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LA PROGRAMACI�N DE LAS
ACTIVIDADES EN EL AULA SOBRE LA BASE DE LA TEOR�A DE LAS INTELIGENCIAS
La teor�a de las inteligencias m�ltiples de Howard
Gardner no constituye en realidad un modelo pedag�gico, porque
un modelo pedag�gico es mucho m�s amplio y abarca muchas cuestiones
curriculares que la teor�a de las inteligencias m�ltiples no engloba
Pero lo cierto es que su sistema ha sido incorporado
en numerosos modelos, que han asimilado sus preceptos y planteamientos,
y los han integrado en sus procedimientos pedag�gicos y metodol�gicos.
Sobre esta teor�a se est�n construyendo como veremos, modelos
educativos.
Al analizar la teor�a lo primero que se destaca
es que la misma puede encajar bien en un modelo pedag�gico dado,
pero no lo sustituye, porque hay muchos aspectos del desarrollo
y del trabajo educativo que no est�n presentes en esta teor�a,
que van desde la formaci�n de h�bitos, la socializaci�n, la regulaci�n
del lenguaje, los valores, los manejos educativos de muchos comportamientos
infantiles, la formaci�n de la adaptaci�n a las nuevas condiciones,
entre otros. Tampoco asume la organizaci�n del trabajo educativo,
de la vida de los ni�os, de la interrelaci�n de los agentes educativos,
de la ratio educador-ni�o, de las formas organizativas del trabajo
pedag�gico, por solo nombrar unos pocos aspectos.
No obstante su interrelaci�n estriba en proporcionar
una concepci�n y un sistema para estimular aspectos importantes
del desarrollo infantil, a partir de una �ptica humanista y
participativa, en funci�n de todos los ni�os, lo cual, es
quiz�s su mas importante aporte a la educaci�n de la primera infancia.
Nos aporta una visi�n mas amplia y general de la personalidad.
Durante muchos a�os hemos concebido a una persona
como lista o inteligente cuando observamos en ella
habilidades matem�ticas, verbales, l�gicas. Estas habilidades
pod�an ser medidas por la prueba de Coeficiente Intelectual. De
alguna manera a partir de esta medida, se pod�a predecir lo bien
o mal que nos iba a ir en la escuela y en la vida en general.
Tambi�n exist�a la idea de que el Coeficiente Intelectual era
determinado gen�ticamente y por lo mismo, no cambiaba durante
el tiempo.
Gardner se cuestiona las diferencias que existen
entre la inteligencia de un navegante que se gu�a en su camino
por las estrellas, a la inteligencia de un curandero y gu�a espiritual
respetado por su grupo. La inteligencia de Miguel �ngel, o la
inteligencia de Mozart o de Beethoven o de Albert Einstein. Es
evidente de que todos son inteligentes, pero a su
manera Est� claro que en este mosaico de habilidades:
no podemos hablar de una sola inteligencia, sino de muchas.
El Dr. Gadner define la inteligencia como
la capacidad para resolver problemas o para elaborar productos
que son de gran valor para un determinado contexto comunitario
o cultural. Posteriormente ha dado otra definici�n:
La inteligencia es la capacidad de comprender
el entorno y utilizar ese conocimiento para determinar la mejor
manera de conseguir unos objetivos concretos, definici�n
en la que sintetiza todav�a m�s lo que ha sido la inteligencia
a lo largo de la historia: la capacidad para adaptarse al medio.
Gardner parte de un concepto de inteligencia mucho
m�s amplio que el mero Cociente Intelectual y se centra en el
estudio de las capacidades humanas.
Estas m�ltiples inteligencias se definen como tales,
de acuerdo con Gardner, por cumplir criterios o requisitos b�sicos
que la plantean como una estructura integral, lo cual la diferencia
del talento, la aptitud o la habilidad. Realiza una serie
de estudios y an�lisis para determinar que factores han de darse
para poder definir que es una inteligencia, como son:
� Que corresponda a una habilidad innata
� Que se localice en una parte del cerebro.
