TALLER
  

“La experiencia…”

Clave del aprendizaje

(Infantes de 45 días a 12 meses de edad)

ÍNDICE

Introducción.

La estimulación temprana (generalidades).

Neurociencias Vs Estimulación.

Otra técnica para favorecer la estimulación.

Conclusiones.

INTRODUCCIÓN

“Cuando un niño nace viene con todo el equipo” (Urbiola & Ytuarte, 2002), ésta es la mejor expresión que sin duda se puede señalar a la hora de hablar del desarrollo del ser humano, sin embargo siempre es importante destacar el valor que tiene la mediación e intervención de los adultos significativos en este proceso.

Sin dejar a un lado los estudios hechos por estudiosos del desarrollo humano como Piaget, Erickson, Ausubel y Vigostky; actualmente la neurociencia y las investigaciones hechas por Gardner sobre las inteligencias múltiples, han modificado la visión que se tenia con relación a la forma en que se debía estimular y favorecer el desarrollo bio-psico-social de los infantes, ya que el cerebro humano funciona desde varios niveles, procesando al mismo tiempo los colores, el movimiento, las formas, los sonidos, las emociones, los sabores, los olores, entre otros.

Las funciones intelectuales permiten al ser humano realizar actividades que éste ha adquirido a lo largo de la evolución y que lo diferencia de los animales. Así se han desarrollado tanto a nivel del lenguaje como del aprendizaje y la memoria una gama de funciones avanzadas que han permitido el nivel máximo de complejidad de comunicación y abstracción que se pueda conocer “Los aprendizajes son cambios, más o menos estables, del comportamiento de un organismo dotado genéticamente de una manera particular, a causa de la experiencia, entendida ésta como acciones que generan una interrelación dinámica entre la historia personal y el ambiente” (Márquez & Brusco, 2002).

La experiencia, es la clave del aprendizaje, la persona es un organismo capacitado para lograr sus metas, objetivos y propósitos, para ello, actúa desde reflejos muy simples hasta conductas muy elaboradas. Al interactuar con el entorno, con otras personas y sus producciones o con ella misma, mediante su forma en especial de manejar el mundo, ésta genera, realiza, participa y observa hechos y eventos. Son estos eventos con significación y plenos de sentido, los que habitualmente ocupan a la psicología.

Al nacer, con toda su potencialidad el ser humano, es recibido por una serie de estructuras sociales previas a su nacimiento: la familia, los productos sociales y otros procesos de interacción de los hombres entre sí y con la naturaleza, así mismo, la cultura en la que se desenvolverá incluye el conjunto de mecanismo y materiales formados y transformados por los individuos que le identificaran en un contexto específico de crecimiento.

Cada infante nace en un particular espacio determinado por características geográficas, socioeconómicas, culturales, políticas, entre otras y comparte un conjunto de estructuras de valor y sentido, en las que cada uno incluye la estructuración de su propia experiencia. A partir de ese momento el menor vive, crece y se desarrolla en su realidad personal y social, en donde la cognición influye en la emoción y la emoción en la razón y, los aprendizajes desde la infancia pueden modificar las condiciones intelectuales, emocionales y viceversa y el reconocimiento de diferentes situaciones pueden modificar las funciones aprendidas.

Es desde aquí donde el papel que desempeñe el padre y madre de familia, así como los agentes educativos, va a ser trascendental para desarrollar en l@s niñ@s, todas aquellas capacidades que le permitan desenvolverse en este cambiante mundo en el cual están inmersos, ya que esta situación demanda una enorme capacidad adaptativa y activa con la realidad de la que forma parte mediante la elaboración de la información presente en el medio y en sí mismo, ésta experimenta y produce cambios (aprendizajes) afectando las respuestas emocionales y/o conductales en un proceso que conjunta cognición, emoción y conducta.

Por ello el menor, puede aprender de todas esas formas y, a partir del lenguaje y del desarrollo de sus funciones cognitivas, es capaz de apropiarse de cosas que no ha experimentado directamente, ni observado o conocido nunca, a través de la transmisión y elaboración de la información.

ESTIMULACIÓN TEMPRANA (GENERALIDADES).

Según Bralic, et. al (1979), la estimulación temprana es entendida como: “El conjunto de acciones tendientes a proporcionar al niño las experiencias que éste necesita desde su nacimiento, para desarrollar al máximo su potencial psicológico. Esto se logra a través de la presencia de personas y objetos, en calidad y oportunidades adecuadas y en el contexto de situaciones de variada complejidad, que generen en el niño un cierto grado de interés y actividad, condición necesaria para lograr una relación dinámica con su medio ambiente y un aprendizaje efectivo”.

En pocas palabras, la estimulación temprana es entendida como el conjunto de acciones encaminadas a proporcionar experiencias a l@s niñ@s desde su nacimiento para favorecer el desarrollo integral de los mismos, con ello se busca que los menores puedan responder y hacer frente a los constantes cambios a los que están expuestos, ya sea por la dinámica familiar, escolar e incluso contextual.

