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CURSO TALLER PARA EL ENCUENTRO INTERNACIONAL DE
EDUCACI�N INICIAL, MONTERREY N. L.
2005
Rebeca Rodr�guez Garza
“EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA
EMOCIONAL EN NI�OS DE PREESCOLAR”
PONENCIA
Cuando su alumno crezca �qu� clase de persona
quiere que sea? Como padres y maestros deseamos que nuestros ni�os
lleguen a ser individuos sanos, responsables, activos, atentos
con los dem�s, en constante desarrollo y comprometidos con su
trabajo y sus relaciones. Esperamos que sean capaces de aprender
y resolver problemas para que puedan� desarrollar todas sus potencialidades
y lleguen a ser lo que deseen ser.
Una educaci�n emocional y social eficaz proporciona
el fundamento de estos logros. La educaci�n emocional y social
implica el aprendizaje de habilidades, conocimientos y valores
que aumentan la capacidad de “leer” en nosotros mismos
y en los dem�s con el� fin de usar esa informaci�n para resolver
problemas con flexibilidad y creatividad.
Hablar de inteligencia emocional obliga a definir
el concepto de� “inteligencia”.� Este t�rmino tiene
distintas acepciones seg�n el paradigma en el que se ubica, para
Lewis Terman es la capacidad de desarrollar pensamientos abstractos,
E. L. Thorndike� la define como� el poder de dar una buena respuesta
a partir de la verdad o la realidad. De Avila y Duncan la perciben
como la capacidad de emplear los conocimientos eficazmente, “lo
que puede uno hacer con lo que uno sabe”.� S. S. Covin refiere
que es el aprendizaje o capacidad de aprender y adaptarse al medio,
incluso hay quien la define como una habilidad para responder
a las preguntas de un test de inteligencia. Existen tambi�n posturas
bastante cuestionadas por autores como� Howard Gardner,� la define
como “un conjunto de habilidades para resolver problemas
que le dan al individuo la capacidad de solucionar dificultades
o problemas genuinos”,� afirma adem�s, que la competencia
cognitiva del hombre queda mejor descrita en t�rminos de un conjunto
de habilidades, talentos o capacidades mentales que denomina “inteligencias”,
“todos los individuos normales poseen cada una de estas
capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en el
grado de capacidad y en la naturaleza de la combinaci�n de estas
capacidades”.
En este marco, como se sabe, la teor�a de Gardner
define 10 tipos de inteligencia:
- Inteligencia
musical
- Inteligencia
kinest�sica
- Inteligencia
l�gico matem�tica
- Inteligencia
ling��stica
- Inteligencia
espacial
- Inteligencia
naturalista
- Inteligencia
cibern�tica
- Inteligencia
existencial
- Inteligencia
interpersonal: reconocer y distinguir los estados de �nimo,
intenciones, motivos y sentimientos a otras personas, capacidad
de relacionarse, manipular y negociar con otros y ejercer
un liderazgo, con procesos implicados como el conocimiento,
la comprensi�n el an�lisis, los juicios de valor y la reflexi�n.
- Inteligencia
intrapersonal: distinguir sus propios sentimientos, construir
modelos mentales apropiados, tomar decisiones implicando procesos
como el conocimiento, la comprensi�n, autorreflexi�n, meditaci�n,
metacognici�n, introspecci�n y meta-an�lisis
Esta multifac�tica visi�n de la inteligencia
ofrece una imagen m�s rica de la capacidad y el potencial de un
ni�o para alcanzar el �xito, que la ofrecida por el t�pico coeficiente
intelectual.
Ciertamente los conceptos de Gardner han evolucionado
en los �ltimos 10 a�os, ubicando actualmente las capacidades para
discernir y responder adecuadamente al humor, el temperamento
las motivaciones y los deseos de los dem�s en el marco de la inteligencia
interpersonal, y el acceso a los sentimientos y la capacidad de
distinguirlos y recurrir a ellos para guiar la conducta.
El t�rmino de inteligencia emocional fue utilizado
por primera vez en 1990 por los psic�logos Peter Salovey
de la universidad de Harvard y John Mayer de la universidad de
New Hampshire, defini�ndola como “un subconjunto de la inteligencia
social que comprende la capacidad de controlar los sentimientos
y emociones propios, as� como los de los dem�s, de discriminar
entre ellos y utilizar esta informaci�n para guiar nuestro pensamiento
y nuestras acciones”; as�,�� describieron las cualidades
emocionales que parecen tener importancia para el �xito, entre
las que incluyeron:
- La
empat�a
- La
expresi�n y comprensi�n de los sentimientos
- El
control de nuestro car�cter
- La
independencia
- La
capacidad de adaptaci�n
- La
simpat�a
- La
capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal
- La
persistencia
- La
cordialidad
- La
amabilidad
- El
respeto.
