RESUMEN
  

APRENDIZAJE, DESARROLLO Y DIDÁCTICA. UNA PERPECTIVA INTEGRADORA DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.

Margarita Arroyo Acevedo.

La interpretación que se ha dado a los conceptos de aprendizaje, desarrollo y maduración ha sido fuente de propósitos y fundamentos de las principales propuestas pedagógicas  llevadas a la práctica en la educación inicial y preescolar. Esto  ha contribuido de manera significativa a la conformación de una determinada cultura pedagógica en estos niveles.

El artículo recupera algunas características sobresalientes de las propuestas pedagógicas dominantes a lo largo de la educación preescolar en México, hasta los últimos programas, en 1981 y 1992,  que es cuando se marca la transición al enfoque psicogenético, mejor identificado ahora como constructivismo.  Se intenta desatacar  la manera como se desarrollaba la organización didáctica bajo los enfoques teóricos de esas épocas, el lugar del niño, de la educadora y de lo que en el momento se entendiera por contenidos, con el fin de reflexionar sobre la manera como se concebía  la enseñanza y sus propósitos.  Se sugiere la idea de que mirar la propia practica, a la luz de estas reflexiones, ayuda a tener una visión crítica y a redefinir el horizonte de las aspiraciones profesionales.

Pese a que se trata de un concepto indisociable al de enseñanza, el concepto de contenidos en educación infantil no ha tenido presencia en las orientaciones pedagógicas  a lo largo de casi todo el siglo. Es así que la organización de la tarea de educar se dio en torno a la  “escolarización” del juego, que es lo que ha dado identidad a la función tradicional del Jardín de Niños. Esta idea, entre otras, es la fuente de muchas de las actividades que subsisten en esta práctica, con un acercamiento muy empírico. Esta perspectiva dificulta organizar la tarea educativa bajo otros parámetros de formalización de la enseñanza y del aprendizaje de contenidos, que la actualidad demanda enseñar, en este nivel,  sin que se renuncie a la legitimidad del mismo en cuanto a responder a las características de esta etapa del desarrollo.

Es mas reciente, y a raíz de las investigaciones de Piaget, que los conceptos de aprendizaje y desarrollo del conocimiento impactan el ámbito de la educación preescolar, desde otro punto de vista, y ponen en jaque las formas tradicionales de entender las transformaciones en los niños y la función docente. El constructivismo lleva a resignificar la didáctica como una disciplina que aborda la enseñanza de distintos objetos de conocimiento, o contenidos específicos, en el contexto de situaciones didácticas congruentes En este sentido toma particular relevancia la idea de prácticas sociales como generadoras de  contextos sociales donde se realizan actividades que tienen un sentido particular para los niños y que son pensables, también, en relación al desarrollo de distintas capacidades infantiles desde los mas pequeños.

Estas reflexiones en la relación teoría – práctica, llevan a resignificar el concepto de didáctica, desde  el constructivismo,  que es la última fase en que la práctica educativa del nivel preescolar ha estado incursionando. Interesa trabajar en esta dirección por que  se ha generado otra ética en las relaciones entre la educadora (docente) y los niños al reconocerlos como sujetos de conocimientos, inteligentes, pensantes y capaces de tener una participación activa y responsable en sus aprendizajes. Porque significa para el docente otro compromiso profesional frente al conocimiento y su enseñanza; frente a si misma(o) en sus procesos de formación y en la transformación de sus objetivos y formas de intervención. Estas ideas nos remiten, por lo tanto, a otro esquema didáctico que implica otra conciencia acerca de la actividad de enseñanza en educación infantil.

En el recorrido que el artículo hace sobre los enfoques en educación se van perfilando elementos para caracterizar lo que han sido, y son, algunas de las formas de pensar de la mayor parte de este gremio docente, lo cual ayuda a entender algunos de los conflictos que viven, como docentes, frente a las innovaciones  curriculares.

Los referentes que utilizo los he tomado de la experiencia mexicana, que es la base de mis conocimientos. Sin embargo, estoy segura de que hay rasgos en estas historias en los que pueden reconocerse educadoras de otros países.