritura
y la lectura con comprensi�n.
El hecho que un ni�o o ni�a llegue a desarrollar estas
habilidades a los seis o siete a�os de edad, aproximadamente, est� directamente
relacionado con la oportunidad de ejercitaci�n sensorial y neuromotora a las
cuales estuvo expuesto desde temprana edad.
IV.
PROPUESTA DE ACCI�N:
1. En al �mbito sensorial:
“No hay nada en la mente que antes no haya estado
en los sentidos”, afirm� Comenio hace muchos y muchos a�os. �Habr� cambiado
nuestra mente, desde esta �poca, la manera de conocer y percibir al mundo?
Obviamente que no. Muy por el contrario, con el avance de las Neurociencias,
estamos entendiendo de manera m�s clara c�mo se da el proceso de desarrollo
cerebral y la importancia de la informaci�n sensorial para la construcci�n
del conocimiento.
Todos los
ni�os y ni�as tienen conocimiento de s� mismos y del mundo que los rodea utilizando
sus sentidos. Los �rganos responsables de captar la informaci�n del medio
donde crecen y se desarrollan nuestros peque�os, son bombardeados, segundo
tras segundo por diferentes est�mulos. El cerebro, quien se encarga de seleccionar
la informaci�n, limita la entrada de las sensaciones, elige, decodifica y
transmite a diferentes zonas cerebrales y al cuerpo en s�, aquello que potencialmente
le es m�s �til, valorando las informaciones m�s importantes o m�s llamativas,
o m�s olorosas, o que involucren m�s emociones, etc.
Como simple ejemplo, imag�nate sentado en el Teatro
Municipal de su ciudad, y al frente tuyo la espectacular Orquesta Sinf�nica
de Mosc�. A esta escena, suma el hecho de que tienes los o�dos totalmente
sordos. O que te encuentres preparando el agua de la tina para que se ba�e
un beb�, y sumado a esto, el hecho de que no puedas percibir la temperatura
del agua. No necesitamos m�s ejemplos para demostrar que lo que realmente
sabemos fue construido por las m�s diversas informaciones recibidas a trav�s
de nuestros canales sensoriales, que no solo nos permiten tener un conocimiento
espec�fico (como la temperatura) sino tambi�n nos permiten sensibilizarnos
ante diferentes fen�menos o situaciones de la vida diaria, dando sentido a
lo sentido (escuchar y sentir la belleza de una sinfon�a).
Muchos podr�an
pensar que la informaci�n sensorial de todas maneras llega al cerebro y cumple
su funci�n, siguiendo un curso casi natural, en la construcci�n del conocimiento;
lo que no exige de un educador planificar u organizar un programa formal de
educaci�n sensorial. Sin embargo, si tenemos conciencia de que la informaci�n
sensorial sustenta saberes m�s complejos, que el Sistema Nervioso madura de
forma gradual, y que el despertar de los sentidos es procesal, f�cilmente
podremos concluir que la educaci�n sensorial� proporcionar� una mayor organizaci�n
de los est�mulos sensoriales, controlar� y velar� por su correcta recepci�n
y por los �rganos responsables de ella, adem�s de ayudar a los ni�os y ni�as
a interpretar y analizar las sensaciones que reciben, a ser sensible, y que
a trav�s de esta sensibilidad, puedan entender el significado m�s profundo
de lo que observan.
Los
ni�os y ni�as son altamente sensoriales, gracias a una sabia naturaleza que
les facilita el conocimiento del entorno y de s� mismos, y como seg�n afirma
Delgado, “la informaci�n sensorial es absolutamente esencial para el comienzo
y desarrollo de las funciones mentales en el ni�o, porque la actividad cerebral
depende esencialmente de los est�mulos sensoriales, no s�lo al nacer, sino
tambi�n toda su vida”.
Por lo tanto, la propuesta de estimulaci�n sensorial
se enmarca en un Programa de Educaci�n Sensorial, que empezar� desde la m�s
temprana edad, sin l�mite para terminar, ya que la exploraci�n sistem�tica
por medio de los sentidos se hace necesaria hasta la adolescencia, cuando
investigamos en un laboratorio de f�sica o qu�mica en el colegio.
