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TALLER����

���������� ESTIMULACI�N SENSORIAL Y NEUROMOTORA:

UNA CONTRIBUCI�N SIGNIFICATIVA A LA ORGANIZACI�N NEUROL�GICA DE LOS NI�OS Y NI�AS EN LA PRIMERA INFANCIA

Anna Lucia Campos

Presidente de la Asociaci�n Educativa para el Desarrollo Humano

Directora General del Centro para el Desarrollo Infantil LEARN & PLAY, Lima, Per�

I. CONSIDERACIONES PREVIAS:

De los diferentes �mbitos a ser considerados en el desarrollo infantil, hablaremos de dos de ellos, el sensorial y el neuromotor,� que por su grado de importancia� y su significativa� influencia en el desarrollo, deben ser considerados desde un punto de vista te�rico para que la propuesta de acci�n tenga una� base� adecuada que la sostenga.�

En muchos centros educativos de los diferentes pa�ses, podemos observar dos errores en com�n en primer lugar, est� el de separar mente y cuerpo, asignando a la mente- o al cerebro- la capacidad de pensamiento y al cuerpo la capacidad de acci�n y percepci�n, dando mayor �nfasis a las actividades que desarrollen la mente y descuidando el desarrollo motor. En segundo lugar, est� el de separar las capacidades cognitivas de la informaci�n sensorial, esperando que se formen conceptos sin seguir el correcto camino que va de la informaci�n concreta captada por los sentidos a la capacidad o concepto� a nivel abstracto.

Sin embargo, hoy en d�a, con el ingreso de las Neurociencias al mundo pedag�gico, es m�s f�cil, para los educadores de la primera infancia, entender la gran responsabilidad que tenemos con relaci�n al desarrollo de nuestros alumnos y alumnas y por ello, debemos corregir los errores anteriormente mencionados, al dar el debido �nfasis a la educaci�n de los sentidos y a la realizaci�n de ejercicios que estimulan el desarrollo tanto del cuerpo como del cerebro. Investigadores como Delacato (1963) Glenn Doman, Douglas Doman, Bruce Hagy (1996), Jean Massion (2000), Richard Magill (1984, 1998)� Eric Jensen (1995, 2000) entre muchos otros, reconocen la importancia del trabajo en equipo que realizan cuerpo y cerebro en el proceso de desarrollo y aprendizaje, y otros especialistas como Gimeno, Rico, Vicente (1986), Soler (1992) y Cohen (1979, 1986) recalcan que la educaci�n de los sentidos es elemento fundamental del conocimiento y que la fase perceptiva es la primera de las fases del pensamiento y de la expresi�n.

La propuesta de este taller es dar una breve mirada en las bases neurofisiol�gicas del desarrollo, para tener la comprensi�n necesaria para organizar un trabajo en aula, donde los ni�os y ni�as vivir�n diferentes experiencias que contribuir�n a la educaci�n de sus sentidos y de su cuerpo, desarrollando capacidades y habilidades del pensamiento y� habilidades motoras, frutos de un cerebro en constante desarrollo.

II. INTRODUCCI�N:

En estos �ltimos a�os estamos presenciando avances notorios en el campo educativo. Nuevas filosof�as, nuevas metodolog�as, e innovadores programas o propuestas pedag�gicas vienen siendo implementados en los Centros Educativos de diferentes pa�ses, con el fin de proporcionar mayores oportunidades de desarrollo a sus alumnos y alumnas.

Sin embargo, de una manera casi contradictoria, estamos presenciando el olvido de dos de las actividades m�s esenciales para la educaci�n infantil: la educaci�n sensorial y la educaci�n del cuerpo. La educaci�n de los sentidos, como afirma Soler, “es escasamente atendida en nuestras escuelas, cuando, parad�jicamente, la informaci�n sensorial es la puerta del pensar humano”. La educaci�n del cuerpo, que se qued� limitada� a unos cuantos ejercicios de psicomotricidad, que en muchos centros educativos no est�n sistematizados y,� que cada a�o que pasa, est�n siendo remplazados por actividades de “aprestamiento” en hojas de trabajo.

Glenn Doman, quien por a�os, junto a su gran equipo, viene estudiando el desarrollo del potencial humano y cerebral, afirma que� “toda la mitad posterior del cerebro y de la m�dula espinal est� compuesta por cinco v�as de entrada sensorial, mientras que la mitad anterior del cerebro y de la m�dula espinal est� compuesta por las v�as motrices de salida, por las que reaccionamos ante aquella informaci�n sensorial de entrada” (Doman, 1994,1999).

Con esta afirmaci�n en mente, se nos hace m�s f�cil entender que, siendo la educaci�n infantil la primera etapa formal de escolarizaci�n, nada m�s l�gico que enriquecer esta etapa con un serio programa de educaci�n sensorial y con una serie de ejercicios neuromotores, que por su incalculable valor, har�n sostenibles los saberes m�s complejos. Sin embargo, como primer paso, haremos un breve viaje al Sistema Nervioso, para conocer aspectos fundamentales que conformar�n los cimentos� de la educaci�n de los sentidos y de los ejercicios neuromotores, a la vez que aprovecharemos para hacer una revisi�n de conocimientos con relaci�n a las bases neurofisiol�gicas del desarrollo humano.

