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Taller
LA PREPARACI�N� LECTOESCRITORA
EN EL CENTRO INFANTIL
M�ltiples son las� experiencias pedag�gicas realizadas
en diferentes pa�ses� con ni�os preescolares para estimular los
procesos de leer y escribir tanto en V�as no formales como en
las instituciones infantiles o desde los propios hogares.
En Cuba y sustentadas en� nuestra concepci�n te�rica�
estudiosos del tema han investigado y puesto en pr�ctica investigaciones
para el aprendizaje inicial de la lecto--escritura en ni�os de
cinco y seis a�os.
Uno de los objetivos fundamentales dentro de nuestros
programas de primer grado lo constituye la ense�anza de la lectura
y la escritura lo que determina que unas de las tareas de la Educaci�n
Preescolar sea dar al ni�o la preparaci�n previa para el aprendizaje
de la lecto-escritura.
Para ello en el programa de sexto� a�o� de vida
se incluyen objetivos dirigidos a�
El An�lisis f�nico y� a la formaci�n de habilidades
y h�bitos para la escritura.
Las metodolog�as utilizadas presuponen la utilizaci�n
de acciones modeladoras A. Siverio define como modelo � conjunto
de elementos� que sustituyen a los objetos� reales o cualidades,
en el cual la relaci�n de los sustitutos reproduce la de los objetos.�
.De igual manera define el sustituto como �una
expresi�n de determinados objetos y aunque su funci�n es ya representativa,
no es en s� misma una representaci�n en tanto en el plano material,
aparece a�n prendida al objeto...”
La acci�n de modelaci�n� en su conjunto favorece
la asimilaci�n de procedimientos generalizados lo cual posibilita
la soluci�n de nuevas tareas e incluso de cierta complejidad.
El An�lisis F�nico� comprende tres momentos fundamentales:
1.- Orientaci�n en los sonidos del idioma.
En este momento partimos de la unidad de comunicaci�n
del lenguaje� que es� la� palabra, En todo momento se conserva
la� palabra completa.
Un procedimiento utilizado para destacar la palabra
como un todo es pronunciar la palabra con distintos tonos de voz�
y diferente rapidez.
A partir de la palabra� y como procedimiento para
destacar los sonidos del idioma que la componen, se utiliza la
determinaci�n de la extensi�n de las palabras.
Se introducen las acciones externas de medir las
palabras, las que pueden adquirir formas muy variadas, lo importante
es lograr la comprensi�n de que toda palabra est� formada por
una� continuidad de sonidos.
Posteriormente es necesario lograr que los ni�os
aprendan a aislar cualquier sonido en las palabras. Para realizar
esta acci�n utilizamos el procedimiento de pronunciaci�n enfatizada
el que permite destacar que las palabras est�n formadas por sonidos.
Con esto se cumple el principio de conservar la palabra en su
totalidad.
M�s adelante� deben ser capaces de� aislar� cualquier
sonido en una palabra y� determinando el lugar que ocupa. Determinen
si en una palabra se encuentra o no un sonido� y� buscar palabras
en las que se encuentre un sonido que se le pronuncie aisladamente.
� 2.- Determinaci�n de los sonidos consecutivos
que forman una palabra.
Esta acci�n constituye un momento esencial en la
preparaci�n del ni�o para� el aprendizaje de la lectura, debido
a la gran relaci�n� que tiene el proceso de leer, entendido este
como reproducci�n de la forma sonora de las palabras, Una palabra
no es m�s que la consecutividad de varios sonidos que se pronuncian
en un orden determinado.
Seg�n investigaciones� realizadas� se ha demostrado
que este an�lisis resulta� un tipo de acci�n que los ni�os no
pueden realizar� si no hay una ense�anza dirigida a ello.
Para el logro de� esta habilidad� se utilizan tres
procedimientos b�sicos:
- La pronunciaci�n
enfatizada.
- Utilizaci�n de
esquemas de la palabra.
- Materializaci�n
de los sonidos con fichas.
3.- Materializaci�n de los sonidos. Formaci�n
del modelo de la palabra.