Para sistematizar un programa en la primera infancia,
sugerimos un mix entre las metodolog�as de Soler y Rico, lo que nos permitir�
trabajar bajo un amplio espectro sensorial. Como lineamiento de acci�n, deber�n
considerar en el programa:
1.
Experiencia sensorial:� siempre personal, respetando el umbral que varia
de persona a persona. Por tal raz�n, los ejercicios ser�n individualizados
2.
Material sensorial: muy variado, que atienda a los diversos sentidos.
Debe ser seleccionado de antemano, recolectando materiales del medio natural
y de medios espec�ficos.
3.
Capacidades a ser desarrolladas: en cualquier ejercicio de estimulaci�n
sensorial, indiscutiblemente estamos estimulando y desarrollando capacidades
cognitivas. Por tal raz�n, para la primera infancia debemos dar �nfasis en
desarrollar en nuestros ni�os y ni�as las capacidades de observar, identificar,
clasificar, discriminar, diferenciar, memorizar, completar series, reconstruir
patrones y aplicar lo aprendido en diferentes situaciones de la vida cotidiana.
4.
Los contenidos: dentro de cada �mbito sensorial se debe establecer
los contenidos a ser considerados en cada una de las etapas del desarrollo,
seg�n la edad del ni�o. Como por ejemplo, con relaci�n al desarrollo visual,
los contenidos van desde la escala de movimientos oculares, percepci�n de
formas, colores, semejanzas, diferencias, hasta la agudeza visual, diferenciaci�n
figura y fondo, memoria visual y estabilidad perceptiva. A modo de ejemplo,
observen el cuadro que est� a continuaci�n en lo que se refiere a movimientos
oculares, en gradaci�n, desde los 3 hasta los 24 meses de edad:
| EDAD |
3
a 6 |
6
a 9 |
9
a 12 |
12
a 15 |
15
a 18 |
18
a 21 |
21
a 24 |
| MOVIMIENTOS
OCULARES |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha
- izquierda |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha
- izquierda
- izquierda abajo a derecha arriba |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha
- izquierda
- izquierda abajo a derecha arriba
- derecha abajo a izquierda arriba |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha
- izquierda
- izquierda abajo a derecha arriba
- derecha abajo a izquierda arriba
- circular hacia la izquierda |
Rastreo hacia:
- arriba
- abajo
- derecha
- izquierda
- izquierda abajo a derecha arriba
- derecha abajo a izquierda arriba
- circular hacia la izquierda
- circular hacia la derecha |
5.
Los grados: considerando el conocimiento del alumno, la etapa
del desarrollo y el dominio del sentido respectivo, los ejercicios sensoriales
deber�n ser categorizados en grados para permitir no solamente la adquisici�n
de la habilidad o capacidad sino tambi�n la comprensi�n de lo sentido. Gimeno,
Rico y Vicente enumeran los siguientes grados:
�
Grado Cero: es el de la iniciaci�n del conocimiento, (contactarse de manera
global con un objeto, a trav�s de la experiencia directa para conocer por
conocer, sentir por sentir, probar por probar, etc.), de identificaci�n de
la cualidad, que obliga a una manipulaci�n directa o contacto f�sico con el
objeto que porta la cualidad. Es el momento de ejercitar la capacidad de observar.
Este grado debe ser explorado al m�ximo en las edades tempranas.
�
Grado Uno: es el del dominio, de la ejercitaci�n, puesto que la cualidad ya
fue conocida e identificada. Es el momento de hacer nuevos descubrimientos,
de ejercitar las capacidades cognitivas de clasificar, diferenciar, discriminar.
Es repetir, ejercitar, dominar para aprender. En este momento, podemos observar
destrezas del tipo rapidez y seguridad al ejecutar las tareas.
�
Grado Dos: es el recordar lo aprendido, evocar lo que fue memorizado para lograr
habilidades superiores a nivel cognitivo y sensorial. Es el momento de practicar
o ejercitar la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo, algo que
se relaciona directamente con el proceso de aprendizaje.