III. BASES NEUROFISIOL�GICAS DEL DESARROLLO:

1. Qu� entendemos por Sistema Nervioso:

En pocas palabras, el Sistema Nervioso es el sistema del cuerpo humano responsable por el env�o, recepci�n y procesamiento de impulsos nerviosos. Se encarga de mantener el cuerpo totalmente interconectado para que pueda realizar todas las funciones que tiene que realizar. Como est� encargado de controlar todas las funciones de los m�sculos y �rganos, trabaja en conjunto con tres sistemas: el central, el perif�rico y el aut�nomo. El sistema nervioso central es responsable de recoger la informaci�n, emitir impulsos nerviosos y analizar los datos sensoriales y est� compuesto por el enc�falo y la m�dula espinal. El sistema nervioso perif�rico tiene que transportar los impulsos nerviosos a y desde las numerosas estructuras del cuerpo, formado por nervios craneales (12 pares) y espinales (31 pares), que unen el sistema nervioso central con el resto del cuerpo. El sistema aut�nomo, formado por sistemas simp�tico y parasimp�tico, se encarga de regular y coordinar las funciones vitales del cuerpo.��

El sistema nervioso es conocido como el rey, el jefe supremo de todos los dem�s sistemas del cuerpo humano.

2. Conociendo nuestro Sistema Nervioso:

Si miramos el Sistema Nervioso de manera macrosc�pica, podemos ver varias zonas esenciales, de las cuales mencionaremos solamente algunas, que en nuestra opini�n, son de mucha importancia para lo que vamos a proponer en lo que se refiere al desarrollo neuromotor:

  • M�dula espinal: La m�dula es una de las partes m�s importantes del SNC, pues act�a como un cable que env�a mensajes desde el enc�falo y recibe informaci�n de las otras zonas del cuerpo. Posee conductos nerviosos aferentes y eferentes, lo que significa que puede recibir y transmitir informaci�n y se encuentra rodeada de un l�quido espinal que la protege y la nutre.� Si por alguna raz�n se lesiona, no podr� transmitir o recibir informaci�n a las �reas que cubren la zona da�ada y tampoco de las que se encuentran por debajo de la misma.�
  • Bulbo Raqu�deo: el bulbo es la poci�n m�s baja del cerebro humano, ubicado sobre la m�dula y debajo de la protuberancia anular, conectando a enc�falo y m�dula espinal. Desempe�a un importante papel en la transmisi�n de impulsos nerviosos entre la m�dula y el enc�falo y es el centro de las funciones card�acas y respiratorias.
  • Protuberancia Anular: la protuberancia se encuentra, verticalmente, sobre el bulbo raqu�deo y debajo del enc�falo y sagitalmente entre el cerebelo y la gl�ndula pituitaria. Sirve como puente entre cerebelo, bulbo y cerebro.
  • Cerebelo: el cerebelo se encuentra sobre la protuberancia anular, debajo de la corteza cerebral y en la parte posterior del enc�falo. Se encarga de coordinar y modificar la actividad resultante de impulsos y �rdenes enviados desde el cerebro.
  • Cerebro: es la parte m�s voluminosa del enc�falo (que es el principal componente del SN)� y se encuentra protegido en la cavidad craneal. Est� formado por una gran masa de fibras nerviosas de color gris y de color blanco, en su parte superior. Es responsable de gran parte de los procesos mentales superiores as� como del procesamiento de datos sensoriales y de procesos motores iniciales. Est� compuesto por dos hemisferios y dividido en cuatro secciones o l�bulos (frontal, parietal, occipital y temporal). Las funciones de cada l�bulo est�n coordinadas por las fibras de asociaci�n (la m�s larga y densa de estas fibras forman el cuerpo calloso, que une los dos hemisferios).
  • Corteza cerebral: es la zona externa del cerebro. En su parte media se encuentra el surco central. A partir de �l, se pueden describir dos zonas: una anterior y motora, y otra posterior y sensitiva. Es responsable, entre tantas cosas, de las habilidades m�s nobles y refinadas, �nicas del ser humano.

Si miramos microsc�picamente el cerebro, podemos encontrar dos c�lulas esenciales:

1. Las c�lulas gliales: las interneuronas, c�lulas m�s peque�as que tienen como funci�n sostener, proteger y nutrir las neuronas.

2. Las c�lulas nerviosas: las neuronas. De los miles de millones de c�lulas que componen nuestro cerebro, se calcula que, en el cerebro adulto, hay 100.000 millones de neuronas y aproximadamente 10 veces m�s de c�lulas gliales que las acompa�an

    • La neurona es una c�lula nerviosa, la unidad anat�mica y funcional del sistema nervioso. Presenta mucho m�s variedad que cualquier otro tipo de c�lula del cuerpo. Cada una inicia su existencia con una forma m�s o menos parecida a una esfera y hasta terminar su migraci�n, la va alterando con ramificaciones llamadas dendritas y axones.
    • Las neuronas se componen b�sicamente de tres partes: el cuerpo neuronal o soma, compuesto fundamentalmente por n�cleo, citoplasma y nucl�olo. En el soma se lleva a cabo la integraci�n de toda informaci�n obtenida. Las dendritas, prolongaciones muy ramificadas alrededor del soma, recogen informaci�n y el ax�n, prolongaci�n larga y poco ramificada, que conduce y trasmite el mensaje resultante de la integraci�n (impulsos el�ctricos) y transportan sustancias qu�micas .
    • La forma de una neurona depende de la funci�n que va a cumplir, o sea, de la ubicaci�n en la red neuronal y de los contactos que recibe.
    • La mielina es una lipoprote�na que recubre el ax�n y permite el aislamiento del mismo, posibilitando� mayor fluidez en la transmisi�n de la informaci�n (impulso el�ctrico: 120 m por segundo) y protecci�n de la misma. El proceso de mielinizaci�n se da desde la etapa prenatal, progresivamente, siguiendo las gradientes del desarrollo (c�falo-caudal, pr�ximo-distal).

