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LA PROGRAMACIÓN DE LAS
ACTIVIDADES EN EL AULA SOBRE LA BASE DE LA TEORÍA DE LAS INTELIGENCIAS
La teoría de las inteligencias múltiples de Howard
Gardner no constituye en realidad un modelo pedagógico, porque
un modelo pedagógico es mucho más amplio y abarca muchas cuestiones
curriculares que la teoría de las inteligencias múltiples no engloba
Pero lo cierto es que su sistema ha sido incorporado
en numerosos modelos, que han asimilado sus preceptos y planteamientos,
y los han integrado en sus procedimientos pedagógicos y metodológicos.
Sobre esta teoría se están construyendo como veremos, modelos
educativos.
Al analizar la teoría lo primero que se destaca
es que la misma puede encajar bien en un modelo pedagógico dado,
pero no lo sustituye, porque hay muchos aspectos del desarrollo
y del trabajo educativo que no están presentes en esta teoría,
que van desde la formación de hábitos, la socialización, la regulación
del lenguaje, los valores, los manejos educativos de muchos comportamientos
infantiles, la formación de la adaptación a las nuevas condiciones,
entre otros. Tampoco asume la organización del trabajo educativo,
de la vida de los niños, de la interrelación de los agentes educativos,
de la ratio educador-niño, de las formas organizativas del trabajo
pedagógico, por solo nombrar unos pocos aspectos.
No obstante su interrelación estriba en proporcionar
una concepción y un sistema para estimular aspectos importantes
del desarrollo infantil, a partir de una óptica humanista y
participativa, en función de todos los niños, lo cual, es
quizás su mas importante aporte a la educación de la primera infancia.
Nos aporta una visión mas amplia y general de la personalidad.
Durante muchos años hemos concebido a una persona
como lista o inteligente cuando observamos en ella
habilidades matemáticas, verbales, lógicas. Estas habilidades
podían ser medidas por la prueba de Coeficiente Intelectual. De
alguna manera a partir de esta medida, se podía predecir lo bien
o mal que nos iba a ir en la escuela y en la vida en general.
También existía la idea de que el Coeficiente Intelectual era
determinado genéticamente y por lo mismo, no cambiaba durante
el tiempo.
Gardner se cuestiona las diferencias que existen
entre la inteligencia de un navegante que se guía en su camino
por las estrellas, a la inteligencia de un curandero y guía espiritual
respetado por su grupo. La inteligencia de Miguel Ángel, o la
inteligencia de Mozart o de Beethoven o de Albert Einstein. Es
evidente de que todos son inteligentes, pero a su
manera Está claro que en este mosaico de habilidades:
no podemos hablar de una sola inteligencia, sino de muchas.
El Dr. Gadner define la inteligencia como
la capacidad para resolver problemas o para elaborar productos
que son de gran valor para un determinado contexto comunitario
o cultural. Posteriormente ha dado otra definición:
La inteligencia es la capacidad de comprender
el entorno y utilizar ese conocimiento para determinar la mejor
manera de conseguir unos objetivos concretos, definición
en la que sintetiza todavía más lo que ha sido la inteligencia
a lo largo de la historia: la capacidad para adaptarse al medio.
Gardner parte de un concepto de inteligencia mucho
más amplio que el mero Cociente Intelectual y se centra en el
estudio de las capacidades humanas.
Estas múltiples inteligencias se definen como tales,
de acuerdo con Gardner, por cumplir criterios o requisitos básicos
que la plantean como una estructura integral, lo cual la diferencia
del talento, la aptitud o la habilidad. Realiza una serie
de estudios y análisis para determinar que factores han de darse
para poder definir que es una inteligencia, como son:
Ø Que corresponda a una habilidad innata
Ø Que se localice en una parte del cerebro.
(En caso de daño en esa parte, hay ausencia de la habilidad)
Ø Que tenga una función social
Ø Que los conocimientos puedan estar
sistematizados y documentados
Ø Que se resuelvan problemas del grupo
social, o que sean productos apreciados por el grupo.
Factores y estudios que competen mas al campo
de la psicología, y que desde luego quedan fuera de nuestros objetivos
como educadores. El Doctor Gadner ya avanza que con arreglo
a su teoria, pueden existir mas inteligencias, siempre que se
puedan reunir los factores que indica.
