TALLER
  

LA METODOLOG�A EN EL JARD�N DE NI�OS, UN TEMA PARA REFLEXIONAR SOBRE ALGUNOS M�TODOS VIGENTES.

I . PROP�SITOS DE ESTE TALLER

Analizar los componentes del proceso did�ctico para mejorar los procesos de ense�anza-aprendizaje y la intervenci�n pedag�gica de su pr�ctica cotidiana.

Analizar los principios psicopedag�gicos y reconocer el proceso did�ctico en los m�todos: Unidades de trabajo, o Unidades de acci�n, Centros de inter�s y Proyectos para enriquecer e innovar su pr�ctica docente.

II LA METODOLOG�A Y EL PROCESO DID�CTICO EN EL JARD�N DE NI�OS.

En la �ltima d�cada, los docentes del Jard�n de Ni�os, han estado preocupados y ocupados del c�mo aprenden los ni�os preescolares, a partir de que los enfoques constructivistas, nos ampl�an la informaci�n respecto a c�mo construyen el conocimiento los ni�os menores de seis a�os, de la misma manera se ha profundizado los conocimientos de las caracter�sticas de desarrollo en �sta etapa.

Es recomendable que la metodolog�a que se aplique en el Jard�n de Ni�os considere:

� C�mo ense�ar desde un enfoque globalizador, que posibilite la relaci�n del ni�o con contenidos de diversa naturaleza que hagan referencia a su vez a varias �reas del desarrollo infantil.

� Potenciar todas las capacidades de los alumnos.

� Partir de los intereses, necesidades, motivaciones y aprendizajes significativos de los alumnos.

� Cuando sea posible proponer aprendizajes concretos, que los alumnos han de realizar, con el fin de tener un referente inmediato para evaluar.

� Respetar la diversidad de los alumnos del grupo.

� Favorecer los procesos de observaci�n, manipulaci�n, experimentaci�n, descubrimientos e investigaci�n de los alumnos.

� Llevar a cabo el proceso did�ctico en la pr�ctica cotidiana (planeaci�n, desarrollo y evaluaci�n).

2.1 La planeaci�n

La planeaci�n que se lleva a cabo en la educaci�n preescolar se realiza en diversos niveles: a) macro, en los programas nacionales, b) intermedia de grado escolar, �rea educativa, proyecto de escuela, proyecto anual, c) micro o did�ctica, la que se realiza en las aulas. Entre estos niveles se debe buscar la coherencia. (Peralta, 1999)

En este taller nos referiremos a la planeaci�n micro o did�ctica. La planeaci�n did�ctica: comprende varios elementos, dentro de los cu�les, los b�sicos son:

2.1.1. Los objetivos

Son formulaciones que aportan orientaci�n a la planeaci�n y a la pr�ctica docente. Para alcanzar estos enunciados que se refieren al proceso, contenidos, actitudes v�lidas y pertinentes para el aprendizaje de los alumnos (Peralta, 1999), se requiere por parte del docente:

� La comprensi�n de las teor�as del aprendizaje que expliquen los procesos y los resultados de los diferentes aprendizajes que realizan los ni�os.

� El reconocimiento de las caracter�sticas, necesidades e intereses de los ni�os del grupo.

� El conocimiento y aplicaci�n de una metodolog�a apropiada al grupo.

� El intercambio de opiniones e intereses, necesidades y expectativas con los padres, comunidad, y los propios ni�os en relaci�n con la funci�n del Jard�n de Ni�os.

� El conocimiento del contexto natural y sociocultural de los educandos.

2.1.2. Los contenidos

En el nivel de educaci�n preescolar se establecen nociones y conceptos b�sicos generadores de nuevos aprendizajes, por lo cual, la adecuada selecci�n de ellos tanto desde el punto de vista de la educadora como del ni�o, es de suma importancia (Peralta, 1999).

Para seleccionar los contenidos y lograr aprendizajes conceptuales (conceptos, conocimientos) procedimentales (h�bitos, habilidades, destrezas) y actitudinales (actitudes, normas y valores) se deben tomar en cuenta:

� Las caracter�sticas personales de los alumnos.

� El nivel de desarrollo de los alumnos.

� Las experiencias y conocimientos previos de los alumnos.

� Organizar los contenidos en situaciones de aprendizaje con un enfoque globalizador.

2.1.3. Las actividades

En general se puede decir que existen criterios comunes que se deben procurar en la selecci�n y organizaci�n de las actividades entre las cu�les AMEI (2000) propone:

� La selecci�n de las actividades debe ser congruente con el m�todo elegido (proyectos, centros de inter�s, unidad de trabajo o tem�tica, etc.).

� Toda actividad debe propiciar la intervenci�n activa y placentera del ni�o.

� Las actividades propuestas deben conducirle a ejercitar todas sus capacidades (cognoscitivas, afectivas, sociales y f�sicas) y responder a las posibilidades del ni�o.

� Una misma actividad puede favorecer el logro de diferentes objetivos.

Tomando como base la clasificaci�n que propone Peralta (1993) las actividades pueden ser: cotidianas o de rutina, regulares, variables, libres, semidirigidas seg�n los aprendizajes que favorecen y la manifestaci�n de la energ�a que despliegen los ni�os.

La actividad es el punto donde convergen los componentes del proceso educativo, es el elemento donde se concreta lo planeado, se ajusta a la realidad en el desarrollo o ejecuci�n y eval�a lo realizado.

2.1.4. La evaluaci�n

La evaluaci�n es un elemento que acompa�a todos los momentos del proceso educativo, los procesos de la evaluaci�n que est�n m�s involucrados en la planeaci�n son: a) La evaluaci�n inicial o diagn�stica, b) procesual o formativa y c) final o sumativa; ya que nos permiten de alguna manera prever las condiciones en que se desarrollar� la ense�anza para favorecer los aprendizajes esperados en el grupo.