� Cada neurona puede conectarse con 1.000 o 10.000 otras c�lulas, lo que nos hace ver que lo m�s incre�ble no es la cantidad de neuronas que pueda tener un cerebro, sino la cantidad de conexiones que pueden ser establecidas, cuyas investigaciones recientes hablan de una cifra inimaginable.

    • Las neuronas se comunican por medios de neurotransmisores que trasmiten la informaci�n entre los axones de una neurona y las dendritas de la otra. Los neurotransmisores se encuentran almacenados en peque�as ves�culas ubicada en las extremidades de los axones y, por medio de un proceso electroqu�mico, la llegada de un potencial de acci�n (transmisi�n el�ctrica) provoca la liberaci�n de neurotransmisores de las ves�culas (transmisi�n qu�mica) al espacio que hay entre las neuronas. Estas sustancias llegan a la membrana de la neurona contigua, donde accionan con unas mol�culas especializadas, los receptores, con las que se unen. Esta uni�n resulta en un nuevo potencial de acci�n, que seguir� propagando el est�mulo (Ortiz, M.E.)
    • Las conjunciones o conexiones que vinculan una neurona con otra se llaman sinapsis.
    • El impulso nervioso viaja en fracci�n de segundo.
    • Las conexiones neuronales se efect�an, se refinan y se reorganizan constantemente, a lo largo de toda la vida, bajo influencias ambientales o gen�ticas.

3. Los sentidos, las v�as sensoriales y el Sistema Nervioso:

Para entender qu� pasa en el cerebro cuando las v�as sensoriales reciben una informaci�n, haremos una breve descripci�n de los �rganos receptores de est�mulos, bas�ndonos en los estudios realizados por� J. R. Gimeno y otros.

� Vista: los ojos son los �rganos receptivos y codificadores del est�mulo, el cual es llevado al centro de decodificaci�n, el cerebro, donde se analiza y se compara la informaci�n con las dem�s almacenadas en la memoria.

� O�do: el o�do es el �rgano de la audici�n. Los receptores del o�do interno captan las vibraciones sonoras en impulsos nerviosos, que mediante fibras sensibles, ascienden hasta llegar al c�rtex cerebral auditivo. Tambi�n cabe recalcar que las estructuras vestibulares del o�do interno son responsables de la funci�n del equilibrio.

� Tacto: las diferentes sensaciones recibidas por la piel (de textura, vibraci�n, temperatura, consistencia, forma, peso, etc.) son recibidas por terminaciones nerviosas� espec�ficas para cada sensaci�n, y viajan, en cuesti�n de segundos, por las sendas nerviosas hasta la m�dula espinal, y desde all� hasta el cerebro. Cada parte del cuerpo tiene su representaci�n, casi exclusivamente en el hemisferio opuesto, ocupando una zona proporcional al n�mero de receptores de la misma zona (con excepci�n de algunas partes de la cara). Labios, cara y pulgar cuentan con un n�mero muy alto de receptores.

� Olfato y gusto: son conocidos como los sentidos qu�micos, puesto que sus est�mulos dependen del contacto de sus receptores con sustancias qu�micas. La membrana olfatoria� recibe los est�mulos y los transmite mediante las fibras del nervio olfatorio hasta el cerebro, mientras que los est�mulos gustativos son captados por los botones gustativos de la boca y transmitidos por las neuronas que siguen diferentes v�as hasta llegar al cerebro.

Los �rganos receptores de est�mulos env�an la informaci�n a diferentes �reas del cerebro para que sea decodificada, analizada y /o almacenada. El proceso empieza de la siguiente manera: el �rgano del sentido capta la informaci�n, o el est�mulo, por medio de las v�as receptoras, los transmisores se encargan de llevar el mensaje a la zona del cerebro que le corresponda, y es en el cerebro, que la informaci�n es interpretada.

Para ejemplificar este proceso,� les invito a observar parte de un modelo sugerido por Rico (1986):

SENTIDO

EST�MULO

LOCALIZACI�N DE RECEPTORES

TRANSMISORES

UBICACI�N CEREBRAL DE LA PERCEPCI�N

Vista

Color rojo

Retina ocular

Nervio �ptico (segundo par craneal)

Corteza visual. L�bulo occipital

O�do

Sonidos en frecuencia

�rgano de Corti, del caracol (o�do interno)

Nervio coclear (rama del nervio vest�bulo-coclear, octavo par craneal)

Corteza auditiva. L�bulo temporal (principalmente en la circunvoluci�n temporal superior

4. El cuerpo, el movimiento y el Sistema Nervioso:

Cuerpo, movimiento y cerebro son compa�eros inseparables en el proceso de desarrollo humano.