Las inteligencias relacionadas que investiga y
propone el Dr. Gardner en sus primeros informes son:
· La inteligencia lingüística, o
capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando
la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica,
y sus dimensiones prácticas.
· La inteligencia lógica y matemática,
o capacidad de manejar números, relaciones y patrones lógicos
de manera eficaz, así como otras funciones y abstracciones de
este tipo.
· La inteligencia espacial, o habilidad
de apreciar con certeza la imagen visual y espacial, de representarse
gráficamente las ideas, y de sensibilizar el color, la línea,
la forma la figura, el espacio y sus interrelaciones.
· La inteligencia física y cinestésica,
o habilidad para usar el propio cuerpo para expresar ideas
y sentimientos, y sus particularidades de coordinación, equilibrio,
destreza, fuerza, flexibilidad y velocidad, así como propioceptivas,
táctiles y hápticas.
· La inteligencia musical, o capacidad
de percibir, distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre
y tono de los sonidos musicales.
· La inteligencia interpersonal, o
posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y
signos interpersonales de los demás, y responder de manera efectiva
a dichas acciones de forma práctica.
· La inteligencia intrapersonal, o
habilidad de la autoinstrospección, y de actuar consecuentemente
sobre la base de este conocimiento, de tener una autoimagen acertada,
y capacidad de autodisciplina, comprensión y amor propio.
Si repasamos las inteligencias que propone el Dr.
Gadner comprobamos que estas abarcan, básicamente todas y cada
una de las facetas que componen al ser humano y que nosotros debemos,
como educadores potenciar. Os recuerdo que hemos definido educación
inicial como desarrollo integral del niño en todas y cada
una de sus facetas. Yo creo que por eso esta teoría
se identifica tanto con los educadores.
Lo más importante de esta concepción gardneriana
radica en el reconocimiento de que
- en cada
persona coexisten estas siete inteligencias, pero que no todas
al mismo nivel de desarrollo
- que la mayoría
de la gente puede desarrollar cada una de estas inteligencias
hasta un nivel apropiado
- que estas
inteligencias funcionan juntas de manera compleja
- que existen
muchas maneras de ser inteligente.
Al plantear que todos somos inteligentes, y que
en nosotros coexisten las inteligencias, esto hace que el educador
se dirija a trabajar con todos los niños, sin excluir aquellos
que aparentemente no se destacaban en nada (porque tienen que
ser inteligentes en algo) Esto le da, por una parte un enfoque
humanista a la teoría, y por la otra, garantiza la educación para
todos.
En consecuencia,
los programas educativos deben proveer contenidos para el desarrollo
de cada una de estas inteligencias por que en definitiva estos
contenidos estan favoreciendo el desarrollo integral del niño.
Ahora bien, en nuestros programas educativos, hemos de incluir
actividades que promuevan la formación de normas y valores
éticos, de patrones y formas socializadas de conducta, de formación
de hábitos, de nociones y sentimientos morales de goce interno
ante las manifestaciones hermosas de la naturaleza y la vida social,
y de todos aquellos comportamientos y vivencias relacionados con
su esfera afectivo-motivacional que en su conjunto van a incidir,
tanto en lo que se ha dado en llamar LA INTELIGENCIA EMOCIONAL,
como impregnar cada una de las otras inteligencias de un componente
afectivo que ha de posibilitar un mejor desarrollo y formación
de las mismas, partiendo del criterio de la estrecha unidad de
los factores afectivos y cognoscitivos en la formación del desarrollo
psíquico
ACTIVIDADES
INTELIGENCIAS
El programa educativo se ha de dirigir a la consecución
de todas las potencialidades físicas y psíquicas del niño, lo
cual equivale decir que ha de dirigirse a la formación y desarrollo
de todas sus inteligencias. Un programa científicamente bien concebido
debe entonces comprender una serie de contenidos que sirvan
como experiencias de estimulación para cada una de las
inteligencias, y que permitan la máxima expresión de las mismas
a los niveles que puedan ser posibles alcanzar en cada niño o
niña.
Estas actividades han de incorporarse dentro
de estrategias didácticas que posibiliten que el programa educativo
infantil diariamente se ejerciten las distintas inteligencias,
para evitar la sobre estimulación de unas en detrimento de otras
Esto se conjuga de las más diversas maneras, combinando
la estimulación de unas mediante actividades pedagógicas propiamente
dichas, con la organización de condiciones que permitan la acción
libre e independiente en las otras, etc.