Algunos de los criterios generales que propone Gallego (1994) para la evaluaci�n en el Jard�n de Ni�os son:

� Que sea global, que tome en cuenta el conjunto de capacidades, expresadas en los objetivos generales, intermedios y concretos o did�cticos, como referentes b�sicos para la evaluaci�n de los procesos de ense�anza-aprendizaje, sin embargo la educaci�n de los objetivos al contexto sociocultural del Jard�n de Ni�os y de las caracter�sticas de los alumnos ser�n el punto de referencia permanente para la evaluaci�n.

� Cont�nua y reguladora, orientadora del proceso educativo que posibilite mejorar los procesos, as� como la intervenci�n pedag�gica.

� Cualitativa, tomando como base la observaci�n del desarrollo de los alumnos para obtener elementos de juicio que fundamenten la toma de decisiones sobre el proceso educativo.

� Individualizada, observando el desarrollo de todos y cada unos de los alumnos tomando en cuenta sus caracter�sticas.

La evaluaci�n en esta etapa tiene una funci�n evidentemente formativa sin car�cter de promoci�n o calificaci�n del alumno, ya que, evaluar en �sta etapa es conocer su desarrollo evolutivo y verificar la eficiencia de la acci�n educativa y contribuir a mejorar su calidad.

2.2. Desarrollo o ejecuci�n

Algunos de los elementos del desarrollo o ejecuci�n que debemos considerar como parte relevante en esta aplicaci�n de acciones y actividades, para el logro de los objetivos son: la organizaci�n del grupo, la organizaci�n del espacio educativo, la organizaci�n del tiempo, y la intervenci�n pedag�gica.

Es durante el desarrollo o ejecuci�n cuando podemos corroborar que la planeaci�n que proponemos es flexible y adecuada, que prev� el tiempo y las condiciones para dar respuesta a todo cuanto nos planteamos trabajar, que permite dar cabida a las propuestas de los ni�os y a los acontecimientos interesantes, ya que, constituyen el marco, a partir del cual ser� posible establecer las interacciones educativas apropiadas (Bassedas, 1998).

2.2.1 Organizaciones del grupo

La organizaci�n del grupo durante la jornada de trabajo responde en gran parte al tipo de actividades propuestas en la planeaci�n, pero, tambi�n, al conocimiento que se tienen de las caracter�sticas de los grupos por lo que, en una ma�ana de trabajo el grupo puede realizar actividades de tipo colectivo, por equipos e individualmente.

� Colectivas, son en las que participa todo grupo y son actividades cuya gesti�n lleva la maestra, ya que, ella es quien selecciona la situaci�n, a�n cuando participan los ni�os, progresivamente va aumentando esta participaci�n conforme el ciclo escolar avanza. Por ejemplo, de dramatizaciones, saludo, ejercicios de activaci�n f�sica, recreo, cantos, bailes, la asamblea, juegos de lenguaje, escuchar, narrar cuentos, entre otros.

� Individuales. Se trata b�sicamente de actividades donde se trabajo con materiales de elaboraci�n pl�stica (barro, plastilina, pinturas) o manual (costura, construcci�n, etc.) y de papel, l�pices (escribir una carta, hacer una lista, llevar un registro, etc.). Estas actividades tienen la particularidad de que son individuales pero muchas veces las hacen todos a la vez, cada uno con una producci�n diferente de la de los dem�s.

Algunos criterios generales para este tipo de organizaci�n son:

� Que sean materiales atractivos para los ni�os.

� Que los contenidos se presenten de tal manera que puedan relacionarse con las experiencias previas de los ni�os.

� Que tomen en cuenta las posibilidades de los ni�os del grupo.

Las actividades en equipo (grupo reducido) est�n relacionadas con las actividades en las que la cooperaci�n, y la diversidad de sus miembros, posibilitan las ayudas mutuas, la diferencia del n�mero, de los componentes del equipo, as� como sus funciones, est�n determinadas por la edad, y el tipo de actividad.

Zabala (1998) sugiere que los grupos fijos son recomendados s�, el Jard�n de Ni�os ha considerado dentro de sus objetivos prioritarios el desarrollo de las capacidades de equilibrio y autonom�a personal, la relaci�n interpersonal y de inserci�n social, pero, tambi�n es recomendable que de acuerdo con algunas actividades se organicen grupos m�viles y flexibles, ya que, esto permite atender de manera diferenciada a algunos ni�os o favorecer alg�n tipo de aprendizaje en determinados equipos. De acuerdo a los objetivos propuestos del grupo es probable que se organicen equipos m�s o menos fijos. Durante un bimestre o un semestre y, que para algunos actividades se integren equipos m�viles y una vez concluidas estas actividades, regresen a sus equipos iniciales, esto tambi�n tiene que ver con la integraci�n de equipos homog�neos o heterog�neos lo cual depende nuevamente de los objetivos de aprendizaje y de las caracter�sticas del grupo.

2.2.2. La organizaci�n del espacio educativo

La organizaci�n y uso del espacio es un elemento de continuidad de los distintos momentos, contenidos y experiencias a desarrollar en el aula.

La organizaci�n y uso del espacio debe considerar:

� Sus finalidades b�sicas de utilizaci�n.

� Tipo de actividades que se realizan.

� Tipo de intervenci�n del docente.

� Organizaci�n y distribuci�n de materiales y mobiliario.

� Favorecer la autonom�a y la atenci�n a la diversidad.

� Propiciar al m�ximo la interacci�n entre los ni�os y el personal docente.

La distribuci�n espacial puede prever algunas formas de organizar los materiales, tales como, �reas de trabajo, rincones, escenarios educativos, entre otros;� “la disposici�n de los elementos en las diferentes �reas deben estar dirigidas a crear espacios que inciten a las ni�os� a la actividad, que favorezca el encuentro con sus educadores, un espacio relajante y tranquilo, un real espacio educativo” (AMEI, 2000:3).