Para entender un poco m�s sobre este “trabajo en equipo”, tenemos que recordar que nuestro cerebro crea movimientos enviando una explosi�n de impulsos nerviosos a cualquier m�sculo o a la laringe. Seg�n las investigaciones de William Calvin (Calvin y Ojemann- 1994), existe un c�digo cerebral para la creaci�n de los movimientos. �l afirma que, movimientos tan simples como masticar un chicle, por ejemplo, son controlados por circuitos cerebrales pr�ximos a la m�dula espinal, mientras que movimientos m�s complejos requieren de amplias �reas del cerebro como por ejemplo, la corteza prefrontal y las dos terceras partes posteriores del l�bulo frontal, las mismas�� �reas del cerebro que tambi�n se encargan de habilidades cognitivas como la resoluci�n de problemas y el planeamiento. A la vez que el cerebro crea diferentes movimientos, tambi�n est� siendo activado cuando nuevos movimientos o nuevas combinaciones de movimientos son iniciadas.

Este asombroso proceso de interacci�n cerebro-cuerpo para la creaci�n de movimientos est� presente desde la etapa prenatal y corresponde a una organizaci�n neurol�gica por la cual pasa todo ser humano, principalmente, en los seis o siete primeros a�os de vida.

Para entender un poco mejor el concepto de “organizaci�n neurol�gica”, encontramos en las investigaciones de Carl Delacato la siguiente definici�n: “condici�n fisiol�gicamente �ptima que se completa �nicamente en el hombre, como resultado de un desarrollo neuronal ontogen�tico no interrumpido”. Dicho desarrollo, repasa el desarrollo filogen�tico del hombre, que empieza en el primer trimestre del embarazo y se completa aproximadamente a los seis a�os y medio de edad (en personas con desarrollo normal).

Este proceso de organizaci�n neurol�gica, el cual respeta algunas leyes, se da de manera organizada y gradual, en sentido vertical en direcci�n a la corteza, a medida que avanza el proceso de mielinizaci�n y est� directamente relacionado con la informaci�n sensorial que el ni�o o ni�a recibe del mundo y de su propio cuerpo y se confirma con la aparici�n de diferentes habilidades de tipo motor.

Si retomamos las zonas esenciales del SN mencionadas en el apartado III.2, podemos relacionarlas con varias habilidades motoras y/o movimientos caracter�sticas de cada etapa del proceso de organizaci�n neurol�gica, descritas por Delacato y posteriormente estudiadas y ratificadas por Glenn Doman . Veamos:

1. M�dula espinal y bulbo raqu�deo: son los puntos de partida de la organizaci�n neurol�gica (ON). Son responsables de los reflejos antiguos y primitivos, cuya contribuci�n b�sica es el tono muscular, el movimiento reflejo y la preservaci�n de la vida. En esta etapa hay movimiento pero no hay movilidad. Hay reflejo prensil y movimiento de brazos y piernas pero sin mover el cuerpo.

2. Protuberancia anular: es el siguiente nivel de la ON, responsable del reflejo t�nico del cuello. Facilita la coordinaci�n de las funciones de los� dos lados del cuerpo, cara y mand�bula. El reflejo t�nico, presente desde la etapa intrauterina, permitir� al ni�o moverse y desplazarse: es la etapa del arrastre. El arrastre es el primer acto de movilidad que resulta en desplazamiento de un punto a otro. La ON a nivel de protuberancia es caracterizada por el primero movimiento funcional y por el aumento general de movimientos.

3. Cerebelo: es un nivel m�s en la ON, el cerebelo se encarga, entre otras cosas, de la interrelaci�n entre postura, equilibrio, movilidad y visi�n. Ya despegado del suelo, el ni�o puede gatear apoyado en manos y rodillas, por primera vez en tercera dimensi�n, movimiento que requiere de audici�n biauricular, visi�n binocular y de una interrelaci�n entre fibras visuales y auditivas, nervios �culo motores, reflejo a luz, alteraciones de postura y m�sculos del cuello y tronco. Este desplazamiento se da en patr�n cruzado de movimiento y por primera vez el ni�o es capaz de combinar las funciones de los dos lados del cuerpo. Tambi�n tiene m�s dominio de habilidades manuales. Estudios recientes realizados por W. T. Thatch, mencionan por lo menos 8 habilidades del ser humano fuertemente relacionadas con el cerebelo, como memoria, percepci�n espacial, lenguaje, atenci�n, emoci�n, lenguaje no verbal, y toma de decisiones. Adem�s, la neurofisiologista Carla Hannnaford (1995) hace hincapi� en la influencia que es sistema vestibular ejerce en el afinamiento del tono muscular y de los movimientos, del equilibrio, de la traslaci�n del pensamiento a la acci�n y de la coordinaci�n de los movimientos del cuerpo.

