Marisol Justo de la Rosa

LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES EN EL CENTRO DE EDUCACIÓN INFANTIL

INTRODUCCION

"El Jardín de la Marquesina" es un Centro de Educación Infantil al cual tengo la fortuna de dirigir. Está ubicado en la ciudad española de Valladolid y actualmente acoge a niños y niñas de primer Ciclo de Educación Infantil, aunque en su primera década de existencia dispuso de los dos Ciclos. Nuestro Centro es de iniciativa privada y la titularidad es de una Sociedad Limitada compuesta por parte de las Educadoras.

En el Centro recibimos a niños y niñas de familias con nivel socio-cultural medio, donde ambos progenitores trabajan y nos demandan servicios que cubran sus necesidades, como son los horarios amplios y flexibles, apertura los doce meses del año, etc..

Nuestra pequeña aportación al mundo de la infancia es fruto del inconformismo y el entusiasmo de un grupo de profesionales empeñados en conseguir que el contexto social conociera y valorara la relevancia de la Educación Infantil en una época donde se presuponía que nuestra labor era meramente asistencial.

En los años que comenzó nuestra andadura, en España los programas de Estimulación Temprana (aunque prefiero el término de educación adecuada) se limitaban a las experiencias de Centros para niños y niñas con necesidades educativas especiales. Esto nos llevó a realizar una auténtica labor de investigación y experimentación hasta definir un método de enseñanza-aprendizaje eficaz.

La tarea diaria del equipo docente ha sido, y es, la de llevar, con amor, los grandes principios de la Psicología y la Pedagogía al terreno de lo concreto y lo cotidiano, conocer los resultados de estudios e investigaciones de todas las ciencias que intervienen en la formación de la persona y transformarlas en práctica educativa diaria para optimizar los resultados del Proyecto Educativo, pero siempre con la mirada dirigida hacia el futuro, porque nuestros niños y niñas de hoy son los hombres y mujeres responsables de la sociedad de mañana.

Desde el comienzo, asumimos la responsabilidad de crear una auténtica Comunidad Educativa donde la interacción familia-Centro promoviera entornos de aceptación, seguridad, comprensión y afecto incondicional a los niños y niñas. Sin embargo, pronto nos dimos cuenta que este objetivo sólo se cumpliría ofreciendo apoyo, información, asesoramiento, comprensión y afecto incondicional a los padres y madres. Si la familia, e incluso el contexto social, no apoyan la labor educativa del Centro es imposible optimizar el desarrollo del potencial innato de nuestros niños y niñas.