TALLER
NUEVOS PARADIGMAS EN LA EDUCACI�N ESPECIAL A LA LUZ
DEL ENFOQUE DE LA DIVERSIDAD
Maestra Ana Mar�a Schwarz
Universidad de Monterrey
Los t�picos principales presentados en� este taller ser�n:
- Diversidad, segregaci�n e integraci�n educativa.
- Repaso hist�rico de la Educaci�n Especial.
- La nueva cultura educativa de atenci�n a la diversidad
- Los retos de las escuelas y los maestro en el siglo 21.�
“El verdadero viaje de descubrimiento no consiste
en buscar
nuevo territorios, sino en tener nuevos ojos”.
Marcel Proust
1. Diversidad, segregaci�n e integraci�n educativa.
La “Educaci�n Especial” en si misma, es la prueba
palpable y la materializaci�n de la desintegraci�n y exclusi�n
que ha caracterizado a� los sistemas educativos prevalecientes
en el mundo occidental a partir del siglo XX.
Educaci�n Especial,� se refiere a un tipo de educaci�n diferente
a la ordinaria, que no es ni regular ni normal. Es un t�rmino
aceptado por la sociedad, protegido en t�rminos pol�ticos, asumido
cl�nicamente y avalado por las instituciones educativas.
El principal problema que se presenta en la nueva cultura de
la diversidad e integraci�n educativa, es precisamente desactivar
estos conceptos� paradigm�ticos tan arraigados en las instituciones,
en las aulas y en la misma sociedad contempor�nea.
El concepto “Diversidad” abarca m�ltiples aspectos:
diversidad de alumnos, diversidad de profesores o educadores,
diversidad de padres de familia, de instituciones y centros
educativos. La Diversidad debe de ser concebida como un valor,
un valor que la escuela debe de poner al alcance de todos y
de todas.
En el �mbito educativo las distintas respuestas de los alumnos
a la misma ense�anza, configura la base de lo que se entiende
por diversidad. �La escuela comprensiva debe aspirar a asumir
de forma integradora la diversidad, y toma como referencia la
realidad de grupos heterog�neos entre sus alumnos
Lejos de estos nuevos conceptos, y mirando hacia el pasado,
sabemos que el fen�meno de la expulsi�n y segregaci�n de alumnos
con capacidades diferentes o con necesidades especiales,� est�
estrechamente ligado con la obligatoriedad de la educaci�n b�sica
en los distintos pa�ses.
En la medida en que todos los ni�os eran enviados a las escuelas,
oficiales o particulares,� a recibir instrucci�n “obligatoria”,�
muchos de ellos no reun�an el perfil o las capacidades requeridos
en los procesos de ense�anza-aprendizaje. Es precisamente en
estas circunstancias en donde se comienzan a gestar prejuicios
y criterios equivocados, que llevaron a suponer que la educaci�n
era solamente para aquellos ni�os que no ten�an ninguna discapacidad,
aquellos que respondieran adecuadamente a los programas y planes
de los sistemas educativos.
Pero esos ni�os y ni�as que se quedaban fuera, que tradicionalmente
se quedaban en casa (algunos de ellos alejados de la vida social),
al establecerse esta “educaci�n obligatoria” como
compromiso de los sistemas educativos,� hab�a ahora que atenderlos
en otro tipo de aulas, y tambi�n� preparar “maestros especialistas”�
que puedan asumir el compromiso de educara esta poblaci�n (algunos
con discapacidades y otros sin ellas), adelantar a los alumnos
retrasados, utilizando pedagog�as experimentales fundamentadas
en el desarrollo evolutivo de los ni�os y tambi�n en modelos
psicol�gicos b�sicamente conductistas.; maestros con mayor preparaci�n,
acreditada por mayor n�mero de a�os cursados en su formaci�n
acad�mica, con m�s conocimientos de psicopedagog�a. De esta
forma surgen los sistemas de educaci�n especial.
Las escuelas de educaci�n especial han constituido el recurso
m�s importante, a trav�s de los �ltimos 50a�os, para atender
a los ni�os con “deficiencias” o con necesidades
especiales; pero esta separaci�n que aleja a los ni�os regulares
de los ni�os especiales, ha contribuido (y contin�a haci�ndolo)
a que la misma cultura, las creencias� y los estilos de vida
de cada comunidad, nunca tomaran en cuenta sus talentos y capacidades,
siempre se han centrado principalmente en sus d�ficits.
