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El lenguaje secreto
de los Niños.
Por Lawrence E. Shapiro,
Doctor en Ciencias.
Pocas personas discutirán que la comunicación abierta
entre un padre y su hijo es uno de los ingredientes más importantes
para crear un clima de calor e intimidad. Cuando los niños sienten
que son comprendidos y que confiadamente son guiados por el afecto
de sus padres, maestros, y otros adultos; desarrollan un sentido
de seguridad y confianza en sí mismos que forman la base para
el desarrollo de su autoestima. En un mundo cuya complejidad y
stress aumentan constantemente, los psicólogos han empezado a
reconocer que cuando los adultos encuentran una manera eficaz
de comunicarse con los niños, a edades tempranas, estos se vuelven
personas equilibradas y probablemente, sean menos propensos a
sufrir la inmensa variedad de trastornos emocionales y de relación
que afectan a tantos adultos.
Quizás la razón más poderosa para que los adultos
aprendan el lenguaje secreto de los niños es descubrir señales
tempranas de problemas emocionales o conductuales. La mayoría
de los problemas psicológicos pueden prevenirse o disminuirse
significativamente si son atendidos en su fase formativa, incluso
antes de que los síntomas aparezcan. Muchos libros se han enfocado
en describir los síntomas de determinados problemas psicológicos,
pero como veremos, aún los neófitos pueden aprender a reconocer
señales de conflicto y/o sufrimiento mucho tiempo antes de que
los síntomas aparezcan, si entienden la comunicación no verbal
de los pequeños, su arte, su historia, y su obra.
El lenguaje secreto del juego.
Debido a que el juego es una de las partes más
importantes en el desarrollo emocional de un niño, es el medio
primario a través del cual los orientadores infantiles y otros
profesionales de la salud mental tratan los problemas emocionales
y conductuales de los niños por debajo de los doce años. A través
del juego los orientadores infantiles pueden enseñar elementos
de autodominio a niños con Trastorno de Déficit de Atención e
Hiperactividad (ADHD); o enseñar a niños deprimidos a encontrar
en la vida, un gozo renovado. Mediante el juego, los orientadores
pueden enseñar a niños ansiosos y temerosos a superar sus miedos
y esforzarse frente a los desafíos que encierran las nuevas
situaciones y las personas. Los orientadores pueden usar el juego
para enfrentar cualquier trastorno emocional o conductual, pero
el secreto del uso de este, es ayudar a los niños en sus problemas
emocionales, y no está limitado específicamente al entorno de
la salud mental del niño.
Una gran variedad de programas, algunos con mas
de cuatro décadas de existencia, han demostrado que tanto los
padres como los adultos no especializados en estos temas, pueden
ser tan eficaces como el personal especializado a la hora de ayudar
a los niños a través del juego. Uno de estos programas, diseñado
por los Doctores Bernard y Louise Guerney de la Universidad Estatal
de Pennsylvania, le enseña a los padres cómo usar la terapia de
juego para ayudar a niños con una gran variedad de problemas comunes.
Los padres, a su vez, comparten su progreso con otros padres
en las reuniones de grupo, mirando vídeos de sus sesiones de juego,
propiciando comentarios de cómo pueden mejorar la calidad de sus
juegos. La investigación de los Guerneys sugiere que unos padres
bien entrenados son igual de eficaces que un terapeuta profesional
a la hora de ayudar a sus hijos a través del juego.
En mis propias experiencias prácticas, uso frecuentemente
la disposición como elemento para enseñarles a los padres mejores
formas de relacionarse con sus niños. Por ejemplo, cuando los
padres se quejan de que su niño no coopera, yo les explico que
algunos niños parecen ser naturalmente cooperativos, pero otros
pueden tener un temperamento que los hace más voluntariosos y
tercos. Pero todos los niños pueden aprender a ser más cooperativos
a través del juego. Las habilidades emocionales y conductuales,
tales como la cooperación, el autocontrol, la empatía, la comunicación
emocional, o incluso simplemente ser cortés, se enseña a través
de juegos que pueden ser simples y divertidos.
A lo largo de mi carrera, me he concentrado en
el uso de juegos para enseñar a los niños importantes habilidades
emocionales y conductuales. Un ejemplo de este tipo de juego es
El Juego del Robot Cooperativo. Lo usé con Brian y
su familia, cuando me lo trajeron por su conducta poco dócil y
desafiante.
Para jugar el juego del Robot Cooperativo le pedí
a Brian que se colocará de pie entre sus dos padres y le sostuviera
sus manos. Le expliqué a la familia: "En este juego ustedes
tienen que funcionar como una sola unidad, -un robot cooperativo.
Brian, tú estas en el medio, por lo que serás el cerebro.
Mamá y Papá, ustedes están por fuera, y solo tienen libre una
mano para ser usada. Bien, Robot (hablando ahora con la unidad
familiar), yo quiero que usted se haga un bocadillo de mantequilla
de cacahuate. Y yo les di un frasco de mantequilla de cacahuate,
un cuchillo, y dos pedazos de pan.
