5º ENCUENTRO INTERNACIONAL DE
E
DUCACIÓN INICIAL Y PREESCOLAR
25, 26, 27, 28 - MAYO 2005

CONFERENCIAS TALLERES
COMUNICACIONES
 

CURSO TALLER PARA EL ENCUENTRO INTERNACIONAL DE EDUCACI�N INICIAL, MONTERREY N. L.

2005

Rebeca Rodr�guez Garza

“EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NI�OS DE PREESCOLAR”

PONENCIA

Cuando su alumno crezca �qu� clase de persona quiere que sea? Como padres y maestros deseamos que nuestros ni�os lleguen a ser individuos sanos, responsables, activos, atentos con los dem�s, en constante desarrollo y comprometidos con su trabajo y sus relaciones. Esperamos que sean capaces de aprender y resolver problemas para que puedan� desarrollar todas sus potencialidades y lleguen a ser lo que deseen ser.

Una educaci�n emocional y social eficaz proporciona el fundamento de estos logros. La educaci�n emocional y social implica el aprendizaje de habilidades, conocimientos y valores que aumentan la capacidad de “leer” en nosotros mismos y en los dem�s con el� fin de usar esa informaci�n para resolver problemas con flexibilidad y creatividad.

Hablar de inteligencia emocional obliga a definir el concepto de� “inteligencia”.� Este t�rmino tiene distintas acepciones seg�n el paradigma en el que se ubica, para Lewis Terman es la capacidad de desarrollar pensamientos abstractos, E. L. Thorndike� la define como� el poder de dar una buena respuesta a partir de la verdad o la realidad. De Avila y Duncan la perciben como la capacidad de emplear los conocimientos eficazmente, “lo que puede uno hacer con lo que uno sabe”.� S. S. Covin refiere que es el aprendizaje o capacidad de aprender y adaptarse al medio, incluso hay quien la define como una habilidad para responder a las preguntas de un test de inteligencia. Existen tambi�n posturas bastante cuestionadas por autores como� Howard Gardner,� la define como “un conjunto de habilidades para resolver problemas que le dan al individuo la capacidad de solucionar dificultades o problemas genuinos”,� afirma adem�s, que la competencia cognitiva del hombre queda mejor descrita en t�rminos de un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales que denomina “inteligencias”, “todos los individuos normales poseen cada una de estas capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en el grado de capacidad y en la naturaleza de la combinaci�n de estas capacidades”.

En este marco, como se sabe, la teor�a de Gardner define 10 tipos de inteligencia:

  • Inteligencia musical
  • Inteligencia kinest�sica
  • Inteligencia l�gico matem�tica
  • Inteligencia ling��stica
  • Inteligencia espacial
  • Inteligencia naturalista
  • Inteligencia cibern�tica
  • Inteligencia existencial
  • Inteligencia interpersonal: reconocer y distinguir los estados de �nimo, intenciones, motivos y sentimientos a otras personas, capacidad de relacionarse, manipular y negociar con otros y ejercer un liderazgo, con procesos implicados como el conocimiento, la comprensi�n el an�lisis, los juicios de valor y la reflexi�n.
  • Inteligencia intrapersonal: distinguir sus propios sentimientos, construir modelos mentales apropiados, tomar decisiones implicando procesos como el conocimiento, la comprensi�n, autorreflexi�n, meditaci�n, metacognici�n, introspecci�n y meta-an�lisis

Esta multifac�tica visi�n de la inteligencia ofrece una imagen m�s rica de la capacidad y el potencial de un ni�o para alcanzar el �xito, que la ofrecida por el t�pico coeficiente intelectual.

Ciertamente los conceptos de Gardner han evolucionado en los �ltimos 10 a�os, ubicando actualmente las capacidades para discernir y responder adecuadamente al humor, el temperamento las motivaciones y los deseos de los dem�s en el marco de la inteligencia interpersonal, y el acceso a los sentimientos y la capacidad de distinguirlos y recurrir a ellos para guiar la conducta.

El t�rmino de inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por los psic�logos Peter Salovey de la universidad de Harvard y John Mayer de la universidad de New Hampshire, defini�ndola como “un subconjunto de la inteligencia social que comprende la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propios, as� como los de los dem�s, de discriminar entre ellos y utilizar esta informaci�n para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones”; as�,�� describieron las cualidades emocionales que parecen tener importancia para el �xito, entre las que incluyeron:

  • La empat�a
  • La expresi�n y comprensi�n de los sentimientos
  • El control de nuestro car�cter
  • La independencia
  • La capacidad de adaptaci�n
  • La simpat�a
  • La capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal
  • La persistencia
  • La cordialidad
  • La amabilidad
  • El respeto.

