TALLER
  
JUGAR-APRENDER-CREAR

Conductora: Dra. Lilian Montesino Men�ndez

En las �ltimas d�cadas la investigaci�n en los niveles iniciales de desarrollo del ni�o ha centrado la atenci�n de los profesionistas en la educaci�n en la importancia de la presencia en el dise�o curricular de verdaderos espacios interactivos para el desarrollo de un pensamiento creativo en los ni�os.

Sin embargo, es de reconocer que a�n� en la actualidad se contin�a adornando dichos curriculums de contenidos y actividades impuestos en su mayor�a por referenciales externos , bien sea por experiencia “for�nea” o por grupos institucionales con autoridad sobretodo en las instancias privadas, los cuales en algunos casos son presionados por� las propias familias ll�mense clientes potenciales, las que instan a mantener una educaci�n conservadora que representa los c�digos sociales presentes a perpetuar la sociedad.

Sea una causa u otra lo cierto es que los profesores responsables directos de la conducci�n del aprendizaje se ven forzados a instrumentar sus clases cargadas de contenidos que no propician un verdadero aprendizaje significativo en el alumno, lo cual tiende a agudizarse a�n m�s, ya que los recursos pedag�gicos de apoyo son importados de contextos distantes del entorno del ni�o lo que hace a�n menos atractivo el aprendizaje en la clase.

Si unido a este paradigma educacional encontramos la ausencia de una formaci�n especializada de los docentes que conducen el aprendizaje en estas primeras edades entonces, el panorama en cuanto a las discrepancias conceptuales y pr�cticas resulta m�s complejo, y se traduce en la distancia abismal� entre los componentes fundamentales del proceso de ense�anza - aprendizaje, es decir las caracter�sticas del profesor, las del ni�o , los m�todos de ense�anza que este implementa y el dise�o curricular imperante de la instituci�n educativa lo que hace complejo el alcance de los objetivos de la educaci�n que todos esperan.

Entonces surge la interrogante de c�mo� proceder ante la situaci�n de coincidencias verbales y discrepancias en la praxis cotidiana. De ah� el enfoque del “Jugar- Aprender- Crear” a considerar como eje central y su necesidad de instrumentar� los componentes antes mencionados.

De todos es conocido la importancia del juego como premisa para el desarrollo ps�quico del ni�o, desde el acertado discurso de H. Huizinga del Homo Ludens en contraposici�n al Homo Sapiens en 1934 donde� enfatiza la�� necesidad del juego como premisa ps�quica y su relaci�n directa con el desarrollo sociocultural de la humanidad.

Desde entonces la atenci�n de numerosos pedagogos al tema del juego desde diversos paradigmas te�ricos como Roger Callois, Jerome Bruner, Jean Piaget por citar algunos representativos de los primeros decenios del siglo pasado y otros m�s contempor�neos como� Hilda Ca�eque , Mauro Rodr�guez y Jos� Luis D�az entre otros, y su coincidencia en la b�squeda de verdaderos “espacios” familiares y escolares que satisfagan las necesidades cognoscitivas crecientes del ni�o de su entorno y las posibilidades del juego para su alcance.

Resulta necesario comentar acerca de cada uno de los t�rminos� conceptuales que fundamentan el Taller “JUGAR-APRENDER-CREAR y su relaci�n con la vida del ni�o desde su nacimiento hasta las etapas m�s maduras .

El JUEGO se encuentra presente en todo momento del desarrollo del ser humano, y su influencia no s�lo corresponde al aprendizaje escolar , sino que desde su m�s temprana edad la familia pone� a la disposici�n del ni�o� el intercambio con los objetos llam�mosle “juguetes” que permiten el desarrollo psicosocial y motor desde los primeros momentos , este proceso vincular del ni�o con su realidad contextual se hace posible a trav�s del juego, en un momento inicial consigo mismo y posteriormente con los otros.

La actividad l�dica bien dirigida contribuye a lograr la socializaci�n� a trav�s de las relaciones que se establecen con los objetos y personas que rodean al ni�o en estos primeros a�os de vida,� lo que facilita la formaci�n de estructuras ps�quicas y rasgos incipientes de la personalidad como son el autocontrol y conciencia de identidad.

Un elemento a nuestro juicio importante es el desarrollo de la sensibilidad ante su entorno, lo que se traduce no s�lo a partir de la identificaci�n de los objetos f�sicos y ambientales� como por ejemplo los cambios de estaciones con su fuerte impacto perceptual, las formas y colores de los juguetes� y espacios donde convive ,� sino tambi�n la presencia de acontecimientos sociales que dejan una� huella emocional en el ni�o tales como el inicio en el kinder, el nacimiento de un hermanito , la ausencia de uno de sus padres entre otros.

El segundo componente de la tr�ada� del Taller se refiere al APRENDIZAJE como resultante no s�lo de la asimilaci�n y acomodaci�n del ni�o a los saberes que le rodean, sino como verdadero sentido personal que lo orienta hacia el descubrimiento y aprehensi�n del contexto social, de los s�mbolos y significados depositados en los objetos como legado de las generaciones anteriores y que se convierten en contenidos curriculares escolares a partir de los c�digos sociales imperantes y que van conformando su identidad personal.

Entonces nos preguntamos, �c�mo conducir este proceso de aprendizaje a trav�s del juego?, �se aprende jugando?, �es el aprendizaje un resultado psicosocial ?