4. Cerebro - corteza inicial: Hacia aproximadamente un a�o de edad, el ni�o progresa en la ON, de un tipo de funci�n relativa a una funci�n cortical� m�s elevada. Comienza a usar brazos y manos independientemente de las piernas y pies y empieza a pararse con apoyo y luego sin �l, en posici�n b�peda; lo que resultar� en el dominio de una de las funciones m�s humanas; la marcha. Para esta etapa aun usar� los brazos en el papel de� equilibrio�� primario. Tambi�n ya est�n presentes las habilidades del habla, con por lo menos dos palabras usadas espont�nea y significativamente, y la oposici�n cortical de una de las manos. Cuando la ON llega a nivel de corteza temprana, aproximadamente a los 18 meses, el ni�o ya puede caminar sin usar los brazos para mantener el equilibrio, su vocabulario se incrementa con m�s palabras y pares de palabras (palabra frase) y presenta oposici�n cortical bilateral simult�nea. A nivel de corteza primitiva, m�s o menos a los tres a�os de edad, el ni�o camina en un esquema cruzado o patr�n cruzado completo, desarrollando la habilidad de correr, dominando un vocabulario expresivo y comprensivo m�s amplio (aprox. 2000 palabras y frases cortas), usando una mano en el papel dominante.� El siguiente estadio de la ON, que se refiere a la corteza sofisticada, el ni�o debe progresar hasta la lateralizaci�n o el desarrollo de la dominancia cortical de un hemisferio (puesto que hasta el momento, ambos hemisferios operaban en conjunto, con una relaci�n equilibrada). En esta etapa, los dos hemisferios empiezan a desarrollar funciones diferenciadas - y uno de ellos resultar� en hemisferio dominante. La progresi�n final de la ON que culmina en ojo, mano y pie dominantes, comienza aproximadamente a los 3 a�os de edad y est� casi completa a los seis y siete a�os.� A los ocho, pr�cticamente terminada la ON, podemos observar que posee la habilidad de usar los miembros del cuerpo de acuerdo con la lateralizaci�n o dominancia hemisf�rica, un vocabulario completo y estructurado, as� como el uso de la mano dominante para escribir. Adem�s, es la corteza humana la responsable del desarrollo de innumerables habilidades y capacidades del ser humano que estar�n presentes el resto de su vida.

A modo de resumen, podemos se�alar que las habilidades motoras observadas en los ni�os y ni�as durante el proceso de desarrollo hasta los seis u ocho a�os de edad, nos indicar� la madurez de su SN y el nivel de la ON alcanzada.

El resultado final de este proceso de organizaci�n neurol�gica est� en la especializaci�n y dominancia hemisf�rica y en las diferentes habilidades que hace del ser humano �nico en la tierra: el habla, la escritura y la lectura con comprensi�n.

El hecho que un ni�o o ni�a llegue a desarrollar estas habilidades a los seis o siete a�os de edad, aproximadamente, est� directamente relacionado con la oportunidad de ejercitaci�n sensorial y neuromotora a las cuales estuvo expuesto desde temprana edad.

IV. PROPUESTA DE ACCI�N:

1. En al �mbito sensorial:

“No hay nada en la mente que antes no haya estado en los sentidos”, afirm� Comenio hace muchos y muchos a�os. �Habr� cambiado nuestra mente, desde esta �poca, la manera de conocer y percibir al mundo? Obviamente que no. Muy por el contrario, con el avance de las Neurociencias, estamos entendiendo de manera m�s clara c�mo se da el proceso de desarrollo cerebral y la importancia de la informaci�n sensorial para la construcci�n del conocimiento.

Todos los ni�os y ni�as tienen conocimiento de s� mismos y del mundo que los rodea utilizando sus sentidos. Los �rganos responsables de captar la informaci�n del medio donde crecen y se desarrollan nuestros peque�os, son bombardeados, segundo tras segundo por diferentes est�mulos. El cerebro, quien se encarga de seleccionar la informaci�n, limita la entrada de las sensaciones, elige, decodifica y transmite a diferentes zonas cerebrales y al cuerpo en s�, aquello que potencialmente le es m�s �til, valorando las informaciones m�s importantes o m�s llamativas, o m�s olorosas, o que involucren m�s emociones, etc.

Como simple ejemplo, imag�nate sentado en el Teatro Municipal de su ciudad, y al frente tuyo la espectacular Orquesta Sinf�nica de Mosc�. A esta escena, suma el hecho de que tienes los o�dos totalmente sordos. O que te encuentres preparando el agua de la tina para que se ba�e un beb�, y sumado a esto, el hecho de que no puedas percibir la temperatura del agua. No necesitamos m�s ejemplos para demostrar que lo que realmente sabemos fue construido por las m�s diversas informaciones recibidas a trav�s de nuestros canales sensoriales, que no solo nos permiten tener un conocimiento espec�fico (como la temperatura) sino tambi�n nos permiten sensibilizarnos ante diferentes fen�menos o situaciones de la vida diaria, dando sentido a lo sentido (escuchar y sentir la belleza de una sinfon�a).

Muchos podr�an pensar que la informaci�n sensorial de todas maneras llega al cerebro y cumple su funci�n, siguiendo un curso casi natural, en la construcci�n del conocimiento; lo que no exige de un educador planificar u organizar un programa formal de educaci�n sensorial. Sin embargo, si tenemos conciencia de que la informaci�n sensorial sustenta saberes m�s complejos, que el Sistema Nervioso madura de forma gradual, y que el despertar de los sentidos es procesal, f�cilmente podremos concluir que la educaci�n sensorial� proporcionar� una mayor organizaci�n de los est�mulos sensoriales, controlar� y velar� por su correcta recepci�n y por los �rganos responsables de ella, adem�s de ayudar a los ni�os y ni�as a interpretar y analizar las sensaciones que reciben, a ser sensible, y que a trav�s de esta sensibilidad, puedan entender el significado m�s profundo de lo que observan.

Los ni�os y ni�as son altamente sensoriales, gracias a una sabia naturaleza que les facilita el conocimiento del entorno y de s� mismos, y como seg�n afirma Delgado, “la informaci�n sensorial es absolutamente esencial para el comienzo y desarrollo de las funciones mentales en el ni�o, porque la actividad cerebral depende esencialmente de los est�mulos sensoriales, no s�lo al nacer, sino tambi�n toda su vida”.