No existe un cuándo específico para iniciar la estimulación, por ejemplo de acuerdo a CONAFE (2002), se recomienda estimular al infante inclusive desde antes de su nacimiento, por el contrario otros especialistas (Iglesias, Sánchez y Justo, 2002), recomiendan que ésta se inicie desde el momento que nace el niñ@.

En este sentido hay que tomar en cuenta, que en el momento en que el menor nace, tiene el primer contacto con el mundo externo, que inmediatamente le va a llenar de información en forma estímulos, que le permitirán paulatinamente adaptarse a este nuevo espacio, con lo que aprenderá a convivir con todas las personas que le rodean. En la medida que se le proporcione al infante un entorno que favorezca el descubrimiento e interacción, en esa misma proporción el niñ@ irá adquiriendo las experiencias necesarias para desenvolverse en su medio familiar e inclusive escolar en el caso de los pequeños que asisten a CENDI

En resumen, la estimulación temprana, a parte de desarrollar al máximo el potencial psicológico del infante, también incluye actualmente, intervenciones dirigidas a los menores de alto riesgo ambiental, es decir, pequeños que nacen biológicamente sanos, pero que debido a las características negativas del medio en que crecen requieren de una influencia que le proporcione las experiencias necesarias para que su desarrollo no se vea afectado.

Dentro de algunos riesgos que pretende contrarrestar la estimulación temprana se encuentran:

Ø Deprivación cultural: niños de alto riesgo ambiental ya sea por que provienen de hogares de estratos socioeconómicos desventajados o que han crecido en un ambiente carente de estímulos en calidad, cantidad y oportunidades requeridas.

Ø Alteraciones del desarrollo orgánico y funcional del menor: alteraciones sensoriales, del S.N.C. y de la conducta.

Ø Efectos de la institucionalización: rendimiento intelectual y desarrollo del lenguaje.

Ø Deprivación materna.

NEUROCIENCIAS VS ESTIMULACIÓN.

El ser humano desde su nacimiento, cuenta con una serie de posibilidades que podrá desarrollar en la medida en que reciba la influencia necesaria del medio natural y social. Las ciencias biológicas y neurológicas  sostienen que el cerebro no puede llegar a su evolución completa,  sino se presenta la influencia intencionada del exterior que permita el perfeccionamiento de las funciones mentales superiores. El desarrollo temprano está supeditado a la función biológica y neurológica; más adelante, la acción del medio va a ser fundamental en ese proceso.

La etapa que abarca desde el nacimiento hasta los 6 años de edad, es considerada como el período más significativo en la formación de la persona, debido a que se estructuran las bases fundamentales de las particularidades físicas y psicológicas. Potenciar  en forma oportuna  las funciones básicas y las estructuras biofisiológicas y psíquicas que se encuentran en proceso de conformación, es una tarea de la educación temprana.

Al nacer el niño y la niña poseen una infinita capacidad de aprendizaje, motivo por el cual todas las experiencias sociales acumuladas y transmitidas inicialmente por sus padres o personas significativas, son aprovechadas. Cuentan con millones de neuronas que establecen una serie de conexiones, gracias a las cuales puede asimilar toda la información que se recibe del exterior, a dicho proceso se le conoce como sinapsis; la influencia del medio ambiente es sustancial, debido a que incide en el proceso sináptico y en la conformación de  las funciones superiores del cerebro, mismas que constituyen las condiciones para el aprendizaje.

La adquisición del lenguaje (oral, corporal, escrito) es un factor esencial en el aprendizaje; un menor que no cuenta con los medios para comunicarse, no comprende claramente lo que ocurre a su alrededor y las instrucciones que se le dan, por lo que puede llegar a presentar serias dificultades en su desenvolvimiento social.

En este sentido, es importante entender que las estructuras cerebrales le permiten al infante asimilar la experiencia del mundo que le rodea, a partir de los adultos significativos que están en contacto con él; todo este proceso de asimilación se da gracias a las numerosas conexiones entre las neuronas, las cuales se van a multiplicar rápidamente en la medida que esta estimulación se de forma ordenada y sistemática.

Es aquí donde entran a jugar un papel relevante los programas de estimulación temprana, ya que éstos favorecen todo este proceso cerebral en los menores, ya que no sólo resuelven algunas carencias o deficiencias en el infante sino que genera efectos educativos a largo plazo, debido a que se le ofrece al niñ@ la mayor cantidad de mensajes en las mejores condiciones posibles.

En resumen, como las primeras fases madurativas se dan en el S.N.C. y en las vías sensoriales y motoras, es necesario iniciar por estas áreas, ya si el sistema muscular y sensorial no está desarrollado no se podrá obtener una respuesta efectiva ante determinado estimulo; el infante a través de los sentidos aprende sobre las cosas y el mundo que lo rodea.

OTRA TÉCNICA PARA FAVORECER LA ESTIMULACIÓN.