Por muchos a�os los modelos educativos han sido poco flexibles,�
organizaciones cerradas con metodolog�as poco constructivas,
que no consideran las diferencias importantes que existen entre
un alumno y otro, y mucho menos asumen el compromiso de atender
ni�os con problem�ticas m�s espec�ficas. La forma segregacionista
de atender a estos grupos de ni�os con d�ficits, puede precisamente
dar como resultado un ambiente� social restringido y limitante,
una escuela “separatistas” en� un ambiente artificia,l
en donde solo existen un solo tipo de ni�os que no se estimulan
mutuamente.
Desde la segunda d�cada del siglo XX, Vigotsky� propone una
“compensaci�n” para los ni�os que padecen alg�n
defecto, y se�ala que� �sta deviene de un proceso singular de
desarrollo que crea una “segunda naturaleza”,� siempre
y cuando, no se halle limitada por un inadecuado ambiente social
en el que el ni�o se desenvuelva (M.A. Lus,1995). Esto han llevado
a una reflexi�n por parte de psic�logos y pedagogos 70 a�os
despu�s: �Por qu� raz�n se ha insistido en privar a los ni�os
especiales del ambiente estimulante y desarrollador que privilegia
a los ni�os regulares?.
En las personas con necesidades especiales se desarrollan capacidades
que a veces no se encuentran en la generalidad de las personas.
Como cita Mar�a Ang�lica Lus en su libro De la Integraci�n Escolar
a la Escuela Integradora: “las insuficiencias org�nicas
impulsan el proceso de compensaci�n que reestructura todas las
funciones y las orienta a la participaci�n social.”
La participaci�n social nunca hab�a sido una meta alcanzada
en educaci�n especial, por lo que estas ideas , aunque no sean
nuevos, si han sido muy recientemente consideradas por algunos
educadores a lo largo de las �ltimas d�cadas. La educaci�n especial
ha experimentado con nuevas pedagog�as que han beneficiado grandemente
los aprendizajes de ni�os discapacitados, tambi�n ha identificado
los potenciales que muchos ni�os especiales poseen, logrando
compensar algunas de sus deficiencias; pero el �rea social contin�a
siendo un terreno muy �rido para su desarrollo, y es ah� en
donde se identifican las limitaciones de las que habla Vigotsky.
La nueva pretensi�n de la educaci�n especial, va dirigida al
ambiente social: procurar que este sea� normal, estimulante
y rico para que esos ni�os con necesidades especiales logren
potenciar sus talentos, en compensaci�n de sus d�ficits incuestionables.
2- Repaso hist�rico de la Educaci�n Especial.
Al analizar la historia de los ni�os a lo largo de muchos
siglos de civilizaci�n humana, encontremos que la vida de los
hombres y mujeres que han transitado hacia un proceso evolutivo,
no ha sido ni f�cil ni segura, y debemos se�alar que los ni�os,
en especial los m�s peque�os,� has sido tratados con suma crueldad
y desapego, al encontrar en la historia, episodios de abandono
e infanticidio en las distintas �pocas.
Analizando� los hechos desde la antig�edad hasta la �poca moderna,
pasando porla etapa medieval, el renacimiento; del siglo de
la raz�n (XVII) a la revoluci�n industrial (XIX) y concluyendo
con el siglo XX, encontramos que el valor y los derechos de
los ni�os son algo nuevo,� producto de la sociedad post-moderna;
y si consideramos que los ni�os “normales” han pasado
experiencias dif�ciles debido a la ignorancia y al sub-desarrollo
que en muchos aspectos a�n se viven en las distintas culturas
hoy en d�a, no tendr�amos palabras para describir los horrores
que los ni�os “defectuosos” o sub-normales han vivido
en este largo per�odo.
Desde el rechazo y el exorcismo,� la eliminaci�n sistem�tica
y� la b�squeda de razones para sus defectos; las terapias m�dicas
y las� mediciones psicom�tricashasta llegar a las� soluciones
pedag�gicas actuales,� los derechos humanos para todas las personas,
aptos o no, han escrito parte de la historia de la educaci�n
especial , al describir� los avances y las acciones que durante
siglos se realizaron, y que hoy� representan el mejor testimonio
del esfuerzo del� hombre en una� b�squeda que no ha sido est�ril.