Hacer un bocadillo de mantequilla de cacahuate
no es tan fácil como parece cuando se hace por tres personas a
la vez, que están sosteniendo sus manos. Pero el objetivo del
juego es aprender a cooperar sin disputar o culpar, y divertirse
al mismo tiempo. Y ello no es difícil en absoluto. En este juego,
como todo juego cooperativo, o usted trabaja de conjunto o usted
pierde. La familia de Brian, como con otras familias que han jugado
este juego, rieron y se divirtieron a lo largo de la tarea,
y finalmente tuvieron éxito haciendo el bocadillo.
Este fue simplemente el primer paso para ayudar
a Brian y a su familia. Los juegos, por su naturaleza, se disfrutan
más, mientras más se jueguen, que es exactamente la causa del
porqué el juego es adecuado para el aprendizaje emocional. Le
apunté tres nuevas tareas al Robot Cooperativo (Brian y sus padres),
tareas que debían realizar en la siguiente semana.
Cualquier tipo de juego puede ser útil para animar
el desarrollo emocional y conductual de un niño. Todo lo que necesitan
hacer los adultos es ver en cada juego un "momento para el
aprendizaje." Considere la siguiente lista de habilidades
importantes que pueden enseñarse en un simple juego entre un adulto
y uno o más niños.
- Cómo invitar
a otro niño a jugar.
- Cómo esperar
turnos
- Cómo seguir
las reglas del juego.
- Cómo ser un
ganador cortés.
- Cómo ser un
buen perdedor.
- Cómo compartir
juguetes y otras cosas de juego
- Cómo comportarse
para recibir el refuerzo positivo de sus compañeros.
- Cómo ser flexible
a las propias necesidades.
- Cómo evaluar
los éxitos y fracasos sociales de uno.
- Cómo leer las
señales no verbales de los otros.
Los juegos pueden usarse para enseñar las
habilidades de las que carecen los niños.
Como psicólogo de niños, frecuentemente prescribo
juegos que ayudan a niños con problemas psicológicos específicos,
ya sean para jugar en la casa o en el aula. Un buen ejemplo lo
constituye el Juego de la Pelota de los Sentimientos
que es una manera segura de lograr que los niños (o los adultos)
hablen sobre sus sentimientos. He aquí la forma de jugar.
El Juego de la Pelota de los Sentimientos
El objetivo del Juego: Conseguir en los niños el
hábito de hablar sobre sus diferentes sentimientos.
Edades: 4+
Número de Jugadores: 2-10
Preparación del juego: Usted necesitará una pelota
playera y un marcador de tinta permanente. Infle la pelota y marque
con el marcador alrededor de la pelota, los distintos sentimientos,
tales como feliz, triste, enfadado, asustado, y así sucesivamente.
Escoja sentimientos que son apropiados al nivel de la edad del
niño. Si la pelota es grande, usted puede repetir los sentimientos
tres o cuatro veces, hasta llenar el espacio.
Las Reglas:
Primeramente el adulto ejemplificará como se juega
este juego. Para ello lanzará la pelota al aire, y la atrapará
con ambas manos. Observe qué sentimiento" está más
cerca de su dedo pulgar derecho. Luego comente aproximadamente
sobre la última vez que usted sintió ese sentimiento. Entonces
tire la pelota a la persona que está a su derecha que debe hacer
la misma cosa. No haga ningún comentario sobre lo que otra persona
tiene que decir, sólo escuche. Continúe hasta que cada jugador
haya tenido al menos dos oportunidades.
El lenguaje secreto de los cuentos y sueños
Los cuentos tienen una influencia mayor en la conducta
y el desarrollo emocional de un niño, que lo que la mayoría de
las personas piensa. Los cuentos ayudan a formar la vida emocional
de los niños. Le enseñan los valores, proporcionan ejemplos de
cómo los niños pueden tratar con diferentes problemas comunes.
Los cuentos les ofrecen el vocabulario que ellos necesitan para
resolver problemas complejos. Ellos abren un mundo de posibilidades
y fomentan un sentido de propósito y esperanza.
Mientras que existe una gran de libros de cuentos
que se escriben para enseñar los valores en los niños, o que cubren
sus habilidades, siempre he creído que los cuentos que un adulto
le puede hacer a un niño son mucho más eficaces que cualquier
libro que pueda ser comprado. Yo llamo a estos cuentos de modelos
positivos (positive modeling stories) porque ellos "modelan"
diferentes alternativas para lidiar con los problemas comunes
que enfrentan los niños.
Un cuento de modelo positivo es una receta de
éxito seguro; les dice a los niños cómo comportarse para ganar
afecto y elogios. En un cuento de este tipo no hay ninguna amenaza,
ninguna advertencia, y ninguna mención a algún tipo de mal comportamiento.