�
Grado Tres: es la fase de la agudeza, que se adquiere despu�s de una serie de
ejercitaciones. Es el momento de estimular y desarrollar habilidades� cognitivas
relacionadas con la informaci�n sensorial recibida: rapidez en la resoluci�n
de problemas, en la evocaci�n de lo aprendido, en la autonom�a y en la autocorrecci�n.
�
Grado Cuatro: es la fase de aplicar todo lo aprendido en el��� d�a a d�a, seg�n
las necesidades o deseo del alumno. Es el momento en que lo aprendido toma
cuerpo, en la pr�ctica, en la vida cotidiana, donde se aplican los conocimientos,
destrezas y habilidades sensoriales desarrolladas en los grados anteriores.
�El cuadro siguiente demuestra un ejemplo de la gradaci�n
en lo que se refiere a la diversificaci�n de est�mulos auditivos desde los
12 hasta los 30 meses:
| EDAD |
12
a 18 |
18
a 21 |
21
a 27 |
27
a 30 |
| DIVERSIFICACI�N
AUDITIVA |
1. Sonidos
del cuerpo:
� Grado 0: escuchar por escuchar.
2. Sonidos emitidos por animales:
� Grado 0: escuchar por escuchar e identificar�
se�alando.
3. Sonidos de instrumentos musicales:
� Grado 0: escuchar por escuchar e identificar�
se�alando. |
1. Sonidos
del cuerpo:
� Grado 0 al grado 1.
2. Sonidos emitidos por animales:
� Grado 0 al grado 1.
3. Sonidos de instrumentos musicales:
� Grado 0 al grado 1. |
1. Sonidos
del cuerpo:
� Grado 0 al grado 2.
2. Sonidos emitidos por animales:
� Grado 0 al grado 2.
3. Sonidos de instrumentos musicales:
� Grado 0 al grado 2.
4. Sonidos de la naturaleza:
� Grado 0 al grado 1 |
1. Sonidos
del cuerpo:
� Grado 0 al grado 3.
2. Sonidos emitidos por animales:
� Grado 0: al grado 3.
3. Sonidos de instrumentos musicales:
� Grado 0 al grado 3
4. Sonidos de la naturaleza:
� Grado 0 al grado 3. |
6.
La programaci�n: para todo el trabajo sensorial, el profesor debe
tener una programaci�n como para cualquier otro programa. Las unidades de
aprendizaje sensorial deben seguir el mismo camino que las dem�s propuestas
de aprendizaje, empezando por la motivaci�n, pasando a la presentaci�n o exploraci�n
del material, la manipulaci�n del mismo, la ejercitaci�n en los grados que�
correspondan para terminar con la evaluaci�n.
2. En el �mbito neuromotor:
El
programa de desarrollo neuromotor es un programa de actividades neuromotoras,
o de ejercicios f�sicos que estimulan la organizaci�n neurol�gica y la excelencia
f�sica de los ni�os.
Toda la informaci�n que recibe el cerebro
llega por medio de las v�as sensoriales. La informaci�n es almacenada por
un corto periodo de tiempo en el sistema sensorio-perceptivo, enseguida el
cerebro la� decodifica y en un lapso de segundos emite la respuesta motora.
�Qu� v�as sensoriales son consideradas muy importantes para la pr�ctica de
los ejercicios neuromotores?
VISI�N: es una v�a sensorial extremadamente
importante. Ser�a muy dif�cil jugar tenis, b�squet o f�tbol sin el uso de
la visi�n. Adem�s ser�a imposible leer el lenguaje visual.
AUDICI�N: es otra v�a muy importante que
tambi�n est� involucrada en las habilidades motoras. Para los jugadores de
tenis, por ejemplo, el sonido que escuchan del golpe dado por su adversario
en la pelota, lo advierte c�mo debe recibir la jugada. Es a trav�s de la audici�n
que podemos escuchar, comprender, razonar y m�s a�n, es por medio de la audici�n
que el ser humano llega al lenguaje, a� hablar y expresarse oralmente en uno
o m�s idiomas.