Las primeras acciones se registran en el siglo XVII, con la
atenci�n a los ni�os sordo-mudos en Espa�a y en Francia, en
1783 la apertura de la escuela para ciegos en Par�s, y en 1806
Jean Marc publica un documento sobre la educaci�n del “Ni�o
salvaje de Aveyron”.
A�n y que en el siglo XIX la mayor�a de los ni�os con discapacidades
que lograban sobrevivir eran� abandonados y recluidos en hospicios:
En 1866 el doctor Langdon Downel, estudia las peculiaridades
de los ni�os que hoy se conocen con su nombre: Down.
Poco despu�s el cient�fico Alexander Graham Bell se convierte
en defensor de los ni�os sordos y tambi�n se registra la creaci�n
de la “Fundaci�n Froebel de la Educaci�n Compensatoria”
para ayudar a ni�os con desventajas el a�o 1873.
A principios del siglo XX Europa se convierte en el continente
m�s preocupado por el desarrollo de los ni�os discapacitados,
logrando algunos avances en su atenci�n: Alfred Binet realiza
sus primeros estudios psicom�tricos sobre ni�os con discapacidad,
esto� en el a�o 1906. En Italia Mar�a Montessori desarrolla
su sistema educativo para ni�os discapacitados y junto con Decroly,
crean metodolog�as de gran impacto para los ni�os retardados
y se generaliza en Europa la pr�ctica de “ejercitaci�n
sensorial”.
�En Rusia Vigotsky propone atender la “defectolog�a”
en un ambiente social normal, sus ideas propuestas en el primer
cuarto del siglo XX fueron anticipatorias y promisorias:
• En la defectolog�a se ha comenzado a medir (el
desarrollo del d�ficit del ni�o) antes que a experimentar u
observar, analizar o generalizar o describir cualitativamente.
•El ni�o con d�ficit no es un ni�o menos desarrollado;
es un ni�os que se desarrolla diferente.
•Ninguna teor�a es validad si parte de presupuestos negativos.
• La ciencia debe de demostrar� la ley� de la variabilidad
del desarrollo.
• Todo d�ficit crea el est�mulo para la producci�n de
una compensaci�n.
• Esta compensaci�n deber� ser social (por medio de la
educaci�n y la convivencia con ni�os normales).
Despu�s de la II Guerra Mundial Estados Unidos se convierte
en l�der en atenci�n a los ni�os discapacitados, aunque debemos
de se�alar que todos los estudios y avances, tanto en Am�rica
como en Europa en esos tiempos, proven�an principalmente del
�rea m�dica o psicol�gica, aunque se observa un peque�o cambio
en el que el modelo estad�stico remplaza al modelo patol�gico,
pero se contin�a con un enfoque m�dico de la discapacidad.
Una vez que se comienza a utilizar pedagog�as experimentales
especiales y despu�s de d�cadas de trabajo pedag�gico sistem�tico
en las escuelas especiales creadas con este mismo fin, las ideas
establecidas hasta ese entonces, quedan totalmente rebasadas.�
Se inicia un cambio de rumbo: del modelo m�dico terap�utico,
psicom�trico y tradicional prevaleciente, se destaca un nuevo
modelo de corte pedag�gico-educativo.� Comienzan a silenciarse
las voces que proclamaban de manera manifiesta el mantener la
educaci�n especial segregada; el movimiento de derechos humanos
encabezado por padres de familia luchan por los derechos de
sus hijos discapacitados.
En 1981 se decreta el “A�o internacional de los impedidos”
cambiando el eje hist�rico de la educaci�n especial y finalmente
en junio de 1994 se lleva a cabo en Salamanca Espa�a la Conferencia
Mundial sobre necesidades Educativas Especiales, y los pa�ses
asistentes (92 en total) se comprometen a dar una sola educaci�n
para todos los ni�os por igual.
En Europa la Comunidad Europea ha optado por la integraci�n
educativa. Espa�a de manera especial ha realizado esfuerzos
extraordinarios para lograr excelentes resultados.