Cada sonido de� una palabra que se analiza se materializa
con una ficha que se coloca en un cuadrado del esquema de la palabra.
Las fichas fijan el resultado del an�lisis. Su distribuci�n espacial
en el esquema modela� la consecutividad temporal de los sonidos.
La acci�n pr�ctica con las fichas,� orienta al
ni�o hacia un detalle particular cuando se cambian los sonidos
de una palabra o se altera su orden, cambia tambi�n la palabra.
Al colocar las fichas queda construido el modelo de la palabra,
inicialmente con fichas de un solo color. Posteriormente al diferenciar
los sonidos en voc�licos y conson�nticos, se utilizan fichas de
dos colores, lo que da la posibilidad de crear un modelo de la
forma en que se combinan los sonidos para formar la palabra.
De esta etapa material en la que el ni�o trabaja
con sustitutos (fichas de los sonidos) y con ellos act�a es preciso
pasar a etapas superiores en� las que opere de un nivel verbal,
para llegar finalmente� a la posibilidad de realizar un an�lisis
a nivel mental. Cuando el ni�o es capaz sin ning�n apoyo material
de determinar la consecutividad de los fonemas en la palabra,
caracterizarlos, decir su cantidad y especificar el lugar que
ocupan, es que podemos considerar formada la acci�n de an�lisis
f�nico de las palabras.
Precede entonces el establecimiento de la funci�n
diferenciadora de los� fonemas.
El an�lisis f�nico de las palabras tiene tambi�n
entre sus objetivos lograr que los ni�os realicen este tipo de
diferenciaci�n, lo que presupone la separaci�n de la parte sonora
de la palabra de su significado,� hacer abstracci�n del contenido
y actuar con su elemento formal, con su forma sonora, con los
sonidos que la componen.
Para lograr la formaci�n de esta acci�n se ense�a
a los ni�os la posible transformaci�n de una palabra en otra,
que comprenda la relaci�n que existe entre cualquier cambio en
la forma sonora de la palabra y su significado.
Para la realizaci�n pr�ctica del trabajo se siguen
diferentes v�as a trav�s de juegos puramente verbales donde se
provoca cambio en los sonidos de las palabras para formar otras
nuevas.
La formaci�n de esta acci�n crea una actitud de
alerta en los ni�os ante el hecho de que el cambio de los sonidos
o la alteraci�n de su orden en las palabras, var�a la palabra
y por consiguiente el objeto designado. Todo ello influye favorablemente
en el aprendizaje posterior de la lectura.
Posteriormente se realiza el establecimiento de
la correspondencia entre sonido-graf�a, vocales y consonantes
m, l, s, se har� sobre la base del an�lisis consecutivos de los
sonidos que forman las palabras. Para la formaci�n y reconocimiento
de las acciones correspondientes se usa el combinador y el componedor,
as� como para la lectura de palabras simples. Para todo ello se
pone en pr�ctica variados juegos.
El aprendizaje inicial de la escritura
Para la formaci�n de habilidades caligr�ficas adem�s
de los que propician las actividades productivas se requiere un
proceso de ense�anza dirigido especialmente al aprendizaje inicial
de la escritura.
En tal sentido el ni�o debe estar preparado en
cuanto a:
- Dominio de los
movimientos finos de la mano.
- Desarrollo de
la percepci�n visual.
- Desarrollo de
la coordinaci�n viso-motora.
- La orientaci�n
espacial
- La asimilaci�n
de procedimientos generalizados de an�lisis
Cada una de estas por s� mismas no garantizan dicha
preparaci�n, todas se encuentran �ntimamente relacionadas y� nivel
de desarrollo, en esa interacci�n depende b�sicamente de c�mo
se organice y dirija la actividad para el aprendizaje inicial
de la escritura.
Es importante conocer� los principios en los cuales
se sustenta este trabajo a partir de los resultados de las investigaciones
realizadas.
� Principio de la actividad en la cual las
acciones internas se basan en la utilizaci�n de acciones concretas
externas que se realizan en el plano material.
