Taller
Etapas del neurodesarrollo y su ense�anza
tridimensional
Resumen
Dra. Ma. Cristina M�rquez-Orozco
Departamento de Embriolog�a,
Facultad de Medicina, UNAM. M�xico
Los m�todos tradicionales empleados en la ense�anza del desarrollo
del sistema nervioso, incluyen el uso de esquemas elaborados
en un pizarr�n, la proyecci�n de diapositivas con im�genes tomadas
de diferente tipo de publicaciones, programas de multimedia,
enriquecidos con animaciones, que tratan de dar una apariencia
tridimensional. Sin embargo, en todos los casos el material
es bidimensional y esto provoca la memorizaci�n de im�genes
que se alejan de la realidad. Alrededor del 80% de los estudiantes
tienen escasa percepci�n de las relaciones espaciales. Los modelos
los ayudan a tener una idea tridimensional de las estructuras
embrionarias, pero tienen el inconveniente de mostrar s�lo algunas
etapas del desarrollo, por lo cual se pierde la secuencia de
los procesos. Para salvar estos inconvenientes, he desarrollado
una estrategia de ense�aza del desarrollo embrionario, que incluye
el modelado de los �rganos en desarrollo, empleando un material
flexible. Esto favorece la observaci�n din�mica de los cambios
tridimensionales que experimentan las estructuras del embri�n,
de manera que se acerca al alumno a la realidad, ya que estos
modelos puede tocarlos, moverlos en el espacio, dar color a
las diferentes estructuras y cortarlos.
El esbozo del sistema nervioso central humano aparece en el
embri�n presom�tico, durante la tercera semana del desarrollo,
debido a que el complejo cordomesod�rmico u organizador primario,
constituido por tres categor�as de mesodermo, el axial o notocordal,
el cef�lico o placa precordal y el som�tico o paraxial, liberan
evocadores; que act�an como hormonas morfogen�ticas, y son las
responsables de inducir al neuroectodermo, situado en el centro
del ectodermo superficial, sobre el complejo cordomesod�rmico,
a diferenciarse en la placa neural y m�s adelante en el surco
y el tubo neural.
El tubo neural contin�a su cierre, al mismo tiempo, en sentido
cef�lica y caudal, como si dos cierres de cremallera avanzaran
en ambos sentidos. Por estudios recientes se sabe que este proceso
se presenta en esta primera zona de cierre, que empieza de la
cuarta a la sexta somitas cervicales y avanza en sentido craneal
y caudal, a las somitas cervicales y a las primeras lumbares,
pero existen cuatro zonas m�s de cierre. La segunda zona se
produce a partir de la futura fontanela frontoparietal y avanza
tambi�n en ambos sentidos, abarca aproximadamente entre la regi�n
frontal y la parieto-occipital. La tercera zona corresponde
al cierre del neuroporo anterior que se produce en sentido cr�neo-caudal.
La cuarta empieza en donde concluye el cierre de la primera;
avanza en sentido craneal y concluye en la fontanela parieto-occipital,
que donde termina el cierre de la segunda zona. La quinta corresponde
al cierre del neuroporo posterior, que se produce en sentido
caudo-craneal y termina en la regi�n lumbar, donde concluye
el cierre de la zona uno. El neuroporo anterior se cierra el
d�a 24, y el neuroporo posterior el d�a 26.
Los estudios realizados sobre el genoma humano han permitido
identificar una serie de genes, as� como factores de transcripci�n
y de crecimiento que participan en la diferenciaci�n del sistema
nervioso central. Entre estos se encuentra la nogina y la cordina,
producidas por la notocorda que determinan la diferenciaci�n
del prosenc�falo o cerebro anterior. El gen sonic hedgehog (Shh)
que libera un factor de transcripci�n notocordal, el cual determina
la formaci�n de la placa del piso del tubo neural. La activina
participa en el desarrollo de las estructuras axiales en las
aves y en los mam�feros e induce la flexi�n del embri�n hacia
el lado izquierdo. El gen nodal que codifica para la formaci�n
del factor de crecimiento que interviene en la formaci�n de
la l�nea primitiva, de donde se forma la notocorda y provoca
la flexi�n hacia la izquierda del cuerpo del embri�n. El gen-T
que es importante para el desarrollo de la cabeza del embri�n.
El gen Lim-1, perteneciente a una familia de genes homeoboxes
participa en la inducci�n de la cabeza del embri�n, desde el
prosenc�falo, hasta la segunda romb�mera. Por esta raz�n los
ratones mutantes de este gen, carecen de cabeza. En el desarrollo
de la cabeza tambi�n participan el gen goosecoide y el cerebrum.
La alteraci�n de cada uno de los genes que participan en el
desarrollo del sistema nervioso, determina malformaciones espec�ficas
como agenesias a diferentes niveles.
La regi�n cef�lica de la placa neural, que es m�s amplia,
durante la tercera semana del desarrollo, por crecimiento diferencial
de sus paredes, forma el esbozo de las ves�culas cerebrales
primitivas o neur�meras primarias, que son: el prosenc�falo
o cerebro anterior, el mesenc�falo o cerebro medio y el rombenc�falo
o cerebro posterior, mientras que la regi�n caudal, m�s angosta,
origina la m�dula espinal.
Entre el final de la cuarta semana el rombenc�falo da origen
al metenc�falo y al mielenc�falo, por lo que el enc�falo queda
constituido por cuatro ves�culas, ya que el mesenc�falo no se
divide. Al principio de la quinta, la primera ves�cula cerebral
o prosenc�falo se subdivide en el telenc�falo y en el dienc�falo.