Por lo tanto, la propuesta de estimulaci�n sensorial se enmarca en un Programa de Educaci�n Sensorial, que empezar� desde la m�s temprana edad, sin l�mite para terminar, ya que la exploraci�n sistem�tica por medio de los sentidos se hace necesaria hasta la adolescencia, cuando investigamos en un laboratorio de f�sica o qu�mica en el colegio.

Para sistematizar un programa en la primera infancia, sugerimos un mix entre las metodolog�as de Soler y Rico, lo que nos permitir� trabajar bajo un amplio espectro sensorial. Como lineamiento de acci�n, deber�n considerar en el programa:

1. Experiencia sensorial:� siempre personal, respetando el umbral que varia de persona a persona. Por tal raz�n, los ejercicios ser�n individualizados

2. Material sensorial: muy variado, que atienda a los diversos sentidos. Debe ser seleccionado de antemano, recolectando materiales del medio natural y de medios espec�ficos.

3. Capacidades a ser desarrolladas: en cualquier ejercicio de estimulaci�n sensorial, indiscutiblemente estamos estimulando y desarrollando capacidades cognitivas. Por tal raz�n, para la primera infancia debemos dar �nfasis en desarrollar en nuestros ni�os y ni�as las capacidades de observar, identificar, clasificar, discriminar, diferenciar, memorizar, completar series, reconstruir patrones y aplicar lo aprendido en diferentes situaciones de la vida cotidiana.

4. Los contenidos: dentro de cada �mbito sensorial se debe establecer los contenidos a ser considerados en cada una de las etapas del desarrollo, seg�n la edad del ni�o. Como por ejemplo, con relaci�n al desarrollo visual, los contenidos van desde la escala de movimientos oculares, percepci�n de formas, colores, semejanzas, diferencias, hasta la agudeza visual, diferenciaci�n figura y fondo, memoria visual y estabilidad perceptiva. A modo de ejemplo, observen el cuadro que est� a continuaci�n en lo que se refiere a movimientos oculares, en gradaci�n, desde los 3 hasta los 24 meses de edad:

EDAD

3 a 6

6 a 9

9 a 12

12 a 15

15 a 18

18 a 21

21 a 24

MOVIMIENTOS OCULARES

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

- izquierda

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

- izquierda

- izquierda abajo a derecha arriba

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

- izquierda

- izquierda abajo a derecha arriba

- derecha abajo a izquierda arriba

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

- izquierda

- izquierda abajo a derecha arriba

- derecha abajo a izquierda arriba

- circular hacia la izquierda

Rastreo hacia:

- arriba

- abajo

- derecha

- izquierda

- izquierda abajo a derecha arriba

- derecha abajo a izquierda arriba

- circular hacia la izquierda

- circular hacia la derecha

5. Los grados: considerando el conocimiento del alumno, la etapa del desarrollo y el dominio del sentido respectivo, los ejercicios sensoriales deber�n ser categorizados en grados para permitir no solamente la adquisici�n de la habilidad o capacidad sino tambi�n la comprensi�n de lo sentido. Gimeno, Rico y Vicente enumeran los siguientes grados:

� Grado Cero: es el de la iniciaci�n del conocimiento, (contactarse de manera global con un objeto, a trav�s de la experiencia directa para conocer por conocer, sentir por sentir, probar por probar, etc.), de identificaci�n de la cualidad, que obliga a una manipulaci�n directa o contacto f�sico con el objeto que porta la cualidad. Es el momento de ejercitar la capacidad de observar. Este grado debe ser explorado al m�ximo en las edades tempranas.

� Grado Uno: es el del dominio, de la ejercitaci�n, puesto que la cualidad ya fue conocida e identificada. Es el momento de hacer nuevos descubrimientos, de ejercitar las capacidades cognitivas de clasificar, diferenciar, discriminar. Es repetir, ejercitar, dominar para aprender. En este momento, podemos observar destrezas del tipo rapidez y seguridad al ejecutar las tareas.

� Grado Dos: es el recordar lo aprendido, evocar lo que fue memorizado para lograr habilidades superiores a nivel cognitivo y sensorial. Es el momento de practicar o ejercitar la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo, algo que se relaciona directamente con el proceso de aprendizaje.

� Grado Tres: es la fase de la agudeza, que se adquiere despu�s de una serie de ejercitaciones. Es el momento de estimular y desarrollar habilidades� cognitivas relacionadas con la informaci�n sensorial recibida: rapidez en la resoluci�n de problemas, en la evocaci�n de lo aprendido, en la autonom�a y en la autocorrecci�n.

� Grado Cuatro: es la fase de aplicar todo lo aprendido en el��� d�a a d�a, seg�n las necesidades o deseo del alumno. Es el momento en que lo aprendido toma cuerpo, en la pr�ctica, en la vida cotidiana, donde se aplican los conocimientos, destrezas y habilidades sensoriales desarrolladas en los grados anteriores.

�El cuadro siguiente demuestra un ejemplo de la gradaci�n en lo que se refiere a la diversificaci�n de est�mulos auditivos desde los 12 hasta los 30 meses:

EDAD

12 a 18

18 a 21

21 a 27

27 a 30

DIVERSIFICACI�N AUDITIVA

1. Sonidos del cuerpo:

� Grado 0: escuchar por escuchar.