Esto llevado a un plano más metodológico significa
propiciar situaciones de aprendizaje que actúen para estimular
el SURGIMIENTO Y FORMACIÓN DE DICHAS PROPIEDADES Y CUALIDADES,
en todas las posibilidades de desarrollo de cada una de las inteligencias
de estos niños y niñas
Como la coexistencia de estas inteligencias en
el niño no implica un nivel de desarrollo semejante en cada una
de ellas, el programa educativo ha de posibilitar actividades
y contenidos de igual dimensión y trascendencia para todas, de
modo tal que tengan las mismas posibilidades de manifestación,
y que luego, por la acción de las diferencias individuales de
cada niño unas se perfilen mejores que las otras, pero procurando
desarrollar el mayor número posible de sus inteligencias hasta
un nivel apropiado.
Por supuesto, es imposible que en un mismo niño
todas sus inteligencias se desarrollen al máximo nivel, pero el
fin principal del programa educativo ha de hacer que esto sea
asequible hasta un determinado logro, lo que solo puede concebirse
si el programa proporciona experiencias de aprendizaje significativas
en todas las inteligencias. Esto se opone a los programas
que se dirigen exclusivamente a estimular los procesos intelectuales,
o de aquellos que se concentran en el desarrollo afectivo y personal
sin gran preocupación por los aspectos cognoscitivos
Así, en un programa educativo que considere el
desarrollo integral, la formación de todas las inteligencias en
el niño, tan importante es la actividad pedagógica relacionada
con las nociones matemáticas elementales, como aquella que se
refiere a la apreciación musical o la que atañe a las destrezas
físicas y motoras. Esto implica una reorganización y reestructuración
conceptual y metodológica de los contenidos y actividades,
que en la actualidad, por lo general, descansan en un reforzamiento
del tiempo metodológico dedicado al área intelectual, en detrimento
del referente a la esfera artística, cinestésico-motora o lo interpersonal.
Esto tampoco puede llevarse de manera mecánica
a un extremo: la cuestión no es dividir el tiempo de actividades
por área de desarrollo en partes iguales como se hace con una
torta de cumpleaños, sino de encontrar en las bases del desarrollo
evolutivo los momentos más apropiados para reforzar unos u otros
contenidos, pues es conocido que cada inteligencia tiene su
propio devenir evolutivo, el cual es necesario conocer de
manera profunda para saber como organizar de forma más apropiada
la correspondiente estrategia metodológica.
Por eso es posible que en unos momentos determinados
del desarrollo, unos contenidos concernientes a uno o varios tipos
de inteligencia puedan ser tratados metodológicamente con mayor
intensidad o frecuencia, pero aún en este caso el programa educativo
ha de velar porque todos puedan ejercitarse cotidianamente,
bien mediante la forma más organizada de la actividad pedagógica,
bien a través de la propia actividad libre o independiente del
niño. De esta forma se crean condiciones para el desarrollo de
cada una de las inteligencias, que forman un sistema funcional
complejo, y en el que todas se influyen entre sí. Así, una
inteligencia actúa sobre la otra, y todas se entrelazan en un
sistema funcional complejo.
Tambien tenemos que tener en cuenta, y particularmente
en la educación infantil, que dentro de cada inteligencia
hay que posibilitar diversas maneras de ejercitarla, pues hay
muchas formas de ser inteligentes dentro de una misma categoría.
En una actividad que se dirige a promover la inteligencia
musical, habrá niños y niñas que tendrán más posibilidades de
aprender canciones que otros y, sin embargo, aquellos podrán ser
más aptos para tocar un instrumento musical simple, por lo que
el programa educativo ha de contemplar esta diversificación.
El desarrollo de la inteligencia lingüística
se garantiza mediante contenidos que tengan que ver con la formación
y perfeccionamiento de la lengua materna, y en los que se promuevan
la narración, hacer juegos verbales, escuchar grabaciones, aprender
poesías y cuentos, relatar vivencias, hacer el análisis de las
palabras y de los sonidos, expresar ideas de manera oral, valorar
el habla de los coetáneos y la propia, hacer rimas y acertijos
verbales, ver y escuchar títeres, participar en dramatizaciones,
participar en juegos de roles, en suma, actividades que promuevan
la comunicación, el intercambio verbal, el hablar y escuchar sobre
diversos temas.