(En caso de da�o en esa parte, hay ausencia de la habilidad)
� Que tenga una funci�n social
� Que los conocimientos puedan estar
sistematizados y documentados
� Que se resuelvan problemas del grupo
social, o que sean productos apreciados por el grupo.
Factores y estudios que competen mas al campo
de la psicolog�a, y que desde luego quedan fuera de nuestros objetivos
como educadores. El Doctor Gadner ya avanza que con arreglo
a su teoria, pueden existir mas inteligencias, siempre que se
puedan reunir los factores que indica.
Las inteligencias relacionadas que investiga y
propone el Dr. Gardner en sus primeros informes son:
� La inteligencia ling��stica, o
capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando
la estructura o sintaxis del lenguaje, la fon�tica, la sem�ntica,
y sus dimensiones pr�cticas.
� La inteligencia l�gica y matem�tica,
o capacidad de manejar n�meros, relaciones y patrones l�gicos
de manera eficaz, as� como otras funciones y abstracciones de
este tipo.
� La inteligencia espacial, o habilidad
de apreciar con certeza la imagen visual y espacial, de representarse
gr�ficamente las ideas, y de sensibilizar el color, la l�nea,
la forma la figura, el espacio y sus interrelaciones.
� La inteligencia f�sica y cinest�sica,
o habilidad para usar el propio cuerpo para expresar ideas
y sentimientos, y sus particularidades de coordinaci�n, equilibrio,
destreza, fuerza, flexibilidad y velocidad, as� como propioceptivas,
t�ctiles y h�pticas.
� La inteligencia musical, o capacidad
de percibir, distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre
y tono de los sonidos musicales.
� La inteligencia interpersonal, o
posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y
signos interpersonales de los dem�s, y responder de manera efectiva
a dichas acciones de forma pr�ctica.
� La inteligencia intrapersonal, o
habilidad de la autoinstrospecci�n, y de actuar consecuentemente
sobre la base de este conocimiento, de tener una autoimagen acertada,
y capacidad de autodisciplina, comprensi�n y amor propio.
Si repasamos las inteligencias que propone el Dr.
Gadner comprobamos que estas abarcan, b�sicamente todas y cada
una de las facetas que componen al ser humano y que nosotros debemos,
como educadores potenciar. Os recuerdo que hemos definido educaci�n
inicial como desarrollo integral del ni�o en todas y cada
una de sus facetas. Yo creo que por eso esta teor�a
se identifica tanto con los educadores.
Lo m�s importante de esta concepci�n gardneriana
radica en el reconocimiento de que
- en cada
persona coexisten estas siete inteligencias, pero que no todas
al mismo nivel de desarrollo
- que la mayor�a
de la gente puede desarrollar cada una de estas inteligencias
hasta un nivel apropiado
- que estas
inteligencias funcionan juntas de manera compleja
- que existen
muchas maneras de ser inteligente.
Al plantear que todos somos inteligentes, y que
en nosotros coexisten las inteligencias, esto hace que el educador
se dirija a trabajar con todos los ni�os, sin excluir aquellos
que aparentemente no se destacaban en nada (porque tienen que
ser inteligentes en algo) Esto le da, por una parte un enfoque
humanista a la teor�a, y por la otra, garantiza la educaci�n para
todos.
En consecuencia,
los programas educativos deben proveer contenidos para el desarrollo
de cada una de estas inteligencias por que en definitiva estos
contenidos estan favoreciendo el desarrollo integral del ni�o.