Las premisas más simples para decir que un cuento es de modelo
positivo son:
1. Escoja a un "héroe" para el cuento
que tiene los mismos problemas que un niño.
2. Cree un problema que el héroe de la historia
tenga que resolver.
3. Cree una solución para ese problema que refleje
exactamente cómo usted quiere que el niño piense o se comporte.
4. Cree un final positivo y realista.
El Juego del Cuento es un juego simple y divertido
dirigido a niños de cinco a doce años de edad qué le ayudará a
crear cuentos de modelo positivo. Ellos penetran en la imaginación
natural de los pequeños, y los premian por sus esfuerzos creativos.
¡Pero lo mejor de todo, es que son divertidos, porque usted está
jugando, también! A los pequeños les encanta jugar, luego, disfrute
cualquier oportunidad para hacer esto. El hecho de que el juego
sea útil también para los niños, es sin duda un valor agregado
extraordinario.
Solo le tomará unos minutos para hacer el Juego
de los Cuentos. Para ello necesitará una pila de tarjetas en blanco;
aproximadamente cien centavos o fichas de póquer; tres cajas de
zapato (u otras cajas pequeñas); y algunos juguetes pequeños,
caramelos, o golosinas que se usarán como premio.
Para empezar, tome de la pila veinte tarjetas y
escriba en cada una de ellas: "Comienza un cuento sobre:
1. Alguien que está triste porque no tenía ningún
amigo
2. Alguien que le gusta leer
3. Un animal que está perdido
4. Un viaje a un parque de diversiones
5. Un hombre o mujer que son despedidos de su trabajo
6. Buscar un tesoro perdido
7. Un circo que se daña por un tornado
8. Un súper héroe
9. Una familia que necesita dinero
10. Un niño que gana un concurso
11. Un niño que tiene miedo
12. Un niño que ama los animales
13. Un niño que ve a sus padres peleando
14. Un grupo de niños que van de campismo
15. Un niño que es mortificado en la escuela por
ser diferente
16. Un niño que es un gran atleta
17. Un niño con que se muda un nuevo pueblo con
su familia y tiene que ir a una nueva escuela
18. Un niño que empieza su propio negocio y gana
mucho dinero
19. Alguien que pierde algo importante
20. Un niño que se hace un gran músico
Ahora, tome las tres cajas pequeñas y llene la
primera con las fichas (o peniques). Llene la próxima caja con
las tarjetas que usted ha confeccionado y mezclelas bien. Llene
la tercera caja con algunos premios pequeños, como las golosinas
y los pequeños juguetes. Ahora está listo para jugar.
Dígale al niño: "Permíteme enseñarte un juego
nuevo. Se llama el Juego de los Cuentos tú y yo vamos a contarnos
cuentos el uno al otro. Tú serás el primero, porque eres el más
joven.
"Quiero que metas la mano en la Caja de los
cuentos y saques una tarjeta. Ella te dirá qué tipo de cuentos
debes hacer. Te ayudará a empezar el cuento, pero debes terminarlo
tú sólo.
"Cuando cuentes el cuento te ganarás 2 fichas.
Luego quiero que me hables sobre el significado de tu cuento,
o sea, su enseñanza o moraleja. ¡Cuando seas capaz de deducir
una moraleja o lección para tu cuento, entonces ganarás otra
ficha!
"Después me tocará a mí. Yo escogeré una tarjeta,
contaré una historia, y pensaré en una moraleja, también. Cuando
uno de los dos consiga nueve fichas, tendrá derecho a cerrar sus
ojos y escoger un premio en la Caja de la Sorpresa! "
Yo le recomiendo que apunte las historias o las
grabe si quiere volverse un experto del lenguaje secreto de los
cuentos, pero no es indispensable para serlo.
Ahora usted está listo para jugar. Usted y el niño
deben alternarse contándose historias, aprendiendo sus moralejas
y lecciones. Este juego estimulará la creatividad del niño y el
desarrollo del idioma, y si usted es como la mayoría de las familias,
encontrará que este juego es una actividad agradable y desafiante.
Más importante aún, abrirá una ventana en el funcionamiento interno
de la mente del niño.
Interpretando los cuentos de un niño
La parte más importante de cualquier historia es
la persona que está narrándola. Cuando un niño cuenta una historia
espontánea, él no sólo la está deduciendo de sus propias experiencias,
sino de sus propios valores, deseos, preocupaciones, y necesidades.
Los psicólogos llaman a este proceso "proyección", porque
el niño está proyectando fuera su ego interno para que sea visto
por el mundo externo.
Hay tres preguntas importantes que se hará al intentar
entender lo que un cuento de un niño revela sobre su vida emocional.
Estas son:
1. ¿Cuál es la actitud del "héroe" en
la historia?
2. ¿Cómo son resueltos los problemas?
3. ¿El cuento qué valores representa?
