IV ENCUENTRO INTERNACIONAL DE EDUCACI�N INICIAL Y
PREESCOLAR.
TALLER : La docencia reflexiva frente a la diversidad
en el aula.
Coordinadoras : Ma.de los Angeles ContrerasOrt�z.
� Laura D�az Miranda.
A principios del siglo
XXI, las sociedades occidentales se encuentran inmersas en cambios y transiciones
turbulentas y plenas de incertidumbre. La econom�a se vuelve m�s flexible
pero a la vez m�s fr�gil , las naciones se encuentran preocupadas y a la vez
enfrentadas a la b�squeda de su identidad con econom�as que se globalizan
y fronteras que se borran. Pero a mayor pluralismo, la complejidad y la diversidad
conlleva a la desaparici�n de certidumbres ideol�gicas
del pasado, a la deconstrucci�n de sistemas de valores
y formas de vida.
Frente a esta situaci�n,
el futuro se nos presenta como una ventana abierta en el que podr� tener cabida
la innovaci�n y el descubrimiento de estilos de vida diversos , de personas
que trabajen juntos en comunidades donde predomina la diversidad..
Pero tambi�n puede tratarse de un futuro lleno de intolerancia e injusticia
hacia los diferentes, los marginados , donde quienes resulten afortunados
se vean seducidos por un mundo deslumbrante de consumismo, mientras que los
que hayan tenido menos suerte se vean� condenados al desempleo y a condiciones
de vida de p�sima calidad. La naturaleza de nuestro futuro depender� , en gran parte, de c�mo preparemos a la generaci�n
que lo vivir� y le dar� forma, es decir, de una educaci�n que forme desde,
en y para la diversidad. A trav�s de una educaci�n en que se logren resultados
de aprendizaje equivalentes entre grupos de alumnos de or�genes sociales o
con capacidades diferentes .
Requeriremos de� modelos
de escuela que puedan enfrentar a los nuevos agentes socializadores, como
la comunicaci�n de masas o las nuevas tecnolog�as de informaci�n, recobrando
su importante papel en la socializaci�n de los educandos desde una perspectiva
del rescate de los valores y la identidad cultural.
Uno de los aspectos m�s
relevantes en estos momentos de transici�n y mutaci�n sustancial de la cultura
p�blica, es precisamente la interpretaci�n cultural de la vida social como
eje de la comprensi�n de las interacciones sociales. Esta interpretaci�n culturalista
se puede ampliar a la comprensi�n de la vida de la escuela, los modos de intercambio
y los efectos que provoca en las nuevas generaciones, se entiende , entonces
a la escuela como un cruce de culturas, que provocan tensiones , aperturas,
restricciones y contrastes en la construcci�n de significados.
El enfoque cultural no
supone un simple cambio de denominaciones, sino de perspectiva. El an�lisis
de lo que realmente ocurre en la escuela y de los efectos que tiene en los
pensamientos , sentimientos y conductas de los estudiantes
requiere descender a los intercambios subterr�neos de significados que se
producen en los momentos y en las situaciones m�s diversas e inadvertidas
de la vida cotidiana de la escuela. Las diferentes culturas que se entrecruzan
en le espacio escolar impregnan el sentido de los intercambios y el valor
de las transacciones simb�licas en medio� de las cuales se desarrolla la construcci�n
de significados de cada individuo.
�Para P�rez y G�mez, la
escuela como instancia socializadora de relativa autonom�a, es responsable
de la naturaleza, sentido y consistencia que los alumnos aprenden en su vida
escolar� en este vivo, fluido y complejo cruce de culturas entre las propuestas
de la cultura cr�tica, alojada en las disciplinas art�sticas, cient�ficas
y filos�ficas; las determinaciones de la cultura� acad�mica ,alojada
en los elementos que constituyen el curr�culo; y los influjos de la cultura
social , constituida por los valores hegem�nicos de la cultura social,
las presiones cotidianas de la cultura institucional, presente en los
roles, rutinas y ritos propios de la escuela como instituci�n social espec�fica,
y las caracter�sticas de la cultura experiencial,
adquirida por cada alumno a trav�s de la experiencia en los intercambios espont�neos
con su entorno.
Resulta entonces necesario
que los maestros reconozcan esta diversidad, dada no solamente por el encuentro
y el cruce de estas culturas, sino por m�ltiples factores entre los que se
encuentran adem�s los ni�os con capacidades especiales. En muchos de los casos
esta diversidad tiene sus bases en las diferencias culturales cada vez m�s
acentuadas dentro de una misma sociedad, dentro de una misma comunidad. Los
modelos que prevalecen el trabajo escolar, muy a pesar de la gran cantidad
de propuestas innovadoras, est�n basados en procesos lineales, secuenciales,
memor�sticos, de transmisi�n de informaci�n, carentes de significado para
quien aprende. En estos modelos el profesor es sujeto del proceso, en tanto
que el alumno es objeto; el profesor lo sabe todo y el alumno lo ignora todo;
el profesor muestra los productos del conocimiento y el alumno los consume;
el profesor ordena, establece la disciplina, mantiene el control y ejerce
el poder.
Comprender la diversidad
implica, para el docente, buscar alternativas para abordarla, que se sustenten
en lo te�rico pero que le doten con estrategias acordes con las necesidades
detectadas. Una herramienta para lograr este prop�sito, se encuentra en el
ejercicio de una docencia reflexiva.