Antes de describir la técnica como tal es necesario aclarar que ésta parte de la experiencia llevada a cabo en el C.D.I. # 1, Bello Monte, una vez trabajado con personal entrenado por el Dr. Charles Solis Director del International Institute for Holistic Brain Development.

Seguidamente es importante dejar claro tres conceptos que van a normar cada una de las actividades que se lleven a cabo con los infantes, estos son: frecuencia, intensidad y duración, ya que estas van a variar dependiendo las características del menor con el que se esté trabajando, es decir en niñ@s que no presentaron ningún tipo de antecedente pre-para o post natal, estas tres palabras irán de la mano y en igualdad de condiciones, pero en el caso de niños con alguna lesión cerebral, motriz o fisiológica variará una de las tres, dándole más importancia a una sobre las otras dos, por ejemplo: un infante con daño cerebral pero que está alerta se le dará más importancia a la frecuencia, por el contrario en un menor en estado de coma lo más prioritario será la intensidad.

Otro aspecto importante de tomar en cuenta es que la “función determina la estructura”, es decir en la medida que se ejercite al menor, la estructura estimulada se desarrollará, por ejemplo si a un niñ@ se le impide caminar desde su nacimiento no desarrollará el hueso de la cadera, en pocas palabras la función que es moverse crea la estructura el hueso de la cadera.

En relación a la técnica específicamente hablando se rescataran tres elementos a estimular: la visión, la audición, el lenguaje todo esto en un ambiente constante de experiencias de aprendizaje.

 Para la estimulación profunda de la visión se utilizarán láminas de 30 x 30 cms. blancas sin ningún tipo de borde, sólo tendrá un dibujo o recorte (proporcional al tamaño de la lámina) en papel fosforescente el cual se le presentará al infante y se buscará que haga seguimiento visual (el espacio donde se efectúe la actividad, debe estar totalmente oscuro, sólo se debe contar con una lámpara de tubo negro, de manera que el efecto de la fosforescencia sea más intenso), esta actividad se puede realizar cinco veces al día con 5 distintas láminas por vez, con una duración de 8 segundos por exposición.

En el caso de la estimulación auditiva y del lenguaje puede ser las mismas láminas, con la salvedad de que se deben crear categorías que vayan de lo más general a lo más particular, es decir comenzar con la cara y destacar en ésta los ojos, cejas, orejas, labios y nariz, una vez manejados estos elementos que conforman la cara, se pasa por ejemplo al detalle de la boca entonces se hacen láminas para los labios, dientes, lengua lo importante en este caso es que aunado a la presentación de la lámina se le debe decir al infante de forma clara lo que esta viendo y en caso de que quiera repetir la palabra permitírselo. La duración de la exposición es de 5 segundos por lámina y la frecuencia es de 5 veces al día.

De igual manera se puede trabajar el aprendizaje de elementos del contexto y a su vez ampliar el vocabulario, del niñ@, ya que se utilizaran las láminas (en este caso no de material fosforecente, sino recortes de revistas, envases, etc siempre y cuando sean proporcional al tamaño de la lámina), pero ya haciendo colecciones que contengan el cuerpo humano, frutas, elementos de la naturaleza en general, espacios que conforman el hogar, elementos que conforman cada espacio de la casa por ejemplo la cocina, se hacen láminas para la estufa, refrigerador, platera, alacena, fregadero, etc., animales que vuelan, animales que viven en el agua, animales que viven en la tierra, las figuras geométricas, etc. entre otras.

En este caso se sugiere no combinar las categorías, es decir, una vez que el infante tenga dominio de una categoría completa pasar a otra por ejemplo ya conoce el cuerpo humano en cabeza tronco y extremidades, pasar a la cabeza y luego a las extremidades y así sucesivamente con cada categoría.

Esta última fase de trabajo con el niño se puede iniciar a partir de los 12 meses de edad, a fin de que vaya adquiriendo vocabulario y conocimiento de los elementos que le rodean.

CONCLUSIONES.

La estimulación temprana como técnica debe caracterizarse por su sistematización, secuencia e intención, ya que en la medida que le proporcionemos al menor las experiencias necesarias para estimular el proceso sináptico en esa misma proporción estará mejor preparado para adaptarse al contexto que le rodea y desarrollar habilidades necesarias para el aprendizaje.

BIBLIOGRAFÍA

Bralic et. Al (1979) en Juárez C. (1991). Programa de estimulación temprana para niños de alto riesgo ambiental institucionalizados en casa cuna de dos y tres años de edad. México: Universidad Iberoaméricana.

CONAFE (2001) Colección de apoyo. Pedagogía. Desarrollo del niño. México: SEP.

Iglesias, R., Sánchez, J. y Justo, M. (2002). Fundamentación programa educativo inteligencias múltiples. http://www.waece.org/alba/alba_presentacion.htm

Urbiola, M., Ytuarte, M. (2002).Cerebro, inteligencia y aprendizaje. La triada del éxito. México: Avante.