TALLER
CURRICULUM VITAE
Raquel B. --- Rubén G.
  

POSIBILIDADES  EDUCATIVAS DEL TEATRO EN MINIATURA

El diseño de este taller se basa en tres aspectos fundamentales:

I. Los lenguajes escénicos.

   II. La imaginación creadora.

III. La Dramatización.

En las actividades propuestas los participantes experimentan a través de la puesta en escena, un proceso en el que cada uno de los aspectos señalados se interrelaciona cobrando distintas dimensiones. A manera de un referente común desarrollamos aquí brevemente algunos conceptos.

  I. LOS LENGUAJES ESCÉNICOS

Los lenguajes escénicos (luz, movimientos, sonidos, formas y palabras) son códigos a través de los cuales el espectador recibe un mensaje  que es percibido por los sentidos. En el teatro, cada uno de estos lenguajes cobra una determinada importancia con base en la intención que se pretenda; así, adquieren una carga simbólica que  toca las fibras más sensibles del espectador.

Desde la antigüedad existen testimonios de representaciones con pequeños objetos animados y figuras de arcilla antropomorfas, a través de las cuales, se transmitían historias, mitos y leyendas. En el teatro oriental se destaca la técnica de sombras con figuras planas articuladas y hermosamente caladas para representar pasajes de los libros sagrados como el Coran y el Ramayana.

Es en la edad media cuando adquieren las figuras pequeñas y planas especial importancia para contar historias de carácter religioso.

El renacimiento recoge la sabiduría de los pueblos de la antigüedad clásica y  lo muestra con entusiasmo por los pequeños escenarios de juguete, en cortes, tablados, patios, plazas y corrales.

Dante, Cervantes, Shakespeare y Moliere; abren la gran puerta del barroco para los pequeños escenarios “ la escena viviente en pequeño” sigue recorriendo camino durante los siglos XVIII, XIX y XX en tablados populares al aire libre.

Todos los géneros teatrales son abordados en los escenarios de miniatura. En Inglaterra se crea una industria de la imagen para representaciones de teatro, ya que se valora a esta imagen como un lenguaje de gran impacto.

 A lo largo de toda esta historia nos encontramos que las representaciones dirigidas al público adulto eran vistas también por los niños, quienes eran cautivados por aquellas imágenes de caballeros,  batallas, princesas, reyes y castillos.

Seguramente los más pequeños no comprendían del todo los temas y contenidos de las obras, sin embargo, existen grabados con imágenes que nos muestran cómo eran atraídos  por esas figuras y objetos con movimiento en las representaciones dramáticas.

Es en los últimos 60 años cuando se descubre la riqueza pedagógica de los lenguajes escénicos en general y del teatro en miniatura en particular.

Lo pequeño es fascinante porque dimensiona el universo de otra manera, permite un distanciamiento que paradójicamente hace más grande aquello que se requiere señalar en pequeño. El niño al manipular las pequeñas figuras experimenta una extensión de sí mismo que le permite expresar el momento anímico que vive.

Así, las diminutas figuras que se mueven en un universo metafórico que no es la realidad, pero emerge de ella, ofrecen al público infantil una aproximación a los lenguajes analógicos, para favorecer no solo los procesos cognitivos, sino todas las dimensiones de la inteligencia, para desarrollar la creatividad.

El carácter lúdico de la puesta en escena en un teatro en miniatura, se convierte así, en un caudal de oportunidades para la educación infantil.

     II.  “LA IMAGINACIÓN CREADORA”

La actividad humana es resultado de dos impulsos básicos: el impulso reproductor y el impulso creador o combinador.

El impulso reproductor tiene como esencia, que repite acciones, conductas, actos, etc.  ya existentes, con mayor o menor precisión. Esto le permite al hombre la pervivencia de su experiencia anterior, conocer y reconocer el mundo que le rodea.

El impulso combinador  o creador, es la actividad mental del ser humano, que a partir de un complejo proceso de reelaboración de los elementos obtenidos de su experiencia crea nuevas formas y planteamientos.

Este impulso hace del hombre un ser proyectado hacia el futuro, un ser que crea y modifica su presente, todo lo que nos rodea que ha sido creado por la mano del hombre es producto de esta actividad de la imaginación.

¿ Cómo imaginamos?

Existen cuatro formas de imaginar, de vincular la fantasía con la realidad.

La primera consiste en que toda imagen que se genera en la mente es producto de los elementos tomados de la realidad, extraídos de la experiencia del hombre, la fantasía construye su obra con elementos del mundo real, es por eso que la capacidad de imaginar está en relación directa con la riqueza, calidad y variedad de experiencias acumuladas por el hombre; y es por esto también que la imaginación del niño es más pobre que la del adulto.

La segunda forma es más complicada y se basa en la experiencia ajena o social, la imaginación trabaja guiada por experiencias ajenas como un medio para ampliar las propias experiencias.  El ser humano es capaz de imaginar lo que no ha visto basándose en los relatos y descripciones hechas por otros (cuando estudiamos la historia o la geografía, etc.).