La inteligencia lógica y matemática ha de
ser estimulada en el programa educativo a través de contenidos
que tengan que ver con el uso de relaciones cuantitativas, la
utilización de la teoría de conjuntos, las nociones elementales
de la matemática, la solución de problemas, la formación de habilidades
intelectuales generales como la identificación, la clasificación,
la agrupación, la comparación, la seriación, la modelación, realización
de experimentos sencillos, el uso de juegos mentales y acertijos
numéricos, la utilización de rompecabezas lógicos, entre otras
tantas actividades.
Para formar la inteligencia espacial deben
haber contenidos en el programa de educación infantil que promuevan
la presentación de asuntos en láminas e imágenes, la realización
de dibujos, modelado y construcción con bloques y piezas disímiles,
utilizar laberintos y rompecabezas, visualizar libros ilustrados,
videos y películas, hacer degradaciones de color, jugar con mosaicos
de formas y colores, dominós de figuras geométricas, animales
y colores, manipulación y conocimiento del mundo de los objetos
y sus relaciones, conocimiento y práctica de las relaciones espaciales
(detrás, delante, debajo, arriba, a la derecha, a la izquierda,
cerca, lejos, entre tantas otras), realización de excursiones
y paseos a la naturaleza y museos de arte, etc.
Los contenidos del programa de educación infantil
para el desarrollo de la inteligencia física y cinestésica
han de versar básicamente la realización de actividades manuales
y táctiles, de actividades que promuevan los movimientos gruesos
del cuerpo como saltar, correr, brincar, escalar, reptar, agarrar,
que se expresan en la educación física y la actividad motriz independiente,
así como de movimientos finos de la mano: modelar, dibujar, construir,
realizar danzas y manifestaciones de expresión corporal, hacer
juegos de imitación, jugar con elementos y equipos de juegos de
áreas exteriores: deslizaderas, carruseles, escaleras, equipos
de gimnasia, escalar sogas, vencer obstáculos, manipular objetos
diversos, realizar todo aquello que promueva sensaciones somáticas,
de equilibrio físico, de aprendizaje manual.
La inteligencia musical se promueve en el
programa de educación infantil mediante contenidos que estimulen
la formación de habilidades musicales diversas, tales como el
aprendizaje de poesías y narraciones cantadas, de canciones, conocimiento
del ritmo, el pulso y el acento de los sonidos musicales, escuchar
música a través de diversas fuentes: el radio, la grabadora, los
cassettes y compactos, aprender instrumentos musicales sencillos,
realizar danzas folklóricas infantiles, expresar movimientos acordes
con la música que se escucha, participar en coros y bandas rítmicas,
definir los tipos de sonidos del medio ambiente, entre otras muchas
actividades.
Para el desarrollo de la inteligencia interpersonal
el programa educativo infantil ha de contemplar contenidos
que fomenten el aprendizaje cooperativo, la enseñanza grupal,
la ayuda mutua y la solidaridad, el realizar juegos de mesa, hacer
actividades conjuntas, tales como juegos de roles, preparación
de materiales para fiestas y efemérides, hacer visitas a la comunidad,
traer personalidades al centro infantil para intercambio con los
niños, observar el trabajo de los adultos, el realizar análisis
del juego y la actividad de los otros, participar en dramatizaciones,
realizar acciones laborales sencillas colectivas como recoger
los juguetes, limpiar las áreas de juego, cuidar el huerto, ayudar
al servicio de la alimentación en el grupo o en el comedor, entre
otras tareas.
A pesar de la tierna edad de los niños, el programa
de educación infantil ha de propiciar acciones para el desarrollo
de la inteligencia intrapersonal, lo cual se puede hacer
mediante la inclusión de contenidos en los que siempre el educador
imprima sentimientos a su presentación, hacer análisis de su juego
o comportamiento, propiciar momentos de actividad libre e independiente,
de juego ocasional en solitario, ofrecer alternativas para la
realización de una actividad cualquiera, preguntar al niño como
ha llegado a un resultado al finalizar una actividad pedagógica,
permitir la opinión individual en la elaboración conjunta de las
actividades, hacer recuentos de actividades realizadas en días
pasados o en el hogar, explicitación de vivencias personales,
en suma, un conjunto de acciones que van formando premisas para
el proceso de la autoinstrospección en etapas ulteriores del desarrollo.
