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EL PROCESO DE LA LECTOESCRITURA
DESDE LA ÓPTICA DE LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA
Rosa Iglesias Iglesias,
España
El proceso de lectoescritura
es sin duda el más importante, a la vez que polémico, que se da
en la educación de los más pequeños.
Polémico porque aún quedan resquicios
de la discusión del momento de su inicio; si debe o no iniciarse
antes de los seis años.
Importante porque la lectura y escritura
va a ser la base de todo el proceso de aprendizaje posterior,
y es de sobra conocido que como se inicie el proceso de aprendizaje
va a ser la vida escolar del educando.
Antes de que el niño o niña empiece a discriminar
las letras y a asociarlas con sus correspondientes fonemas, probablemente
sea capaz de leer algunas palabras relacionadas con objetos muy
ligados a su entorno afectivo, entorno sociocultural favorable,
las actitudes de los padres y educadores, los métodos, los recursos
didácticos, etc., pueden ejercer un papel activo en la disposición
óptima para la lectura.
Niños y niñas de poco más de dos años pueden reconocer
textos de anuncios a los que han sido expuestos reiteradamente,
pero esto no significa que sepa leer.
Leer, es algo mucho más complejo que implica el
dominio de una extensa gama de habilidades y destrezas perceptivas
e intelectuales y el desarrollo de intereses muy variados.
Dado que el aprendizaje de la lectura es un proceso
gradual y que la madurez al momento predispositivo para iniciar
el aprendizaje de esta no es sólo el resultado de un proceso de
maduración interna, independiente de las influencias del medio,
se admite que se puede intervenir desde las primeras edades de
forma efectiva en el desarrollo de la capacidad lectora. Consecuentemente,
las experiencias de aprendizaje adecuadas, la motivación, el entorno
sociocultural favorable, las actitudes de los padres y educadores,
los métodos, los recursos didácticos, etc., pueden ejercer un
papel activo.
En base a las distintas metodologías de aprendizajes
tempranos de la lecto-escritura llevada a cabo en diferentes países,
y teniendo en cuenta que nuestra actividad ha de ser grupal, y
sobre todo, las aptitudes y preferencias de los niños y niñas,
nuestra Asociación ha elaborado una Metodología para el aprendizaje
temprano de la lectoescritura, que parta de los intereses y conocimientos
de los propios niños y niñas. Por ello, siendo una única metodología,
cada educador tenga que adaptarla a las necesidades de cada grupo
y más concretamente, de cada niño o niña.
A lo largo de este taller analizaremos cada uno
de los elementos que intervienen en el proceso lector, así como
abordaremos el proceso de actividad gráfica. Aunque la lectura
y escritura son procesos que requieren algunas habilidades distintas,
la función sensoperceptiva de base es la misma.
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