Ahora bien, en nuestros programas educativos, hemos de incluir
actividades que promuevan la formaci�n de normas y valores
�ticos, de patrones y formas socializadas de conducta, de formaci�n
de h�bitos, de nociones y sentimientos morales de goce interno
ante las manifestaciones hermosas de la naturaleza y la vida social,
y de todos aquellos comportamientos y vivencias relacionados con
su esfera afectivo-motivacional que en su conjunto van a incidir,
tanto en lo que se ha dado en llamar LA INTELIGENCIA EMOCIONAL,
como impregnar cada una de las otras inteligencias de un componente�
afectivo que ha de posibilitar un mejor desarrollo y formaci�n
de las mismas, partiendo del criterio de la estrecha unidad de
los factores afectivos y cognoscitivos en la formaci�n del desarrollo
ps�quico
ACTIVIDADES
INTELIGENCIAS
El programa educativo se ha de dirigir a la consecuci�n
de todas las potencialidades f�sicas y ps�quicas del ni�o, lo
cual equivale decir que ha de dirigirse a la formaci�n y desarrollo
de todas sus inteligencias. Un programa cient�ficamente bien concebido
debe entonces comprender una serie de contenidos que sirvan
como experiencias de estimulaci�n para cada una de las
inteligencias, y que permitan la m�xima expresi�n de las mismas
a los niveles que puedan ser posibles alcanzar en cada ni�o o
ni�a.
Estas actividades han de incorporarse dentro
de estrategias did�cticas que posibiliten que el programa educativo
infantil diariamente se ejerciten las distintas inteligencias,
para evitar la sobre estimulaci�n de unas en detrimento de otras
Esto se conjuga de las m�s diversas maneras, combinando
la estimulaci�n de unas mediante actividades pedag�gicas propiamente
dichas, con la organizaci�n de condiciones que permitan la acci�n
libre e independiente en las otras, etc.
Esto llevado a un plano m�s metodol�gico significa
propiciar situaciones de aprendizaje que act�en para estimular
el SURGIMIENTO Y FORMACI�N DE DICHAS PROPIEDADES Y CUALIDADES,
en todas las posibilidades de desarrollo de cada una de las inteligencias
de estos ni�os y ni�as
Como la coexistencia de estas inteligencias en
el ni�o no implica un nivel de desarrollo semejante en cada una
de ellas, el programa educativo ha de posibilitar actividades
y contenidos de igual dimensi�n y trascendencia para todas, de
modo tal que tengan las mismas posibilidades de manifestaci�n,
y que luego, por la acci�n de las diferencias individuales de
cada ni�o unas se perfilen mejores que las otras, pero procurando
desarrollar el mayor n�mero posible de sus inteligencias hasta
un nivel apropiado.
Por supuesto, es imposible que en un mismo ni�o
todas sus inteligencias se desarrollen al m�ximo nivel, pero el
fin principal del programa educativo ha de hacer que esto sea
asequible hasta un determinado logro, lo que solo puede concebirse
si el programa proporciona experiencias de aprendizaje significativas
en todas las inteligencias. Esto se opone a los programas
que se dirigen exclusivamente a estimular los procesos intelectuales,
o de aquellos que se concentran en el desarrollo afectivo y personal
sin gran preocupaci�n por los aspectos cognoscitivos
As�, en un programa educativo que considere el
desarrollo integral, la formaci�n de todas las inteligencias en
el ni�o, tan importante es la actividad pedag�gica relacionada
con las nociones matem�ticas elementales, como aquella que se
refiere a la apreciaci�n musical o la que ata�e a las destrezas
f�sicas y motoras. Esto implica una reorganizaci�n y reestructuraci�n
conceptual y metodol�gica de los contenidos y actividades,
que en la actualidad, por lo general, descansan en un reforzamiento
del tiempo metodol�gico dedicado al �rea intelectual, en detrimento
del referente a la esfera art�stica, cinest�sico-motora o lo interpersonal.
Esto tampoco puede llevarse de manera mec�nica
a un extremo: la cuesti�n no es dividir el tiempo de actividades
por �rea de desarrollo en partes iguales como se hace con una
torta de cumplea�os, sino de encontrar en las bases del desarrollo
evolutivo los momentos m�s apropiados para reforzar unos u otros
contenidos, pues es conocido que cada inteligencia tiene su
propio devenir evolutivo, el cual es necesario conocer de
manera profunda para saber como organizar de forma m�s apropiada
la correspondiente estrategia metodol�gica.