Al introducir este ac�pite se hace necesario mencionar los dos componentes que a nuestro juicio confluyen en este acontecer, el docente y sus habilidades incipientes o avanzadas para conducir el proceso de ense�anza y las caracter�sticas del dise�o curricular de la instituci�n educativa donde se inserta el ni�o.

�Cu�l es el nivel de preparaci�n y formaci�n del educador como facilitador del aprendizaje en estas edades?, �es consciente de su responsabilidad?...

La formaci�n del educador de las primeras edades conlleva la presencia de un docente capaz no s�lo de transmitir sino de encontrar la manera de dise�ar t�cnicas did�cticas eficaces que propicien el desarrollo de verdaderos intereses cognoscitivos hacia el entorno social, lo cual se concretar� si se formulan� objetivos y acciones docentes adecuadas al nivel de desarrollo potencial del ni�o y a la vez se crean est�mulos que sostengan este proceso de ense�anza - aprendizaje en un nivel �ptimo de integraci�n de los conocimientos y habilidades que se pretenden alcanzar.

Al referirnos a la integraci�n de los conocimientos enfatizamos el equilibrio entre acciones dirigidas a la adquisici�n de los conocimientos y desarrollo de habilidades programadas� para este nivel y la presencia de espacios para el desarrollo de la sensibilidad hacia temas de la naturaleza, art�sticos y de contenido social mediados por los intereses personales que van surgiendo� y se incrementan o inhiben en el acontecer diario en las clases.

Un recurso pedag�gico a introducir en las clases que propicia una acertada conducci�n del proceso es contar con una “cosoteca” t�rmino que se proyecta como espacio a interactuar maestro y alumnos en la selecci�n de un conjunto de objetos como materiales de apoyo dispuestos para su utilizaci�n en las� acciones docentes diarias y en la� comprobaci�n del aprendizaje . La posibilidad de fragmentar y transformar las formas de estos objetos en apoyo a los contenidos de la clase crea un ambiente de experimentaci�n muy gratificante y permisivo para docentes y alumnos.

Por otro lado la presencia de un dise�o curricular flexible y acorde a los presupuestos fundamentales de la educaci�n infantil y a la vez con espacios que contemplen una comunicaci�n� interactiva con el medio sociocultural proyecta en s� las bases para un aprendizaje significativo, contextual y creativo en los alumnos.

Y por �ltimo, el tercer elemento de la propuesta se refiere a la CREATIVIDAD, acepci�n que la situamos en una dimensi�n actitudinal�� y que posibilita al ni�o el descubrimiento de la realidad social de su� entorno a trav�s del desarrollo de la sensibilidad y su expresi�n a trav�s de los diversos lenguajes.

La creatividad seg�n los te�ricos dedicados a su investigaci�n puede contemplarse como producto, proceso e influencia de condicionantes externos e internos en su desarrollo y expresi�n, en nuestro caso la� enfocaremos con �nfasis en el proceso.

Entonces bajo dicho paradigma, �c�mo introducir al ni�o en la b�squeda de respuestas creativas a trav�s del juego y el aprendizaje� y que le posibiliten una� interacci�n social activa?

En estas edades resulta esencial que los docentes dirijan la atenci�n del peque�o al descubrimiento de sus posibilidades y del intercambio satisfactorio con su medio familiar y social a partir de la incorporaci�n de contenidos que potencien su desarrollo individual y conformen rasgos de personalidad favorecedoras de un pensamiento creativo y reflexivo.

La b�squeda de m�todos de ense�anza acordes a provocar acciones de investigaci�n y experimentaci�n en los ni�os favorecer� los mecanismos de apropiaci�n del conocimiento y� la transferencia de lo experiencial hacia un proceso de aprendizaje mucho m�s significativo y personal y por ende construido por el propio alumno.

Cabe preguntarse dada la bibliograf�a actual, �por qu� el �nfasis en algunos curriculums al incorporar�� contenidos� tem�ticos de determinadas asignaturas en contenidos procedimentales� expuestos� a trav�s de las manifestaciones art�sticas?...�Aprender cantando o componiendo frases?, �expresar un concepto a partir de una forma gr�fica con diferente textura y color?, �comunicarse con gestos y posturas corporales para comprobar la adquisici�n de un concepto?

Las posibilidades de acentuar la expresi�n corporal, musical, pl�stica, intra e interpersonal para ense�ar� contenidos curriculares propicia la expresi�n creadora art�stica a la vez que conforma ciertos componentes est�ticos que ser�n cada vez m�s aceptados y gozados por los ni�os.

Hasta aqu� hemos comentado brevemente la relaci�n entre los componentes del proceso de ense�anza- aprendizaje matizados por un “aprender jugando” en un escenario de� clase que se proyecta m�s all� del sal�n y que tiende a propiciar la mirada desde un pretendido contenido� a una gama de posibilidades, que el docente tiene que� entretejer y proyectar a manera personal en su ambiente de clase.

La tr�ada del Taller Jugar - Aprender - Crear se constituye no s�lo como un pretendido objetivo a contemplar por los docentes y directivos de los niveles y escuelas respectivos , sino su alcance se encamina a la fundamentaci�n de la base metodol�gica de acci�n de una pedagog�a activa, creativa y contextual en la que todos estamos comprometidos.