TACTO: la informaci�n t�ctil nos permite
sentir, de tal manera que podamos identificar un objeto sin olerlo, mirarlo
o probarlo. Un tenista conf�a en la informaci�n t�ctil cuando agarra la raqueta
al prepararse para un saque, o la manera como el jugador de golf cierra las
manos en el palo es vital para el resultado de su jugada. La informaci�n t�ctil
de las manos (jugador de golf), pies (jugador de f�tbol), cabeza ( jugador
de f�tbol), cuerpo ( jugador de f�tbol americano) es vital fuente de informaci�n
que “manipula” el desarrollo de la habilidad motora.
LA INFORMACI�N PROPIOCEPTIVA tambi�n es importante
para que el ser humano logre desarrollar una habilidad motora, y sirve de
ayuda� para preparar una habilidad superior.
Para que exista comprensi�n del proceso de
aprendizaje motor, es necesario que se entienda algunos t�rminos esenciales
como:
EL MOVIMIENTO: El movimiento es la base del �mbito neuromotor,
ya que existe una relaci�n muy �ntima entre desarrollo cerebral,� movimiento
corporal y� habilidades motoras. Los movimientos que realizamos, desde la
etapa prenatal, est�n directamente relacionadas con el desarrollo
de las capas esenciales del cerebro y de otras zonas del SN.
LA HABILIDAD:
El t�rmino habilidad se refiere a la destreza adquirida. Las� habilidades
motoras tienen en com�n la propiedad que cada una tiene que ser aprendida
para poder ser ejecutada de manera correcta.
Ejemplo: andar,
a pesar de ser una habilidad fundamental y relativamente sencilla, exige un
aprendizaje previo y muchas horas de entrenamiento, adem�s de todas las sub-habilidades
que ya fueron adquiridas.
PATRONES DE
MOVIMIENTO: Es una serie de actos motores interiorizados, ejecutados en grados
menores de habilidad (en comparaci�n a una habilidad� motora que exige alto
grado de destreza) que est� dirigida a la realizaci�n de una meta externa
y m�s compleja. La musculatura que envuelve el patr�n de un movimiento generalmente
es la “musculatura gruesa o grande” del cuerpo.
El patr�n de
movimiento es el elemento b�sico del movimiento, es la estructura que se necesita
para la realizaci�n de una habilidad espec�fica- cuando el patr�n adquirido
no es el correcto, la habilidad motora involucrada tampoco es de calidad.
Ej.: el patr�n
de movimiento de patear es el mismo para patear una pelota al arco, patear�
una pelota en ca�da libre o patear una botellita que encontramos tirada en
la calle.
El “patr�n
cruzado” es el patr�n m�s complejo y completo, pues adem�s de exigir de los
dos hemisferios que trabajen juntos, es el patr�n que est� presente en muchas
habilidades motoras: arrastre, gateo, marcha, corrida, etc.
APRENDIZAJE
MOTOR: El aprendizaje puede ser definido como un cambio interno en un individuo,
que produce una determinada mejor�a como resultado de la pr�ctica. El aprendizaje
motor envuelve, entonces, cambios en el comportamiento motor o f�sico.
Como sabemos,
el aprendizaje de una habilidad ocurre en varias etapas. Seg�n el modelo de
Paul Fitts y Michael Posner (1967), este aprendizaje envuelve 3� etapas para
aprender una habilidad nueva:
1�) Etapa
Cognitiva: cuando un aprendiz empieza a adquirir una nueva habilidad,
est� preocupado con muchas cosas, tiene muchas inquietudes y necesita informaci�n
para realizar su haza�a y por ello se equivoca much�simas veces. (�C�mo se
agarra la raqueta? �Qu� debo hacer cuando me devuelvan la pelota? �C�mo se
computan los puntos? �C�mo debo arrastrarme?)
2�) Etapa
Asociativa: cuando el aprendiz ya aprendi�, hasta cierto punto, los mecanismos
b�sicos de la habilidad, la empieza a refinar, a ubicar sus errores e intentar
corregirlos, perfeccionando as� su propia pr�ctica. (Ya puedo mejorar mi saque
pero �d�nde debo “clavar” la pelota?)