2. Sonidos emitidos por animales:

� Grado 0: escuchar por escuchar e identificar� se�alando.

3. Sonidos de instrumentos musicales:

� Grado 0: escuchar por escuchar e identificar� se�alando.

1. Sonidos del cuerpo:

� Grado 0 al grado 1.

2. Sonidos emitidos por animales:

� Grado 0 al grado 1.

3. Sonidos de instrumentos musicales:

� Grado 0 al grado 1.

1. Sonidos del cuerpo:

� Grado 0 al grado 2.

2. Sonidos emitidos por animales:

� Grado 0 al grado 2.

3. Sonidos de instrumentos musicales:

� Grado 0 al grado 2.

4. Sonidos de la naturaleza:

� Grado 0 al grado 1

1. Sonidos del cuerpo:

� Grado 0 al grado 3.

2. Sonidos emitidos por animales:

� Grado 0: al grado 3.

3. Sonidos de instrumentos musicales:

� Grado 0 al grado 3

4. Sonidos de la naturaleza:

� Grado 0 al grado 3.

6. La programaci�n: para todo el trabajo sensorial, el profesor debe tener una programaci�n como para cualquier otro programa. Las unidades de aprendizaje sensorial deben seguir el mismo camino que las dem�s propuestas de aprendizaje, empezando por la motivaci�n, pasando a la presentaci�n o exploraci�n del material, la manipulaci�n del mismo, la ejercitaci�n en los grados que� correspondan para terminar con la evaluaci�n.

2. En el �mbito neuromotor:

El programa de desarrollo neuromotor es un programa de actividades neuromotoras, o de ejercicios f�sicos que estimulan la organizaci�n neurol�gica y la excelencia f�sica de los ni�os.

Toda la informaci�n que recibe el cerebro llega por medio de las v�as sensoriales. La informaci�n es almacenada por un corto periodo de tiempo en el sistema sensorio-perceptivo, enseguida el cerebro la� decodifica y en un lapso de segundos emite la respuesta motora. �Qu� v�as sensoriales son consideradas muy importantes para la pr�ctica de los ejercicios neuromotores?

VISI�N: es una v�a sensorial extremadamente importante. Ser�a muy dif�cil jugar tenis, b�squet o f�tbol sin el uso de la visi�n. Adem�s ser�a imposible leer el lenguaje visual.

AUDICI�N: es otra v�a muy importante que tambi�n est� involucrada en las habilidades motoras. Para los jugadores de tenis, por ejemplo, el sonido que escuchan del golpe dado por su adversario en la pelota, lo advierte c�mo debe recibir la jugada. Es a trav�s de la audici�n que podemos escuchar, comprender, razonar y m�s a�n, es por medio de la audici�n que el ser humano llega al lenguaje, a� hablar y expresarse oralmente en uno o m�s idiomas.

TACTO: la informaci�n t�ctil nos permite sentir, de tal manera que podamos identificar un objeto sin olerlo, mirarlo o probarlo. Un tenista conf�a en la informaci�n t�ctil cuando agarra la raqueta al prepararse para un saque, o la manera como el jugador de golf cierra las manos en el palo es vital para el resultado de su jugada. La informaci�n t�ctil de las manos (jugador de golf), pies (jugador de f�tbol), cabeza ( jugador de f�tbol), cuerpo ( jugador de f�tbol americano) es vital fuente de informaci�n que “manipula” el desarrollo de la habilidad motora.

LA INFORMACI�N PROPIOCEPTIVA tambi�n es importante para que el ser humano logre desarrollar una habilidad motora, y sirve de ayuda� para preparar una habilidad superior.

Para que exista comprensi�n del proceso de aprendizaje motor, es necesario que se entienda algunos t�rminos esenciales como:

EL MOVIMIENTO: El movimiento es la base del �mbito neuromotor, ya que existe una relaci�n muy �ntima entre desarrollo cerebral,� movimiento corporal y� habilidades motoras. Los movimientos que realizamos, desde la etapa prenatal, est�n directamente relacionadas con el desarrollo de las capas esenciales del cerebro y de otras zonas del SN.

LA HABILIDAD: El t�rmino habilidad se refiere a la destreza adquirida. Las� habilidades motoras tienen en com�n la propiedad que cada una tiene que ser aprendida para poder ser ejecutada de manera correcta.

Ejemplo: andar, a pesar de ser una habilidad fundamental y relativamente sencilla, exige un aprendizaje previo y muchas horas de entrenamiento, adem�s de todas las sub-habilidades que ya fueron adquiridas.

PATRONES DE MOVIMIENTO: Es una serie de actos motores interiorizados, ejecutados en grados menores de habilidad (en comparaci�n a una habilidad� motora que exige alto grado de destreza) que est� dirigida a la realizaci�n de una meta externa y m�s compleja. La musculatura que envuelve el patr�n de un movimiento generalmente es la “musculatura gruesa o grande” del cuerpo.

El patr�n de movimiento es el elemento b�sico del movimiento, es la estructura que se necesita para la realizaci�n de una habilidad espec�fica- cuando el patr�n adquirido no es el correcto, la habilidad motora involucrada tampoco es de calidad.

Ej.: el patr�n de movimiento de patear es el mismo para patear una pelota al arco, patear� una pelota en ca�da libre o patear una botellita que encontramos tirada en la calle.