Posteriormente, autores como Daniel Goleman y
Lawrence E. Shapiro impulsaron estos conceptos en distintos �mbitos
hasta alcanzar impacto en el campo educativo.
La educaci�n emocional y social se refiere al
proceso y los m�todos utilizados para promover la aptitud emocional
y social.� La aptitud emocional y social mide la capacidad de
comprender, procesar, controlar y expresar aspectos emocionales
y sociales de nuestra vida. El grado� en que se es capaz de hacerlo
determina la productividad y satisfacci�n que se obtienen en la
vida, mientras que el nivel y la calificaci�n en estudios acad�micos
por s� mismos no lo determinan.
�Por qu� deben ense�arse las capacidades emocionales?
Cada vez es m�s com�n que las educadoras refieran
a los servicios de educaci�n especial ni�os con “problemas
de conducta” , no se habla de casos aislados, ni siquiera
de aquellos que han sido diagnosticados con d�ficit de atenci�n
con hiperactividad. Es familiar observar cada vez m�s en un grupo
alumnos estresados, molestos, con poca tolerancia a la frustraci�n,
inquietos y con serias dificultades para regular su conducta en
situaciones sociales.
Diversos estudios consideran que las emociones
surgen de� manera natural, en contraposici�n con otros que creen
que es necesario que sean ense�adas .
Algunos cient�ficos creen que las emociones humanas
han evolucionado fundamentalmente como un mecanismo de supervivencia.
El miedo ayuda a protegerse del da�o e indica que se debe hacer
para� evitar el peligro. La ira ayuda a superar barreras para
obtener lo que se necesita, la alegr�a se encuentra en compa��a
de otros, etc.
De esta manera, mientras que para nuestros antepasados
las emociones se adaptaban a� las circunstancias, la vida moderna
nos enfrenta a desaf�os emocionales que la naturaleza no ha anticipado,
Shapiro menciona que aunque la ira sigue desempe�ando una funci�n
importante en la estructura emocional, la naturaleza no anticip�
que pod�a ser tan f�cilmente provocada por medio de un embotellamiento�
de transito, de un programa de televisi�n, o manejar� un video
juego, as� mismo menciona:� “nuestro desarrollo evolutivo
no pudo tomar en cuenta la facilidad con la que un ni�o de diez
a�os podr�a encontrar un arma y dispararle a un compa�ero de clase
frente a un insulto”.
Dado que cada vez m�s ni�os no reciben en la
vida familiar un apoyo seguro para transitar por la vida, las
escuelas se convierten en el �nico lugar hacia donde pueden volverse
las comunidades en busca de correctivos para las deficiencias
de los ni�os, la aptitud social y emocional. Esto no significa
que la escuela por si sola, pueda suplantar a todas las instituciones
sociales que con frecuencia est�n al borde del colapso o ya han
ca�do en �l; pero desde el momento en que pr�cticamente todos
los ni�os asisten a la escuela (al menos al principio), �sta ofrece
un �mbito donde se les puede brindar lecciones de vida que no
pueden recibir en ninguna otra parte. La educaci�n� emocional
implica una exigencia mayor para las escuelas, teniendo en cuenta
la pobre actuaci�n de muchas familias en la socializaci�n de los
ni�os. Esta tarea desalentadora exige dos cambios importantes:
que los maestros vayan m�s all� de su misi�n tradicional y que
los miembros de la comunidad se involucren m�s con la actividad
escolar.
El hecho de que haya o� no una asignatura espec�ficamente
dedicada al desarrollo de la inteligencia emocional puede importar
mucho menos que el “c�mo” son ense�adas estas lecciones.
De esta manera, m�s que el contenido curricular sobre este tema
es la calidad del maestro que asume la responsabilidad de un grupo,
ya que la forma en que este lleva su clase en s� misma es un modelo,
una lecci�n de aptitud emocional, o de su carencia. Cada vez que
un maestro le responde a un alumno hay otros 20 o 30 que aprenden
una lecci�n.
Seg�n los autores antes mencionados, existe una
selecci�n natural en los maestros que se sienten atra�dos hacia
este tema,� porque no todo el mundo se adapta a �l por temperamento.