No existe una organizaci�n espacial que se pueda presentar como modelo. Cada educador es el que tiene que buscar los modelos m�s adecuados para sus alumnos, las posibilidades del en torno, el m�todo, las condiciones materiales del aula y del exterior (patio, pasillo, localidad, comunidad, etc). Por otra parte, la organizaci�n espacial es algo din�mico que� debe modificarse cuando los grupos (ni�os y docente) lo consideren necesario, los ni�os del grupo deben participar activamente en esta reorganizaci�n del espacio educativo. Puesto que el medio en el cual el alumno se desenvuelve, con el cual interacciona constantemente, lo estimula, invit�ndole a determinadas acciones, facilit�ndole o dificult�ndole diversos aprendizajes. (AMEI, 2000)

2.2.3. Organizaci�n del tiempo

El tiempo es una dimensi�n que educacionalmente puede ser abordada a trav�s de muchos ciclos o unidades. En el Jard�n de Ni�os optamos por dos ciclos principales, anual y diario, haciendo la salvedad que adem�s de ellos existen otras posibilidades de organizar el tiempo, como por ejemplo: el de un proyecto, un centro de inter�s o una unidad de trabajo, etc.� (Peralta, 1993)

En este espacio abordar� brevemente, la organizaci�n anual y ampliar� un poco, la organizaci�n diaria de acuerdo a lo propuesto por Victoria Peralta (1993).

A) la organizaci�n del trabajo anual se refiere al per�odo m�ximo en el que el proyecto anual de trabajo o proyecto escolar, se estructura visualizando todo un amplio ciclo de trabajo efectivo y, en el que se integran las principales acciones a realizar en funci�n de todos los agentes educativos (Peralta 1993).

Para ello se determinan tres grandes periodos en el proyecto anual:

� Periodo de organizaci�n o diagn�stico general, aproximadamente en un mes.

� Periodo de realizaci�n, las acciones se centran en llevar a cabo actividades que posibiliten el logro de los principales prop�sitos propuestos en el primer periodo, abarca el m�ximo de tiempo del ciclo escolar (varios meses).

� Periodo de finalizaci�n es la etapa en que concluye la realizaci�n de las acciones planificadas para el a�o de trabajo, raz�n por la cual se centra el quehacer en un intenso proceso de evaluaci�n sumativa o final (generalmente un mes).

B) Organizaci�n del tiempo diario. De acuerdo con las caracter�sticas del grupo y el programa generalmente se determinan la cantidad, duraci�n y ubicaci�n de los per�odos llamados regulares o constantes m�s conocidos como las “rutinas” y los reguladores.

Las de rutina, o de per�odos reguladores, tiene que ver con las necesidades b�sicas o fisiol�gicas y sociales tienen relaci�n directa con el horario de vida del ni�o. Estas actividades le reportan al ni�o seguridad, al saber que va a hacer en una ma�ana de trabajo en el Jard�n de Ni�os, a la vez que posibilitan la formaci�n de algunos h�bitos que son a largo plazo.

Por lo que la asociaci�n mundial de Educadores Infantiles (AMEI, 2000) propone seguir las siguientes pautas.

� Mantener las secuencias del horario en el mismo orden

� Recordar al t�rmino del d�a y de la semana la secuencia en que se han realizado� las cosas m�s importantes.

� Establecer c�digos (s�mbolos) para cada �rea de trabajo, reuni�n, taller o per�odo, as� como se�ales que marquen el inicio o fin de las actividades.

� Coordinar acciones de la pr�ctica docente habitual del Jard�n de Ni�os con las que se realiza en el hogar o, forman parte del contexto sociocultural comunitario, para lograr correspondencia entre la educaci�n familiar y escolar.

Las variables son aquellos per�odos que pueden asumir �nfasis diferentes diariamente, ya que pretenden cubrir una amplia gama de actividades como por ejemplo las actividades libres, las que espec�ficamente tienen que ver con alg�n m�todo; tal es el caso del proyecto, centro de inter�s, unidad tem�tica o unidad de trabajo.

2.2.4.Intervenci�n pedag�gica

El alumno o alumna es quien construye su conocimiento, pero la actividad constructivista que realiza no es individual, sino interpersonal. En la educaci�n escolar hay que distinguir entre lo que el alumnos es capaz de hacer por s� solo (nivel de desarrollo real), lo que es capaz de hacer y aprender con la ayuda de otras personas (zona de desarrollo potencial). La distancia entre esos dos puntos, llamada zona de desarrollo pr�ximo (Vigostky, 1997), delimita el margen de la incidencia de la intervenci�n educativa (Coll, 1995). El docente debe intervenir precisamente en aquellas actividades que el alumno a�n no es capaz de realizar por s� mismo, pero que puede llegar a resolver si recibe ayuda pedag�gicamente conveniente.

Los principios psicopedag�gicos que subyacen en la intervenci�n educativa se enmarcan en una concepci�n constructivista del aprendizaje escolar, que para Frida D�az barriga (1998) es en la actualidad la aplicaci�n de diferentes corrientes psicol�gicas que en el terreno de la educaci�n han posibilitado, ampliar las explicaciones entorno a los fen�menos educativos e intervenir en ellos.

En este taller la intervenci�n educativa es entendida como un proceso de interactividad entre el docente y el alumno, un proceso de ense�anza y aprendizaje destacando los dos polos que en �l se producen. Un proceso en el que siempre existe una interacci�n intencional, responsable del desarrollo que se produce (Gallego, 1994), para que la interacci�n sea realmente efectiva es imprescindible que en la intervenci�n� tomen en cuenta:

a) La evaluaci�n del grupo.

b) Los prop�sitos de la educaci�n preescolar.

c) Una metodolog�a que asegure una visi�n constructivista del proceso ense�anza-aprendizaje.

2.2.5. La evaluaci�n del grupo

Para C�sar Coll (1990) la evaluaci�n debe cumplir dos funciones debe permitir ajustar la ayuda pedag�gica a las caracter�sticas individuales de los alumnos mediante aproximaciones sucesivas y, debe permitir determinar el grado en que se han logrado los objetivos. Siguiendo �stas l�gicas ser�a deseable que se evaluara al inicio durante y al final de los procesos de ense�anza-aprendizaje.