ACTIVIDADES
PEDAGÓGICAS PARA LA ESTIMULACIÓN Y DESARROLLO DE LAS INTELIGENCIAS
El proceso educativo debe tener en cuenta que las
inteligencias siguen una trayectoria evolutiva natural pasando
por una serie de fases en las diferentes etapas del desarrollo:
· HABILIDAD MODELADORA EN BRUTO,
o inteligencia en bruto, predomina durante el primer
año de vida. En este período existe, por ejemplo, la habilidad
para apreciar las diferentes tonalidades en la inteligencia musical,
la asociación entre mirar un objeto y agarrarlo en la inteligencia
cinético-corporal o distinguir una construcción tridimensional
en la inteligencia espacial. La aparición de estas habilidades
es universal y en aquellos niños o niñas que pueden ser una promesa
en alguna de las inteligencias ya se aprecian habilidades superiores.
· SISTEMAS SIMBOLICOS. En esta etapa
los niños y niñas muestran sus habilidades en las diferentes inteligencias
aprendiendo los diversos sistemas simbólicos. En el caso del lenguaje
la utilización de frases, en la música el aprendizaje de canciones,
el la espacial los dibujos, etc.
· SISTEMA NOTACIONAL. Podemos definirlo
como sistema simbólico de segundo orden. En general, los sistemas
notacionales de las diversas inteligencias llegan a dominarse
en el contexto educativo formal. Los niños y niñas van avanzando
en su desarrollo y, progresivamente, van representando cada inteligencia
junto a su sistema simbólico mediante un sistema notacional. En
el caso de la inteligencia musical, tras el aprendizaje de melodías
y canciones, llegan a la utilización de la notación musical. En
la inteligencias lingüística, la utilización de palabras y frases
lleva después al aprendizaje de un idioma, etc.
Ello, junto al propio desarrollo evolutivo del
niño determina que las actividades encaminadas al desarrollo de
las inteligencias no puedan ser impartidas de la misma manera,
por lo que metodológicamente hay que adaptarlas a los rangos de
edad
En este sentido, se pueden organizar pedagógicamente
en dos grandes períodos: Actividades para los niños desde 0 hasta
los 18-24 meses, y actividades para los niños desde los 2 años.
Procedimientos
metodológicos para las actividades de los niños de 0 a 2 años
Dentro de este rango los niños del primer año de
vida constituye un grupo extraordinariamente complejo de trabajar,
que requiere incluso una labor diferenciada, porque, por lo general
cuenta con cuatro subgrupos: de 0 a 3 meses, de 3 a 6 meses, de
6 a 9 meses y de 9 a 12 meses.
Al no ser coincidentes en su exactitud sus horarios
de vida, determina un gran esfuerzo organizativo para poder satisfacer
todas las necesidades de estos niños y niñas y realizar de manera
apropiada el trabajo con las inteligencias.
Suele tener dos o tres actividades pedagógicas
de corta duración 2 a 3 minutos en el día (por la inmadurez de
su sistema nervioso no puede estar sometido a continuas actividades
pedagógicas, dado que esto le produce fácilmente fatiga y daño
a su sistema nervioso). Este periodo de tiempo va paulatinamente
alargándose a medida que el niño va siendo mayor.
Para las actividades de estimulación de las inteligencias
se han de utilizar preferentemente métodos sensoperceptuales que
permiten la activación de los diferentes sistemas sensoriales
del niño, pero en los que la voz y la comunicación afectiva juega
un papel fundamental en la organización de la actividad del niño
y la niña, ya que provoca en estos un estado emocional positivo.
Cuando estas actividades la educadora las realice
en el tiempo libre la misma ha de ocupar un lugar central en la
organización y dirección de esta actividad, cuidando del estado
emocional de los niños.
Una característica básica es que las actividades
para las inteligencias han de ser fundamentalmente globales, utilizando
la estimulación de varias a la vez, puesto que por su desarrollo
estos niños no pueden aún diferenciar los estímulos entre sí.
Así, por ejemplo, si se le da un ejercicio para
el agarre de un objeto (inteligencia cinestésica), esto se acompaña
de la agitación de un sonajero ante su vista (inteligencia espacial),
se le habla de que mire al objeto (inteligencia lingüística),
de forma suave y dulce (inteligencia interpersonal), todo esto
puede a su vez acompañarse de un canto (inteligencia musical).
