5º ENCUENTRO INTERNACIONAL DE
E
DUCACIÓN INICIAL Y PREESCOLAR
25, 26, 27, 28 - MAYO 2005

CONFERENCIAS TALLERES
COMUNICACIONES
 

Taller “Lenguaje y pr�ctica pedag�gica. Lenguaje escrito”

Lic. L. Villafranca Fanyten

M�xico

El proceso lecto-escritor, inicia en los ni�os/as mucho antes de llegar al sistema escolarizado, esto se ha dicho desde finales del siglo pasado cuando varios investigadores se�alaron la importancia del aprendizaje informal y el papel que juegan los adultos significativos como mediadores (algunas veces� inconsciente) del proceso de aproximaci�n al lenguaje escrito del menor.

A tal efecto Harte (1990), se�al que el conocimiento, es construido por los seres humanos mediante las relaciones sociales. En la escuela tradicional, se parte de la premisa de que el maestro transmitir� su conocimiento a los ni�os/as, en la escuela integral se parte de la idea de que los menores y el maestro forman juntos una comunidad de aprendizaje que investiga y crea el conocimiento, el cual es creado y recreado constantemente a trav�s de la interacci�n social.

Por su parte Cooper (1993) se�ala que el aprendizaje es una transacci�n, un evento concurrente y no una consecuencia de la demostraci�n o el modelaje de conductas. El que aprende est� activamente buscando y construyendo significados. El aprendizaje es, sobre todo una actividad social, pues la participaci�n de todos y cada uno de sus miembros marca los cambios que se producen en la construcci�n de nuevos aprendizajes. El alumnado es quien conduce y ejecuta su aprendizaje, por lo tanto, el curr�culo se fundamenta en sus necesidades. Esto se hace de forma tal que al sentir el ni�o que el proceso educativo le pertenece, le dar� la importancia que se merece.

De all� la relevancia de ver la escuela como un espacio de intercambio de saberes entre docentes y alumnos/as y no como una instituci�n que comunica saberse y quehaceres culturales a las nuevas generaciones sin tomar en cuenta aspectos del contexto, que s�lo se limite a controlar los resultados de sus acciones o que sus actores educativos no proporcionen a los alumnos/as las oportunidades de autocontrolar y comprender sus producciones �

En ese sentido Lerner (2001) en su libro “Leer y escribir en la escuela”, va m�s all� al mencionar:

Ense�ar a leer y a escribir es un desaf�o que trasciende ampliamente la alfabetizaci�n en sentido escrito …es el incorporar a todos los alumnos a la cultura de lo escrito, es el lograr que todos sus exalumnos lleguen a ser miembros plenos de la comunidad de lectores y escritores.

Para llegar a esto, los docentes tienen que identificar todas aquellas habilidades y destrezas que tengan o que necesiten desarrollar sus alumnos/as a fin de “formar” lectores y escritores eficientes que sean capaces de producir textos con sentido que den respuesta a sus necesidades sociales, emocionales, culturales, educativas, etc de comunicarse con los otros/as.

Por otra parte, Baz�n, Acu�a y Vega. (2000), realizaron un estudio en Sonora y Ciudad Obreg�n sobre los m�todos de ense�anza de la lectoescritura, sus hallazgos se orientan hacia los efectos de los m�todos y c�mo �stos pueden ser significativos en el aprendizaje de la lecto-escritura si se usan de manera sistem�tica e individualizada, es decir, tomando en cuenta las caracter�sticas, necesidades e intereses de los alumnos/as.

A lo largo del siglo pasado, especialmente los �ltimos cincuenta a�os, distintos investigadores se dieron a la tarea de proponer m�todos que favorecieran en los alumnos/as la adquisici�n de la lecto-escritura de forma r�pida y eficiente, desde los globales hasta los sil�bicos, pasando por los espec�ficos y hasta los generales, fueron utilizados ya sea por una moda o por el concepto de ser novedosos, sin embargo no se puede dar la exclusividad a uno o varios de ellos por su eficiencia y/o pertinencia en este proceso con los ni�os/as.

La revisi�n de varios m�todos para apoyar el aprendizaje de la lectura y escritura en los menores llevar�a a cualquier interesado a pesar �con cu�l me quedo? o �cu�l es el mejor de todos?, sin embargo la respuesta no se circunscribe a ese hecho sino m�s bien �con cu�l puedo me puedo apoyar, para aproximar a “X” a que se apropie del sentido social y funcional de la lecto-escritura?. En el momento que cualquier actor educativo pueda responder a esa pregunta, sabr� cual es el m�todo que necesita emplear.

A continuaci�n se presentan dos m�todos o modelos para trabajar con los ni�os/as el aprendizaje de la lectura y escritura:

_ El MEFLE integra estrategias derivadas tanto del m�todo global como del m�todo anal�tico, pero enfatiza la adquisici�n y ejercicio de la lectura en cinco niveles funcionales. La atenci�n se centra en la interacci�n entre el docente, el ni�o o la ni�a y el referente.

