Los cambios sociales, culturales, industriales, tecnológicos y económicos del siglo XXI han modificado nuestra forma de vivir, de convivir, de instruir y de educar. Inmersos en una era posmoderna, la civilización se ha percatado que aún no ha logrado cubrir las necesidades de tipo ideológico, de orden físico, de progreso, de crecimiento económico, entre otras. En aras del progreso se justifican los daños a los ecosistemas, la pobreza y desigualdad se ha extendido y persiste una crisis de valores.
En este contexto, hay que pensar en mejorar la manera en la que vivimos, en la que cohabitamos con las demás personas, con el ambiente que nos rodea. Es necesario impulsar el desarrollo, el progreso y el bienestar social sin dañar nuestro medio ambiente, es necesario impulsar un desarrollo armonioso e integral de las personas en los aspectos sociales, ecológicos y económicos de manera balanceada. En otras palabras es prioritario fomentar desde la Primera Infancia una educación orientada al desarrollo sustentable.
En una sociedad sustentable se promueven diariamente los valores del respeto, solidaridad, paz, y se vive armonía con el medio ambiente ecológico, social y cultural. Se cuidan los recursos naturales como el agua, y se fomentan prácticas para reducir y evitar la contaminación del agua, el aire, los bosques, los mantos acuíferos, etc.
En esta cultura de sustentabilidad base de lo que conocemos como Desarrollo Sustentable aspiramos a una educación integral desde la Primera infancia en la que se forme al ciudadano del planeta, responsable, comprometido y sensible a los problemas globales del medio ambiente. El XI Encuentro será un foro para analizar experiencias, percepciones, perspectivas, y proponer ideas que se consolidarán en la Declaración de Monterrey donde plasmaremos nuestro compromiso y recomendaciones para adoptar una Educación de la Primera Infancia con principios orientados al Desarrollo Sustentable, con miras a mejorar la calidad de vida humana.