Evaluaci�n inicial. Al inicio del ciclo escolar o al comienzo de una fase de aprendizaje, a trav�s de: la historia escolar del alumno, registros de las observaciones de nuestros alumnos y su comportamiento en situaciones espec�ficas para evaluarlos, (algunas actividades dise�adas para recoger informaci�n en las que tengan que resolver un determinado problema o realizar determinadas tareas con grado de dificultad).

Evaluaci�n formativa. Los progresos, dificultades y bloqueos, etc; durante el proceso ense�anza-aprendizaje(e-a), a trav�s de: la observaci�n sistem�tica y pautas del proceso ense�anza-aprendizaje, registro de las observaciones en hojas de seguimiento e interpretaci�n de estas.

Evaluaci�n sumativa. Los tipos y grados de aprendizaje que pretenden los prop�sitos del nivel y los contenidos seleccionados al t�rmino de cada fase de aprendizaje, a trav�s del registro de observaciones e interpretaci�n de la respuesta y comportamiento de los alumnos a preguntas y situaciones, que exige la utilizaci�n de los contenidos (conceptos, habilidades, y actitudes). aprendidos.

III LOS M�TODOS GLOBALIZADOS

Existen varios m�todos que pueden considerarse globalizantes, en este espacio s�lo abordaremos los m�s utilizados en nuestro nivel educativo, centro de inter�s, proyectos y unidades de trabajo, o unidades tem�ticas o unidades de acci�n con la siguiente estructura:

� Iniciadores.

� Prop�sitos generales del m�todo.

� Fundamentos.

� Secuencia, ense�anza-aprendizaje, a partir de la estructura did�ctica del m�todo.

� Proceso did�ctico (planeaci�n, desarrollo o ejecuci�n y evaluaci�n).

� Rol del docente y del alumno.

Todos estos m�todos parten de una situaci�n real, la diferencia fundamental entre ellos radica en la intenci�n del trabajo a realizar y en las fases a seguir.

3.1. Unidades de trabajo, unidad tem�tica o unidad de acci�n.

3.1.1. Iniciadores

La escuela nueva tuvo varios precursores en Europa y Am�rica que inician una mirada diferente, tanto el modo de actuar del docente como del alumno y la relaci�n del ni�o con la realidad).

En sus inicios las unidades de acci�n o trabajo no fueron planteadas para el nivel preescolar, pero la necesidad de encontrar una organizaci�n did�ctica del trabajo en el Jard�n de Ni�os llev� a varias educadoras a buscar nuevas opciones metodol�gicas, adaptando estas unidades a nuestro nivel.

3.1.2 Fundamentos

� La unidad es un factor imperativo del conocimiento que permite al ni�o lograr su mejor equilibrio ante la diversidad de situaciones que se le presentan.

� La educaci�n es un proceso social donde los ni�os y el maestro son fuerzas potentes.

� Prev� adecuadas oportunidades para una educaci�n diferenciada de acuerdo a las necesidades individuales, actitudes, intereses, habilidades, grado de composici�n y destrezas.

� Crear un hombre en constante actividad mental.

3.1.3. Fines

� Se concibe al ni�os como el fin primordial de la educaci�n, c�mo un organismo total que reacciona en forma total ante situaciones de la vida.

� Se tender� a formar a individuos democr�ticos, teniendo en mente el bien del grupo.

3.1.4. Secuencia de ense�anza-aprendizaje y estructura metodol�gica

La estructura metodol�gica de la unidad de acci�n o de trabajo se organiza entres etapas:

1) Actividades iniciales; motivaci�n y planeamiento.

2) Actividades subsiguientes o de desarrollo.

3) Actividades finales o de culminaci�n y evaluaci�n.

3.1.5� El proceso did�ctico

El proceso did�ctico se lleva a cabo tomando en cuenta la estructura did�ctica de la siguiente manera:

La planeaci�n se realiza en funci�n del curr�culo, la comunidad, los intereses, necesidades, de los alumnos

o En la planeaci�n se aborda la parte informativa de la unidad.

o T�tulo de la unidad

o Justificaci�n (el porqu� de la unidad

o Objetivos generales

o Objetivos de las situaciones de aprendizaje

o Eje de la unidad

o Est�mulos motivantes

o Contenidos: son aquellos aspectos de las disciplinas o materias que tienen relaci�n con el mundo natural y social.

o Actividades

o Tiempo probable de la unidad

o Materiales

o Evaluaci�n

Actividades iniciales: motivaci�n y planeamiento, deben ofrecer una variedad bien equilibrada de experiencias de la vida as� como brindar oportunidades para interpretar, organizar y evaluar experiencias.

Desarrollo o ejecuci�n En la parte del desarrollo de la unidad, se tiene en cuenta el proceso mismo ense�anza-aprendizaje de la unidad y comprende:

Actividades subsiguientes o de desarrollo para la cual se toma en cuenta: Organizaci�n del grupo, partir de un trabajo individual. Organizaci�n del espacio educativo, considerar el entorno natural, escuela, comunidad, as� como espacio interno y externo del aula para desarrollar las actividades, se sugiere crear dentro del aula un centro informativo para el aprendizaje. La organizaci�n del tiempo es flexible de acuerdo con las caracter�sticas del grupo, los contenidos y actividades de la unidad de trabajo o unidad de acci�n, Intervenci�n pedag�gica, se debe permitir la colaboraci�n de los alumnos, qui�nes tendr�n la oportunidad de enriquecer lo propuesto.

Recursos y materiales did�cticos, deben procurar a los ni�os conocimientos importantes y estimular, el deseo de conocer y aprender. Se seleccionan con base a los temas a tratar, las caracter�sticas del grupo y del entorno.

Evaluaci�n, antes que nada se requiere un acertado diagn�stico del grupo as� como contar con diversas t�cnicas para comprobar los resultados de la ense�anza. La evaluaci�n de los resultados tiene dos aspectos el cualitativo que aprecian los h�bitos, habilidades, actitudes y aspectos de las conductas iniciativas y responsabilidad y el aspecto cuantitativo que mide los aprendizajes de naturaleza intelectual.