El Niño es el Héroe de su propio cuento
Los psicólogos asumen que cuando un niño relata
una historia de manera espontánea, el héroe o carácter principal
de la misma representa al propio niño. Esta asunción se apoya
por la notable consistencia que observamos cuando un niño relaciona
una serie de historias. Por ejemplo, Joel, de siete años, escogió
una tarjeta que decía, "Cuente una historia sobre un animal
en el parque zoológico." Él contó una historia sobre un tigre
que se escapo de su jaula y se comió a todas las personas en el
parque zoológico. Entonces escogió una tarjeta que decía, "Cuente
una historia sobre una tormenta." Él contó una historia sobre
un nubarrón que le caía atrás a las personas que estaban en un
picnic para mojarlas. Cuando escogió una tarjeta que decía, Cuente
una historia sobre un niño que estaba perdido", él contó
una historia sobre una muchacha que no tenía ningún amigo porque
todos los niños que ella conocía eran "tontos y malos."
Cuando se le preguntó que hizo la muchacha cuando la trataron
mal, Joel contestó, "Ella llamó a los padres de sus amigos
y se lo dijo."
Revisando los temas de los cuentos de Joel, no
se necesita ser un doctor en ciencias para darse cuenta que es
un pequeño muy enfadado y quiere vengarse de las personas por
los daños que percibe. Cada uno de sus tres cuentos tiene el mismo
tema. En cada historia que Joel cuenta, el "héroe" está
enfadado y es vengativo. Y lo que para nosotros puede ser tan
obvio para Joel no lo es. Cuando se le preguntó que si la muchacha
de su último cuento le recordaba a alguien en especial, Joel contestó:
"No, yo no conozco a ninguna muchacha como la del cuento."
Su nivel de pensamiento no le permite recapacitar sobre sus historias
y ver que ellas realmente giran entorno a sus propios sentimientos.
Sus sentimientos son un secreto para él.
Ahora, cuando usted escuche el significado secreto
del cuento de un niño, fíjese como es el personaje principal
de su historia:
¿Es determinado?
¿Posee rasgos de personalidad positivos
(amistoso, útil, amable)?
¿Son positivos sus sentimientos predominantemente?
¿Es capaz de manejar los sentimientos negativos
apropiadamente?
¿Posee metas realistas?
¿Cómo El Niño Resuelve los Problemas?
Ahora, quiero que usted considere cómo el héroe
en las historias de un niño resuelve los problemas. Habrá notado
que la mitad de las tarjetas del Juego de los Cuentos describen
situaciones divertidas y positivas, mientras la otra mitad de
las tarjetas describen los problemas. Note cómo el niño construye
sus historias a partir de una orientación positiva o negativa.
Los niños con una actitud negativa reflejarán típicamente cosas
malas, incluso cuando el pie para el cuento describe un asunto
positivo. En cambio los niños con una actitud positiva hacia ellos
y su mundo, dirigirán las situaciones negativas como problemas
que deben ser resueltos. El pie para empezar un cuento negativo
tendrá un final positivo.
Usted también debe escuchar la manera en que un
niño resuelve los problemas en sus cuentos. Los niños pequeños
constantemente oyen historias dónde los problemas se resuelven
principalmente a través del uso de la magia, y tan naturalmente,
que ese es el tipo de historia que más ellos hacen. El hada madrina
mueve su vara mágica y convierte al abusador en una rana. El niño
desarrolla súper poderes y escapa volando del bosque lleno de
terribles monstruos.
Cuando un niño relata una historia, escuche cómo
él soluciona los problemas en la misma. Hágase estas preguntas:
¿Qué tipo de actitud asume el personaje
principal del cuento cuándo está acercándose a un problema?
¿Cuál es el punto de vista del personaje
cuando la historia comienza positivamente?
¿El problema se resuelve por el personaje
principal o por alguien más?
¿El problema es resuelto de manera apropiada,
según la edad del niño?
¿El personaje principal de la historia tiene
diferentes maneras de resolver distintos problemas o simplemente
una?
La moraleja o lección que el niño obtiene del cuento
le dará importantes pistas de cómo él resuelve los problemas.
Ahora es su turno de contar un cuento. Cuando usted
construye historias para los niños tiene la oportunidad de enseñarles
a tener una identidad positiva, resolver sus propios problemas,
y para aprender importantes valores y habilidades.
Ayudando a los niños a través del Arte
El arte es uno de los primeros bálsamos que se
usa con los niños para ayudar a aliviar el dolor de un trauma
emocional. El arte tiene la cualidad, casi mágica, de poder contener
las poderosas emociones que se activan por un trauma, sin ocultarlas.
Es parte de la terapia para los niños traumatizados en muchos
hospitales, casas adoptivas, y refugios infantiles, y también
es muy usado en situaciones menos dramáticas. Es parte de las
herramientas de cualquier educador en las miles de escuelas elementales
y clínicas de la comunidad, y ayudan a los niños a hablar sobre
sus sentimientos de timidez, ansiedad ante una prueba, o la tensión
de ser mortificados por otros niños. También es una manera que
tienen los padres para comunicarse con los sentimientos más profundos
de un niño.