3�) Etapa
Aut�noma: cuando la habilidad ya es autom�tica, habitual, y el aprendiz
no tiene que pensar tanto antes de actuar, desarrolla la capacidad de detectar
sus errores, corregirlos y planear una estrategia. Este es el resultado de
mucho entrenamiento.
Adem�s,
la evoluci�n de las tres etapas est� relacionada con la madurez neurol�gica
y con el entrenamiento que result� en la conformaci�n de una nueva estructura.
Considerando los conceptos mencionados
anteriormente nos falta ahora considerar cuales ser�an los ejercicios a ser
realizados en un programa neuromotor y las reglas a ser seguidas para el �xito
del programa.
1.
Los ejercicios neuromotores dan �nfasis en primer lugar,
a la interiorizaci�n de un patr�n de movimiento. Luego, paso seguido, est�
la integraci�n de los ejercicios realizados en un circuito.
2.
Los ejercicios neuromotores deber�n ser del tipo vestibular
(que estimulan el tono, el equilibrio, la mielinizaci�n, la postura, la informaci�n
cinest�sica); del tipo neurotr�fico (que estimulan los sentidos del tacto,
vista y o�do, a los dos hemisferios, a patrones del movimiento y la lateralidad)
y del tipo de competencia o habilidad manual (que estimulan la fuerza muscular,
coordinaci�n �culo-manual, capacidad tor�cica, agarre prensil, dominio de
la oposici�n cortical).
3.
La organizaci�n del circuito neuromotor debe responder
a dos factores importantes: la etapa del desarrollo en la cual se encuentran
los ni�os y a una organizaci�n que englobe los diferentes patrones aprendidos.
4.
Las sesiones del Programa Neuromotor deben tener un m�nimo
de 10 y un m�ximo de 20 minutos.
5.
La vestimenta debe ser c�moda y permitir a los ni�os y
ni�as moverse y desplazarse de un punto a otro con facilidad.
6.
El aula debe contar con espacios amplios, escalera de braquiaci�n,
pista de arrastre (para los m�s peque�os), colchonetas, pelotas gigantes,
cilindros, balancines, barritas de madera, y todos los materiales que juzgue
necesario la maestra. Cabe resaltar que para la mayor�a de los ejercicios
neurotr�ficos, el recurso m�s importante es el SUELO.
A continuaci�n, veamos
el ejemplo de algunos ejercicios neuromotores programados por una profesora
de ni�os y ni�as de dos a�os de edad, los cuales ser�n integrados en un circuito
neuromotor, posteriormente.
�
Para terminar,
una lluvia de ideas de ejercicios neuromotores:
�
arrastre, gateo,
marcha, carrera sin obst�culos
�
arrastre, gateo,
marcha, carrera con obst�culos, en diferentes niveles, etc.
�
salto
�
balanceo
�
giros
�
rotaciones
�
braquiaci�n
�
volantines
�
lanzamiento
�
etc.
Todos los
ejercicios deben abarcar los diferentes tipos de patrones, con miras siempre
en la organizaci�n neurol�gica del ni�o y ni�a. Desarrollar habilidades neuromotoras
es abrir puertas a diferentes habilidades cognitivas, como lectura y escritura,
las cuales exigen un alto nivel de organizaci�n neurol�gica en el ser humano.
V.
CONCLUSIONES:
Estimular o educar los sentidos, entre muchas cosas,
permitir� al ni�o o ni�a agilizar las v�as aferentes, de informaci�n sensorial,
as� como las v�as eferentes, de respuesta motora; mejorar la capacidad intelectual�
en general, debido a la estimulaci�n de diferentes zonas del SNC y �reas especializadas
de la corteza cerebral (Gimeno, 1986) proporcionando un aumento de las conexiones
neuronales y por ende un incremento en el aprendizaje y en la construcci�n
de conocimientos. De la misma manera, practicar ejercicios neuromotores contribuir�
con el desenvolvimiento adecuado de todos los niveles subcorticales y corticales
del SNC,� responsables de las m�s diferentes y refinadas habilidades motoras,
las cuales est�n directamente relacionadas con capacidades y habilidades cognitivas
y con el aprendizaje.