RES�MEN EJECUTIVO
Si
bien existen diferencias biol�gicas y sicol�gicas entre la infancia y la adultez,
y actualmente existe un cierto consenso respecto de aquello que entendemos
como infancia, este concepto y su concepci�n es una construcci�n social y
cultural. S�lo a partir del siglo XVII se inicia el desarrollo de un concepto
de infancia como el que hoy manejamos socialmente. Sin embargo dadas razones
hist�ricas, culturales y materiales, en Am�rica Latina no podemos hablar s�lo
de una infancia, existen muchas y diversas.
En Am�rica Latina, aunque un ni�o o una ni�a tengan la misma edad, existen
diferencias entre un pa�s y otro, y al interior de ellos; entre quienes habitan
en zonas rurales y aquellos que lo hacen en sectores urbanos, entre quienes�
pertenecen a una familia en pobreza y quienes cuentan con recursos econ�micos
adecuados, entre quienes viven en una familia nuclear, extendida o con una
madre Jefa de Hogar y adolescente.
Frente a esta diversidad de infancias, la Educaci�n Infantil ha tenido
propuestas: ha ampliado fuertemente la cobertura, especialmente en la �ltima
d�cada y ha generado diversidad de Modalidades y Programas que constituyen
un gran aporte para los ni�os y ni�as.
Sin embargo, la expansi�n del nivel se ha dado especialmente para la
poblaci�n de 5 a�os y que habita en sectores urbanos.
A su vez, las Modalidades que explican preferentemente esta expansi�n
son aquellas denominadas Alternativas, que no siempre cumplen los m�nimos
que los ni�os /as necesitan y, que casualmente atienden a la poblaci�n de
menores ingresos, socialmente m�s vulnerable, que habita en sectores rurales
y que pertenece a los Pueblos Ind�genas.
Si bien en Am�rica Latina existen importantes esfuerzos por concretar
el derecho a la educaci�n de la primera infancia, se mantiene una deuda con
el 70% de la poblaci�n de 0 a 6 a�os.
Recordemos que en Am�rica Latina,� viven alrededor de 36.000.000
de menores de 6 a�os, que m�s de la mitad de ellos son pobres o indigentes,
alrededor de 17 millones. Es decir sus familias no siempre les pueden proporcionar
una alimentaci�n adecuada, protecci�n de la salud, educaci�n pertinente a
su edad. Las casas en las cuales habitan, no siempre cuentan con acceso a
agua potable, eliminaci�n de excretas, entre otras. A�n m�s, algunas madres
y padres tienen una escasa escolaridad, alrededor del 50% menos de 3 a�os,
un grupo importante de ellos son analfabetos y las pautas de crianza no siempre
son potenciadoras de los procesos de desarrollo y de aprendizaje.
Y respecto del 30% que tiene la oportunidad� de acceder a la Educaci�n
Infantil, existe la deuda de a calidad y equidad en la oferta. Algunos de
ellos participan de una una educaci�n con profesionales a cargo, en locales
adecuados con experiencias activas y significativas de aprendizaje, en ambientes
ricos e interesantes para ahondar la curiosidad innata y, otros ni�os y ni�as,
de las mismas edades, y con la misma inteligencia s�lo acceden a Programas
de cuidado.
La Conferencia, y el documento se introduce en cada uno de los temas,
desde cuatro perspectivas: a) desde el derecho de los ni�os y ni�as sin importar
su condici�n social, econ�mica, �tnica, religiosa u otra a una educaci�n de
primera calidad b) desde una concepci�n de calidad sustentada en la� Pedagog�a,
c) desde un contexto Latinoamericano y d) transversal izado desde la �tica.
Finaliza, sintetizando las principales recurrencias en la Educaci�n Infantil
Latinoamericana, desaf�os y preguntas a trabajar.
La tarea, para la Educaci�n infantil se resume en dejarse convocar por
el llamado de Gabriela Mistral presente en el siguiente poema:
Piecesitos de ni�o
Azulosos de fr�o
�c�mo os ven y no os cubren,
Dios m�o!
Picesitos heridos
Por los guijarros todos,
Ultrajados de nieves
y lodos
Piecesitos de ni�o,
dos joyitas sufrientes,
�c�mo pasan sin veros
las gentes! [1]