� La orientaci�n como momento b�sico en
toda actividad de aprendizaje. Antes de comenzar el ni�o de saber
qu� hacer, c�mo hacer y conque hacer.
� La modelaci�n constituye un poderoso elemento
en la concientizaci�n de la esencia de lo que aprenden.
� El control y valoraci�n no s�lo de los
resultados que se obtienen sino del proceso que se realiza. Estas
acciones se realizan dirigidas al autocontrol y autovaloraci�n
el propio ni�o como sujeto de su propio aprendizaje.
� La verbalizaci�n del resultado, lo que
contribuye a la toma de conciencia de lo que hace y su objetivo,
as� del significado de sus acciones.
� Las acciones y fundamentalmente las que
poseen un fuerte componente motor como la escritura una vez correctamente
ejecutadas, deben ejercitarse ya que este resulta un componente
esencial en la elevaci�n de la calidad.
La concepci�n se deriva del principio de la unidad
de la psiquis y la actividad, postulado en el cual desempe�aron
un papel fundamental los trabajos de L.S. Vogotsky y posteriormente
de A. N. Leontiev.
La metodolog�a que se utiliza para el aprendizaje
inicial de la escritura incluye la utilizaci�n de acciones modeladoras,
se trata de que el ni�o construya y utilice el modelo que refleja
dichas cualidades. (Direcci�n, cambio de direcci�n y forma).
Estos modelos constituyen un medio para asimilar
estas cualidades y logra posteriormente que trace el rasgo sin
el apoyo de un modelo material, ni puntos de referencia.
Las acciones de control y valoraci�n constituyen
una v�a para regular la acci�n. El control est� dirigido a determinar
la relaci�n existente entre los requerimientos de la tarea y los
resultados obtenidos. La valoraci�n consiste en llevar a cabo
un an�lisis cualitativo de la tarea en correspondencia con sus
exigencias.
Las acciones de control consisten en compara el
modelo o trazo realizado por el ni�o con el representado por le
maestro a fin de determinar si hay o no correspondencia con las
exigencias de la tarea.
La verbalizaci�n del resultado es una v�a que favorece
la ejecuci�n consciente de las acciones. Por esta raz�n se plantea
que el ni�o verbalice los t�rminos que indican direcci�n, exprese
por qu� selecciona los patrones de forma, qu� ha hecho y por qu�
y si ha alcanzado o no �xito en la tarea.
La ejercitaci�n es un medio esencial en la formaci�n
de habilidades y h�bitos, especialmente si est� presente como
en este caso el componente motor.
Esta ejercitaci�n consiste en reproducir el rasgo
un determinado n�mero de veces y en diferente momentos con la
finalidad de perfeccionar su trazado y alcanzar cada vez mayor
calidad.
El objetivo fundamental est� dirigido a adquirir
destrezas motoras finas que sirvan de premisas para la escritura.
El contenido esta dirigido al trazado de once rasgos
que se presentan ganando cada vez m�s en complejidad. Se trabajan
en un cuaderno dirigido a la ense�anza para la orientaci�n y ejercitaci�n
de los distintos rasgos.
La metodolog�a consta de� diferentes momentos:
- Motivaci�n inicial
- An�lisis del
rasgo para determinar y concretar los cambios de direcci�n.
- An�lisis y concreci�n
de la forma del rasgo.
- Control y valoraci�n
del trazado del rasgo con puntos de referencia.
- Trazado del rasgo
sin puntos de referencia.
- Control y valoraci�n
del trazo realizado
- Ejercitaci�n
del trazado del rasgo.
Por las caracter�sticas de los ni�os de esta edad
se mantienen la significaci�n de la tarea durante todos los momentos
del proceso de ense�anza, tanto en las de menor, como en las de
mayor complejidad, as� como la estimulaci�n positiva que refuerce
la realizaci�n exitosa del rasgo.
Para la atenci�n a las diferencias individuales
se utilizan dos niveles de ayuda y materiales que permiten el
reforzamiento de la tarea
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