En Estados Unidos los criterios para la inclusi�n y la integraci�n
han sido establecidos legalmente por el sistema de educaci�n
b�sica. Qui�n fuera sub-secretaria de Educaci�n,� Judith Heumann
encabez� en su momento (el gobierno dem�crata de Bill Clinton)
una importante lucha pol�tica para lograr los mejores acuerdos
para las personas con discapacidad, al padecer ella misma de
discapacidad motriz.
En Canad� se form� un movimiento de familias en apoyo a� la
inclusi�n y a la integraci�n que ha logrado trascender a nivel
internacional por la fuerza y determinaci�n ciudadana que ha
sido gran ejemplo para otras naciones.
En Am�rica Latina y el Caribe� la UNESCO ha brindado apoyo
importante para que los cambios vayan siendo adoptados por los
distintos gobiernos. A partir de la Declaraci�n de Salamanca
en 1994 los pa�ses de esta regi�n han promovido importantes
cambios en sus sistemas educativos.
En M�xico , se comenz� a formular una pol�tica sobre la integraci�n
educativa desde 1980, cuando la direcci�n general de Educaci�n
Especial� difundi� sus l�neas en el documento “Bases para
una pol�tica de Educaci�n Especial”, indicando la normalizaci�n
e integraci�n como principios que dirig�an la pol�tica educativa.
Sin embargo, solo hasta la creaci�n del Programa para la Modernizaci�n
Educativa 1989-1994, y la declaraci�n de Salamanca , se dio
un fuerte esfuerzo para implementar la integraci�n educativa.
En 1990, la DGEE cre�, como estrategia para efectuar la integraci�n,
Centro de Orientaci�n e Integraci�n, que se encargar�a de poner
en pr�ctica el proceso de integraci�n.
La conferencia mundial sobre “Necesidades Educativas
Especiales : Acceso y Calidad” celebrada en Salamanca
Espa�a, reafirm� el principio de la educaci�n para todos y examin�
la pr�ctica para asegurar la atenci�n a los ni�os y j�venes
con necesidades Educativas Especiales.
En el a�o escolar 1994-1995, se puso en marcha el Programa
para la Modernizaci�n de la Educaci�n que incluye reglas para
la administraci�n de servicios a ni�os con necesidades especiales.
A partir de la Conferencia Nacional de Huatulco se inici� una
reorientaci�n nacional en los servicios educativos especiales
al crearse los Centro de Atenci�n M�ltiple (CAM) y Unidad de
Servicios de Apoyo a la Educaci�n Regular (USAER).�� (SENL,
1998)
El CAM es una instituci�n de educaci�n transitoria que prepara
a los alumnos con necesidades especiales para su incorporaci�n�
oportuna a las aulas regulares; siguiendo los lineamientos de
la Ley General de Educaci�n.
Por lo que corresponde al USAER, es una instituci�n en la que
uno de sus objetivos principales es el de proporcionar apoyos
pedag�gicos, did�cticos, estrategias y acciones a las escuelas
regulares que han ido integrando en sus aulas a ni�os con necesidades
especiales, as� como, dar atenci�n y orientaci�n a los padres
de familia y a la comunidad educativa en general para el �xito
de los programas de inclusi�n.
Los retos de la educaci�n en M�xico son muchos y muy dif�ciles,
pero la meta es lograr que todos los ciudadanos tengan las mismas
oportunidades de tener una educaci�n plena, y para el siglo
XXI se pretende crear ambientes de aprendizaje� �ptimos para
todos los ni�os y las ni�as mexicanas por igual, independientemente
de sus capacidades. (La Educaci�n Especial en M�xico, Cynthia
Klingler).
3. La nueva cultura educativa de atenci�n a la diversidad.
Desde una perspectiva contextual o ecol�gica del desarrollo
humano, la educaci�n especial se percibe como un proceso mediante
el cual la persona en crecimiento adquiere una concepci�n m�s
extensa, diferenciada y v�lida de su entorno (Bonfenbreener
1979). Conforme los ni�os se desarrollan, se motivan cada vez
m�s y se van haciendo m�s capaces de participar en actividades
que logren cambiar o modificar su entorno; esta idea se contrapone
con la tendencia tradicional de la educaci�n especial, en la
cual las conductas de los ni�os� son sometidas y controladas
en lugar de apoyarlos a lograr su propio autocontrol, impidiendo
as� el desarrollo de habilidades propias para su manejo personal
y su toma de decisiones. Estas nuevas teor�as, han permitido
a los especialistas y a los padres de familia replantearse las
posibilidades de desarrollo de los ni�os con discapacidades.
