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Taller “Lenguaje y pr�ctica pedag�gica. Lenguaje escrito”
Lic. L. Villafranca Fanyten
M�xico
El proceso lecto-escritor, inicia en los ni�os/as
mucho antes de llegar al sistema escolarizado, esto se ha dicho
desde finales del siglo pasado cuando varios investigadores se�alaron
la importancia del aprendizaje informal y el papel que juegan
los adultos significativos como mediadores (algunas veces� inconsciente)
del proceso de aproximaci�n al lenguaje escrito del menor.
A tal efecto Harte (1990), se�al que el conocimiento,
es construido por los seres humanos mediante las relaciones sociales.
En la escuela tradicional, se parte de la premisa de que el maestro
transmitir� su conocimiento a los ni�os/as, en la escuela integral
se parte de la idea de que los menores y el maestro forman juntos
una comunidad de aprendizaje que investiga y crea el conocimiento,
el cual es creado y recreado constantemente a trav�s de la interacci�n
social.
Por su parte Cooper (1993) se�ala que el aprendizaje
es una transacci�n, un evento concurrente y no una consecuencia
de la demostraci�n o el modelaje de conductas. El que aprende
est� activamente buscando y construyendo significados. El aprendizaje
es, sobre todo una actividad social, pues la participaci�n de
todos y cada uno de sus miembros marca los cambios que se producen
en la construcci�n de nuevos aprendizajes. El alumnado es quien
conduce y ejecuta su aprendizaje, por lo tanto, el curr�culo se
fundamenta en sus necesidades. Esto se hace de forma tal que al
sentir el ni�o que el proceso educativo le pertenece, le dar�
la importancia que se merece.
De all� la relevancia de ver la escuela como
un espacio de intercambio de saberes entre docentes y alumnos/as
y no como una instituci�n que comunica saberse y quehaceres
culturales a las nuevas generaciones sin tomar en cuenta aspectos
del contexto, que s�lo se limite a controlar los resultados
de sus acciones o que sus actores educativos no proporcionen
a los alumnos/as las oportunidades de autocontrolar y comprender
sus producciones �
En ese sentido Lerner (2001) en su libro “Leer
y escribir en la escuela”, va m�s all� al mencionar:
Ense�ar a leer y a escribir es un desaf�o que
trasciende ampliamente la alfabetizaci�n en sentido escrito …es
el incorporar a todos los alumnos a la cultura de lo escrito,
es el lograr que todos sus exalumnos lleguen a ser miembros plenos
de la comunidad de lectores y escritores.
Para llegar a esto, los docentes tienen que identificar
todas aquellas habilidades y destrezas que tengan o que necesiten
desarrollar sus alumnos/as a fin de “formar” lectores
y escritores eficientes que sean capaces de producir textos con
sentido que den respuesta a sus necesidades sociales, emocionales,
culturales, educativas, etc de comunicarse con los otros/as.
Por otra parte, Baz�n, Acu�a y Vega. (2000),
realizaron un estudio en Sonora y Ciudad Obreg�n sobre los m�todos
de ense�anza de la lectoescritura, sus hallazgos se orientan hacia
los efectos de los m�todos y c�mo �stos pueden ser significativos
en el aprendizaje de la lecto-escritura si se usan de manera sistem�tica
e individualizada, es decir, tomando en cuenta las caracter�sticas,
necesidades e intereses de los alumnos/as.
A lo largo del siglo pasado, especialmente los
�ltimos cincuenta a�os, distintos investigadores se dieron a la
tarea de proponer m�todos que favorecieran en los alumnos/as la
adquisici�n de la lecto-escritura de forma r�pida y eficiente,
desde los globales hasta los sil�bicos, pasando por los espec�ficos
y hasta los generales, fueron utilizados ya sea por una moda o
por el concepto de ser novedosos, sin embargo no se puede dar
la exclusividad a uno o varios de ellos por su eficiencia y/o
pertinencia en este proceso con los ni�os/as.
La revisi�n de varios m�todos para apoyar el
aprendizaje de la lectura y escritura en los menores llevar�a
a cualquier interesado a pesar �con cu�l me quedo? o �cu�l es
el mejor de todos?, sin embargo la respuesta no se circunscribe
a ese hecho sino m�s bien �con cu�l puedo me puedo apoyar, para
aproximar a “X” a que se apropie del sentido social
y funcional de la lecto-escritura?. En el momento que cualquier
actor educativo pueda responder a esa pregunta, sabr� cual es
el m�todo que necesita emplear.
A continuaci�n se presentan dos m�todos o modelos
para trabajar con los ni�os/as el aprendizaje de la lectura y
escritura:
_ El MEFLE integra estrategias derivadas tanto
del m�todo global como del m�todo anal�tico, pero enfatiza la
adquisici�n y ejercicio de la lectura en cinco niveles funcionales.
La atenci�n se centra en la interacci�n entre el docente, el ni�o
o la ni�a y el referente.