La tercera forma de vinculación entre la imaginación y la realidad es el enlace emocional que puede ser de dos maneras; por una parte toda emoción se manifiesta no solo de forma exterior sino también de forma interna a partir de pensamientos, imágenes e impresiones; por otro lado existen signos emocionales comunes. Son situaciones externas que no tienen relación entre sí, pero que despiertan en nosotros determinados estados de ánimo; por ejemplo las obras musicales.

La cuarta forma de relación entre imaginación y fantasía consiste en que al materializarse el objeto de la creación humana, aunque no exista en la realidad, pasa a formar parte del mundo real, un ejemplo son los personajes mitológicos.

Se puede decir que la imaginación creadora es una actividad circular, que se inicia cuando el hombre toma elementos de la realidad, que en su pensamiento son reelaborados y transformados convirtiéndose en productos de la imaginación, que al plasmarse, al materializarse vuelven a la realidad transformados, trayendo consigo una fuerza nueva y propia capaz de modificar la realidad, cerrándose así el circulo de la actividad creadora.

EL MECANISMO DE LA IMAGINACIÓN CREADORA

La creatividad es la capacidad que tienen las personas para producir composiciones, generar productos ó ideas de cualquier tipo que sean esencialmente nuevas ó novedosas.

Al definir la creatividad como capacidad, se puede considerar como algo susceptible de ser desarrollado, este proceso creador pasa por cinco momentos que son: la percepción, la descomposición, la modificación, la asociación y la  cristalización.

La percepción interna y externa sirven de base para este proceso. Las impresiones recibidas constituyen un todo compuesto de multitud de partes aisladas, este conjunto es fracturado  y sólo alguno de sus elementos se conservan en la memoria. Este es el momento de disociación, enseguida estos elementos son modificados, cambiando su forma, aumentando o disminuyendo sus dimensiones naturales. El momento siguiente del proceso imaginativo es la asociación, es decir, la reagrupación de estos elementos disociados y modificados con distintas intenciones, puede ser la agrupación puramente subjetiva de imágenes para formar una obra de arte ó el ensamblaje de una producción científica. Pero esta actividad de la imaginación creadora no se concluye aquí, es necesario que esta obra de la imaginación se cristalice en formas externas.

SURGIMIENTO DE LA IMAGINACIÓN CREADORA

Esta actividad creadora surge en el hombre desde su infancia y se manifiesta en los juegos que los niños realizan, por lo que es necesario considerar como una necesidad pedagógica  el ampliar las experiencias del niño; cuanto más vea, oiga y experimente, cuanto más aprenda y asimile, cuantos más elementos reales disponga en su experiencia, más productiva será la actividad de su imaginación.

Es también importante decir que esta actividad no surge de manera espontánea sino que es necesario sentir la necesidad de expresarse ó de adaptarse al ambiente que nos rodea para que pongamos en juego esta capacidad. Es decir, para que una obra se considere resultado de la actividad creadora, debe haber existido la intención de crear.

III. LA DRAMATIZACIÓN.

La dramatización se entiende como el proceso de creación de las condiciones dramáticas en las que intervienen distintos tipos de expresión: lingüística, corporal, plástica y musical.

La dramatización crea una estructura que se caracteriza por la presencia de los elementos fundamentales: personajes, conflicto, espacio, tiempo, argumento y tema.

El conflicto es entendido como la relación de fuerzas encontradas  establecidas entre por lo menos dos personajes: el protagonista y su opositor. El conflicto se estructura en tres fases: planteamiento, nudo o problema y desenlace.

PROPÓSITOS DE LA DRAMATIZACIÓN

La expresión dramática es una actividad con amplio valor educativo porque facilita el conocimiento de los educandos, pues es altamente proyectiva, y sirve para atender las necesidades y características de cada alumno atendiendo a su individualidad.

Además, la dramatización facilita la creación de un ambiente propicio para:

- Desarrollar  la socialización

- Aumentar la capacidad de expresión de emociones, sentimientos y afectos por medio del lenguaje oral, corporal, musical y plástico.

- Desarrollar la capacidad de observación.

- Potenciar la imaginación y creatividad.

El Teatro en Miniatura es una actividad que se fundamenta en el juego dramático.

Se desarrolla en un universo imaginario en el que todo se dimensiona desde lo pequeño, así los personajes (casi siempre figuras planas sostenidas por una varilla) dramatizan una historia valiéndose del diálogo, el movimiento, el sonido y la luz.

La representación se realiza en forma colectiva para un público, generalmente  es una representación de corta duración.

El repertorio puede ser de Obras clásicas o bien creadas por los protagonistas, pueden ser de cualquier género y temática lo importante es lograr establecer una comunicación con el espectador quien deberá aceptar las convenciones establecidas para que se de el fenómeno teatral.

 

BIBLIOGRAFÍA

BERNARDO MANÉ  “TEATRO”. Editorial Latina  1979, Buenos Aires 

VIGOTS KII, L.S.- La imaginación y el arte en la infancia.

Biblioteca de ensayo Editorial AKAL, S.A.      1998