5º ENCUENTRO INTERNACIONAL DE
E
DUCACIÓN INICIAL Y PREESCOLAR
25, 26, 27, 28 - MAYO 2005

CONFERENCIAS TALLERES
COMUNICACIONES
 

Taller

Pr�ctica Pedag�gica mediante el desarrollo creativo a trav�s de la Afectividad y el Juego

A mas de su relevancia cient�fica la tarea docente requiere del desarrollo emocional y afectivo del educador, condiciones muy hermosas, pero muy complejas, descubrir esas complejidades para conocernos mejor y entregamos mas concientemente y ser mas sensibles y humanos con los ni�os, es una tarea que siempre ser� importante en las nuevas concepciones educativas que plantea un centro educativo que amplia sus fronteras, abre sus puertas a saberes y practicas consideradas, hasta ahora, extracurriculares.

Debemos tomar en cuenta que la sociedad se encuentra seriamente cuestionada en sus valores por su falta de humanidad, y al mirar la agresividad y la poca creatividad en los ni�os, que muchos veces en la practica pedag�gica les coartamos el desarrollo creativo, ya que en muchas cosas los educadores hemos convertido a la practica pedag�gica en un estricto horario lleno de esquemas, un programa impuesto con anterioridad sin tomar en cuenta que podr�a resultarnos mas fruct�fera interesante y estimulante la labor educativa si respetamos a los ni�os, que a trav�s de sus infinitas expresiones, especialmente del juego, hacen cobrar vida a su imaginaci�n y creatividad explotando de mejor manera sus aptitudes y capacidades.

Debemos comprender en la pr�ctica pedag�gica activa la capacidad para resolver problemas de la vida:

Cuando el ni�o para conquistar el mundo se apresta a convertir sus sue�os en realidad.

Permitir que desarrolle sus sentidos y empiece actuar con autonom�a, y no convertir a los centros educativos en lugares donde se coarten las libertades de movimiento, pensamiento etc. Y donde el principal verbo que se ense�a es el deber, no el poder. Por ejemplo, “Ni�o no hagas eso”, “Los ni�os se callan, los ni�os deben molestar”, “Ni�o tu no puedes”.

Por ello invito en este taller a los educadores a convertir la pr�ctica pedag�gica en una actividad simple y divertida, apoyada en una continua capacitaci�n. Al facilitar el descubrimiento del mundo y favorecer su crecimiento a trav�s del juego, para que el ni�o no solamente se entretenga, sino que concrete e interiorice las ense�anzas y las asimile sin darse cuenta de lo adquirido, despierta posibilidades intelectuales y f�sicas, potenciando su dimensi�n inicial y todo en base a la afectividad en el juego que ayuda a la practica pedag�gica

L�NEAS METODOL�GICAS DE LA EDUCACI�N INFANTIL.

La acci�n educativa en las edades tempranas se apoya como ya dijimos antes en el

juego, como forma m�s natural de actuaci�n del ni�o, y se emplea como recurso

did�ctico. La metodolog�a debe ser activa, aprovechando la tendencia del ni�o a la

acci�n, y de esta forma se favorece el desarrollo de su autonom�a, su esp�ritu de

observaci�n e investigaci�n, as� como la reflexi�n. Esto se consigue si se combina

con una forma intuitiva de aprendizaje, en la que el ni�o aprende por contacto directo

con los objetos.

En la educaci�n infantil hay que partir del conocimiento, nivel y condiciones

personales de cada ni�o y de las caracter�sticas del grupo. El maestro debe respetar el

ritmo de desarrollo y aprendizaje de cada uno, los modos diferentes de relaci�n, hay

que atender a las diferencias individuales de cada ni�o y desarrollar tanto la

individualidad como las relaciones sociales.

En la escuela quien mantiene una relaci�n m�s estrecha con el ni�o es el educador, el

maestro. Esto le permite obtener un profundo conocimiento del mismo, pues sustituye

las relaciones afectivas de los padres por el maestro, con quien mantiene una

comunicaci�n y lazos afectivos estrechos; es el centro de la influencia educativa. Su

intervenci�n es fundamental y de gran ayuda en el conocimiento del medio.