3.1.5. Rol del docente

Debe conocer directamente el contexto en el cual el ni�o se desenvuelve, conocer los factores internos y externos que condicionan la conducta del alumno dentro del aula, ser un observador constante ya que el ser� el que dise�e, elabore, aplique y eval�e la unidad de acci�n o de trabajo con base en el programa, el conocimiento de las caracter�sticas de los ni�os, y el entorno de �ste. Moreno, 1990 en Gallego (1994).� Da algunas recomendaciones para que las unidades de Acci�n o Trabajo sean exitosas en la pr�ctica docente.

3.1.6. Rol del alumno

Es necesario que tenga una participaci�n constante en la b�squeda, selecci�n y materiales necesarios para la unidad, trabajar cooperativamente para el logro de los aprendizajes propuestos.

3.2. Centros de inter�s

A partir de estos principios y la estructura did�ctica de observaci�n, asociaci�n y expresi�n, entendida por Decroly de la siguiente manera:

Observaci�n en la que el alumno adquiere nociones concretas de los objetos, hechos, seres, acontecimientos, estimulen el enriquecimiento del lenguaje, la l�gica, la observaci�n, etc.

Asociaci�n, tiene dos significados a) asociaci�n-observaci�n indirecta son los ejercicios en que el contacto directo ya no es indispensable o sobre todo imposible sirve para hacer un llamado a los recuerdos y confirmar su comprensi�n y su expresi�n, b) la asociaci�n tienen por finalidad expandir los conocimientos y los clasifica en las que asociaciones representan el espacio, geograf�a, asociaci�n en el tiempo (lo que ocurri� en el pasado, asociaciones tecnol�gicas y de apropuacu�n de las necesidades del hombre, asociaciones de causa y efecto, el porqu� y el c�mo, y la

Expresi�n que consiste, en el control y la traducci�n de la actividad mental por medio de la expresi�n concreta como los trabajos manuales, la gimnasia, el dibujo, los diversos juegos educativos, entre otros, y abstracta, la lectura, la elocuci�n, ente otros. En este m�todo ha ido evolucionando y se han ampliado el tipo de los centros de inter�s, hoy en d�a se definen como “agrupamientos de contenidos y actividades educativas realizadas en torno a temas centrales (Centros de inter�s) de gran significaci�n para el ni�o. Estos temas o Centros de inter�s son seleccionados de aspectos o trozos de la realidad que circunda al ni�o”. (Castro, 1971:85).

3.2.1. Fundamentos:

  • La educaci�n debe basarse en el inter�s del alumno
  • A trav�s de los Centros de inter�s (temas) los ni�os logran aprendizajes que les permite modificar su conducta
  • Crear un ambiente favorable para que el individuo desarrolle sus capacidades y puede desenvolverse dentro de la sociedad
  • Aprendizaje basado en la globalizaci�n y el pensamiento sincr�tico del ni�o
  • Utiliza el medio que rodea al alumno para motivar, desarrollar y explicar, las experiencias educativas.
  • Sus puntos de apoyo no son artificiosos sino concretos y reales, derivan de la vida del ni�o en la escuela, en la familia, en la localidad y en la comunidad.

3.2.2. Los fines:

  • El desarrollo y conservaci�n de la vida
  • Que el ni�o aprenda para y en la vida
  • Que el ni�o inicie su aprendizaje a partir de s� mismo
  • Que el ni�o conozca y comprenda mejor el medio que lo rodea en sus aspectos naturales, sociales y culturales
  • Cultiva el pensamiento objetivo, criterio reflexivo, asociativo y l�gico.
  • El ni�o es el punto de partida del m�todo
  • “El ni�o no es lo que queremos que sea, sino lo que el puede ser” (Decroly)

3.2.4. Secuencia de ense�anza- aprendizaje .

Como ya vimos el Centro de Inter�s actual o renovado presupone a partir� de un programa, como base referencial, el conocimiento del entorno natural, y del m�todo, con base en estos elementos, el educador selecciona centro de inter�s que tenga relaci�n con la realidad que circunda al ni�o y se relaciona con su vida, debe ser lo suficientemente significativo y amplio para que los alumnos, realicen observaciones, an�lisis, generalizaciones, s�ntesis, ejerciten habilidades, valores, entre otros.

Recordemos la estructura did�ctica en este m�todo:

  • Observaci�n Directa: Se efect�a sobre la realidad (objetos, personas, escuela, comunidad, las plantas, los animales, etc) la docente guiar� a los ni�os para hacerlos notar, camparar, describir, relacionar, etc, ubicando oportunamente el vocabulario en esta se cultiva el lenguaje y los sentidos y se forman las bases de los conceptos. (Castro, 1973). La observaci�n indirecta se lleva a cabo cuando la observaci�n directa se ha realizado o cuando esta no es posible, l�minas, videos, dibujos, etc. Consiste observar y recordar cosas, hechos imaginados, etc.
  • Asociaci�n en esta segunda fase del m�todo el subtema se expande a diversos contenidos sistematizados por medio de las asociaciones, los alumnos logran una aprehensi�n integral, tiene por objeto, analizar, relacionar y organizar la realidad que se ha observado y ampliar las estructuras mentales (Castro, 1971), asociaciones espaciales: favorecen la estructuraci�n del espacio (ubicaci�n, direcci�n, presentaci�n, etc), llevar al alumno m�s all� de lo inmediato. Asociaciones de tiempo: crear los conceptos b�sicos de pasado, presente y futuro, en relaci�n con el medio, estructuraci�n del tiempo (horarios, calendarios, estaciones, etc), asociaciones de causalidad (causa y efecto de las cosas, cultiva la capacidad racional y l�gica. Asociaciones de utilidad y trabajo: destaca la relaci�n del hombre con su ambiente y la utilizaci�n de �ste para satisfacer sus necesidades. Asociaciones morales o �ticas: se refiere a las valoraciones y comprensiones morales. Asociaciones de numero y cantidad: la comprensi�n de la organizaci�n cuantitativa y la comprensi�n de la realidad matem�tica.
  • Expresi�n: la tercera fase del m�todo lo cual no quiere decir que sea la �ltima ya que, las tres se trabajan en algunos momentos para lealmente. Ejemplo mientras se observa o se realizan asociaciones se estimulan las expresiones. Las cuales se llevan a cabo por medio del lenguaje oral y escrito: por el propio cuerpo (gesto, m�mica, dramatizaciones, juego); por medio indirectas (t�teres, teatro de juego, sombreas, etc); por expresi�n pl�stica (dibujo, pintura, “collage”, modelado, etc), por las construcciones y manualidades .