El “patr�n cruzado” es el patr�n m�s complejo y completo, pues adem�s de exigir de los dos hemisferios que trabajen juntos, es el patr�n que est� presente en muchas habilidades motoras: arrastre, gateo, marcha, corrida, etc.

APRENDIZAJE MOTOR: El aprendizaje puede ser definido como un cambio interno en un individuo, que produce una determinada mejor�a como resultado de la pr�ctica. El aprendizaje motor envuelve, entonces, cambios en el comportamiento motor o f�sico.

Como sabemos, el aprendizaje de una habilidad ocurre en varias etapas. Seg�n el modelo de Paul Fitts y Michael Posner (1967), este aprendizaje envuelve 3� etapas para aprender una habilidad nueva:

1�) Etapa Cognitiva: cuando un aprendiz empieza a adquirir una nueva habilidad, est� preocupado con muchas cosas, tiene muchas inquietudes y necesita informaci�n para realizar su haza�a y por ello se equivoca much�simas veces. (�C�mo se agarra la raqueta? �Qu� debo hacer cuando me devuelvan la pelota? �C�mo se computan los puntos? �C�mo debo arrastrarme?)

2�) Etapa Asociativa: cuando el aprendiz ya aprendi�, hasta cierto punto, los mecanismos b�sicos de la habilidad, la empieza a refinar, a ubicar sus errores e intentar corregirlos, perfeccionando as� su propia pr�ctica. (Ya puedo mejorar mi saque pero �d�nde debo “clavar” la pelota?)

3�) Etapa Aut�noma: cuando la habilidad ya es autom�tica, habitual, y el aprendiz no tiene que pensar tanto antes de actuar, desarrolla la capacidad de detectar sus errores, corregirlos y planear una estrategia. Este es el resultado de mucho entrenamiento.

Adem�s, la evoluci�n de las tres etapas est� relacionada con la madurez neurol�gica y con el entrenamiento que result� en la conformaci�n de una nueva estructura.

Considerando los conceptos mencionados anteriormente nos falta ahora considerar cuales ser�an los ejercicios a ser realizados en un programa neuromotor y las reglas a ser seguidas para el �xito del programa.

1. Los ejercicios neuromotores dan �nfasis en primer lugar, a la interiorizaci�n de un patr�n de movimiento. Luego, paso seguido, est� la integraci�n de los ejercicios realizados en un circuito.

2. Los ejercicios neuromotores deber�n ser del tipo vestibular (que estimulan el tono, el equilibrio, la mielinizaci�n, la postura, la informaci�n cinest�sica); del tipo neurotr�fico (que estimulan los sentidos del tacto, vista y o�do, a los dos hemisferios, a patrones del movimiento y la lateralidad) y del tipo de competencia o habilidad manual (que estimulan la fuerza muscular, coordinaci�n �culo-manual, capacidad tor�cica, agarre prensil, dominio de la oposici�n cortical).

3. La organizaci�n del circuito neuromotor debe responder a dos factores importantes: la etapa del desarrollo en la cual se encuentran los ni�os y a una organizaci�n que englobe los diferentes patrones aprendidos.

4. Las sesiones del Programa Neuromotor deben tener un m�nimo de 10 y un m�ximo de 20 minutos.

5. La vestimenta debe ser c�moda y permitir a los ni�os y ni�as moverse y desplazarse de un punto a otro con facilidad.

6. El aula debe contar con espacios amplios, escalera de braquiaci�n, pista de arrastre (para los m�s peque�os), colchonetas, pelotas gigantes, cilindros, balancines, barritas de madera, y todos los materiales que juzgue necesario la maestra. Cabe resaltar que para la mayor�a de los ejercicios neurotr�ficos, el recurso m�s importante es el SUELO.

A continuaci�n, veamos el ejemplo de algunos ejercicios neuromotores programados por una profesora de ni�os y ni�as de dos a�os de edad, los cuales ser�n integrados en un circuito neuromotor, posteriormente.

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Para terminar, una lluvia de ideas de ejercicios neuromotores:

� arrastre, gateo, marcha, carrera sin obst�culos

� arrastre, gateo, marcha, carrera con obst�culos, en diferentes niveles, etc.

� salto

� balanceo

� giros

� rotaciones

� braquiaci�n

� volantines

� lanzamiento

� etc.

Todos los ejercicios deben abarcar los diferentes tipos de patrones, con miras siempre en la organizaci�n neurol�gica del ni�o y ni�a. Desarrollar habilidades neuromotoras es abrir puertas a diferentes habilidades cognitivas, como lectura y escritura, las cuales exigen un alto nivel de organizaci�n neurol�gica en el ser humano.

V. CONCLUSIONES:

Estimular o educar los sentidos, entre muchas cosas, permitir� al ni�o o ni�a agilizar las v�as aferentes, de informaci�n sensorial, as� como las v�as eferentes, de respuesta motora; mejorar la capacidad intelectual� en general, debido a la estimulaci�n de diferentes zonas del SNC y �reas especializadas de la corteza cerebral (Gimeno, 1986) proporcionando un aumento de las conexiones neuronales y por ende un incremento en el aprendizaje y en la construcci�n de conocimientos. De la misma manera, practicar ejercicios neuromotores contribuir� con el desenvolvimiento adecuado de todos los niveles subcorticales y corticales del SNC,� responsables de las m�s diferentes y refinadas habilidades motoras, las cuales est�n directamente relacionadas con capacidades y habilidades cognitivas y con el aprendizaje.