El trabajo del maestro se lleva a cabo en la escuela en colaboraci�n con otras personas que conforman el equipo educativo. La labor educativa de la escuela se completa con la familiar, pues esta es fundamental en la educaci�n del ni�o.

El maestro debe crear al ni�o un ambiente afectuoso, saludable y de bienestar, para que este encuentre los est�mulos necesarios en su aprendizaje y se sienta bien y seguro.

El ingreso del ni�o a un centro educativo supone para �l la entrada a un medio desconocido en el que debe iniciar relaciones nuevas con otras personas. Necesita un tiempo para adaptarse a la nueva situaci�n, conocer el nuevo entorno, asumir sus costumbres y normas. Es un proceso cuya duraci�n fluct�a seg�n las condiciones del centro y las caracter�sticas individuales de cada ni�o. Est� determinado tambi�n por las actitudes de los padres durante este per�odo, ya que el ni�o capta sus angustias y dudas.

En este per�odo tan importante en la vida del ni�o, es decisiva la actuaci�n del maestro. Debe estar siempre cerca del ni�o y responder a sus necesidades. Debe saber lo m�s posible acerca del ni�o a trav�s de su familia para poder actuar con acierto. Se deben programar actividades que faciliten una mejor adaptaci�n, que sirvan para conocer mejor a los ni�os y que ellos se conozcan entre s�.

Hay que establecer una relaci�n estrecha con la familia para aunar esfuerzos y conseguir una r�pida adaptaci�n. No solo el ni�o debe adaptarse a la escuela, sino tambi�n la familia. El maestro debe entrevistarse con los padres y explicarles todo lo concerniente a la nueva situaci�n y que los padres pasen alg�n tiempo en la instituci�n con el ni�o. De este modo los padres tendr�n m�s confianza en el centro al observar el trabajo que se realiza en �l.

El maestro es ahora una persona que proporciona una mayor apertura al entorno, lo cual influye en la relaci�n con la familia, cuesti�n esta muy necesaria porque padres y educadores comparten el cuidado y la educaci�n del ni�o.

Este per�odo de adaptaci�n debe gozar de flexibilidad en cuanto al horario habitual. Se deben programar actividades que propicien una mejor adaptaci�n. El ni�o puede participar en la organizaci�n de la clase, d�ndole la oportunidad de elegir, opinar, escoger.

Hay que establecer una relaci�n muy estrecha con la familia y se deben trazar las pautas de la actuaci�n de los educadores, maestros y padres. El educador, el maestro informa a los padres sobre el desarrollo de la vida de los ni�os en la instituci�n educativa. El intercambio con los padres se lleva a cabo a trav�s del contacto diario al dejar y recoger al ni�o, y en las reuniones que se celebran con mayor o menor periodicidad. Es importante la participaci�n de la familia en el centro educativo con una mayor implicaci�n de los padres en la educaci�n de los hijos De ah� la necesidad de que cada d�a sea m�s frecuente su participaci�n

EL JUEGO COMO M�TODO RECTOR EN LA EDUCACI�N INFANTIL.

Seg�n las palabras de Schiller, “el hombre no est� completo, sino cuando juega”. Esta frase

muestra la importancia que tiene el juego en la vida del ser humano. El educador utiliza esta

tendencia natural del ni�o para planificar las actividades educativas.

Naturaleza del juego infantil. El juego se define como cualquier actividad que se realice con el

fin de divertirse, de acuerdo a determinadas reglas. Esta definici�n no es la m�s adecuada, la

alegr�a del ni�o en el juego es la consecuencia y no el fin. No en todos los juegos infantiles est�n

determinadas las reg�as.

Existen diversas teor�as sobre el juego, y son las siguientes:

� De descanso o recreaci�n.

� De exceso de energ�a. De recapitulaci�n.

� De ejercicio preparatorio De autoexpresi�n.

� Teor�a del descanso o recreaci�n. El juego es considerado como una

actividad que libera de los problemas, inquietudes y cansancio; viene a ser un recreo despu�s del trabajo.

� Teor�a del exceso de energ�a. Es un medio de liberar y dar riendas sueltas a las fuerzas que

No pueden emplearse en otros momentos del d�a.