En principio,� los maestros deben sentirse c�modos cuando hablan
sobre sus sentimientos, no todos� los maestros se sientes as�
haci�ndolo o desean hacerlo, hay poco o nada en la formaci�n tradicional
de un maestro que lo prepare para estas clases de ense�anza.�
Este tipo de educaci�n emocional y social, se refiere a la ense�anza
y el aprendizaje de habilidades, conocimientos y valores que promueven
la aptitud emocional y social.
As� mismo, quienes han implementado programas
de educaci�n emocional afirman que estos ayudan a mejorar las
calificaciones acad�micas y el desempe�o escolar, en un momento
en que demasiados ni�os parecen carecer de la capacidad de manejar
sus problemas, de prestar atenci�n, o de concentrarse, de controlar
sus impulsos, de sentirse responsables por su trabajo o de interesarse
por su aprendizaje, cualquier cosa que sostenga estas habilidades
ayudar� a su educaci�n,� porque la educaci�n emocional mejora
la capacidad de la escuela para ense�ar, revirtiendo una tendencia
declinante de la educaci�n y que fortalece la capacidad de cumplir
con su misi�n principal: “el desarrollo arm�nico de todas
las facultades del ser humano”.
De esta manera, alcanzar las metas educativas
requiere el desarrollo de la inteligencia emocional y social al
mismo tiempo que la ense�anza de contenidos acad�micos. El prop�sito
de la educaci�n es capacitar a los ni�os para “aprender
a aprender” y para que lleguen a ser buenos ciudadanos.
Tradicionalmente, los docentes de las escuelas han sido particularmente
sensibles al hecho de que el aprendizaje� emocional y social es
la base para aprender a estudiar y para el desarrollo de la autorreflexi�n,
la responsabilidad, la amabilidad con los dem�s, la cooperaci�n
y la capacidad de resolver problemas.
Por ello creemos que la escuela puede y debe
ser el foro de ense�anza de conocimientos emocionales y sociales
y de las habilidades relacionadas. Sin embargo es importante que
el docente reflexione sobre los estilos de ense�anza definidos
por su personalidad y que inciden de manera determinante en la
respuesta de los alumnos.� Diversos investigadores que estudian
como reaccionan los maestros con sus alumnos han descubierto que
existen tres estilos generales de ser maestros: el autoritario,
el permisivo y el democr�tico. Los maestros autoritarios establecen
normas estrictas y esperan que sean obedecidas, creen que los
alumnos deber�an ser mantenidos en su lugar y los desalientan
a expresar sus opiniones, tratan de dirigir su clase sobre la
base de la estructura y la tradici�n, aunque en muchos casos su
�nfasis en el orden y en el control se vuelve una carga� para
el alumno.
El maestro permisivo, por otra parte busca mostrar
la mayor aceptaci�n y transmitir el mayor aliento posible, pero
tiende a ser muy pasivo cuando se trata de fijar limites o de
responder a la desobediencia, no imponen exigencias fuertes y
ni siquiera tienen metas claras, creyendo que se les deber�a permitir
un desarrollo conforme a las inclinaciones naturales de sus alumnos.
Los maestros democr�ticos logran equilibrar limites
claros con un ambiente estimulante en la clase, ofrecen una orientaci�n,
pero no ejercen control; dan explicaciones para lo que hacen permitiendo
a que los alumnos contribuyan en la toma de decisiones, valoran�
la independencia de los alumnos, pero los comprometen con criterios
elevados de responsabilidad hacia la clase, la escuela y la comunidad.
Mas all� de la preparaci�n de los maestros, la
educaci�n emocional� amplia la visi�n que se tiene de la tarea
que debe cumplir la escuela, convirti�ndola en un agente m�s concreto
de la sociedad para asegurarse que los ni�os aprendan estas lecciones
esenciales para la vida, lo que significa un retorno al papel
cl�sico de la educaci�n. Este objetivo ampliado requiere a
parte de cualquier especificidad que haya en la curricula, la
utilizaci�n de las oportunidades dentro y fuera del aula para
ayudar a los ni�os a transformar los momentos de crisis personal
en lecciones de aptitud emocional, misma que es definida como
“una capacidad aprendida, basada en la inteligencia emocional.
Seg�n Daniel Goleman, todo maestro que se proponga
desarrollar la inteligencia emocional de sus alumnos debe contemplar
al menos tres �mbitos generales de actuaci�n:
� Habilidades emocionales
1. Identificaci�n y designaci�n de
sentimientos
2. Expresi�n de sentimientos
3. Evaluaci�n de la intensidad de
los sentimientos
4. Manejo de sentimientos
5. Postergaci�n de la gratificaci�n
6. Dominio de los impulsos
7. Reducci�n del estr�s
8. Conocimiento de la diferencia
entre sentimientos y acciones.