Por ello las actividades de ense�anza-aprendizaje se dan a partir de situaciones familiares y significativas para el ni�o/a m�s peque�o/a. La relaci�n entre el menor y el referente se puede establecer de diversas formas que pueden incluir:

� Tareas de construcci�n en forma oral y escrita de cuentos, historias o instrucciones.

� Discriminaci�n de palabras, letras, figuras o contenidos.

� Responder a preguntas literales y de inferencia en forma oral y escrita.

� Composici�n oral y escrita a partir de referentes presentados en dibujos, textos o en forma oral.

� Escribir opiniones sobre dichos o temas simb�licos, etc.

Se incluyen tambi�n ejercicios relacionados con los aspectos mec�nicos de la lectura y la escritura, como el reconocer y discriminar vocales y consonantes, pero siempre como parte de una etapa de adquisici�n y ejercicio funcional de la lectura y la escritura; es decir, que el infante logre un dominio en las tareas, identific�ndolas en palabras significativas y discrimin�ndolas fonol�gicamente.

Es importante considerar que en ocasiones la ense�anza de una letra, tomar� m�s de una sesi�n; por lo que al momento de continuar con el proceso de ense�anza-aprendizaje de dicha letra, se deber� partir haciendo un repaso de lo que se ha avanzado.

_ El lenguaje integral es considerado un m�todo por el �nfasis que le proporciona al aprendizaje de la lectura y escritura, se apoya en dos premisas: El aprendizaje de la lectoescritura ocurre de la misma forma que el aprendizaje del lenguaje oral. Al igual que el habla, la escritura es una forma del lenguaje, por lo tanto, la misma ha de aprenderse mediante eventos aut�nticos que satisfagan las necesidades del ni�o. El lenguaje es indivisible, es decir. para aprender a leer no podemos "romper" el lenguaje en pedacitos como palabras aisladas o s�labas. Esto hace el aprendizaje de lectoescritura irreal y dif�cil. Adem�s, las artes del lenguaje no son divisibles; hablar, escuchar, leer y escribir deben ense�arse de manera integrada.

Estos preceptos seg�n Cooper (1993), se encuentran en oposici�n a los m�todos tradicionales �los cuales supon�an que:

� La ense�anza de la lectura s�lo puede ser efectiva si el estudiante domina una serie de destrezas que sirven como prerrequisito para la lectura.

� La escritura (exceptuando algo de pr�ctica con letras aisladas) debe ser pospuesta hasta que el ni�o aprenda a leer.

� La ense�anza de lectura se fundamenta en la pr�ctica de las destrezas, es decir, se le da importancia al aspecto formal de la lectura y no al funcional.

� Las experiencias previas del ni�o son irrelevantes, siempre que la escuela provea con suficiente pr�ctica en un orden l�gico.

� Los ni�os pasan por unas etapas de apresto (estar listo para la lectura) que suponen el progreso en una jerarqu�a de destrezas hasta que dominan la lectura. Este progreso debe ser evaluado constantemente mediante ex�menes formales.

De acuerdo a Freeman (1988) la ense�anza bajo este enfoque se apoya en dos formas b�sicas: el descifrado de letras y el reconocimiento de palabras completas. Se considera que la lectura comienza con el apareamiento de sonidos de letras, avanzando a s�labas, luego a palabras y, finalmente, la comprensi�n de lo le�do. Se ense�a la lectura por medio de libros de texto que enfatizan el descifrado y el reconocimiento de palabras, no la relevancia del material a leerse. Tambi�n, se utilizan libros de fon�tica para practicar las s�labas aisladas por medio de la repetici�n

Por su parte el lenguaje integral se basa en el modelo transaccional de la lectura, en el cual �sta es un proceso de interacci�n que se da entre el lector y el texto, el lector construye su propio significado. Alguno de sus principios son:

� El lector construye el significado durante la lectura. Para ello, utiliza la experiencia y el aprendizaje previo para encontrarle sentido al texto.

� El lector predice, selecciona, confirma y se auto-corrige a medida que intenta encontrarle sentido a la palabra impresa.

� La meta del lector es la comprensi�n del significado.

En este modelo se consideran tres etapas que caracterizan a los lectores:

Etapa emergente: el ni�o espera aprender a leer. Se divide en temprana emergente y emergente: la temprana emergente el menor "lee a partir de la memorizaci�n producto de la escucha en voz alta. Se considera que los dibujos o las ilustraciones que contenga la lectura, son el blanco principal del proceso.

Etapa temprana: El ni�o se va convirtiendo en lector. Realiza intentos de uni�n de palabras escritas con lo que dice al hacer sus lecturas en voz alta, comienza a usar m�s las palabras claves en lugar de la memorizaci�n y las ilustraciones. Se percibe un aumento en la autocorrecci�n y la repetici�n de oraciones. Si se presenta la oportunidad de realizar actos de escritura, comenzar� a prestar m�s atenci�n a la relaci�n letra-sonido. Al final de este per�odo, se observa que lee con mucha m�s naturalidad.

