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POSIBILIDADES EDUCATIVAS
DEL TEATRO EN MINIATURA
El diseño de este taller se basa en tres aspectos
fundamentales:
I. Los lenguajes escénicos.
II. La imaginación creadora.
III. La Dramatización.
En las actividades propuestas los participantes
experimentan a través de la puesta en escena, un proceso en el
que cada uno de los aspectos señalados se interrelaciona cobrando
distintas dimensiones. A manera de un referente común desarrollamos
aquí brevemente algunos conceptos.
I. LOS LENGUAJES ESCÉNICOS
Los lenguajes escénicos (luz, movimientos, sonidos,
formas y palabras) son códigos a través de los cuales el espectador
recibe un mensaje que es percibido por los sentidos. En el teatro,
cada uno de estos lenguajes cobra una determinada importancia
con base en la intención que se pretenda; así, adquieren
una carga simbólica que toca las fibras más sensibles del espectador.
Desde la antigüedad existen testimonios de representaciones
con pequeños objetos animados y figuras de arcilla antropomorfas,
a través de las cuales, se transmitían historias, mitos y leyendas.
En el teatro oriental se destaca la técnica de sombras con figuras
planas articuladas y hermosamente caladas para representar pasajes
de los libros sagrados como el Coran y el Ramayana.
Es en la edad media cuando adquieren las figuras
pequeñas y planas especial importancia para contar historias de
carácter religioso.
El renacimiento recoge la sabiduría de los pueblos
de la antigüedad clásica y lo muestra con entusiasmo por los
pequeños escenarios de juguete, en cortes, tablados, patios, plazas
y corrales.
Dante, Cervantes, Shakespeare y Moliere; abren
la gran puerta del barroco para los pequeños escenarios
la escena viviente en pequeño sigue recorriendo camino durante
los siglos XVIII, XIX y XX en tablados populares al aire libre.
Todos los géneros teatrales son abordados en los
escenarios de miniatura. En Inglaterra se crea una industria de
la imagen para representaciones de teatro, ya que se valora a
esta imagen como un lenguaje de gran impacto.
A lo largo de toda esta historia nos encontramos
que las representaciones dirigidas al público adulto eran vistas
también por los niños, quienes eran cautivados por aquellas imágenes
de caballeros, batallas, princesas, reyes y castillos.
Seguramente los más pequeños no comprendían del
todo los temas y contenidos de las obras, sin embargo, existen
grabados con imágenes que nos muestran cómo eran atraídos por
esas figuras y objetos con movimiento en las representaciones
dramáticas.
Es en los últimos 60 años cuando se descubre la
riqueza pedagógica de los lenguajes escénicos en general y del
teatro en miniatura en particular.
Lo pequeño es fascinante porque dimensiona el universo
de otra manera, permite un distanciamiento que paradójicamente
hace más grande aquello que se requiere señalar en pequeño. El
niño al manipular las pequeñas figuras experimenta una extensión
de sí mismo que le permite expresar el momento anímico que vive.
Así, las diminutas figuras que se mueven en un
universo metafórico que no es la realidad, pero emerge de ella,
ofrecen al público infantil una aproximación a los lenguajes analógicos,
para favorecer no solo los procesos cognitivos, sino todas las
dimensiones de la inteligencia, para desarrollar la creatividad.
El carácter lúdico de la puesta en escena en un
teatro en miniatura, se convierte así, en un caudal de oportunidades
para la educación infantil.
II. LA IMAGINACIÓN CREADORA
La actividad humana es resultado de dos impulsos
básicos: el impulso reproductor y el impulso creador o combinador.
El impulso reproductor tiene como esencia, que
repite acciones, conductas, actos, etc. ya existentes, con mayor
o menor precisión. Esto le permite al hombre la pervivencia de
su experiencia anterior, conocer y reconocer el mundo que le rodea.
El impulso combinador o creador, es la actividad
mental del ser humano, que a partir de un complejo proceso de
reelaboración de los elementos obtenidos de su experiencia crea
nuevas formas y planteamientos.
Este impulso hace del hombre un ser proyectado
hacia el futuro, un ser que crea y modifica su presente, todo
lo que nos rodea que ha sido creado por la mano del hombre es
producto de esta actividad de la imaginación.
¿ Cómo imaginamos?
Existen cuatro formas de imaginar, de vincular
la fantasía con la realidad.
La primera consiste en que toda imagen que se genera
en la mente es producto de los elementos tomados de la realidad,
extraídos de la experiencia del hombre, la fantasía construye
su obra con elementos del mundo real, es por eso que la capacidad
de imaginar está en relación directa con la riqueza, calidad y
variedad de experiencias acumuladas por el hombre; y es por esto
también que la imaginación del niño es más pobre que la del adulto.
La segunda forma es más complicada y se basa en
la experiencia ajena o social, la imaginación trabaja guiada por
experiencias ajenas como un medio para ampliar las propias experiencias.
El ser humano es capaz de imaginar lo que no ha visto basándose
en los relatos y descripciones hechas por otros (cuando estudiamos
la historia o la geografía, etc.).