� Teor�a de la recapitulaci�n. Seg�n esta teor�a, el ni�o desde que nace hace una especie de

recapitulaci�n de la evoluci�n del hombre. De este modo aparecen las distintas actividades, m�s o menos en el mismo orden en que se han sucedido en la historia.

� Teor�a del ejercicio preparatorio. De acuerdo a esta teor�a el juego es un ejercicio de

entrenamiento de las acciones propias de los adultos. As� durante el juego simb�lico el ni�o imita al hombre en muchas de sus acciones

� Teor�a de la autoexpresi�n. Esta teor�a encuentra en el juego el medio para expresar las

� necesidades y satisfacerlas.

Autores que han influido en la did�ctica de la educaci�n infantil.

A lo largo de la historia una serie de pedagogos han contribuido con sus ideas

�pedag�gicas a la educaci�n de los ni�os. A continuaci�n citamos algunos de los m�s importantes.

Jean Jacques Rousseau (17 12-1778).

Es considerado como uno de los precursores de la Escuela Nueva por sus principios pedag�gicos. El preconiza la educaci�n basada en la sencillez de la naturaleza exenta de convencionalismos sociales. Considera al ni�o un ser diferente del adulto que en el devenir de su desarrollo atraviesa distintas etapas. Cada una de estas etapas requiere una educaci�n distinta. El pedagogo debe tener conocimientos de este desarrollo. El ambiente en que transcurre la educaci�n ha de ser estimulante, provocar m�ltiples experiencias y facilitar la autoeducaci�n. El adulto debe respetar el ritmo individual de cada ni�o y propiciar su participaci�n activa, de forma que �l sea el protagonista de la educaci�n.

Heinrich W. Pestafozzi (1746-182 7).

La educaci�n de la escuela debe completar la educaci�n de la familia y la educaci�n de la vida; la conjunci�n de las tres lleva a la formaci�n de la persona, procurando una educaci�n integral. El papel de la madre en el desarrollo psicol�gico del ni�o es muy importante. La educaci�n no debe ser dirigista, est� basada en la espontaneidad y la acci�n, en la intuici�n, en las circunstancias personales. Rechaza el aprendizaje memor�stico: por la comprensi�n de las cosas y sus relaciones.

Friedrich Fr�bel (1782-1852).

Pedagogo alem�n, creador del primer jard�n Infantil “kindergarten”. Se�ala la

importancia de la educaci�n de los primeros a�os para la educaci�n posterior.

Considera la educaci�n como un proceso evolutivo y natural que se deriva las

necesidades y tendencias de los ni�os. Su m�todo se basa en el

�puerocentrismo �principio que considera al ni�o como centro y punto de

�partida de la acci�n

pedag�gica-, la unidad del ser humano, la autoactividad, la actividad

espont�nea del ni�o, el principio de la individualidad y la cooperaci�n. Le

da gran importancia al trabajo manual y al juego como recurso para la actividad.

Crea un conjunto de materiales de juego que denomina “dones”. Son

Seis dones:

1 la pelota, 2. La bola, el cilindro y el cubo, 3. Cubo dividido en otros

8 cubos, 4. Cubo dividido en 8 bloques, 5. Cubo dividido en cubos,

subdivididos a su vez por una o dos diagonales, 6 Cubo dividido en bloques,

cuadrados y columnas. Con estos materiales desarrolla los procesos de an�lisis y s�ntesis, dando primac�a a los aspectos sensoriales. Utiliza en su manipulaci�n la ley de los contrastes — consiste en ofrecer est�mulos contrastados - , y la ley de gradaci�n de est�mulo� t�cnica que presenta las nociones m�s simples

Seguidas de las m�s complejas -. Este material puede agruparse en dos series

Complementarias, una anal�tica y otra sint�tica, seg�n el proceso que desarrollen.

Rosa y carolina Agazzi (1866-1951) (1870-1945).