Para M�nica Batalla el
docente y la instituci�n escolar tendr�an que reconocer la diversidad dentro
de su aula con los siguientes elementos:
o
Es necesario optar por una educaci�n
abierta en y para la
Diversidad
o
Pensamiento multidimensional: que
contemple las diferencias, acepte y revalorice la heterogeneidad de los ni�os
(as)
o
Institucionalmente la diversidad implica
la valoraci�n y aceptaci�n de todos los alumnos y el reconocimiento de que
todos pueden aprender desde sus diferencias y desde la heterogeneidad social.
o
Reconoce que las pr�cticas �ulicas
son complejas (cargadas de obst�culos)
o
Del paradigma de simplicidad
en educaci�n inicial (atenci�n de problemas por sentido com�n apuntando a
la practicidad) pasar a asumir el paradigma de la complejidad
en el quehacer educativo cotidiano
o
Diversidad implica complejidad: buscar
para abordar diferentes alternativas que se traducen en un esbozo te�rico
para avanzar en actuaciones concretas
o
Los problemas de aprendizaje que se
reflejan en el aula llegan a producir s�ntomas de mayores: imagen personal
desvalorizada en carencias ambientales o en problemas en el terreno de la
sociabilidad.
o
En la mayor�a de los casos los problemas
que presentan los ni�os no son irreversibles,� cuanto m�s temprana sea la
intervenci�n y m�s alta su calidad, los cambios ser�n m�s efectivos y permanentes.
o
Es necesario tomar en cuenta diferencias
individuales, ofreciendo igualdad de oportunidades, darle a cada uno lo que
necesita. Buscar estrategias acordes con la necesidades
detectadas en el diagn�stico institucional.
o
Que la escuela busque alternativas
que se basar�n en la convivencia y un modelo educativo que tendr� como objetivo
el respeto a la individualidad y al ritmo de cada uno.
o
Necesidad de trabajar en equipos docentes
o
Dise�ar pr�cticas diarias organizadas
desde el enfoque did�ctico comunicativo y reflexivo.
o
Educar es: preparar el individuo para
el mundo, para que �l pueda verlo juzgarlo y trasformarlo.
Podemos afirmar, entonces, que es en la vida cotidiana del aula en la
que el maestro debe intervenir para atender esta complejidad a partir� de un ejercicio
permanente de an�lisis y reflexi�n de su quehacer educativo. Entonces, �qu� es
la docencia reflexiva?
o
Representa una forma de ser maestro.
o
Es un camino para mejorar nuestras
competencias profesionales.
o
Permite desarrollar la sensibilidad
pedag�gica.
o
Estimula la autonom�a tanto del profesor
como del alumno.
o
Adquirir juicio cr�tico a cerca de
la educaci�n y sus prop�sitos.
o
Exige una profunda habilidad de observaci�n
atenta a las situaciones de los alumnos.
o
Exige sistematizaci�n.
o
Parte de plantear y saber hacer preguntas.
o
Requiere de un momento de pausa, de
un tomar distancia, para preguntarse� �cu�l es el camino correcto?
o
Mira hacia delante participa, reconstruye,
no olvida la historia.
o
Permite atender la incertidumbre,
la diversidad.
o
Implica reconocer y atender problemas
en el aula, pone en juego sus nociones y sus referentes te�ricos, para comprender
relaciones entre los acontecimientos, anticipar posibles desenlaces e intervenir
en consecuencia.
o
Aprender a desenredar dificultades,
imprevistos, apuros echando mano de su intuici�n, de su experiencia previa,
de su tacto pedag�gico y de principios te�ricos, para conseguir resultados
adecuados.
o
Implica la capacidad de usar la teor�a
para enmarcar los problemas y buscar explicaciones a situaciones cambiantes.
o
Tiene prop�sito educativo, busca hacer
algo adecuado para el aprendizaje de los ni�os, tiene finalidad educativa
no s�lo instructiva. Propicia momentos pedag�gicos para ayudar a los ni�os
a crecer, a enfrentar desaf�os positivos, a tener nuevos encuentros con el
mundo, a confiar, a arriesgarse.
o
Es una experiencia con la alteridad;
la docencia reflexiva se orienta hacia el “otro” revisar con conciencia
la pr�ctica docente implica, necesariamente, tener en la mira los resultados
de esa pr�ctica en el aprendizaje, desarrollo, autonom�a de los ni�os. Ponerse
en situaci�n de disponibilidad frente al “otro”, los ni�os sus
necesidades educativas, su curiosidad, sus circunstancias y su historia
o
Desarrollar la capacidad de conocer
a los ni�os del grupo
o
El docente reflexivo es falible; cuando
act�a pone en juego sus conocimientos te�ricos, as� como tambi�n su completud
como maestro y como sujeto
o
El docente reflexivo es fiable porque
tiene claridad de prop�sito: conoce acerca del desarrollo de los ni�os y de
las competencias que puede y debe fortalecer en preescolar, gu�a al ni�o,
lo acompa�a, lo lleva hacia delante, la da seguridad. Tiene un compromiso
pedag�gico con la persona total que es el ni�o de su grupo de preescolar
o
El profesor y la educadora reflexiva
est�n abiertos a distintas perspectivas relacionadas con la ense�anza, reconocen
limites y posibilidades de su propia pr�ctica, aceptan
que siempre pueden aprender algo nuevo y propician formas distintas de hacer
las cosas en el aula. La reflexi�n pedag�gica conlleva una actitud de apertura
al mundo.
o
El docente reflexivo asume un compromiso
que define la relaci�n con los dem�s, no solo se pregunta si ha cumplido los
objetivos de la clase, m�s bien se interroga sobre los resultados esperados
y no esperados de su quehacer en el aula, analiza la repercusi�n de sus decisiones
en el trabajo escolar de los ni�os y de su grado de bienestar. Es responsable
porque asume las consecuencias de su ense�anza.