Etapa de fluidez: Ya el ni�o sabe leer, por lo que se le sugiere enfatizar el inter�s en la lectura. El infante lee m�s variedad de libros, aumenta la velocidad de la misma, responde emocionalmente a �sta y reduce su dependencia de la palabra oral.

Por otra parte la escritura es otra forma de construcci�n de significado, por lo consiguiente tanto la lectura como la escritura son procesos paralelos, por lo que no deben trabajarse independientemente, sino al mismo tiempo. La ense�anza de la escritura se comenzaba mucho tiempo despu�s de que los ni�os/as se hab�an iniciado en la lectura, se hac�a �nfasis en la caligraf�a y la ortograf�a. Cuando el menor ya ten�a dominado la parte motriz, es decir en las etapas avanzadas, se le solicitaba que realizara composiciones, que finalmente se evaluaban como "producto final” sin tomar en cuenta el proceso.

Algunos criterios que definen la escritura bajo el enfoque integral seg�n Cutting (1989).son los siguientes:

� El escritor incluye la suficiente informaci�n y detalles para hacer un texto comprensible para su p�blico.

� La expresi�n del significado es la meta de todo escritor.

En ese sentido la visi�n de lenguaje integral de la escritura se fundamenta en investigaciones realizadas por Yetta Goodman et al. (1982) sobre la escritura de los infantes de edad preeescolar. Los autores estudiaron c�mo las formas escritas que produc�an los ni�os/as muy peque�os eran los primeros intentos de �stos por construir significado; es decir, el menor pasa por una serie de etapas (muchas veces desapercibidas e incluso descartadas por padres, madres de familia y docentes) de la escritura que se mencionan a continuaci�n.

� Dibujos - El ni�o expresa ideas o cuenta historias mediante dibujo �nicamente.

� Garabateo - El contacto con el ambiente alfabetizado lleva al ni�o a experimentar con ciertas formas simb�licas que se traducen en el garabateo.

� Letras desordenadas - Los ni�os usan algunas letras para identificar ciertas palabras o conceptos. Por ejemplo, si se llama Manuel puede usar la "m" para representarse a s� mismo.

� Deletreo inventado- El menor se aproxima a la escritura convencional pero al no dominar muchas reglas, inventa el deletreo.

� Escritura Convencional - El ni�o escribe casi todas las palabras correctamente (Cooper, 1993).

En l�nea general se puede apreciar que la aproximaci�n a la explicaci�n del proceso de adquisici�n de la lengua escrita en los ni�os y las ni�as en algunos casos, seg�n los autores, presentan coincidencias y discrepancias, producto del momento hist�rico que acad�micamente acompa�a el an�lisis del proceso de ense�anza y aprendizaje.

Por lo tanto, el presente taller tiene como finalidad revisar varios m�todos que favorezcan la adquisici�n de la escritura, a fin identificar a partir de ejercicios pr�cticos las caracter�sticas que presenta el ni�o/a en relaci�n a �sta y poder propiciar el desarrollo de aquellas habilidades y destrezas que requiere el menor en edad preescolar para realizar actos de escritura� de manera formal de acuerdo a lo que plantea el PEP/04.

HORARIO

ACTIVIDAD

RECURSOS

2:00 a 2:30

Bienvenida. Exposici�n breve del sustento te�rico sobre la adquisici�n de la lecto-escritura

Ca��n, laptop y/o C.P.U. con lector de CD.

2:30 a 3:15

Ejercicios pr�cticos de identificaci�n de actos de escritura

Producciones de ni�os/as en fotocopias para cada participante

3:15 a 4:00

A partir del manejo del campo formativo del lenguaje escrito del PEP/04 elaborar actividades para favorecer en los ni�os/as, el desarrollo de habilidades y destrezas en relaci�n a la escritura

Fotocopias del campo formativo del lenguaje escrito del PEP/2004 (una por cada participante), hojas blancas y l�piz.

4:00 a 4:15

Verbalizaci�n y aclaraci�n de dudas

4:15 a 4:30

Cierre y evaluaci�n

Hojas de evaluaci�n y l�piz.

NOTA: Las producciones de los ni�os/as y el campo formativo lenguaje y comunicaci�n (p�gs. 57 a la 70) del Programa de Educaci�n Preescolar 2004. ser�n entregadas durante el taller por lo cual tienen que estar fotocopiadas con antelaci�n. Ser�n tantas copias como participantes asistan.

Durante el transcurso de la semana env�o las producciones de los ni�os/as escaneadas para su reproducci�n, el PEP/04 lo pueden bajar de la p�g.www. sep.gob.mx programa de educaci�n preescolar 2004.

TALLERES
Curriculum
Resumen
Ponencia