3.2.5 El proceso did�ctico se lleva a cabo tomando en cuenta la estructura did�ctica de este m�todo:

Planeaci�n:

  • Elecci�n del Centro de inter�s (tema) debe ser significativo y amplio para que permita: a) alcanzar objetivos educacionales, b) incluir un variado grupo de contenidos, c) posibilitar, la formulaci�n de subtemas o situaciones de aprendizaje, d) realizar actividades que propicien diferentes aprendizajes.
  • Formulaci�n de objetivos: Se deben basar en seleccionar objetivos del programa oficial: a) Diagn�stico de grupo, b) elaborar objetivos did�cticos.
  • Selecci�n de contenidos. a)Seleccionarlos del programa oficial, b) proponer otros que se requiera para apoyar el subtema o situaci�n de aprendizaje, c)corroborar que est�n de acuerdo con la etapa de desarrollo y las experiencias previa del grupo.
  • Actividades. Deben cubrir ciertos requisitos: a)guarda relaci�n directa con los objetivos, b)considerar las caracter�sticas del grupo, c) motivaci�n del grupo, d) participaci�n del grupo en la selecci�n y organizaci�n de estos, e) atender a la diversidad, f)adecuarse al medio, escuela, y tiempo, g)favorecer la expresi�n, concreta y abstracta del grupo, h) ordenarlas en posici�n de las fases del m�todo.
  • Selecci�n y elaboraci�n del est�mulo motivante y de ser necesario elaborar y tomar los m�todos conducentes para que funcionen como tal.
  • La evaluaci�n: a) tomar en cuenta los resultados del diagn�stico del grupo, b)prever los� aspectos a evaluar durante el desarrollo o ejecuci�n y al final de cada ma�ana de trabajo.

Desarrollo o ejecuci�n: Durante el proceso del desarrollo el docente debe estar dispuesto a reorganizar, actividades, contenidos, etc,. En funci�n del desarrollo del Centro de Inter�s., para lo cual debe tomar en cuenta:

� Organizaci�n del grupo en este m�todo contempla la combinaci�n del trabajo individual y colectivo, as� como el trabajo en equipos homog�neos de acuerdo a su nivel de desarrollo en algunos momentos, en otros, equipos heterog�neos (diferentes edades). Para poder organizar el grupo, el docente requiere haber realizado un buen diagn�stico de sus alumnos y estado actualizado muy seguido.

� Organizaci�n del espacio educativo. Decroly propone que el espacio debe de estar organizado de tal manera que motive al ni�o a aprender, explorar, confrontar, etc., es de los primeros en trabajar el exterior no s�lo el que rodea al sal�n, sino , la comunidad entera y el interior del aula, organizar talleres dentro del aula, as� como llevar al interior del aula plantas terrestres, acuarios y establecer el museo pedag�gico, por lo cual podemos tener muchos elementos de apoyo a la organizaci�n del espacio deductivo en este m�todo.

� Organizaci�n del tiempo. En funci�n del Centro de Inter�s, del subtema o situaci�n de aprendizaje, las caracter�sticas del grupo y el entorno natural y social se deben de organizar los “tiempos” de las actividades incluyendo los descansos, actividades de observaci�n, de asociaciones (incluidos, los juegos educativos) y de experiencias y que el tiempo sea flexible.

� Procedimientos y recursos did�cticos. Se seleccionaron tomando en cuenta: a) las caracter�sticas del grupo, b) el tipo de actividades, c) el contenido de los actividades entre otras.

� Intervenci�n pedag�gica, el docente debe ser un buen observador, ganarse la confianza de los alumnos, para poder realizar cuando sea necesario las actividades de asociaci�n que requiere el alumno y el subtema o la situaci�n de aprendizaje as� como la observaci�n.

- Evaluaci�n. Se realiza con la finalidad de conocer el alcance de los objetivos propuestos, analizar a las actividades y autoevaluar la intervenci�n docente.

3.2.6. Rol del docente

El docente ebe favorecer las iniciativas de sus alumnos, evita las competiciones individuales, posibilita ayudas a los alumnos, aprenden haciendo y cultiva la formaci�n del bien com�n.

3.2.7. Rol del alumno

A trav�s de la actividades, el ni�o puede alcanzar, conocer menor el entrono natural y social, ser m�s creativo, reflexivo y libre.

3.3. METODOS DE PROYECTOS

3.3.1 Iniciadores

El m�todo de proyectos se inicia a principios del siglo XX, pero hasta la fecha se sigue actualizando de acuerdo a los diferentes momentos sociohist�ricos y las necesidades de los ni�os. Sin embargo, se conservan aun los principios pedag�gicos que inspirar�n a sus iniciadores.� John Dewey y William Heard Kilpatrik.

1ra. Que el alumno tenga una situaci�n aut�ntica de experiencia, es decir, una actividad continua en la que est� interesado por su propia cuenta.

2a. Que se desarrolle un problema aut�ntico dentro de esa situaci�n como un est�mulo para el pensamiento.

3ra. Que el alumno posea la informaci�n y haga las observaciones necesarias para manejarla.

4ta. Que las soluciones sugeridas se le ocurran a �l, lo cual le har� responsable para desarrollarlas de un modo ordenado.

Sta. Que tenga la oportunidad para comprobar las ideas por sus aplicaciones, para aclarar su sentido y descubrir por s� mismo su valor." (Ibarra .1976: 144).