Posteriormente, autores como Daniel Goleman y Lawrence E. Shapiro impulsaron estos conceptos en distintos �mbitos hasta alcanzar impacto en el campo educativo.

La educaci�n emocional y social se refiere al proceso y los m�todos utilizados para promover la aptitud emocional y social.� La aptitud emocional y social mide la capacidad de comprender, procesar, controlar y expresar aspectos emocionales y sociales de nuestra vida. El grado� en que se es capaz de hacerlo determina la productividad y satisfacci�n que se obtienen en la vida, mientras que el nivel y la calificaci�n en estudios acad�micos por s� mismos no lo determinan.

�Por qu� deben ense�arse las capacidades emocionales?

Cada vez es m�s com�n que las educadoras refieran a los servicios de educaci�n especial ni�os con “problemas de conducta” , no se habla de casos aislados, ni siquiera de aquellos que han sido diagnosticados con d�ficit de atenci�n con hiperactividad. Es familiar observar cada vez m�s en un grupo alumnos estresados, molestos, con poca tolerancia a la frustraci�n, inquietos y con serias dificultades para regular su conducta en situaciones sociales.

Diversos estudios consideran que las emociones surgen de� manera natural, en contraposici�n con otros que creen que es necesario que sean ense�adas .

Algunos cient�ficos creen que las emociones humanas han evolucionado fundamentalmente como un mecanismo de supervivencia. El miedo ayuda a protegerse del da�o e indica que se debe hacer para� evitar el peligro. La ira ayuda a superar barreras para obtener lo que se necesita, la alegr�a se encuentra en compa��a de otros, etc.

De esta manera, mientras que para nuestros antepasados las emociones se adaptaban a� las circunstancias, la vida moderna nos enfrenta a desaf�os emocionales que la naturaleza no ha anticipado, Shapiro menciona que aunque la ira sigue desempe�ando una funci�n importante en la estructura emocional, la naturaleza no anticip� que pod�a ser tan f�cilmente provocada por medio de un embotellamiento� de transito, de un programa de televisi�n, o manejar� un video juego, as� mismo menciona:� “nuestro desarrollo evolutivo no pudo tomar en cuenta la facilidad con la que un ni�o de diez a�os podr�a encontrar un arma y dispararle a un compa�ero de clase frente a un insulto”.

Dado que cada vez m�s ni�os no reciben en la vida familiar un apoyo seguro para transitar por la vida, las escuelas se convierten en el �nico lugar hacia donde pueden volverse las comunidades en busca de correctivos para las deficiencias de los ni�os, la aptitud social y emocional. Esto no significa que la escuela por si sola, pueda suplantar a todas las instituciones sociales que con frecuencia est�n al borde del colapso o ya han ca�do en �l; pero desde el momento en que pr�cticamente todos los ni�os asisten a la escuela (al menos al principio), �sta ofrece un �mbito donde se les puede brindar lecciones de vida que no pueden recibir en ninguna otra parte. La educaci�n� emocional implica una exigencia mayor para las escuelas, teniendo en cuenta la pobre actuaci�n de muchas familias en la socializaci�n de los ni�os. Esta tarea desalentadora exige dos cambios importantes: que los maestros vayan m�s all� de su misi�n tradicional y que los miembros de la comunidad se involucren m�s con la actividad escolar.

El hecho de que haya o� no una asignatura espec�ficamente dedicada al desarrollo de la inteligencia emocional puede importar mucho menos que el “c�mo” son ense�adas estas lecciones. De esta manera, m�s que el contenido curricular sobre este tema es la calidad del maestro que asume la responsabilidad de un grupo, ya que la forma en que este lleva su clase en s� misma es un modelo, una lecci�n de aptitud emocional, o de su carencia. Cada vez que un maestro le responde a un alumno hay otros 20 o 30 que aprenden una lecci�n.