� Habilidades cognitivas:
1. Conversaci�n personal: conducci�n
de un di�logo interior como una forma de enfrentarse a un tema
o desaf�o, o para reforzar la propia conducta.
2. Lectura e interpretaci�n de se�ales sociales:
reconocimiento de influencias sociales sobre la conducta y verse
uno mismo en la perspectiva de la comunidad mas grande.
3. Empleo de pasos para soluci�n de problemas
y toma de decisiones: dominar impulsos, fijar metas, identificar
acciones alternativas, anticipar consecuencias.
4. Comprensi�n de la perspectiva
de los dem�s.
5. Comprensi�n de normas de conducta
( cual es una conducta aceptable y cual no)
6. Actitud positiva ante la vida.
7. Conciencia de uno mismo: desarrollar
expectativas realistas con respecto a uno mismo.
1. No verbales: comunicarse a
trav�s del contacto visual, de la expresividad facial, del tono
de voz, de los gestos, etc.
2. Verbales: hacer pedidos claros,
responder eficazmente a la cr�tica, resistirse a las influencias
negativas, escuchar a los dem�s, participar en grupos positivos
de pares.
Por tal motivo, el presente taller pretende que
los participantes conozcan y apliquen distintas estrategias en
el marco del desarrollo de la� aptitud emocional� con el prop�sito
de favorecer en los alumnos el reconocimiento de sus emociones
y las de� los dem�s con capacidad para� detectar, prevenir y solucionar
dificultades o problemas.
El trabajo se desarrollar� en 5 campos:
Habilidades intrapersonales:
- Autoconocimiento:
Conocer los propios estados internos, preferencias, recursos
e intuiciones
1. Conciencia emocional: reconocer
las propias emociones y sus efectos.
2. Autoevaluaci�n precisa: conocer
las propias fuerzas y sus l�mites.
3. Confianza en uno mismo: certeza
sobre el propio valor y facultades.
- Motivaci�n:
tendencias emocionales que gu�an o facilitan la obtenci�n
de las metas.
1. Af�n de triunfo: esforzarse
por mejorar o cumplir una norma de excelencia.
2. Compromiso: aliarse a las
metas del grupo u organizaci�n
3. Iniciativa: disposici�n para
aprovechar las oportunidades
4. Optimismo: tenacidad para
buscar el objetivo pese a los obst�culos y los reveses.
- Autorregulaci�n:
manejar los propios estados internos, impulsos y recursos.
1. Autocontrol: manejar las emociones
y los impulsos perjudiciales
2. Confiabilidad: mantener normas
de honestidad e integridad.
3. Escrupulosidad: aceptar la
responsabilidad del desempe�o personal.
4. Adaptabilidad: flexibilidad
para manejar el cambio.
5. Innovaci�n: estar abierto
y bien dispuesto para las ideas y los enfoques novedosos y la�
nueva informaci�n.
Habilidades interpersonales:
- Empat�a:
captaci�n de sentimientos, necesidades e intereses ajenos.
1. Comprender a los dem�s: percibir
los sentimientos y perspectivas ajenos e interesarse activamente
en sus preocupaciones.
2. Ayudar a los dem�s a desarrollarse:
percibir las necesidades de desarrollo ajenas y fomentar sus aptitudes.
3. Aprovechar la diversidad:
cultivar oportunidades a trav�s de diferentes tipos de personas.
- Habilidades
sociales: habilidad para inducir en los otros las respuestas
deseables.
1. Influencia: aplicar t�cticas
efectivas para la persuasi�n
2. Comunicaci�n: ser capaz de
escuchar abiertamente y transmitir mensajes claros y convincentes
3. Manejo de conflictos: negociar
y resolver los acuerdos.
4. Liderazgo: inspirar y guiar
a grupos e individuos
5. Catalizador de cambio: iniciar
o manejar el cambio.
6. Colaboraci�n y cooperaci�n:
trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.
7. Habilidades de equipo: crear
sinergia grupal para alcanzar las metas colectivas.
As�, el presente taller tendr� como eje central
la descripci�n de las habilidades emocionales antes mencionadas
y el manejo de estrategias did�cticas susceptibles a implementarse
en las aulas, por supuesto que un prop�sito inherente a esta tarea
ser� la toma de conciencia que cada participante obtendr� mediante
sus propias vivencias y la reflexi�n.
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