LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES
EN EL CENTRO DE EDUCACIÓN INFANTIL
INTRODUCCION
"El Jardín de la Marquesina"
es un Centro de Educación Infantil al cual tengo la
fortuna de dirigir. Está ubicado en la ciudad española
de Valladolid y actualmente acoge a niños y niñas
de primer Ciclo de Educación Infantil, aunque en su
primera década de existencia dispuso de los dos Ciclos.
Nuestro Centro es de iniciativa privada y la titularidad es
de una Sociedad Limitada compuesta por parte de las Educadoras.
En el Centro recibimos a niños y niñas
de familias con nivel socio-cultural medio, donde ambos progenitores
trabajan y nos demandan servicios que cubran sus necesidades,
como son los horarios amplios y flexibles, apertura los doce
meses del año, etc..
Nuestra pequeña aportación
al mundo de la infancia es fruto del inconformismo y el entusiasmo
de un grupo de profesionales empeñados en conseguir
que el contexto social conociera y valorara la relevancia
de la Educación Infantil en una época donde
se presuponía que nuestra labor era meramente asistencial.
En los años que comenzó nuestra
andadura, en España los programas de Estimulación
Temprana (aunque prefiero el término de educación
adecuada) se limitaban a las experiencias de Centros para
niños y niñas con necesidades educativas especiales.
Esto nos llevó a realizar una auténtica labor
de investigación y experimentación hasta definir
un método de enseñanza-aprendizaje eficaz.
La tarea diaria del equipo docente ha sido,
y es, la de llevar, con amor, los grandes principios de la
Psicología y la Pedagogía al terreno de lo concreto
y lo cotidiano, conocer los resultados de estudios e investigaciones
de todas las ciencias que intervienen en la formación
de la persona y transformarlas en práctica educativa
diaria para optimizar los resultados del Proyecto Educativo,
pero siempre con la mirada dirigida hacia el futuro, porque
nuestros niños y niñas de hoy son los hombres
y mujeres responsables de la sociedad de mañana.
Desde el comienzo, asumimos la responsabilidad
de crear una auténtica Comunidad Educativa donde la
interacción familia-Centro promoviera entornos de aceptación,
seguridad, comprensión y afecto incondicional a los
niños y niñas. Sin embargo, pronto nos dimos
cuenta que este objetivo sólo se cumpliría ofreciendo
apoyo, información, asesoramiento, comprensión
y afecto incondicional a los padres y madres. Si la familia,
e incluso el contexto social, no apoyan la labor educativa
del Centro es imposible optimizar el desarrollo del potencial
innato de nuestros niños y niñas.