Seg�n los autores antes mencionados, existe una selecci�n natural en los maestros que se sienten atra�dos hacia este tema,� porque no todo el mundo se adapta a �l por temperamento. En principio,� los maestros deben sentirse c�modos cuando hablan sobre sus sentimientos, no todos� los maestros se sientes as� haci�ndolo o desean hacerlo, hay poco o nada en la formaci�n tradicional de un maestro que lo prepare para estas clases de ense�anza.� Este tipo de educaci�n emocional y social, se refiere a la ense�anza y el aprendizaje de habilidades, conocimientos y valores que promueven la aptitud emocional y social.

As� mismo, quienes han implementado programas de educaci�n emocional afirman que estos ayudan a mejorar las calificaciones acad�micas y el desempe�o escolar, en un momento en que demasiados ni�os parecen carecer de la capacidad de manejar sus problemas, de prestar atenci�n, o de concentrarse, de controlar sus impulsos, de sentirse responsables por su trabajo o de interesarse por su aprendizaje, cualquier cosa que sostenga estas habilidades ayudar� a su educaci�n,� porque la educaci�n emocional mejora la capacidad de la escuela para ense�ar, revirtiendo una tendencia declinante de la educaci�n y que fortalece la capacidad de cumplir con su misi�n principal: “el desarrollo arm�nico de todas las facultades del ser humano”.

De esta manera, alcanzar las metas educativas requiere el desarrollo de la inteligencia emocional y social al mismo tiempo que la ense�anza de contenidos acad�micos. El prop�sito de la educaci�n es capacitar a los ni�os para “aprender a aprender” y para que lleguen a ser buenos ciudadanos. Tradicionalmente, los docentes de las escuelas han sido particularmente sensibles al hecho de que el aprendizaje� emocional y social es la base para aprender a estudiar y para el desarrollo de la autorreflexi�n, la responsabilidad, la amabilidad con los dem�s, la cooperaci�n y la capacidad de resolver problemas.

Por ello creemos que la escuela puede y debe ser el foro de ense�anza de conocimientos emocionales y sociales y de las habilidades relacionadas. Sin embargo es importante que el docente reflexione sobre los estilos de ense�anza definidos por su personalidad y que inciden de manera determinante en la respuesta de los alumnos.� Diversos investigadores que estudian como reaccionan los maestros con sus alumnos han descubierto que existen tres estilos generales de ser maestros: el autoritario, el permisivo y el democr�tico. Los maestros autoritarios establecen normas estrictas y esperan que sean obedecidas, creen que los alumnos deber�an ser mantenidos en su lugar y los desalientan a expresar sus opiniones, tratan de dirigir su clase sobre la base de la estructura y la tradici�n, aunque en muchos casos su �nfasis en el orden y en el control se vuelve una carga� para el alumno.

El maestro permisivo, por otra parte busca mostrar la mayor aceptaci�n y transmitir el mayor aliento posible, pero tiende a ser muy pasivo cuando se trata de fijar limites o de responder a la desobediencia, no imponen exigencias fuertes y ni siquiera tienen metas claras, creyendo que se les deber�a permitir un desarrollo conforme a las inclinaciones naturales de sus alumnos.

Los maestros democr�ticos logran equilibrar limites claros con un ambiente estimulante en la clase, ofrecen una orientaci�n, pero no ejercen control; dan explicaciones para lo que hacen permitiendo a que los alumnos contribuyan en la toma de decisiones, valoran� la independencia de los alumnos, pero los comprometen con criterios elevados de responsabilidad hacia la clase, la escuela y la comunidad.

Mas all� de la preparaci�n de los maestros, la educaci�n emocional� amplia la visi�n que se tiene de la tarea que debe cumplir la escuela, convirti�ndola en un agente m�s concreto de la sociedad para asegurarse que los ni�os aprendan estas lecciones esenciales para la vida, lo que significa un retorno al papel cl�sico de la educaci�n. Este objetivo ampliado requiere a parte de cualquier especificidad que haya en la curricula, la utilizaci�n de las oportunidades dentro y fuera del aula para ayudar a los ni�os a transformar los momentos de crisis personal en lecciones de aptitud emocional, misma que es definida como “una capacidad aprendida, basada en la inteligencia emocional.