Por eso es posible que en unos momentos determinados
del desarrollo, unos contenidos concernientes a uno o varios tipos
de inteligencia puedan ser tratados metodol�gicamente con mayor
intensidad o frecuencia, pero a�n en este caso el programa educativo
ha de velar porque todos puedan ejercitarse cotidianamente,
bien mediante la forma m�s organizada de la actividad pedag�gica,
bien a trav�s de la propia actividad libre o independiente del
ni�o. De esta forma se crean condiciones para el desarrollo de
cada una de las inteligencias, que forman un sistema funcional
complejo, y en el que todas se influyen entre s�. As�, una
inteligencia act�a sobre la otra, y� todas se entrelazan en un
sistema funcional complejo.
Tambien tenemos que tener en cuenta, y particularmente
en la educaci�n infantil, que dentro de cada inteligencia
hay que posibilitar diversas maneras de ejercitarla, pues hay
muchas formas de ser inteligentes dentro de una misma categor�a.
En una actividad que se dirige a promover la inteligencia
musical, habr� ni�os y ni�as que tendr�n m�s posibilidades de
aprender canciones que otros y, sin embargo, aquellos podr�n ser
m�s aptos para tocar un instrumento musical simple, por lo que
el programa educativo ha de contemplar esta diversificaci�n.
El desarrollo de la inteligencia ling��stica
se garantiza mediante contenidos que tengan que ver con la formaci�n
y perfeccionamiento de la lengua materna, y en los que se promuevan
la narraci�n, hacer juegos verbales, escuchar grabaciones, aprender
poes�as y cuentos, relatar vivencias, hacer el an�lisis de las
palabras y de los sonidos, expresar ideas de manera oral, valorar
el habla de los coet�neos y la propia, hacer rimas y acertijos
verbales, ver y escuchar t�teres, participar en dramatizaciones,
participar en juegos de roles, en suma, actividades que promuevan
la comunicaci�n, el intercambio verbal, el hablar y escuchar sobre
diversos temas.
La inteligencia l�gica y matem�tica ha de
ser estimulada en el programa educativo a trav�s de contenidos
que tengan que ver con el uso de relaciones cuantitativas, la
utilizaci�n de la teor�a de conjuntos, las nociones elementales
de la matem�tica, la soluci�n de problemas, la formaci�n de habilidades
intelectuales generales como la identificaci�n, la clasificaci�n,
la agrupaci�n, la comparaci�n, la seriaci�n, la modelaci�n, realizaci�n
de experimentos sencillos, el uso de juegos mentales y acertijos
num�ricos, la utilizaci�n de rompecabezas l�gicos, entre otras
tantas actividades.
Para formar la inteligencia espacial deben
haber contenidos en el programa de educaci�n infantil que promuevan
la presentaci�n de asuntos en l�minas e im�genes, la realizaci�n
de dibujos, modelado y construcci�n con bloques y piezas dis�miles,
utilizar laberintos y rompecabezas, visualizar libros ilustrados,
videos y pel�culas, hacer degradaciones de color, jugar con mosaicos
de formas y colores, domin�s de figuras geom�tricas, animales
y colores, manipulaci�n y conocimiento del mundo de los objetos
y sus relaciones, conocimiento y pr�ctica de las relaciones espaciales
(detr�s, delante, debajo, arriba, a la derecha, a la izquierda,
cerca, lejos, entre tantas otras), realizaci�n de excursiones
y paseos a la naturaleza y museos de arte, etc.
Los contenidos del programa de educaci�n infantil
para el desarrollo de la inteligencia f�sica y cinest�sica
han de versar b�sicamente la realizaci�n de actividades manuales
y t�ctiles, de actividades que promuevan los movimientos gruesos
del cuerpo como saltar, correr, brincar, escalar, reptar, agarrar,
que se expresan en la educaci�n f�sica y la actividad motriz independiente,
as� como de movimientos finos de la mano: modelar, dibujar, construir,
realizar danzas y manifestaciones de expresi�n corporal, hacer
juegos de imitaci�n, jugar con elementos y equipos de juegos de
�reas exteriores: deslizaderas, carruseles, escaleras, equipos
de gimnasia, escalar sogas, vencer obst�culos, manipular objetos
diversos, realizar todo aquello que promueva sensaciones som�ticas,
de equilibrio f�sico, de aprendizaje manual.