Este es solo un ejemplo de los grandes cambios que sobre el
desarrollo y las capacidades de los ni�os especiales, se han
comenzado a establecer de manera definitiva en la educaci�n.
Adem�s de estos conceptos te�ricos, se destacan tambi�n la
nueva manera de percibir la relaci�n individuo-sociedad, los
cambios en las actitudes hacia ellos y las condiciones sociales
distintas, marcadas ahora por menos prejuicios y m�s aceptaci�n,
definiendo as�� la nueva visi�n de la educaci�n espacial.
Otro factor que unifica actualmente el campo de la educaci�n
especial tiene que ver con la respuesta espec�fica del medio
ambiente ante los ni�os discapacitados, es decir, las distintas
etiquetas que la sociedad les impone y que representan parte
de los paradigmas que deben romperse, para ser remplazados por
conceptos que intenten definir a todos los ni�os como�
diversos”,� que a su vez deben ser tratados y educados
de manera “normal”.
La integraci�n escolar surge de un concepto de “Normatizaci�n”
: todos tenemos derecho a vivir de manera “normal”
un ciclo de vida normal, un ritmo de vida normal etc. y cuando
este principio se aplica a la educaci�n, surge la integraci�n
educativa, y muchos de sus argumentos se derivan de los postulados
te�ricos acerca del desarrollo de los ni�os regulares y especiales,
como los postulados por Vigotsky, los cuales ya han sido expuestos
en este trabajo.
La “diversidad” apoya la integraci�n educativa
al definir a los ni�os como singulares, con caracter�sticas
muy distintas entre s�.
Esta idea la podemos entender como un concepto opuesto a la
“normatizaci�n”, pero no as� si la aplicamos de
forma complementaria en los procesos de integraci�n educativa:
En un entorno de normalidad, la diversidad entre los ni�os debe
de ser tomada en cuenta para proveer los est�mulos, motivaciones
y estrategias adecuadas a sus caracter�sticas diversas.
Algunos argumentos que han dado un fuerte apoyo a la integraci�n
escolar son:
•Las estrategias de� ense�anza-aprendizaje est�n en funci�n
de los objetivos y contenidos que se desee conseguir.
• Un objetivo es que los ni�os regulares, junto con los
ni�os especiales� desarrollen habilidades y conductas de inter-relaci�n;
este es un objetivo actitudinal y conductual.
• Cuando una escuela no acepta ni�os con necesidades
especiales, est� limitando su funci�n social y los campos cient�ficos
en los que se aplica la ciencia de la educaci�n; adem�s de que
obliga a mayor grado de capacitaci�n y especializaci�n de sus
maestros.
• La escuela debe significar un gran reto el� atender
a aquellos alumnos para quienes les es m�s dif�cil aprender.
��� La integraci�n educativa es de gran beneficio para los
ni�os, las ni�as y los j�venes con necesidades educativas especiales,
ya que constituye una experiencia educativa y social valiosa
que les permitir� desarrollarse en mejores condiciones. Sin
embargo, tambi�n es una oportunidad para la comunidad educativa
de crecer� como personas y de fortalecerse como equipo de trabajo,
adem�s de generar cambios en la organizaci�n de la escuela y
en las pr�cticas del personal docente que, sin duda, impactar�
favorablemente al resto de las alumnas y los alumnos.
No se debe caer en el error de suponer que solo el ni�o que
llega a una escuela totalmente regular y se integra completamente
a su din�mica,� es qui�n es considerado un producto de la integraci�n
educativa. Esta, es m�s bien un proceso bastante complejo que
tiene adem�s distintas formas, entre las que destacamos:�
• La integraci�n completa: supone que el ni�o
asiste al aula normal seg�n su edad, pero requiere de ayuda
personalizada y atenci�n minuciosa.
• Integraci�n combinada: el ni�o asiste al aula
regular, con ni�os de su edad, pero por la tarde recibe apoyo
pedag�gico y ayuda especializada.