Seg�n Daniel Goleman, todo maestro que se proponga desarrollar la inteligencia emocional de sus alumnos debe contemplar al menos tres �mbitos generales de actuaci�n:

� Habilidades emocionales

1. Identificaci�n y designaci�n de sentimientos

2. Expresi�n de sentimientos

3. Evaluaci�n de la intensidad de los sentimientos

4. Manejo de sentimientos

5. Postergaci�n de la gratificaci�n

6. Dominio de los impulsos

7. Reducci�n del estr�s

8. Conocimiento de la diferencia entre sentimientos y acciones.

� Habilidades cognitivas:

1. Conversaci�n personal: conducci�n de un di�logo interior como una forma de enfrentarse a un tema o desaf�o, o para reforzar la propia conducta.

2. Lectura e interpretaci�n de se�ales sociales: reconocimiento de influencias sociales sobre la conducta y verse uno mismo en la perspectiva de la comunidad mas grande.

3. Empleo de pasos para soluci�n de problemas y toma de decisiones: dominar impulsos, fijar metas, identificar acciones alternativas, anticipar consecuencias.

4. Comprensi�n de la perspectiva de los dem�s.

5. Comprensi�n de normas de conducta ( cual es una conducta aceptable y cual no)

6. Actitud positiva ante la vida.

7. Conciencia de uno mismo: desarrollar expectativas realistas con respecto a uno mismo.

  • Habilidades de conducta:

1. No verbales: comunicarse a trav�s del contacto visual, de la expresividad facial, del tono de voz, de los gestos, etc.

2. Verbales: hacer pedidos claros, responder eficazmente a la cr�tica, resistirse a las influencias negativas, escuchar a los dem�s, participar en grupos positivos de pares.

Por tal motivo, el presente taller pretende que los participantes conozcan y apliquen distintas estrategias en el marco del desarrollo de la� aptitud emocional� con el prop�sito de favorecer en los alumnos el reconocimiento de sus emociones y las de� los dem�s con capacidad para� detectar, prevenir y solucionar dificultades o problemas.

El trabajo se desarrollar� en 5 campos:

Habilidades intrapersonales:

  • Autoconocimiento: Conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones

1. Conciencia emocional: reconocer las propias emociones y sus efectos.

2. Autoevaluaci�n precisa: conocer las propias fuerzas y sus l�mites.

3. Confianza en uno mismo: certeza sobre el propio valor y facultades.

  • Motivaci�n: tendencias emocionales que gu�an o facilitan la obtenci�n de las metas.

1. Af�n de triunfo: esforzarse por mejorar o cumplir una norma de excelencia.

2. Compromiso: aliarse a las metas del grupo u organizaci�n

3. Iniciativa: disposici�n para aprovechar las oportunidades

4. Optimismo: tenacidad para buscar el objetivo pese a los obst�culos y los reveses.

  • Autorregulaci�n: manejar los propios estados internos, impulsos y recursos.

1. Autocontrol: manejar las emociones y los impulsos perjudiciales

2. Confiabilidad: mantener normas de honestidad e integridad.

3. Escrupulosidad: aceptar la responsabilidad del desempe�o personal.

4. Adaptabilidad: flexibilidad para manejar el cambio.

5. Innovaci�n: estar abierto y bien dispuesto para las ideas y los enfoques novedosos y la� nueva informaci�n.

Habilidades interpersonales:

  • Empat�a: captaci�n de sentimientos, necesidades e intereses ajenos.

1. Comprender a los dem�s: percibir los sentimientos y perspectivas ajenos e interesarse activamente en sus preocupaciones.

2. Ayudar a los dem�s a desarrollarse: percibir las necesidades de desarrollo ajenas y fomentar sus aptitudes.

3. Aprovechar la diversidad: cultivar oportunidades a trav�s de diferentes tipos de personas.

  • Habilidades sociales: habilidad para inducir en los otros las respuestas deseables.

1. Influencia: aplicar t�cticas efectivas para la persuasi�n

2. Comunicaci�n: ser capaz de escuchar abiertamente y transmitir mensajes claros y convincentes

3. Manejo de conflictos: negociar y resolver los acuerdos.

4. Liderazgo: inspirar y guiar a grupos e individuos

5. Catalizador de cambio: iniciar o manejar el cambio.

6. Colaboraci�n y cooperaci�n: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

7. Habilidades de equipo: crear sinergia grupal para alcanzar las metas colectivas.

As�, el presente taller tendr� como eje central la descripci�n de las habilidades emocionales antes mencionadas y el manejo de estrategias did�cticas susceptibles a implementarse en las aulas, por supuesto que un prop�sito inherente a esta tarea ser� la toma de conciencia que cada participante obtendr� mediante sus propias vivencias y la reflexi�n.

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