Son maestras que comienzan en primaria y parvularia, dirigiendo con posterioridad dos parvularios donde inician el desarrollo de su m�todo. Parten del puerocentrismo y consideran al ni�o como un “germen vital que aspira al desarrollo”, al desarrollo global. Al ni�o hay que crearle un ambiente escolar que sea lo m�s parecido a la casa, ya que escuela y familia son dos instancias complementarias. Dan gran importancia al aporte cultural del medio. Se apoyan a trav�s de actividades en la necesidad del juego infantil, estimulando la espontaneidad que caracteriza esta edad. Estas actividades suelen ser ejercicios de la vida pr�ctica, del lenguaje, trabajos manuales, de discriminaci�n intelectual, jardiner�a canto, realiz�ndolos de modo muy variado. Resaltan la importancia de la observaci�n. Emplean objetos caseros como material educativo que clasifican, ordenan por marcas seg�n las edades, dando lugar al “museo”.

Mar�a Montessori (1870-1952).

Pedagoga italiana, doctora en medicina, pediatra. Al inicio se interesa por la educaci�n de los deficientes y luego por la educaci�n infantil en general. Crea un m�todo educativo de gran �xito e influencia. Funda la primera escuela Montessori en 1907 “La casa dei Bambini”. Sus principios son:

Puerocentrismo: todo gira en torno a las caracter�sticas del ni�o.

Autoeducaci�n: facilita la educaci�n por s� mismo proporcion�ndole un ambiente y material adecuado.

Individualidad: el ni�o es un ser �nico que ha de conquistar su autonom�a.

Libertad y disciplina: el ni�o tiene necesidad de libertad marcada por unos l�mites que le permiten expresarla sin perjudicar a otro, con autodominio,

Trabajo: los ejercicios son un trabajo art�stico o constructivo.

Orden:�� el ni�o es ordenado por naturaleza.

El m�todo est� basado en el desarrollo fisiol�gico y psicol�gico del ni�o, se orienta hacia la educaci�n motriz, sensorial, intelectual y de la vida pr�ctica. Trata de llegar a ideas abstractas a partir de nociones concretas, partiendo de la educaci�n de los sentidos, relacionando el lenguaje con la actividad manual para alcanzar la educaci�n intelectual. Da gran importancia al ambiente, que ha de estar cuidadosamente preparado; es decir, un ambiente estructurado que favorezca el desarrollo del ni�o, donde cada cosa tenga su lugar y todo est� adaptado al tama�o del ni�o. El profesor por este m�todo ha de tener una formaci�n espec�fica: se encarga de preparar el ambiente y su papel es de observador, orientador, gu�a, no sustituye la acci�n del ni�o, ni se adelanta a �l, interviene cuando el ni�o le pide ayuda.

El material es uno de los aspectos m�s caracter�sticos del m�todo. Los distintos materiales est�n cient�fica y cuidadosamente dise�ados. Es un

Material anal�tico que potencia el desarrollo de los sentidos de modo aislado, y es una de sus caracter�sticas m�s sobresalientes la posibilidad de la auto educaci�n y la de ser auto correctivo. Lo que le permite al ni�o comprobar por s� mismo si ha cometido un error.

Puede dividirse en tres bloques:

•��� Educaci�n de los sentidos: tacto, temperatura, sensibilidad b�sica, formas, gusto, olfato, vista, percepci�n diferencial de las formas (visual y t�ctil-muscular), percepci�n diferencial de colores, diferenciaci�n por el sonido.

•��� Educaci�n intelectual: escritura, lectura, gram�tica, matem�tica (c�lculo, geometr�a, numeraci�n y mediciones).

•��� De la vida pr�ctica: platos, vasos, cordones de zapatos, etc�tera.

Ovidio Decroly (1871 — 1932).

M�dico, psic�logo y pedagogo belga, al inicio trabaja con ni�os deficientes y sin abandonar este campo se dedica a la educaci�n de ni�os normales. En 1901 en Bruselas fund� la escuela de L’Hermitage a la que llam� “Escuela para la vida y por la vida”. Da una especial importancia al correcto desarrollo biol�gico del ni�o y a la higiene f�sica. Propugna la diferenciaci�n de ni�os seg�n sus caracter�sticas y necesidades. Adecua los objetivos educativos a sus capacidades. Para Decroly, la educaci�n se basa en la actividad, que estar� adecuada a las necesidades del ni�o, prepar�ndolo para la vida social.