Por ello las actividades de ense�anza-aprendizaje
se dan a partir de situaciones familiares y significativas para
el ni�o/a m�s peque�o/a. La relaci�n entre el menor y el referente
se puede establecer de diversas formas que pueden incluir:
� Tareas de construcci�n en forma oral y escrita
de cuentos, historias o instrucciones.
� Discriminaci�n de palabras, letras, figuras
o contenidos.
� Responder a preguntas literales y de inferencia
en forma oral y escrita.
� Composici�n oral y escrita a partir de referentes
presentados en dibujos, textos o en forma oral.
� Escribir opiniones sobre dichos o temas simb�licos,
etc.
Se incluyen tambi�n ejercicios relacionados con
los aspectos mec�nicos de la lectura y la escritura, como el reconocer
y discriminar vocales y consonantes, pero siempre como parte de
una etapa de adquisici�n y ejercicio funcional de la lectura y
la escritura; es decir, que el infante logre un dominio en las
tareas, identific�ndolas en palabras significativas y discrimin�ndolas
fonol�gicamente.
Es importante considerar que en ocasiones la
ense�anza de una letra, tomar� m�s de una sesi�n; por lo que al
momento de continuar con el proceso de ense�anza-aprendizaje de
dicha letra, se deber� partir haciendo un repaso de lo que se
ha avanzado.
_ El lenguaje integral es considerado un m�todo
por el �nfasis que le proporciona al aprendizaje de la lectura
y escritura, se apoya en dos premisas: El aprendizaje de la lectoescritura
ocurre de la misma forma que el aprendizaje del lenguaje oral.
Al igual que el habla, la escritura es una forma del lenguaje,
por lo tanto, la misma ha de aprenderse mediante eventos aut�nticos
que satisfagan las necesidades del ni�o. El lenguaje es indivisible,
es decir. para aprender a leer no podemos "romper" el
lenguaje en pedacitos como palabras aisladas o s�labas. Esto hace
el aprendizaje de lectoescritura irreal y dif�cil. Adem�s, las
artes del lenguaje no son divisibles; hablar, escuchar, leer y
escribir deben ense�arse de manera integrada.
Estos preceptos seg�n Cooper (1993), se encuentran
en oposici�n a los m�todos tradicionales �los cuales supon�an
que:
� La ense�anza de la lectura s�lo puede ser
efectiva si el estudiante domina una serie de destrezas que sirven
como prerrequisito para la lectura.
� La escritura (exceptuando algo de pr�ctica
con letras aisladas) debe ser pospuesta hasta que el ni�o aprenda
a leer.
� La ense�anza de lectura se fundamenta en la
pr�ctica de las destrezas, es decir, se le da importancia al aspecto
formal de la lectura y no al funcional.
� Las experiencias previas del ni�o son irrelevantes,
siempre que la escuela provea con suficiente pr�ctica en un orden
l�gico.
� Los ni�os pasan por unas etapas de apresto
(estar listo para la lectura) que suponen el progreso en una jerarqu�a
de destrezas hasta que dominan la lectura. Este progreso debe
ser evaluado constantemente mediante ex�menes formales.
De acuerdo a Freeman (1988) la ense�anza bajo
este enfoque se apoya en dos formas b�sicas: el descifrado de
letras y el reconocimiento de palabras completas. Se considera
que la lectura comienza con el apareamiento de sonidos de letras,
avanzando a s�labas, luego a palabras y, finalmente, la comprensi�n
de lo le�do. Se ense�a la lectura por medio de libros de texto
que enfatizan el descifrado y el reconocimiento de palabras, no
la relevancia del material a leerse. Tambi�n, se utilizan libros
de fon�tica para practicar las s�labas aisladas por medio de la
repetici�n
Por su parte el lenguaje integral se basa en
el modelo transaccional de la lectura, en el cual �sta es un proceso
de interacci�n que se da entre el lector y el texto, el lector
construye su propio significado. Alguno de sus principios son:
� El lector construye el significado durante
la lectura. Para ello, utiliza la experiencia y el aprendizaje
previo para encontrarle sentido al texto.
� El lector predice, selecciona, confirma y
se auto-corrige a medida que intenta encontrarle sentido a la
palabra impresa.
� La meta del lector es la comprensi�n del significado.
En este modelo se consideran tres etapas
que caracterizan a los lectores:
Etapa emergente: el ni�o espera aprender
a leer. Se divide en temprana emergente y emergente: la temprana
emergente el menor "lee a partir de la memorizaci�n producto
de la escucha en voz alta. Se considera que los dibujos o las
ilustraciones que contenga la lectura, son el blanco principal
del proceso.
Etapa temprana: El ni�o se va convirtiendo
en lector. Realiza intentos de uni�n de palabras escritas con
lo que dice al hacer sus lecturas en voz alta, comienza a usar
m�s las palabras claves en lugar de la memorizaci�n y las ilustraciones.
Se percibe un aumento en la autocorrecci�n y la repetici�n de
oraciones. Si se presenta la oportunidad de realizar actos de
escritura, comenzar� a prestar m�s atenci�n a la relaci�n letra-sonido.