La inteligencia musical se promueve en el
programa de educaci�n infantil mediante contenidos que estimulen
la formaci�n de habilidades musicales diversas, tales como el
aprendizaje de poes�as y narraciones cantadas, de canciones, conocimiento
del ritmo, el pulso y el acento de los sonidos musicales, escuchar
m�sica a trav�s de diversas fuentes: el radio, la grabadora, los
cassettes y compactos, aprender instrumentos musicales sencillos,
realizar danzas folkl�ricas infantiles, expresar movimientos acordes
con la m�sica que se escucha, participar en coros y bandas r�tmicas,
definir los tipos de sonidos del medio ambiente, entre otras muchas
actividades.
Para el desarrollo de la inteligencia interpersonal
el programa educativo infantil ha de contemplar contenidos
que fomenten el aprendizaje cooperativo, la ense�anza grupal,
la ayuda mutua y la solidaridad, el realizar juegos de mesa, hacer
actividades conjuntas, tales como juegos de roles, preparaci�n
de materiales para fiestas y efem�rides, hacer visitas a la comunidad,
traer personalidades al centro infantil para intercambio con los
ni�os, observar el trabajo de los adultos, el realizar an�lisis
del juego y la actividad de los otros, participar en dramatizaciones,
realizar acciones laborales sencillas colectivas como recoger
los juguetes, limpiar las �reas de juego, cuidar el huerto, ayudar
al servicio de la alimentaci�n en el grupo o en el comedor, entre
otras tareas.
A pesar de la tierna edad de los ni�os, el programa
de educaci�n infantil ha de propiciar acciones para el desarrollo
de la inteligencia intrapersonal, lo cual se puede hacer
mediante la inclusi�n de contenidos en los que siempre el educador
imprima sentimientos a su presentaci�n, hacer an�lisis de su juego
o comportamiento, propiciar momentos de actividad libre e independiente,
de juego ocasional en solitario, ofrecer alternativas para la
realizaci�n de una actividad cualquiera, preguntar al ni�o como
ha llegado a un resultado al finalizar una actividad pedag�gica,
permitir la opini�n individual en la elaboraci�n conjunta de las
actividades, hacer recuentos de actividades realizadas en d�as
pasados o en el hogar, explicitaci�n de vivencias personales,
en suma, un conjunto de acciones que van formando premisas para
el proceso de la autoinstrospecci�n en etapas ulteriores del desarrollo.
ACTIVIDADES
PEDAG�GICAS PARA LA ESTIMULACI�N Y DESARROLLO DE LAS INTELIGENCIAS
El proceso educativo debe tener en cuenta que las
inteligencias siguen una trayectoria evolutiva natural pasando
por una serie de fases en las diferentes etapas del desarrollo:
� HABILIDAD MODELADORA EN BRUTO,
o inteligencia en bruto, predomina durante el primer
a�o de vida. En este per�odo existe, por ejemplo, la habilidad
para apreciar las diferentes tonalidades en la inteligencia musical,
la asociaci�n entre mirar un objeto y agarrarlo en la inteligencia
cin�tico-corporal o distinguir una construcci�n tridimensional
en la inteligencia espacial. La aparici�n de estas habilidades
es universal y en aquellos ni�os o ni�as que pueden ser una promesa
en alguna de las inteligencias ya se aprecian habilidades superiores.
� SISTEMAS SIMBOLICOS. En esta etapa
los ni�os y ni�as muestran sus habilidades en las diferentes inteligencias
aprendiendo los diversos sistemas simb�licos. En el caso del lenguaje
la utilizaci�n de frases, en la m�sica el aprendizaje de canciones,
el la espacial los dibujos, etc.