Inspirado en las ideas de Dewey, y formulado pedag�gicamente por W. H. Kilpatrik, el m�todo de proyectos es el m�s caracter�stico e interesante de los m�todos colectivos y globalizadores (Ibarra, 1976).

3.3.2. Fundamentos

A la luz de toda la informaci�n actual sobre el desarrollo del ni�o y los procesos de ense�anza-aprendizaje se puede mencionar que �stos aportan elementos para ampliar los fundamentos del m�todo de proyecto.

  • El constructivismo establece que el aprendizaje tanto en los aspectos cognitivos y sociales del comportamiento, como los afectivos es el resultado de las interacciones de factores internos y externos.
  • La perspectiva globalizadora considera al aprendizaje como proceso integral en el cual los elelementos que la conforman, conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, normas y valores dependen unos de otros.
  • Convierte el trabajo escolar en algo aut�nticamente educativo ya que lo elaboran los propios alumnos. Potencian las capacidades de iniciativa de los chicos y las chicas. Permite la adecuaci�n del trabajo a los niveles del desarrollo de los participantes (Zabala, 1998).
  • El inter�s por conocer es una forma de aprendizaje.
  • Los contenidos de aprendizaje surgen de la vida, de la escuela, generan aprendizajes significativos y funcionales al tomar en cuenta las necesidades e interese de los ni�os.
  • Formar un individuo aut�nomo con expectativas de progreso personal y social que se sienta miembro de una sociedad mundial.

3.3.3. Fines

� Favorecer la concepci�n de realidad como un hecho problem�tico que ha y que resolver(Zabala, 1998).

� Activar el aprendizaje de habilidades y contenidos a trav�s de una ense�anza socializada.

� Formar al individuo con capacidad para el cambio.

� La funci�n de la escuela se centra en la formaci�n de un sujeto que aprenda a resolver problemas.

� Formar un individuo aut�nomo con expectativas de progreso personal y social.

� Potenciar la autonom�a de pensamiento y de actuaci�n.

� Reconocer que dependiendo del tipo de problema, (espacial, relaci�n con el otro, expresi�n verbal, gr�fica, etc.) la forma de resolverlo requiere de diferentes formas de “trabajar”.

� “Ayudar a evidenciar que pueden existir diferentes posturas, opiniones y respuestas v�lidas ante situaciones abiertas, hecho que fomenta la aparici�n de actitudes de flexibilidad y tolerancia” (Carbonell, 2001:33).

3.3.4. Secuencia de ense�anza aprendizaje y estructura metodol�gica

Primera Etapa: surgimiento, elecci�n y planeaci�n general del proyecto.

Segunda etapa: realizaci�n del proyecto.

Tercera etapa: Culminaci�n y evaluaci�n del proyecto.

Primera etapa; surgimiento.

En este momento de b�squeda es necesario que la educadora promueva actividades libres como realizar a algunos lugares que los ni�os propongan, por ejemplo; visitar un parque recreativo, una zapater�a, realizar una funci�n de gui�oles, leer un cuento, ver una pel�cula, ojear algunas revistas o fotograf�as, festejar alg�n cumplea�os, organizar una fiesta, salir a recorrer la calle, la colonia" visitar una feria artesanal, observar c�mo preparan algunas actividades de la comunidad, d�a de la madre, llegada del circo, desfiles, campa�a de salud, reforestaci�n, etc.

Recordemos que este m�todo fundamenta 'principalmente el trabajo colectivo, sin que durante el mismo se pierdan las posibilidades de expresi�n y realizaci�n individuales (La organizaci�n de SEP 1993). Por lo cual, durante todas las etapas, la educadora estar� pendiente de hacer participar a todos en un ambiente de cordialidad y respeto.

Planeaci�n general del proyecto friso.

Es la organizaci�n de actividades y recursos did�cticos para dar soluci�n a un problema, o la propuesta de un tema a trabajar a trav�s de representaciones gr�ficas elaboradas por el grupo.

"Una vez que los ni�os hicieron todos los dibujos y s�mbolos o letras, todo, lo que consideraron necesario para saber qu� van a hacer para llevar a cabo el proyecto y la educadora lo complement� describiendo algunas de estas ideas o propuestas de los ni�os y se organiz� la secuencia de las actividades la docente elaborar� la Planeaci�n General del proyecto y lo registrar� en su cuaderno, anotando las actividades a realizar, le da sentido a lo propuesto por el grupo (Malag�n, 1998:18)."

Segunda etapa; realizaci�n del proyecto.

Es el momento de llevar a la pr�ctica lo que se ha planeado a trav�s de actividades significativas para los ni�os.

Durante la realizaci�n de las actividades, la docente aprovechar� las oportunidades que se presenten para cuestionar a sus alumnos, hacer observaciones, propiciar la reflexi�n y la anticipaci�n, alent�ndolos a que exploren nuevas formas de solucionar los problemas que se vayan presentando y despertar su inter�s en aquellos aspectos de la realidad que es necesario que conozcan, propiciando que todas estas experiencias se conviertan en aprendizajes significativos, para lo cual deber� construir todos los andamiajes que requieran sus peque�os. Ya que la intervenci�n educativa adecuada en su grupo, as� como la interacci�n entre los ni�os favorece la zona de desarrollo pr�ximo de sus alumnos.

Tercera etapa; culminaci�n y evaluaci�n grupal

En esta etapa es un momento de an�lisis y reflexi�n que nos permitir� replantear nuestra pr�ctica docente y mejorar los procesos de aprendizaje y ense�anza en nuestro grupo.

En esta etapa los ni�os confrontan lo planeado con lo realizado, narran y comentan sus experiencias, consideran otras posibilidades de planeaci�n, participan en la asamblea y escuchan a los dem�s y la docente promueve la participaci�n, coordina el intercambio de ideas, escucha con atenci�n, interviene cuando lo considera necesario y promueve la reflexi�n sobre los resultados.

Cabe se�alar que en el periodo que existe entre la evaluaci�n del proyecto y la elecci�n de otro, el educador deber� seguir registrando la planeaci�n diaria, ya que los juegos y actividades que se realizan en este tiempo son parte del surgimiento de un nuevo proyecto; deber� .tambi�n organizarse y planearse con base en el conocimiento e inter�s de cada ni�o y del grupo en general.