De esta manera el enc�falo queda constituido por cinco neur�meras
secundarias. El resto del tubo neural forma la m�dula espinal.
Antes del cierre de los neuroporos (tercera semana), el esbozo
de las tres ves�culas cerebrales es recto, igual que la m�dula
espinal. Entre las ves�culas hay constricciones que las delimitan.
En el prosenc�falo se desarrollan las ves�culas �pticas, que
son un par de evaginaciones de sus paredes. El mesenc�falo es
una ves�cula dilatada, y se adelgaza el techo del rombenc�falo.
Durante la cuarta semana, se inicia la diferenciaci�n de las
flexiones cerebrales. La primera, cef�lica o mesencef�lica,
es la m�s profunda y se diferencia a nivel del mesenc�falo.
La segunda o cervical, se forma entre el rombenc�falo y la regi�n
cervical de la m�dula espinal. Ambas flexiones tienen concavidad
ventral. La tercera flexi�n es la p�ntica o pontina, se diferencia
en la quinta semana del desarrollo, entre el metenc�falo y el
mielenc�falo. Al acentuarse estas flexiones, la extensi�n del
enc�falo se reduce, y su forma se modifica hasta que se parece
a la del adulto en el cuarto mes fetal, cuando las ves�culas
telencef�licas se colocan en su posici�n definitiva.
Del telenc�falo: Los hemisferios cerebrales que forman la corteza
cerebral, el cuerpo estriado y el cuerpo calloso, los bulbos
y las cintillas olfatorias, el hipocampo, el f�rnix y la am�gdala,
entre otras estructuras.
Del dienc�falo: El epit�lamo, el t�lamo, el subt�lamo el hipot�lamo,
el quiasma �ptico, la neurohip�fisis, el tallo hipofisiario,
la gl�ndula pineal y los cuerpos mamilares.
Del mesenc�falo, que se conserva como mesenc�falo, se diferencian:
los col�culos superiores, que son visuales, y los inferiores,
que tienen funci�n ac�stica; los n�cleos de los pares craneales
III, IV y la parte mesenc�falo del V, los n�cleos rojos, la
sustancia nigra y los ped�nculos cerebrales.
Del metenc�falo: el cerebelo y el puente, con los n�cleos de
los pares craneales V, VI, VII y VIII.
Del mielenc�falo: la m�dula oblongada, en la que se diferencian
los n�cleos de los pares craneales V, VIII, IX, X, XI y XII.
Cada una de las tres primeras ves�culas cerebrales y la m�dula
tiene cavidades primitivas que son: La del prosenc�falo, la
del mesenc�falo, la del rombenc�falo y el conducto medular del
tubo neural o ep�ndimo.
La cavidad del prosenc�falo se subdivide en: la del telenc�falo
y la del dienc�falo. La del mesenc�falo es �nica. La del rombenc�falo
forma la del metenc�falo y la del mielenc�falo. La de la regi�n
medular del tubo neural tambi�n es �nica. En una etapa posterior:
La cavidad del telenc�falo origina los ventr�culos laterales
y la parte rostral del III ventr�culo.
La del dienc�falo forma la mayor parte del III ventr�culo.
La cavidad mesencef�lica constituye el acueducto cerebral.
Las cavidades del metenc�falo y la del mielenc�falo, constituyen
el IV ventr�culo.
Espina b�fida. Es el defecto en el cierre de la columna vertebral,
a nivel de los arcos neurales.
Meningocele. Cuando los arcos neurales est�n muy separados
en una espina b�fida o abarca m�s de una v�rtebra, se pueden
herniar las meninges y originar una espina b�fida con meningocele.
Mielomeningocele o meningomielocele. Es un tipo de espina b�fida
qu�stica, en la que la m�dula espinal y las ra�ces e incluso
los ganglios raqu�deos se encuentran dentro del meningocele.
Mieolosquisis o mielomeningorraquisquisis. Es una espina b�fida
expuesta en la que la m�dula espinal permanece en la posici�n
primitiva de la placa neural, como una capa gruesa de neuroepitelio
que no se pliega.
Anencefalia o meroanencefalia. Junto con el meningoencefalocele
son las anomal�as del cerebro, m�s frecuentes, que se debe en
el primer caso a la falta de cierre del neuroporo anterior en
la cuarta semana del desarrollo y en el segundo por herniaci�n
del enc�falo sobre las meninges y entre las suturas de la b�veda
craneana.
Hidrocefalia. Es la acumulaci�n de l�quido cerebroespinal en
el cerebro. La causa m�s frecuente es la obstrucci�n parcial
o total del acueducto cerebral. Los ni�os presentan per�metro
cef�lico mayor al normal y retraso mental debido a la compresi�n
de la corteza cerebral contra el cr�neo.
Microcefalia o cabeza peque�a. Se debe a que el enc�falo tiene
un desarrollo deficiente, la cual es una microencefalia, que
determina hipoplasia de la b�veda craneal, ya que el enc�falo
induce la diferenciaci�n del cr�neo, en cambio la cara es de
tama�o normal, aunque da la impresi�n de ser m�s grande. La
frente es muy angosta, la piel a nivel del cuero cabelludo forma
pliegues y el per�metro cef�lico es menor al normal. Es una
anomal�a multifactorial determinada por factores gen�ticos y
ambientales, entre los que se encuentran: trisom�as como la
18 y la 15, f�rmacos o drogas como el alcohol ingerido por la
madre, la coca�na, la aspirina y la difenilhidanto�na, infecciones
por citomegalovirus, virus de la encefalitis equina venezolana,
del HIV, de la rub�ola, de la varicela, el herpes simple, el
Toxoplama gondii y radiaciones ionizantes.