Su m�todo se basa fundamentalmente en dos principios:

Inter�s. El ni�o solo aprende lo que le interesa: todo inter�s nace de una necesidad.

Globalizaci�n. El ni�o percibe lo que lo rodea de un modo global, y la educaci�n ha de facilitar la forma natural del conocimiento del ni�o.

Modifica tos programas tradicionales mediante la globalizaci�n de los contenidos y los llama “centros de inter�s”. En estos programas re�ne todas las materias del �rea de estudio y se disponen seg�n las necesidades del ni�o. Agrupa las necesidades en cuatro:

•��� De alimentarse: alimento, respiraci�n...

•��� De luchar contra la intemperie: calor, fr�o, humedad, viento

•��� De defenderse contra los peligros y enemigos varios limpieza, enfermedad, accidentes...

•��� De actuar y trabajar solidariamente, de descansar, de divertirse, y desarrollarse.

Estas cuatro necesidades constituyen centros de inter�s. Se estudian bajo tres puntos de vista: ventajas, inconvenientes, y conclusiones de comportamiento. Cada punto de vista se analiza de cuatro modos: con la experiencia personal inmediata, con los recuerdos personales, con el examen de documentos actuales y con el examen de documentos del pasado.

Caracter�sticas del juego infantil. La actividad fundamental del ni�o es el juego; es imprescindible para su desarrollo adecuado, por lo que el ni�o debe disponer de tiempo y espacio suficientes seg�n su edad y necesidades de juego.

La actividad l�dica en el per�odo de la infancia tiene un fin en s� misma. El ni�o juega por el placer de hacerlo, no busca otro objetivo. El juego promueve momentos de alegr�a, porque le permite al ni�o divertirse, aunque no sea esto lo que busque. El ni�o no persigue otro prop�sito que el juego por el juego. En esta actividad se implica todo su ser, su pr�ctica reafirma su personalidad. Se encuentra absorto totalmente en lo que para �l es una actividad seria.

Se programa actividades decentes es decir se juega para educar y se educa jugando por ello se ha tomado el juego� de las principales l�neas mitol�gicas en la educaci�n infantil

DESARROLOLO AFECTVO

VIVENCIAR EL DESARROLLO AFECTIVO EN LA PRACTICA PEDAGOGICA

Es una parte de un sistema de capacitaci�n dirigido a los docentes con la finalidad de que

comprendamos la importancia que tiene la vida afectiva en todos los infantes y la forma

como hay que tomarle encuentra para que� la labor educativa sea realmente integral y

eficiente

Es una forma cient�fica,� din�mica, l�dico vivencial de un aprendizaje rico en

Experiencias individuales y grupales.

La metodolog�a es no directiva, ya que es el mismo grupo con una ayuda m�nima� del

monitor la que conduce gu�a�� y propicia experiencias� de diferente

Naturaleza, todas ellas� relacionadas con el aspecto afectivo de los infantes y de las

personas en general la no directivita �de Carl Rogers se la que se vive directamente,

pues cada uno de los integrantes por turno ir�n haciendo de facilitadotes de informaci�n.

Por ello nuestras experiencias vividas en la practica pedag�gica nos han demostrado� que la mejor manera de ayudar a estimular y desarrollar el proceso de aprendizaje ser� mediante el juego con afectividad ya que la practica docente que se realiza en los infantiles tiene como� fin preparar los alumnos para la vida en sociedad la cual exige formar personalidades apta para participar activamente en el proceso t�cnico cient�fico y social con suficiente capacidad creada teniendo suficiente sentido �tico tolerante y flexible para ello es necesario tener como eje en nuestro que hacer educativo� a la efectividad y no convertirnos ni convertir a los ni�os en� entes sabatizados� que acuden a una educaci�n “bancaria” basada en orden y situaciones que poco a poco llenen al ni�o a un� mundo totalmente mecanizado sin sentimientos ni reacciones� y experiencias es decir seguros� de si mismo, necesidad de protecci�n de parte de� sus seres queridos

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