Es difícil determinar exactamente por qué el arte
es tan útil ayudando a los niños a expresar sentimientos que de
otra forma podrían ocultarse, o por qué es tan útil aliviando
el dolor emocional. Como otros aspectos del lenguaje secreto,
parece formar un puente entre la parte emocional del cerebro,
el sistema límbico, y la parte pensante del cerebro, el neocortex.
Ciertamente, en períodos de tensión, las actividades artísticas
traen un sentido de familiaridad y confort a niños y adultos.
Estas actividades les ayudan a evocar tiempos y experiencias pasadas,
donde ellos se sentían más seguros y confiados.
Aunque nosotros pensamos en el arte como un medio
visual, cuando se trata de niños, realmente es multisensorial.
La percepción del trazo de crayola en el papel, el olor de la
plastilina o la arcilla, y el chirrido y chasquido suave y las
risitas cuando pintan con los dedos son todos importantes gatillos
emocionales, que pueden conectar al niño con el maravilloso mundo
de sus imaginaciones.
Los psicólogos señalan que el arte es una manera
de ganar el control simbólico sobre lo que normalmente sería una
experiencia agobiadora o incluso aterradora. Por ejemplo, Laura,
una niña de siete años de edad, estaba esperando en su cama del
hospital antes de una cirugía exploratoria. La enfermera de Laura
tomó una hoja de papel y la colocó encima de la tabla lateral
plegable de su cama y dijo en un tono calmado y tranquilizante:
dibujemos un cuadro de cómo se verá este cuarto dentro de
unas horas. "Empieza dibujándote acostada en esta cama.
¡Magnifico! Ahora permíteme dibujar un armario aquí y una mesa
aquí, y una silla en la esquina. Ahora yo quiero que dibujes a
toda la familia y amigos que van a venir a la visita esta tarde.
Entonces dibuja algunos globos y postales y algunos ositos de
peluche alrededor del cuarto, porque a todos los niños le regalan
muchas cosas bonitas para decorar su cuarto después de una operación.
Cuando regreses de la operación, compararemos como tu cuarto se
parece al del dibujo."
En los días siguientes, bajo la guía y estímulo
de la enfermera, Laura dibujó muchos cuadros. Ella dibujó un cuadro
donde se veía ella en la mesa de operaciones, con su equipo de
doctores sosteniendo las manos y sonriendo en el fondo. Dibujó
un cuadro representando el interior de su estómago e intestinos,
lugar de dónde provenía su dolor, y entonces lo coloreó con un
marcador rosa, explicando que le "haría sentirse bien."
Laura también dibujó el cuarto de su casa, a su amigo mejor,
ella quedándose dormida y soñando con ir a Disneylandia.
Con cada dibujo, Laura ganó un poco más de control
sobre sus sentimientos. A medida que fue dibujando pudo visualizar
imágenes concretas más positivas. Al mismo tiempo, se sentía un
poco menos ansiosa y con menos dolor físico. Cada dibujo fue un
nuevo paso hacia su saneamiento. Los psicólogos señalan que mantener
ocupados en actividades interesantes a los niños hospitalizados
les ayuda a mantener su mente fuera del dolor, y necesitan, por
tanto, menos medicamentos contra el dolor, haciéndolos más conscientes
y mejor preparados para participar en su tratamiento.
El idioma secreto del arte tiene muchos propósitos.
Uno de los más importantes es ayudar a los niños a aprender de
sus propios sentimientos. Por ejemplo, una vez cuando yo estaba
trabajando como psicólogo escolar, estaba usando el idioma secreto
del arte para ayudar a Paúl, de ocho años, a lidiar con la pérdida
de su padre, que había muerto de cáncer. De todos los materiales
que yo guardaba en una caja en mi oficina, Paúl prefirió la arcilla.
En una sesión, él tomó una barra roja de arcilla y la partió en
una docena de pedazos pequeños. Yo lo miré cuando él intencionadamente
hizo de cada pedazo una pelota roja, y le pregunté porque lo había
hecho. "Éstas son las células de cáncer que mataron a mi
padre", contestó con una malicia manifiesta en su voz. "Ahora
yo voy a matarlas a ellas." Quebró cada una de las "pelotas
de cáncer" con un pequeño mazo de caucho. Con cada golpe,
hacía comentarios como "¡Ya les voy a enseñar yo! "
o "Te tengo cáncer estúpido.".