• Integraci�n parcial: el ani�o asiste a la escuela
regular pero pasa parte del tiempo en el aula regular y otra
parte con el profesor de educaci�n especial.
• La integraci�n de centro espec�fico: Cuando
el ni�o no asiste a la escuela regular sino a la especial, pero
se procuran actividades sociales con ni�os regulares.
La escuela que educa para la integraci�n, partiendo de la
diversidad, es otra escuela. No se trata ahora de seleccionar
personas con un determinado perfil, sino que estas, con sus
posibilidades y limitaciones, construyan una escuela colaborativa,
a la medida de sus necesidades, reivindicando el derecho a ser
educado en una sola escuela para todos, que parta de principios
que favorezcan la rica diversidad humana.
4- Los retos de las escuelas y los maestros en el siglo
21.
La primera y m�s importante respuesta a la educaci�n de los
ni�os con necesidades especiales es la que parta de la instituci�n
que los educar�. La organizaci�n de la instituci�n que integrar�
a estos ni�os, considerando siempre su diversidad, deber� mantener
una posici�n abierta y flexible.
Existen en la actualidad,� en los distintos pa�ses, propuestas
organizativas muy interesantes que contemplan elementos personales
y de funcionamiento que favorecen la educaci�n en la diversidad.
Para establecer claramente las diferencias entre un centro
educativo vers�til y un centro educativo tradicional, la autora
Olga Mar�a Alegre de la Rosa nos ofrece un modelo basado en
la propuesta de Mart�n Moreno (1989).
| CENTRO EDUCATIVO
VERS�TIL |
CENTRO EDUCATIVO
TRADICIONAL |
| Centro Abierto al entorno |
Centro encerrado en si mismo |
| Direcci�n participativa |
Direcci�n unipersonal |
| Curr�culo diferenciado |
Curr�culo uniforma |
| Metodolog�a individualizada |
Metodolog�a indiferenciada |
| Disciplina centrada en las exigencias
de la actividad y de la relaci�n social |
Disciplina formal |
| Evaluaci�n continua |
Evaluaci�n discontinua |
| Agrupaci�n flexible de alumnos |
Agrupaci�n r�gida de alumnos |
| Ense�anza en equipos |
Profesor autosuficiente |
| Diversidad de espacios |
Uniformidad de espacios |
| Abundancia de recursos para
el aprendizaje |
Escasez de recursos |
| Horarios flexibles |
Uniformidad de horarios |
S�nchez y Torres definen estas ideas: “Se tratar�a
de generar y potenciar un modelo de escuela que propicie no
solo un discurso y unos contenidos claros, sino que adem�s,
est� configurada como una instituci�n que apuesta por la innovaci�n
y la ilusi�n, abierta al compromiso y respeto a la identidad
de cada estudiante y docente, y sensibilizada por una visi�n
global y colaborativa.
�La escuela colaborativa ser� aquella en la que el conjunto
de sus miembros la identifica y vive como una comunidad de intereses,
responsabilidades y proyectos de mejora. La instituci�n forma
parte en su conjunto, del sentido y de la opci�n profesional
de todos sus componentes.
Un respeto a sus capacidades, intereses y ritmos de aprendizaje,
que constituyen la base para entender el hecho diferencial,
de tal manera que la escuela pone su esperanza en el proyecto
singular de cada persona.
Esta s�ntesis entre la apertura y el est�mulo creador de
cada miembro, se integra a la visi�n de conjunto en la que todos
participan”.
Tanto el proyecto educativo de un centro de ense�anza como
su dise�o curricular deben de dar sentido a la propuesta de
integraci�n educativa:
1. El Proyecto Educativo deber� tener conceptos muy
claros en cuanto a su ideolog�a, los derechos y deberes de sus
alumnos,� los elementos de su organizaci�n escolar, para lograr
definir� su participaci�n y colaboraci�n social, tanto con los
padres, como con la sociedad, y como generador de desarrollo.
2. El Proyecto Curricular deber� concretar y adecuar
el curr�culo a las necesidades de los alumnos en cada� nivel
educativo y de las caracter�sticas y exigencias de su contexto
socio-cultural.
