RESUMEN

T�tulo: El rol de los educadores potenciadores del desarrollo infantil en la elevaci�n de la calidad de la Educaci�n Inicial y Preescolar.

Autora: MSc. Mar�a del Pilar Silva Rodr�guez.

Cuba

2001


Hasta no hace mucho, la infancia preescolar era considerada como un per�odo en el cual el ni�o s�lo crec�a, jugaba, se entreten�a, y que, por tanto, era necesario esperar a que transcurriera para comenzar a formar al futuro hombre.

Sin embargo, tanto las investigaciones cient�ficas y los estudios te�ricos realizados por conocidos psic�logos y pedagogos (L. Vigotsky, A. Leontiev, A. Zaporozhets, A. Usova), como la pr�ctica pedag�gica, nos permite afirmar que la edad preescolar constituye una etapa fundamental en todo el desarrollo de la personalidad del ni�o.

El ni�o o la ni�a por s� solos no est�n en condiciones de descifrar los logros de la cultura humana. Lo hacen bajo la direcci�n y la ayuda constante de los adultos en el proceso de ense�anza - aprendizaje que conduce el camino del desarrollo. Es en la instituci�n infantil, como primer colectivo social donde se inserta el ni�o � ni�a la que comienza a modelarlo paulatinamente como persona con objetivos definidos: le nutre de un amplio conocimiento del lenguaje, de valores, tradiciones, h�bitos, conocimientos pr�cticos b�sicos, patrones de juicio, modos de enfrentar el mundo circundante, normas �ticas de la sociedad y la cultura, entre otras cuestiones que hacen que la educaci�n institucional sea un factor esencial en la formaci�n del ser humano.

En este sentido nuestra sociedad le atribuye un papel fundamental al educador preescolar, dado el estado actual del desarrollo econ�mico, social y cultural alcanzado por nuestro pa�s, corresponde a los educadores el papel m�s importante en el cumplimiento de tareas como:

�       Lograr en cada ni�o � ni�a el m�ximo desarrollo de todas sus posibilidades de acuerdo con las particularidades propias de la etapa.

�       Proporcionar al ni�o � ni�a la preparaci�n necesaria para un aprendizaje escolar exitoso.

Es el maestro, quien conoce los objetivos y es �l quien debe guiar las construcciones de los ni�os � ni�as en direcci�n al logro de los fines de nuestra educaci�n, educaci�n en la cual ha de primar la calidad.

�Para la sociedad, no es la formaci�n de un �recurso humano� id�neo, el objetivo esencial de la educaci�n, sino el que cada hombre se desarrolle plenamente en correspondencia con sus potencialidades, y est� en capacidad y disposici�n de poner su talento y energ�as al servicio de la sociedad.

Por otra parte, la educaci�n no solo debe posibilitar el dominio de un saber, sino tambi�n del �saber hacer� y del �saber ser�. Esto �ltimo est� determinado por la formaci�n de un conjunto de cualidades de la personalidad, las cuales deben nacer de la interiorizaci�n en cada individuo de los mejores valores humanos nacionales y universales.

Es obvio que lo esencial del proceso educativo no es la transmisi�n de informaci�n, sino que logre que los alumnos a partir de esa informaci�n �sepan hacer�, sepan resolver los problemas de la vida para los cuales necesitan interiorizar la esencia de la informaci�n que m�s que �recibida� deber� ser �construida�; por otra parte, las actitudes, las convicciones no se transmiten, sino se forman.

La calidad de la educaci�n y su mejoramiento ha constituido una de las preocupaciones centrales de la pol�tica educacional cubana y de los distintos pa�ses de la regi�n latinoamericana, as� como para los organismos internacionales de cooperaci�n, por eso, conseguir una educaci�n m�s eficiente y de mejor calidad no solo presupone la extensi�n y mejoramiento de la educaci�n preescolar, sino que adem�s de otros requerimientos e indicadores, las particularidades del educador son fundamentales e influyen positiva o negativamente en el logro de la misma.

Con el presente trabajo, pretendemos hacer una modesta contribuci�n al logro de la calidad de la educaci�n inicial y preescolar, al exponer el resultado de una investigaci�n llevada a cabo por esta autora en su tesis en opci�n al grado de Master en Educaci�n Preescolar, al estudiar un conjunto de cualidades, sentimientos y disposiciones que caracterizan la labor educativa de un grupo de docentes, cuyos resultados nos permitieron determinar las caracter�sticas que distinguen a los educadores potenciadores del desarrollo infantil, y a su vez los convierten en portadores activos de una educaci�n de calidad.

Los ni�os y educadores constituyen el alma de la instituci�n infantil y del trabajo educacional. A los educadores les corresponde un papel rector en la formaci�n de las personalidades. Ellos, con su sensibilidad humana y profesionalidad pedag�gica tienen la misi�n de descubrir y perfeccionar capacidades, formar h�bitos, habilidades y destrezas, hacer que sus educandos adquieran conocimientos y muy especialmente, formen valores morales.

El educador es un formidable agente de interacci�n educativa con sus ni�os � ni�as, la familia y la comunidad. Su preparaci�n debe contemplar esta importante faceta de comunicador social, de promotor cultural, de organizador, cuya ejemplaridad en su comportamiento social constituye un cotidiano magisterio moral, por lo que a la par de considerarse educadores potenciadores del desarrollo infantil, se elevan como modelos de actuaci�n profesional a imitar para garantizar la calidad de la educaci�n inicial y preescolar.��