� SISTEMA NOTACIONAL. Podemos definirlo
como sistema simb�lico de segundo orden. En general, los sistemas
notacionales de las diversas inteligencias llegan a dominarse
en el contexto educativo formal. Los ni�os y ni�as van avanzando
en su desarrollo y, progresivamente, van representando cada inteligencia
junto a su sistema simb�lico mediante un sistema notacional. En
el caso de la inteligencia musical, tras el aprendizaje de melod�as
y canciones, llegan a la utilizaci�n de la notaci�n musical. En
la inteligencias ling��stica, la utilizaci�n de palabras y frases
lleva despu�s al aprendizaje de un idioma, etc.
Ello, junto al propio desarrollo evolutivo del
ni�o determina que las actividades encaminadas al desarrollo de
las inteligencias no puedan ser impartidas de la misma manera,
por lo que metodol�gicamente hay que adaptarlas a los rangos de
edad
En este sentido, se pueden organizar pedag�gicamente
en dos grandes per�odos: Actividades para los ni�os desde 0 hasta
los 18-24 meses, y actividades para los ni�os desde los 2 a�os.
Procedimientos
metodol�gicos para las actividades de los ni�os de 0 a 2 a�os
Dentro de este rango los ni�os del primer a�o de
vida constituye un grupo extraordinariamente complejo de trabajar,
que requiere incluso una labor diferenciada, porque, por lo general
cuenta con cuatro subgrupos: de 0 a 3 meses, de 3 a 6 meses, de
6 a 9 meses y de 9 a 12 meses.
Al no ser coincidentes en su exactitud sus horarios
de vida, determina un gran esfuerzo organizativo para poder satisfacer
todas las necesidades de estos ni�os y ni�as y realizar de manera
apropiada el trabajo con las inteligencias.
Suele tener dos o tres actividades pedag�gicas
de corta duraci�n 2 a 3 minutos en el d�a (por la inmadurez de
su sistema nervioso no puede estar sometido a continuas actividades
pedag�gicas, dado que esto le produce f�cilmente fatiga y da�o
a su sistema nervioso). Este periodo de tiempo va paulatinamente
alarg�ndose a medida que el ni�o va siendo mayor.
Para las actividades de estimulaci�n de las inteligencias
se han de utilizar preferentemente m�todos sensoperceptuales que
permiten la activaci�n de los diferentes sistemas sensoriales
del ni�o, pero en los que la voz y la comunicaci�n afectiva juega
un papel fundamental en la organizaci�n de la actividad del ni�o
y la ni�a, ya que provoca en estos un estado emocional positivo.
Cuando estas actividades la educadora las realice
en el tiempo libre la misma ha de ocupar un lugar central en la
organizaci�n y direcci�n de esta actividad, cuidando del estado
emocional de los ni�os.
Una caracter�stica b�sica es que las actividades
para las inteligencias han de ser fundamentalmente globales, utilizando
la estimulaci�n de varias a la vez, puesto que por su desarrollo
estos ni�os no pueden a�n diferenciar los est�mulos entre s�.
As�, por ejemplo, si se le da un ejercicio para
el agarre de un objeto (inteligencia cinest�sica), esto se acompa�a
de la agitaci�n de un sonajero ante su vista (inteligencia espacial),
se le habla de que mire al objeto (inteligencia ling��stica),
de forma suave y dulce (inteligencia interpersonal), todo esto
puede a su vez acompa�arse de un canto (inteligencia musical).
Luego dejar que el ni�o lo agarre y se entretenga en la manipulaci�n
del objeto (inteligencia intrapersonal, mas reforzamiento de algunas
de las otras).
Como se ve, en una sola actividad se han activado
seis de las siete inteligencias, y esto debe ser la forma de trabajarlas
en este a�o de vida.�
Procedimientos
metodol�gicos para las actividades de los ni�os mayores de 2 a�os
Los ni�os de 2 a 3 a�os ya tienen un mayor desarrollo
evolutivo, se desplazan a voluntad, utilizan la lengua materna,
tienen movimientos finos mejores. A su vez hay un mayor desarrollo
intelectual.