3.3.5 Proceso did�ctico

- Planeaci�n

En la primera etapa de surgimiento, elecci�n y planeaci�n general del proyecto y en la segunda etapa que es la realizaci�n de proyecto siguiendo los criterios generales del proceso did�ctico la planeaci�n general del proyecto (primera etapa) y la planeaci�n diaria (segunda etapa) se deber� considerar lo siguiente a la hora de planear:

� Planeaci�n general del proyecto

- Nombre del proyecto

- Tiempo probable

- Objetivos (Qu� aprendizajes se pretenden lograr con este proyecto)

- Actividades (del proyecto) tomando en cuenta lo acordado con los ni�os del grupo en el friso.

� �reas de desarrollo, dimensiones de desarrollo o campos de desarrollo que estar�n implicados en las actividades del proyecto.

� Discursos.

� Planeaci�n diaria (aqu� no se mencionan los aspectos de ubicaci�n� del Jard�n nombre, fecha, etc).

- Nombre del proyecto y su objetivo

- Objetivos de todas las actividades a realizar en la ma�ana de trabajo ( de rutina, del proyecto, libres)

- Actividades todos los que se realizaron en la ma�ana de trabajo ( describiendo su secuencia did�ctica inicio, desarrollo y cierre).

- Contenido� los (h�bitos, habilidades, destrezas) y actitudinales (actitudes, normas y valores) que estar�n presentes en las actividades que realice en el transcurso del d�a.

- Aspectos del desarrollo del ni�o se propiciaron (�reas, dimensiones o campos de desarrollo).

- Tiempos probable de duraci�n de las actividades

- Lugar donde se llevar�n a cabo las actividades

- Evaluaci�n de los alumnos, del docente, de las actividades.

- Desarrollo o ejecuci�n

En la segunda etapa el docente debe considerar:

� La organizaci�n del grupo “aun cuando se trabaje, en equipo, grupalmente, o individualmente la educadora debe hacer notar a sus alumnos que todos trabajan para un fin com�n (solidariamente); y si cada uno hace lo que le corresponde, el resultado ser� el planeado por todos” (Malag�n:2001:9).

� Organizaci�n del espacio educativo: considera el entorno del Jard�n de Ni�os, el interior y exterior del aula como espacios donde se puede realizar el proyecto, en relaci�n al aula podemos organizarla tomando en cuenta las �reas de trabajo, los talleres y los rincones dependiendo de los objetivos y contenidos del proyecto.

� Organizaci�n del tiempo :esta debe ser congruente con las caracter�sticas del grupo y los objetivos del proyecto son olvidar las actividades de rutina y libres tambi�n acompa�an a las actividades del proyecto en una jornada laboral. A�n cuando a las actividades libres se les debe dar m�s tiempo en relaci�n a los otros.

� Intervenci�n pedag�gica: como sabemos en los proyectos la docente debe posibilitar la participaci�n de los alumnos en todo momento, a trav�s de orientaciones, cuestionamientos, aclaraciones en los momentos que lo requieran los alumnos y tambi�n propiciar que entre ellos se den �stas ayudas pedag�gicas.

- Evaluaci�n

Como ya se coment� (Malag�n.2001) el “Friso” es un elemento importante en el proceso de evaluaci�n ya que, durante el desarrollo del proyecto y al final de �ste, se puede recurrir al “friso” para:

  • Revisar y/o evaluar que se ha ralizado de lo programado.
  • Para recordar que “sigue”.
  • Para reconstruir temporalmente que se la realizado y cuanto falta .
  • Para “eliminar” o “borrar” alguna actividad que el grupo considere ya innecesaria.

El planeaci�n diaria es un auxiliar que nos permite rescatar muchos elementos importantes de la participaci�n del docente, y los alumnos; a trav�s de las observaciones diarias de su planeaci�n se dar� cuenta de los procesos que vivi� el grupo, de sus logros y desaciertos, de la intencionalidad en la planeaci�n de los juegos y actividades que propiciaron el desarrollo de los ni�os.

En la evaluaci�n del proyecto, la autoevaluaci�n grupal permite a los ni�os y a la educadora analizar su participaci�n y compartir sus experiencias, sentimientos y problemas durante el desarrollo del proyecto. Y valorar positivamente los esfuerzos de cada uno en la consecuci�n de lo planeado.

La docente elabora un informe al finalizar el proyecto para lo cual revisar� las observaciones anotadas en su planeaci�n diaria y su autoevaluaci�n, as� como la de los ni�os del grupo, considerando:

La participaci�n de los ni�os y la suya en las actividades planeadas.

Los descubrimientos realizados por los ni�os durante el desarrollo del proyecto. Las dificultades que se encontraron y las formas de soluci�n.

La participaci�n de los padres de familia.

La forma de relaci�n ni�o-ni�o. ni�o-docente, padres de familia o miembros de la comunidad.

La confrontaci�n entre lo planeado y lo realizado (Bloques de juegos y actividades 1992).

La organizaci�n del aula, si las �reas de trabajo respondieron a los intereses de los ni�os.

Si los contenidos de los juegos de bloque y actividades propuestos, fueron trabajados y cu�l fue el desempe�o de los ni�os. (Bloques de juegos y actividades, 1992)

3.3.5. Rol del docente

El docente tiene una funci�n mediadora entre el conocimiento y el alumno, enfatizando el papel de ayuda pedag�gica (andamiaje) organizando situaciones problem�ticas a trav�s del proyecto que permitan a los preescolares construir su propio conocimiento.

3.3.6. Rol del alumno

El alumno: es el protagonista de su propio aprendizaje.

� Se va transformando a trav�s de la experiencia

� Participa activamente en el proceso did�ctico (planeaci�n, desarrollo o ejecuci�n y evaluaci�n). Proponiendo, argumentando, planeando, decidiendo, haciendo, evaluando, compartiendo, construyendo, etc.

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