El Museo Familiar
El Museo Familiar es una actividad artística que
recomiendo a menudo para ayudar a los niños a expresar sus valores
y aprender los valores de los adultos. Empiece tomando un pedazo
de papel y dibujando cuatro cuadrados que servirán como pedestales
en el Museo Familiar. Entonces pídale al niño que ponga en el
museo los objetos que considera más importantes para la familia
entera. Los objetos que el niño pone en el cuadro le darán un
sentido de sus creencias sobre lo que él piensa que es muy importante
para la familia. Ahora pruebe esta actividad usted, y comparta
su cuadro con el niño. Los objetos colocados en su versión del
museo representaran aquellos valores que usted quiere enseñar
al niño. A medida que dibuje hable sobre lo que está pensando.
Dibuje un Deseo.
Pídale al niño que exprese un deseo y lo dibuje.
¿Quiere algo para él, como una nueva bicicleta, o algo para alguien
más? Quizás él desee algo abstracto como la paz mundial. Note
la expresión del niño y el lenguaje del cuerpo mientras
dibuja, y observe si está disfrutando esta actividad. Si es como
la mayoría de nosotros, el simple hecho de pensar en un deseo
constituye una experiencia que brinda satisfacción. No sienta
que debe devolver esta actividad del niño al mundo real, con
comentarios como "Quizá debas ahorrar y así podrás conseguir
tu bicicleta." Después de todo, los deseos no siempre se
hacen realidad. Un comentario como "yo espero que tus deseos
siempre te hagan feliz" será suficiente.
Colorea tu Día.
La técnica de colorear tu día es una actividad
simple que recomiendo para darles a los niños la oportunidad de
expresar sus sentimientos, al final de cada día, a través del
dibujo.
Empiece explicándole al niño que los colores diferentes
representan los sentimientos diferentes. En la cultura occidental,
típicamente algunos colores se asocian con determinados sentimientos.
Por ejemplo, el rojo suele significar enfado, el azul significa
tristeza, el amarillo, alegría, y así sucesivamente. Pero durante
años, he encontrado que los niños tienen su propio código
de colores para expresar sus sentimientos, y nosotros debemos
respetar ese código aun cuando sea diferente al nuestro. Por ejemplo,
un muchacho me dijo que el rosado para él expresaba tristeza,
porque su padre solía vivir en una casa rosada y se había marchado
hacia dos años.
Para comenzar con esta técnica, pídale al niño
que escoja de cinco a ocho lápices de diferentes colores para
representar diferentes sentimientos. Un niño de cuatro y cinco
años de edad ya conoce los sentimientos básicos como la felicidad,
la tristeza, el miedo, la valentía y el enfado. Entre seis
y ocho, los niños empiezan a entender por lo menos una docena
de los sentimientos más sutiles, incluyendo la vergüenza, la
timidez, el júbilo, la culpabilidad, etc.
Ahora déle una hoja de papel al niño y diga, "Este
pedazo de papel representa tu día. Colorea el papel para representar
los diferentes sentimientos que has tenido hoy."
Algunos niños hacen dibujos abstractos usando los
distintos colores para expresar sus sentimientos. A veces los
dibujos nos son más que una serie de líneas y formas de diferentes
colores. Otros niños dibujan un cuadro más realista, escogiendo
distintos colores para representar sus sentimientos sobre determinadas
personas o situaciones.
El lenguaje secreto de la conducta no verbal
La mayoría de los adultos no son conscientes de
los intercambios de lenguaje no verbal que tienen con los niños.
Ellos asumen, equivocadamente, que la comunicación involucra sólo
lo que ellos le dicen a los niños y viceversa. Sin embargo, en
un estudio clásico de cómo las personas interactúan entre sí,
se encontró que las palabras sólo expresan el 7% del significado
emocional. El 50% de nuestra comunicación emocional, se expresa
a través de nuestro lenguaje corporal. El otro 30 o 40 % se expresa
a través del tono de la voz, el volumen, la inflexión, lo qué
los científicos conocen como "paralenguaje."
Desgraciadamente, a diario veo ejemplos de una
pobre comunicación no verbal entre los adultos y niños. Recientemente,
observé una escena en una librería dónde una madre le pidió calladamente
a su hijo de seis años que devolviera al estante el libro que
estaba leyendo para que ellos pudieran seguir haciendo mandados.
Amor, por favor, guarda el libro, le dijo ella dulcemente,
pero su hijo la ignoró completamente. "Tenemos que irnos
ya", dijo en tono distraído, tomando a su vez un libro del
armario, haciendo justamente lo contrario de lo que le estaba
pidiendo a su hijo. "Te lo estoy diciendo", ella dijo,
con un poco más de fuerza en su voz, pero todavía hojeando su
propio libro. "Te lo estoy diciendo", repitió, pero
ni ella ni el hijo movieron un músculo. Entonces la madre miró
su reloj, comprendiendo al parecer que se le hacia tarde, y ruidosamente
amonestó a su hijo. "¿No estás oyendo lo que te estoy diciendo?"
le preguntó enojadamente, arrancó el libro de sus manos y lo devolvió
al estante. Entonces agarró al aturdido muchacho bajo el brazo
y se lo llevó fuera de la tienda.