Este hace que, por tal mejor nivel de desarrollo
y una mayor independencia, la relaci�n educadorni�o se va
haciendo menos directiva por parte del adulto, y ya hacia finales
del tercer a�o de vida, empiezan a hacerse los primeros intentos
de la b�squeda por s� mismos de las relaciones esenciales.
De igual manera se suelen ubicar dos actividades
pedag�gicas para la estimulaci�n de las inteligencias, pero en
los momentos de la actividad libre tambi�n se han de activar las
mismas. Como el educador es el principal organizador de las influencias
educativas, utilizar� m�todos que propicien la imitaci�n de acciones
(demostraci�n), la observaci�n de objetivos y acciones (observaci�n)
y que estimulen el lenguaje y las acciones (conversaci�n, ejercicios
imitativos, etc.).
Las actividades para las inteligencias contin�an
siendo bastante globales, pero ya no tan abarcadoras, pues es
necesario que los ni�os se apropien de determinadas relaciones.
As�, combinar estimulaciones para dos o tres inteligencias es
lo mas apropiado, como puede ser, por ejemplo, cantar una canci�n
(inteligencia musical) con movimientos corporales espec�ficos
(inteligencia f�sico-cinest�sica) y desplaz�ndose hacia determinados
lugares (inteligencia espacial).�
Evidentemente a partir de aqu� el juego pasa a
ser la actividad rectora por excelencia, por ello hemos dise�ado
una serie de juegos con arreglo al siguiente esquema:
Se han dise�ado actividades motivadoras y significativas
para el ni�o de forma que supongan un reto para su competencia
personal, consider�ndose todos los �mbitos de experiencias, los
intereses y necesidades de los ni�os y favoreciendo la integraci�n
con el adulto, el cual procurar� crear un clima acogedor, seguro
y c�lido para el desarrollo de las actividades.
Estos juegos han sido inventados por nosotros,
y otros que ya exist�an, han sido modificados para conseguir la
estimulaci�n de todas las inteligencias, porque el desarrollo
de ellas dentro de un juego no es aislado, sino que la estimulaci�n
de una, se complementa con la de las dem�s. De esta manera, conseguimos
el desarrollo integral del ni�o.
Evaluaci�n
Para asegurarnos que en cada juego o actividad
se desarrollan las siete inteligencias, hemos creado un modelo
de supervisi�n de los juegos. En cada uno de los juegos analizamos
las capacidades que estimulan las actividades que integran el
juego, seg�n el tipo de inteligencia.
Los juegos son supervisados antes de llevarlos
a cabo con los ni�os para comprobar que son lo m�s integrales
posible. Una vez realizados con ellos, llevamos a cabo una evaluaci�n
del desarrollo de �stos y de los ni�os.
Cuadro de comprobaci�n de las Inteligencias trabajadas
en los juego
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Juego 1
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Juego 2
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Juego 3
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Ling��stica
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Vocabulario
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Expresi�n oral
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Comprensi�n oral
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Fon�tica y articulaci�n
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L�gica-matem�tica
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Resoluci�n de problemas
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Clasificaci�n
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Seriaci�n
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Comparaci�n
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Agrupaciones
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Espacial
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Relaciones espaciales
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Memoria visual
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Orientaci�n espacial
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Localizaci�n espacial
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Representaci�n gr�fica
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F�sica-Cinest�sica
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Motricidad fina
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Motricidad gruesa
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Expresi�n corporal
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Esquema corporal
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Musical
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Ritmo
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Audici�n musical
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Instrumentos musicales
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Entonaci�n
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Discriminaci�n y comprensi�n de sonidos
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Percepci�n, discriminaci�n y memoria
auditiva
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Intrapersonal
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Autodisciplina
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Amor propio
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Expresi�n
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Seguridad en s� mismo
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Responsabilidad
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Autocr�tica
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Interperso-nal.
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Cooperaci�n
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Comunicaci�n
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Solidaridad
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Respeto a los
dem�s
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