Luego dejar que el niño lo agarre y se entretenga en la manipulación
del objeto (inteligencia intrapersonal, mas reforzamiento de algunas
de las otras).
Como se ve, en una sola actividad se han activado
seis de las siete inteligencias, y esto debe ser la forma de trabajarlas
en este año de vida.
Procedimientos
metodológicos para las actividades de los niños mayores de 2 años
Los niños de 2 a 3 años ya tienen un mayor desarrollo
evolutivo, se desplazan a voluntad, utilizan la lengua materna,
tienen movimientos finos mejores. A su vez hay un mayor desarrollo
intelectual.
Este hace que, por tal mejor nivel de desarrollo
y una mayor independencia, la relación educadorniño se va
haciendo menos directiva por parte del adulto, y ya hacia finales
del tercer año de vida, empiezan a hacerse los primeros intentos
de la búsqueda por sí mismos de las relaciones esenciales.
De igual manera se suelen ubicar dos actividades
pedagógicas para la estimulación de las inteligencias, pero en
los momentos de la actividad libre también se han de activar las
mismas. Como el educador es el principal organizador de las influencias
educativas, utilizará métodos que propicien la imitación de acciones
(demostración), la observación de objetivos y acciones (observación)
y que estimulen el lenguaje y las acciones (conversación, ejercicios
imitativos, etc.).
Las actividades para las inteligencias continúan
siendo bastante globales, pero ya no tan abarcadoras, pues es
necesario que los niños se apropien de determinadas relaciones.
Así, combinar estimulaciones para dos o tres inteligencias es
lo mas apropiado, como puede ser, por ejemplo, cantar una canción
(inteligencia musical) con movimientos corporales específicos
(inteligencia físico-cinestésica) y desplazándose hacia determinados
lugares (inteligencia espacial).
Evidentemente a partir de aquí el juego pasa a
ser la actividad rectora por excelencia, por ello hemos diseñado
una serie de juegos con arreglo al siguiente esquema:
Se han diseñado actividades motivadoras y significativas
para el niño de forma que supongan un reto para su competencia
personal, considerándose todos los ámbitos de experiencias, los
intereses y necesidades de los niños y favoreciendo la integración
con el adulto, el cual procurará crear un clima acogedor, seguro
y cálido para el desarrollo de las actividades.
Estos juegos han sido inventados por nosotros,
y otros que ya existían, han sido modificados para conseguir la
estimulación de todas las inteligencias, porque el desarrollo
de ellas dentro de un juego no es aislado, sino que la estimulación
de una, se complementa con la de las demás. De esta manera, conseguimos
el desarrollo integral del niño.
Evaluación
Para asegurarnos que en cada juego o actividad
se desarrollan las siete inteligencias, hemos creado un modelo
de supervisión de los juegos. En cada uno de los juegos analizamos
las capacidades que estimulan las actividades que integran el
juego, según el tipo de inteligencia.
Los juegos son supervisados antes de llevarlos
a cabo con los niños para comprobar que son lo más integrales
posible. Una vez realizados con ellos, llevamos a cabo una evaluación
del desarrollo de éstos y de los niños.
Cuadro de comprobación de las Inteligencias trabajadas
en los juego
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Juego 1
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Juego 2
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Juego 3
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Lingüística
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Vocabulario
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Expresión oral
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Comprensión oral
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Fonética y articulación
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Lógica-matemática
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Resolución de problemas
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Clasificación
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Seriación
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Comparación
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Agrupaciones
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Espacial
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Relaciones espaciales
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Memoria visual
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Orientación espacial
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Localización espacial
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Representación gráfica
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Física-Cinestésica
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Motricidad fina
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Motricidad gruesa
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Expresión corporal
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Esquema corporal
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Musical
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Ritmo
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Audición musical
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Instrumentos musicales
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Entonación
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Discriminación y comprensión de sonidos
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Percepción, discriminación y memoria
auditiva
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Intrapersonal
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Autodisciplina
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Amor propio
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Expresión
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Seguridad en sí mismo
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Responsabilidad
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Autocrítica
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|
Interperso-nal.
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Cooperación
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Comunicación
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Solidaridad
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|
|
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Respeto a los
demás
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