Las adaptaciones curriculares individualizadas representar�n
un gran reto para cada maestro, pues es �l quien ser� responsable
de realizar los ajustes individuales necesarios para ajustar
la ense�anza la las distintas necesidades de los alumnos.
Estas adaptaciones curriculares deben de tomar en cuenta importantes
aspectos:
� Los objetivos, los contenidos de su proyecto de trabajo.
� Las metodolog�as que ser�n utilizadas.
� Calendario de seguimiento, evaluaci�n y revisi�n de la adaptaci�n.
Tambi�n debemos mencionar la importancia que tiene la capacitaci�n
de los maestros que llevar�n a cabo esta tarea, sus conocimientos
y experiencia fortalecer�n la babor de sacar adelante a los
ni�os especiales.
Estos son algunos aspectos importantes para un maestro que
trabaje en aula integrada :
� El profesor debe de ayudar al alumno a ser protagonista
de su propio aprendizaje.
� Ofrecerle ayuda profesionalizada.
� Flexibilizar su programaci�n.
� Crear un clima adecuado, que incluya el respeto y la aceptaci�n
de todos sus compa�eros hacia el alumno con necesidades especiales.
� Crear un v�nculo cercano de colaboraci�n mutua.
� Dise�ar las mejores estrategias de ense�anza-aprendizaje
que puedan ser adaptadas a los distintos temas y situaciones
escolares.
� Mantener una comunicaci�n positiva con la familia del alumno.
Las familias de los ni�os con Necesidades Educativas Especiales,
representan tambi�n un aspecto importante en este compromiso.
La comunicaci�n y vinculaci�n del Centro Educativo con el maestro
responsable del aula y con los padres del alumno, representar�n
el eje sobre el cual gire� este gran esfuerzo educativo.
Conclusiones finales:
� La educaci�n especial enfrenta una serie de cambios que
han llevado a la comunidad educativa internacional a replantear
nuevos paradigmas, en los que se destaca la necesidad de modificar
las estructuras sociales existentes, para beneficiar a los ni�os
con necesidades educativas especiales y proponiendo una sola
educaci�n para todos, que responda a la sociedad del siglo XXI.
� En la historia de la humanidad, la atenci�n a los ni�os
con deficiencias y dificultades educativas, ha representado
un reto cuyas metas no han podido ser satisfechas del todo,
pero su evoluci�n se ha orientado hacia las posibilidades pedag�gicas/sociales,
rompiendo las tendencias m�dicas y psicol�gicas que hab�an dominado
en el pasado.
� El reconocimiento al valor contextual del ambiente en el
que el ni�o vive, crece y se desarrolla, ha dado lugar a los
cambios educativos que proponen que los ni�os con necesidades
especiales participen de un ambiente social natural, rico y
estimulante. Los esfuerzos por integrar a los ni�os de distintas
maneras al quehacer educativo, representan un paso adelante
el la evoluci�n del hombre y en el respeto hacia todos los seres
humanos por igual.
� El respeto a la diversidad como un valor incalculable en
el proceso educativo, proporciona un nuevo rumbo a los sistemas
educativos en el siglo XXI.
� El cambio de una escuela tradicional a una escuela
vers�til, no solo refleja la nueva dimensi�n del hombre
del siglo XXI, sino que representa un reto para todas las sociedades
y comunidades que deseen avanzar hacia un mundo de valores humanos
que defina nuevas las nuevas funciones para la especie humana.
Referencias bibliogr�ficas:
1. Alegre de la Rosa O. “Diversidad Humana y Educaci�n”
2000. Adiciones Aljibe. M�laga.
2. Shea, T. Y Bahuer A.M. “Educaci�n Especial, un
enfoque ecol�gico” 1999. Mc Grow hill, M�xico.
3. Garrido Land�var J. Y Santana Hern�ndez R “Adaptaciones
Curriculares” 1999 Madrid.
4. Lus, Mar�a A. “De la integraci�n Escolar a la
Escuela Integradora” �1995. Piados, M�xicoL�pez Melero
M. Y Guerrero Jos� F. “Lecturas sobre integraci�n escolar
y social” 2000. Piados, Barcelona.
5. Vigotsky L. “Fundamentos de defectolog�a”
1997. Editorial Pueblo y Educaci�n. Ciudad de la Habana.
Mta. ANA M. SCHWARZ
[email protected]