La tercera forma de vinculación entre la imaginación
y la realidad es el enlace emocional que puede ser de dos maneras;
por una parte toda emoción se manifiesta no solo de forma exterior
sino también de forma interna a partir de pensamientos, imágenes
e impresiones; por otro lado existen signos emocionales comunes.
Son situaciones externas que no tienen relación entre sí, pero
que despiertan en nosotros determinados estados de ánimo; por
ejemplo las obras musicales.
La cuarta forma de relación entre imaginación y
fantasía consiste en que al materializarse el objeto de la creación
humana, aunque no exista en la realidad, pasa a formar parte del
mundo real, un ejemplo son los personajes mitológicos.
Se puede decir que la imaginación creadora es una
actividad circular, que se inicia cuando el hombre toma elementos
de la realidad, que en su pensamiento son reelaborados y transformados
convirtiéndose en productos de la imaginación, que al plasmarse,
al materializarse vuelven a la realidad transformados, trayendo
consigo una fuerza nueva y propia capaz de modificar la realidad,
cerrándose así el circulo de la actividad creadora.
EL MECANISMO DE LA IMAGINACIÓN CREADORA
La creatividad es la capacidad que tienen las personas
para producir composiciones, generar productos ó ideas de cualquier
tipo que sean esencialmente nuevas ó novedosas.
Al definir la creatividad como capacidad, se puede
considerar como algo susceptible de ser desarrollado, este proceso
creador pasa por cinco momentos que son: la percepción, la descomposición,
la modificación, la asociación y la cristalización.
La percepción interna y externa sirven de base
para este proceso. Las impresiones recibidas constituyen un todo
compuesto de multitud de partes aisladas, este conjunto es fracturado
y sólo alguno de sus elementos se conservan en la memoria. Este
es el momento de disociación, enseguida estos elementos son modificados,
cambiando su forma, aumentando o disminuyendo sus dimensiones
naturales. El momento siguiente del proceso imaginativo es la
asociación, es decir, la reagrupación de estos elementos disociados
y modificados con distintas intenciones, puede ser la agrupación
puramente subjetiva de imágenes para formar una obra de arte ó
el ensamblaje de una producción científica. Pero esta actividad
de la imaginación creadora no se concluye aquí, es necesario que
esta obra de la imaginación se cristalice en formas externas.
SURGIMIENTO DE LA IMAGINACIÓN CREADORA
Esta actividad creadora surge en el hombre desde
su infancia y se manifiesta en los juegos que los niños realizan,
por lo que es necesario considerar como una necesidad pedagógica
el ampliar las experiencias del niño; cuanto más vea, oiga y experimente,
cuanto más aprenda y asimile, cuantos más elementos reales disponga
en su experiencia, más productiva será la actividad de su imaginación.
Es también importante decir que esta actividad
no surge de manera espontánea sino que es necesario sentir la
necesidad de expresarse ó de adaptarse al ambiente que nos rodea
para que pongamos en juego esta capacidad. Es decir, para que
una obra se considere resultado de la actividad creadora, debe
haber existido la intención de crear.
III. LA DRAMATIZACIÓN.
La dramatización se entiende como el proceso de
creación de las condiciones dramáticas en las que intervienen
distintos tipos de expresión: lingüística, corporal, plástica
y musical.
La dramatización crea una estructura que se caracteriza
por la presencia de los elementos fundamentales: personajes, conflicto,
espacio, tiempo, argumento y tema.
El conflicto es entendido como la relación de fuerzas
encontradas establecidas entre por lo menos dos personajes: el
protagonista y su opositor. El conflicto se estructura en tres
fases: planteamiento, nudo o problema y desenlace.
PROPÓSITOS DE LA DRAMATIZACIÓN
La expresión dramática es una actividad con amplio
valor educativo porque facilita el conocimiento de los educandos,
pues es altamente proyectiva, y sirve para atender las necesidades
y características de cada alumno atendiendo a su individualidad.
Además, la dramatización facilita la creación de
un ambiente propicio para:
- Desarrollar la socialización
- Aumentar la capacidad de expresión de emociones,
sentimientos y afectos por medio del lenguaje oral, corporal,
musical y plástico.
- Desarrollar la capacidad de observación.
- Potenciar la imaginación y creatividad.
El Teatro en Miniatura es una actividad que se
fundamenta en el juego dramático.
Se desarrolla en un universo imaginario en el que
todo se dimensiona desde lo pequeño, así los personajes (casi
siempre figuras planas sostenidas por una varilla) dramatizan
una historia valiéndose del diálogo, el movimiento, el sonido
y la luz.
La representación se realiza en forma colectiva
para un público, generalmente es una representación de corta
duración.
El repertorio puede ser de Obras clásicas o bien
creadas por los protagonistas, pueden ser de cualquier género
y temática lo importante es lograr establecer una comunicación
con el espectador quien deberá aceptar las convenciones establecidas
para que se de el fenómeno teatral.
BIBLIOGRAFÍA
BERNARDO MANÉ TEATRO. Editorial
Latina 1979, Buenos Aires
VIGOTS KII, L.S.- La imaginación y el arte
en la infancia.
Biblioteca de ensayo Editorial AKAL, S.A.
1998 |