Los problemas en la conducta no verbal
Normalmente damos por sentado que los niños aprenden
el lenguaje de la conducta no verbal a medida que crecen, de la
misma manera que aprenden el lenguaje hablado. Pero de hecho algunos
niños tienen un aprendizaje oral o escrito difícil y algunos tienen
dificultad para aprender el lenguaje no verbal, también. Se estima
que el 10% de los niños tienen dificultades para el aprendizaje
del lenguaje no verbal, y debido a este problema, pueden tener
dificultades para relacionarse con otros niños, o cumplir con
las expectativas de los adultos. Algunas veces nos son referenciados
como niños con "problemas de conducta", cuando en la
realidad tienen un problema para leer las señales no verbales
comunes, que todos damos por sentado. A continuación algunos ejemplos
de problemas de conducta que podrían indicar que un niño tiene
discapacidad para el aprendizaje no verbal.
1. El niño tiene un pobre sentido del tiempo para
su edad.
2. El niño tiene dificultad para seguir instrucciones
verbales, aunque intente ser cooperativo.
3. El niño no parece "encajar " con otros
niños de la misma edad, y prefiere al estar solo o jugar con niños
más pequeños.
4. El niño tiene problemas con el espacio personal.
A menudo es reprimido por agarrarse a otro niño.
5. El niño es sumamente tímido y siempre está solo.
6. El niño frecuentemente es mortificado por otros
niños por su apariencia o manerismos.
7. El maestro del niño lo describe como un ser
con problemas sociales en la escuela.
8. El niño tiene dificultad para jugar con otros
niños. Muchos juegos terminan hiriendo sus sentimientos o en
discusiones.
9. El niño es demasiado agresivo con otros niños.
No parece aprender de la experiencia.
10. El niño es demasiado pasivo y siempre está
intentando agradar a otros niños.
Instruyendo a los niños sobre la conducta
no verbal
Al igual que con los niños con tros tipos de problemas
del aprendizaje o del lenguaje, los niños que presentan deficiencias
en el aprendizaje del lenguaje no verbal pueden ser ayudados
He aquí algunos ejemplos de cosas que usted puede
hacer.
Tómele fotos al niño en diferentes poses, y habla
sobre cada una de esas poses. Cuelgue las fotos que muestran las
emociones positivas en una pared o incluso péguelas sobre el
espejo del baño para que el niño las vea todos los días. Mostrarle
a un niño las poses positivas, es el equivalente no verbal de
enseñarle a través de una charla diaria (lo qué algunas personas
a veces llaman las "afirmaciones"). Mientras más imágenes
positivas de ellos mismos, vean los niños, es más probable que
asuman esa misma postura en su quehacer diario.
Algunas poses que puede fotografiar son:
Como un súper héroe
Como alguien que no ha dormido durante tres
días
Como alguien que ha ganado una carrera y
esta recibiendo una medalla
Como alguien que tiene miedo de algo
Como alguien que recibe un cumplido de su
maestro
Como alguien que simplemente se ha divertido
Como alguien que lo están entrevistando
para un programa de televisión
Utilizando el lenguaje no verbal para conectarse
a los niños
También es importante que los adultos estén conscientes
de su propia conducta no verbal. Cuando un adulto tiene éxito
enseñando o ayudando a un niño, solemos encontrarnos con que
este ha desarrollado las habilidades favorables para "conectarse
con los niños", a través de su lenguaje corporal. A continuación
algunas cosas que debemos tener presente.
Eliminando las barreras y creando un espacio "Íntimo"
Cuando usted está intentando hacer una conexión
con un niño, es importante prestarle su toda su atención y no
dividir ésta. Muchas personas no entienden que incluso, cuando
están intentando ser abiertos, receptivos, interesados, con un
interlocutor, todavía emiten la impresión de estar cerrados y
a la defensiva. Esto ocurre porque colocan barreras entre ellos
y las personas con quien están hablando.
Una barrera puede ser cualquier objeto físico que
se interpone entre usted y el niño: un libro o periódico, su costura,
la mesa de la cocina, la ropa que esta doblando en su regazo.
Las barreras también incluyen las interrupciones que ocurren en
cada casa: el timbre del teléfono, la música alta de otro cuarto,
las idas y venidas de algún otro miembro familiar. Si usted quiere
conectarse seriamente con el niño, entonces usted
debe intentar eliminar todos estas interrupciones.
Aún mejor que eliminar simplemente las barreras,
usted puede crear un espacio íntimo para usted y el niño que animarán
un contacto cercano y caluroso. Quizás usted tenga algunas almohadas
cómodas para colocar en el suelo para definir un espacio físico
que lo separe a usted y al niño del resto del cuarto. O quizá
usted tenga la suerte de estar en un parque cercano dónde encontrar
un pedazo de césped que sirva de lugar especial para que usted
y el niño se conecten. El niño probablemente responderá a sus
esfuerzos de un mejor contacto sin percatarse realmente que es
lo que hay diferente en usted. Pero creame que, en cambio, usted
notará inmediatamente la diferencia en su relación.