Al final de este per�odo, se observa que lee con mucha m�s naturalidad.
Etapa de fluidez: Ya el ni�o sabe leer,
por lo que se le sugiere enfatizar el inter�s en la lectura. El
infante lee m�s variedad de libros, aumenta la velocidad de la
misma, responde emocionalmente a �sta y reduce su dependencia
de la palabra oral.
Por otra parte la escritura es otra forma de
construcci�n de significado, por lo consiguiente tanto la lectura
como la escritura son procesos paralelos, por lo que no deben
trabajarse independientemente, sino al mismo tiempo. La ense�anza
de la escritura se comenzaba mucho tiempo despu�s de que los ni�os/as
se hab�an iniciado en la lectura, se hac�a �nfasis en la caligraf�a
y la ortograf�a. Cuando el menor ya ten�a dominado la parte motriz,
es decir en las etapas avanzadas, se le solicitaba que realizara
composiciones, que finalmente se evaluaban como "producto
final” sin tomar en cuenta el proceso.
Algunos criterios que definen la escritura bajo
el enfoque integral seg�n Cutting (1989).son los siguientes:
� El escritor incluye la suficiente informaci�n
y detalles para hacer un texto comprensible para su p�blico.
� La expresi�n del significado es la meta de
todo escritor.
En ese sentido la visi�n de lenguaje integral
de la escritura se fundamenta en investigaciones realizadas por
Yetta Goodman et al. (1982) sobre la escritura de los infantes
de edad preeescolar. Los autores estudiaron c�mo las formas escritas
que produc�an los ni�os/as muy peque�os eran los primeros intentos
de �stos por construir significado; es decir, el menor pasa por
una serie de etapas (muchas veces desapercibidas e incluso descartadas
por padres, madres de familia y docentes) de la escritura que
se mencionan a continuaci�n.
� Dibujos - El ni�o expresa ideas o
cuenta historias mediante dibujo �nicamente.
� Garabateo - El contacto con el ambiente
alfabetizado lleva al ni�o a experimentar con ciertas formas simb�licas
que se traducen en el garabateo.
� Letras desordenadas - Los ni�os usan
algunas letras para identificar ciertas palabras o conceptos.
Por ejemplo, si se llama Manuel puede usar la "m" para
representarse a s� mismo.
� Deletreo inventado- El menor se aproxima
a la escritura convencional pero al no dominar muchas reglas,
inventa el deletreo.
� Escritura Convencional - El ni�o
escribe casi todas las palabras correctamente (Cooper, 1993).
En l�nea general se puede apreciar que la aproximaci�n
a la explicaci�n del proceso de adquisici�n de la lengua escrita
en los ni�os y las ni�as en algunos casos, seg�n los autores,
presentan coincidencias y discrepancias, producto del momento
hist�rico que acad�micamente acompa�a el an�lisis del proceso
de ense�anza y aprendizaje.
Por lo tanto, el presente taller tiene como finalidad
revisar varios m�todos que favorezcan la adquisici�n de la escritura,
a fin identificar a partir de ejercicios pr�cticos las caracter�sticas
que presenta el ni�o/a en relaci�n a �sta y poder propiciar el
desarrollo de aquellas habilidades y destrezas que requiere el
menor en edad preescolar para realizar actos de escritura� de
manera formal de acuerdo a lo que plantea el PEP/04.
| HORARIO |
ACTIVIDAD |
RECURSOS |
| 2:00 a 2:30 |
Bienvenida. Exposici�n breve del
sustento te�rico sobre la adquisici�n de la lecto-escritura |
Ca��n, laptop y/o
C.P.U. con lector de CD. |
| 2:30 a 3:15 |
Ejercicios pr�cticos de identificaci�n
de actos de escritura |
Producciones de
ni�os/as en fotocopias para cada participante |
| 3:15 a 4:00 |
A partir del manejo del campo
formativo del lenguaje escrito del PEP/04 elaborar actividades
para favorecer en los ni�os/as, el desarrollo de habilidades
y destrezas en relaci�n a la escritura |
Fotocopias del
campo formativo del lenguaje escrito del PEP/2004 (una por
cada participante), hojas blancas y l�piz. |
| 4:00 a 4:15 |
Verbalizaci�n y aclaraci�n de
dudas |
|
| 4:15 a 4:30 |
Cierre y evaluaci�n |
Hojas de evaluaci�n
y l�piz. |
| NOTA: Las producciones
de los ni�os/as y el campo formativo lenguaje y comunicaci�n
(p�gs. 57 a la 70) del Programa de Educaci�n Preescolar
2004. ser�n entregadas durante el taller por lo cual tienen
que estar fotocopiadas con antelaci�n. Ser�n tantas copias
como participantes asistan. |
Durante el transcurso de la semana env�o las
producciones de los ni�os/as escaneadas para su reproducci�n,
el PEP/04 lo pueden bajar de la p�g.www. sep.gob.mx programa de
educaci�n preescolar 2004.
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