Use una postura "abierta" y esté al mismo
nivel.
Cuando suelo trabajar con un padre y su hijo durante
las consultas de asesoramiento psicológico, frecuentemente los
invito a jugar juntos. Yo le pido al niño que seleccione un juguete
del estante, y lo traiga al centro del cuarto. Entonces espero
a ver que pasa. Por lo menos, la mitad del tiempo, el niño se
sienta en la alfombra, y el padre permanece en la silla, aunque
se supone que ellos están jugando juntos.
Su postura y el nivel de sus ojos dicen mucho sobre
sus deseos de estar con el niño, y es algo que el niño nota inmediatamente.
Sentándose lejos del alcance del niño, o con un lenguaje corporal
cerrado, las piernas y brazos cruzados, le enviarán al niño el
mensaje de que usted está presente sólo a medias. Para prestarle
toda su atención al niño, siéntese al mismo nivel de sus ojos
y se asegurese de adoptar una postura relajada y atenta. Pídale
al niño que haga lo mismo diciéndole algo como, mirémonos
a la cara cuando nos hablemos, de manera que podamos ver y oír
lo que la otra persona está diciendo."
Encuentre una distancia cómoda
La distancia física es una arista importante en
toda comunicación emocional. La mayoría de los niños pequeños
les gusta estar cerca de sus padres y se sienten mejor en su regazo
que a su lado. Un adolescente típico, por otro lado, habría preferido
inmediatamente estar al otro extremo del cuarto. Los investigadores
nos dicen que la distancia óptima para una conversación personal
está entre las dieciocho pulgadas y los cuatro pies. Menos que
eso se considera el espacio íntimo de una persona, y está bien
para los abrazos y apretones amables, pero no es bueno para una
conversación. Una de las razones es que cuando nosotros estamos
demasiado cerca de otra persona, es más difícil de tener un contacto
visual prolongado, y el contacto visual es probablemente es el
aspecto más importante para sentirse conectado emocionalmente.
Preste atención a lo que usted y su niño nos dicen
usando el contacto visual
Joel, un ex soldado de la Marina que se consideraba
a sí mismo un padre estricto pero amoroso, exigía a sus dos hijos
de doce y catorce años, que lo miraran directo a los ojos cuando
él les hablaba. Aun si estaban comiendo la comida, debían soltar
sus tenedores o cucharas y mantener el contacto visual cuando
él estaba hablando. Joel consideraba que mantener el contacto
visual era una señal de respeto, y evitarlo era una señal de falta
de respeto y debilidad.
Sin embargo, Joel estaba simplificando demasiado
este aspecto de la comunicación emocional.
Mientras que es cierto que usted necesita mirar
directamente a los ojos de su interlocutor para conocer las señales
sutiles de la comunicación no verbal, el contacto visual permanente
no es la manera natural en la conversación de las personas. Mantener
y romper el contacto visual es necesario para la fluidez de una
conversación de dar y tomar. Las personas normalmente
rompen el contacto visual cuando se detienen para pensar sobre
algo, y lo restablecen cuando quieren expresar sus pensamientos
u oír los pensamientos de otro. Usted y el niño también usan el
contacto visual para establecer el ritmo de la conversación. Los
que están hablando hacen menor contacto visual que los oyentes,
pero señalizan cuando ellos están listos para escuchar con una
mirada a su interlocutor y esperan por una respuesta.
Prestarle atención al contacto visual cuando usted
habla o juega con un niño puede ser una manera buena para calibrar
su relación con éste. Cuando mire a un niño y él lo mire a usted
debe prestar atención a otros aspectos de su expresión facial.
Si sus ojos están abiertos y sus cejas bien arqueadas, él está
mostrando interés. En cambio si cubre parte de su cara con sus
manos o le brinda una sonrisa forzada, puede estarle prestándole
la mitad de su atención. Si usted no se siente conectado al niño
durante una conversación, confíe en su intuición. Pruebe cambiando
el asunto o haciéndole un chiste. Pruebe realizar una actividad
de conjunto que usted sepa que los dos disfrutan, como cocinar
o jugar a un juego de captura. Hacer un esfuerzo para conectarse
con el niño le darán el mensaje más importante: "Yo encontraré
la manera de mostrarte cómo te quiero."
Hay muchos otros aspectos a utilizar del lenguaje
secreto de los niños para ayudarlos en su desarrollo. Todos tenemos
nuestros propios "secretos" sobre lo que funciona bien
o mal con los niños. El "secreto" más importante es
simplemente disfrutar de los niños en su propio nivel. Cuando
usted está sonriendo o riéndose con un niño o un grupo de niños,
sus sentimientos nunca serán un secreto para ellos. Esa es la
cosa más importante que los niños necesitan.
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